en 'paralelo36andalucia.com'
El gobierno de Holanda, por boca de su rey, anuncio hace unas semanas la muerte del Estado del bienestar, no hay recursos fiscales para sostenerlo, dicen. El gurú de moda en España, Cesar Molinas, lo ha dejado escrito en su último libro: “los Estados deberán cambiar su fuente de legitimidad actual como maximizadores del bienestar de sus ciudadanos por la maximización de las oportunidades que les ofrecen”. El Estado ya no nos dará ni educación, ni sanidad, ni cultura, ni ayudas a la autonomía, ni justicia sino la oportunidad de tener salud, educación, cultura, autonomía.
La alternativa propuesta es que la sociedad civil (la “Big Society” de Cameron) se haga cargo de gran parte de los servicios públicos. Las invocaciones a la participación ciudadana y la autonomía de la sociedad civil frente al derrochador e ineficiente Estado son continuas. No hablan de empresas sino de ciudadanos, ni de privatizaciones sino de participación social. Es la sociedad civil la que ha de sustituir a un Estado en retirada. El enemigo ya no es, como en los tiempos de Reagan y Tatcher, el socialismo sino el bienestarismo. El Estado como árbitro (maximizador de oportunidades) de unas reglas del juego en medio de una sociedad civil profundamente desigual, el estado como garante último de la igualdad entre los desiguales.
LA MUERTE DEL ESTADO DE BIENESTAR (breve informe forense)
Etiquetas: democracia, ecología, economia | author: jose luis ochoaADIÓS A LA PEOR GENERACIÓN DE DIRECTIVOS EUROPEOS
Etiquetas: elecciones, europa | author: jose luis ochoa
Soledad Gallego-Díaz, en 'El País'
Si todo se desarrolla según lo previsto, el próximo presidente de la Comisión Europea debería ser el cabeza de lista del partido que resulte más votado en las elecciones europeas de la próxima primavera (mayo 2014). Por primera vez, los grandes grupos políticos (Popular o conservador, Socialista, Liberal, Verdes y sectores más a la izquierda) harán público quién es su candidato antes de las elecciones y por primera vez los jefes de Estado y de Gobierno estarán obligados por los Tratados, no a nombrar automáticamente al vencedor, pero sí a “tenerlo en cuenta” a la hora de designar al nuevo presidente de la Comisión.
De momento, parece que ya está claro que el candidato socialista será el alemán Martin Schulz, de 62 años, un hombre sin título universitario, pero gran especialista en Historia europea, que fue dueño de una librería durante 12 años, hizo su carrera política en la vida municipal y que actualmente preside el Parlamento de Bruselas. También es casi seguro que el candidato liberal será el belga Guy Verhofstadt, de 60 años, un licenciado en Derecho que prácticamente no llegó a ejercer nunca porque entró muy joven en política (le llamaban Baby Thatcher), y que llegó a ser primer ministro de su país. Muchos dan como probable que el candidato del Grupo Popular, conservador, termine siendo Michel Barnier, de 62 años, un elegante francés, diplomado por una Escuela de Negocios, actual comisario de Mercado Interior y exministro de Asuntos Exteriores de su país.
Si todo se desarrolla según lo previsto, el próximo presidente de la Comisión Europea debería ser el cabeza de lista del partido que resulte más votado en las elecciones europeas de la próxima primavera (mayo 2014). Por primera vez, los grandes grupos políticos (Popular o conservador, Socialista, Liberal, Verdes y sectores más a la izquierda) harán público quién es su candidato antes de las elecciones y por primera vez los jefes de Estado y de Gobierno estarán obligados por los Tratados, no a nombrar automáticamente al vencedor, pero sí a “tenerlo en cuenta” a la hora de designar al nuevo presidente de la Comisión.
De momento, parece que ya está claro que el candidato socialista será el alemán Martin Schulz, de 62 años, un hombre sin título universitario, pero gran especialista en Historia europea, que fue dueño de una librería durante 12 años, hizo su carrera política en la vida municipal y que actualmente preside el Parlamento de Bruselas. También es casi seguro que el candidato liberal será el belga Guy Verhofstadt, de 60 años, un licenciado en Derecho que prácticamente no llegó a ejercer nunca porque entró muy joven en política (le llamaban Baby Thatcher), y que llegó a ser primer ministro de su país. Muchos dan como probable que el candidato del Grupo Popular, conservador, termine siendo Michel Barnier, de 62 años, un elegante francés, diplomado por una Escuela de Negocios, actual comisario de Mercado Interior y exministro de Asuntos Exteriores de su país.
LA 'RECUPERACIÓN' QUE NOS PROMETE EL GOBIERNO ES EL ATASCAMIENTO A LARGO PLAZO
Etiquetas: economia, recesion | author: jose luis ochoa
Carlos Elordi, en Zona Crítica 'eldiario.es'
Rajoy ha viajado a Kazajistán y a Japón para atraer inversiones de estos países hacia España. A la espera de conocer con precisión en qué medida lo ha logrado –lo que tardará tiempo, y no habrá que hacer mucho caso mientras tanto de lo que digan las fuentes oficiales al respecto–, su periplo evidencia una obviedad: que el presidente del Gobierno no cree que el capital español se vaya a movilizar para propiciar el crecimiento económico, cuando menos en la medida necesaria para cambiar mínimamente la dinámica actual de las cosas. Con una inversión pública cada vez más recortada –ya es un 60 % menor que la de hace 5 años– y con la inversión privada nacional ajena a cualquier iniciativa relacionada con la economía real, el capital extranjero es la única esperanza. En esas condiciones, ¿qué recuperación es posible?
El optimismo del Gobierno español se basa en tres datos.
1) La competitividad española está mejorando. Es cierto. En los últimos dos años se ha recuperado la mitad de la diferencia de la competitividad de costes, pero ello a cambio de masivas reducciones de plantillas y de un descenso sustancial de los salarios o del aumento de las jornadas laborales sin compensaciones económicas. Esto habrá sido fructífero para las cuentas de resultados de algunas empresas y para la imagen de país sobrio y con trabajadores disciplinados que el Gobierno quiere vender en el extranjero, pero no ha sido precisamente bueno en términos de capacidad de consumo de la población ni tampoco ha aliviado las cuentas del Estado, que se han visto agravadas por nuevos subsidios de desempleo.
Rajoy ha viajado a Kazajistán y a Japón para atraer inversiones de estos países hacia España. A la espera de conocer con precisión en qué medida lo ha logrado –lo que tardará tiempo, y no habrá que hacer mucho caso mientras tanto de lo que digan las fuentes oficiales al respecto–, su periplo evidencia una obviedad: que el presidente del Gobierno no cree que el capital español se vaya a movilizar para propiciar el crecimiento económico, cuando menos en la medida necesaria para cambiar mínimamente la dinámica actual de las cosas. Con una inversión pública cada vez más recortada –ya es un 60 % menor que la de hace 5 años– y con la inversión privada nacional ajena a cualquier iniciativa relacionada con la economía real, el capital extranjero es la única esperanza. En esas condiciones, ¿qué recuperación es posible?
El optimismo del Gobierno español se basa en tres datos.
1) La competitividad española está mejorando. Es cierto. En los últimos dos años se ha recuperado la mitad de la diferencia de la competitividad de costes, pero ello a cambio de masivas reducciones de plantillas y de un descenso sustancial de los salarios o del aumento de las jornadas laborales sin compensaciones económicas. Esto habrá sido fructífero para las cuentas de resultados de algunas empresas y para la imagen de país sobrio y con trabajadores disciplinados que el Gobierno quiere vender en el extranjero, pero no ha sido precisamente bueno en términos de capacidad de consumo de la población ni tampoco ha aliviado las cuentas del Estado, que se han visto agravadas por nuevos subsidios de desempleo.
EL PRECIO DE LA ELECTRICIDAD. ¿POR QUÉ SUBE LA LUZ?
Etiquetas: energia, estafa, ideologia | author: jose luis ochoa
Jorge Fabra Utray (@JorgeFabraU) en Economistas Frente a la Crisis
La subasta CESUR realizada el martes 23 de Septiembre de 2013 para fijar el precio de la energía en la Tarifa de Último Recurso (TUR) – ahora denominado Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) – ha incrementado el coste de la electricidad que deberán pagar los pequeños consumidores en un 7,6%. Este incremento -bajo el supuesto de que el Gobierno mantenga constantes el resto de los costes que integran el coste del suministro eléctrico- va a significar un encarecimiento de la tarifa TUR, respecto de la actualmente vigente, del orden del 3,1% durante el 4º trimestre de 2013.
Y además, este mayor precio de la electricidad, que deberán soportar más de 22.000.000 de pequeños consumidores, se convertirá inmediatamente en la referencia para los contratos que las empresas eléctricas renueven u ofrezcan a los consumidores, grandes o pequeños, que se desenvuelven en el denominado -creo yo que no sin cierta sorna- “mercado liberalizado”. Porque hay que decir -que no haya confusiones- que si la energía ha subido para los consumidores en un 7,6%, los costes de producir esa energía ha subido para las empresas que la producen exactamente cero. ¿O es que acaso ha subido el agua de los ríos, o el combustible radioactivo de las centrales nucleares, o las tarifas que remuneran las energías renovables, o el gas o el carbón de las centrales térmicas? No, no han subido. Lo único que ha subido es la percepción de riesgo de los intermediarios/vendedores de energía a plazo sobre cual será la oferta de la central que marque el precio a lo largo del periodo de tres meses en los que tendrán que entregar la energía que el 23 de Septiembre vendieron. Así es la regulación y así es la inflación de precios que semejante regulación genera.
La subasta CESUR realizada el martes 23 de Septiembre de 2013 para fijar el precio de la energía en la Tarifa de Último Recurso (TUR) – ahora denominado Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) – ha incrementado el coste de la electricidad que deberán pagar los pequeños consumidores en un 7,6%. Este incremento -bajo el supuesto de que el Gobierno mantenga constantes el resto de los costes que integran el coste del suministro eléctrico- va a significar un encarecimiento de la tarifa TUR, respecto de la actualmente vigente, del orden del 3,1% durante el 4º trimestre de 2013.
Y además, este mayor precio de la electricidad, que deberán soportar más de 22.000.000 de pequeños consumidores, se convertirá inmediatamente en la referencia para los contratos que las empresas eléctricas renueven u ofrezcan a los consumidores, grandes o pequeños, que se desenvuelven en el denominado -creo yo que no sin cierta sorna- “mercado liberalizado”. Porque hay que decir -que no haya confusiones- que si la energía ha subido para los consumidores en un 7,6%, los costes de producir esa energía ha subido para las empresas que la producen exactamente cero. ¿O es que acaso ha subido el agua de los ríos, o el combustible radioactivo de las centrales nucleares, o las tarifas que remuneran las energías renovables, o el gas o el carbón de las centrales térmicas? No, no han subido. Lo único que ha subido es la percepción de riesgo de los intermediarios/vendedores de energía a plazo sobre cual será la oferta de la central que marque el precio a lo largo del periodo de tres meses en los que tendrán que entregar la energía que el 23 de Septiembre vendieron. Así es la regulación y así es la inflación de precios que semejante regulación genera.
NO HAY QUE FIJARSE EN EL PARO, SINO EN LOS PUESTOS DE TRABAJO
Etiquetas: paro, trabajo | author: jose luis ochoaIgnacio Escolar, en 'eldiario.es'
Fuente: Seguridad Social. Elaboración propia.
Un gráfico bastante claro: la evolución del número de afiliados a la Seguridad Social de los últimos diez años en términos desestacionalizados. En román paladino: el número de personas que trabajan y cotizan en España, sean asalariados o autónomos. Es probablemente el indicador más acertado para medir la dureza de la crisis, mucho más que el propio paro. En los índices de desempleo no aparece todo el mundo: solo los que buscan trabajo y, en un momento como el actual, muchos están resignados a que no podrán encontrarlo o directamente han emigrado. Si hoy mantuviésemos la misma población activa que teníamos en 2008, el paro rondaría el 29%, no el 26% en el que estamos. Desde el pico máximo en 2008 de 19,4 millones de cotizantes hemos pasado a solo 16,2 millones. LA CRISIS COMO EXCUSA PARA UNA DOCTRINA DEL SHOCK
Etiquetas: crisis, neoliberalismo, partidos | author: jose luis ochoa
Olga Rodríguez , zona crítica en 'eldiario.es
Dice Naomi Klein que la estrategia de la doctrina del shock, ideada por el economista Milton Friedman y puesta en práctica por sus poderosos seguidores -desde presidentes estadounidenses hasta oligarcas rusos, pasando por dictadores del Tercer Mundo, catedráticos de universidad o directores del Fondo Monetario Internacional-, consiste en “esperar a que se produzca una crisis de primer orden o estado de shock, y luego vender al mejor postor los pedazos de la red estatal a los agentes privados mientras los ciudadanos aún se recuperan del trauma, para rápidamente lograr que las “reformas” sean permanentes”.
El propio Friedman describió así la táctica del capitalismo contemporáneo:
“Solo una crisis -real o percibida- da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo depende de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ésa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”.
Chile se convirtió en el primer escenario donde se aplicó la doctrina del shock. Allí la “crisis aprovechable” fue el golpe de Estado de Pinochet y la represión impuesta por él. Aquello allanó el camino para imponer grandes transformaciones económicas en un breve periodo de tiempo. Friedman, que asesoró a Pinochet, predijo que las características de esos cambios económicos provocarían una serie de reacciones psicológicas en la gente que “facilitarían el proceso de ajuste”. A ese proceso lo llamó el “tratamiento de choque” económico.
Dice Naomi Klein que la estrategia de la doctrina del shock, ideada por el economista Milton Friedman y puesta en práctica por sus poderosos seguidores -desde presidentes estadounidenses hasta oligarcas rusos, pasando por dictadores del Tercer Mundo, catedráticos de universidad o directores del Fondo Monetario Internacional-, consiste en “esperar a que se produzca una crisis de primer orden o estado de shock, y luego vender al mejor postor los pedazos de la red estatal a los agentes privados mientras los ciudadanos aún se recuperan del trauma, para rápidamente lograr que las “reformas” sean permanentes”.
El propio Friedman describió así la táctica del capitalismo contemporáneo:
“Solo una crisis -real o percibida- da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo depende de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ésa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”.
Chile se convirtió en el primer escenario donde se aplicó la doctrina del shock. Allí la “crisis aprovechable” fue el golpe de Estado de Pinochet y la represión impuesta por él. Aquello allanó el camino para imponer grandes transformaciones económicas en un breve periodo de tiempo. Friedman, que asesoró a Pinochet, predijo que las características de esos cambios económicos provocarían una serie de reacciones psicológicas en la gente que “facilitarían el proceso de ajuste”. A ese proceso lo llamó el “tratamiento de choque” económico.
EL RIESGO DEL CLIMA
Etiquetas: cambio climatico | author: jose luis ochoa
Teresa Ribera, Ex Secretaria de Estado de Cambio Climático (2008-2011) y Asesora energía y clima del IDDRI (Institut de Developpement Durable et Relations Internationales), en 'Economistas frente a la crisis'
Acaba de aprobarse en Estocolmo la versión final del capítulo dedicado a las bases científicas del quinto informe de evaluación (AR5) del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Como en ocasiones anteriores, supone la puesta al día –a fecha de cierre de contribuciones- más sólida, participativa y con mayor consenso de la comunidad científica mundial con respecto a la ciencia del clima. Hay pocas sorpresas. Más bien se confirma una tendencia suicida con datos cada vez más estremecedores y contrastados sobre la evolución observada del clima en el pasado y la prevista a futuro. En marzo de 2014 se adoptarán las conclusiones del grupo II sobre impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático; en abril 2014 las del grupo III, dedicado a la mitigación de las causas que lo originan y, por fin, en octubre del próximo año el informe de síntesis del informe en su conjunto.
Tal y como ocurrió con los anteriores, el AR5 no deja indiferente a nadie. En síntesis, las alarmas que se han encendido en Estocolmo constituyen la descripción más relevante de las condiciones de contorno físicas en las que se desenvolverán las sociedades en las próximas décadas; es decir, el conjunto de indicadores imprescindible para cualquier decisión económica.
Algunos de los cambios observados en el clima más destacables son: los 30 años más cálidos de los últimos 1.400 se concentran desde 1980 hasta hoy; la atmósfera y los océanos son más cálidos; la superficie nevada ha disminuido; el nivel del mar ha subido y la concentración de CO2e en la atmósfera es la mayor habida desde, al menos, hace 800.000 años. El crecimiento en la concentración alcanza un 40% más del que había en la era preindustrial y es imputable, en primera instancia, a la quema de combustibles fósiles y, a continuación, al cambio de usos de suelo.
Acaba de aprobarse en Estocolmo la versión final del capítulo dedicado a las bases científicas del quinto informe de evaluación (AR5) del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Como en ocasiones anteriores, supone la puesta al día –a fecha de cierre de contribuciones- más sólida, participativa y con mayor consenso de la comunidad científica mundial con respecto a la ciencia del clima. Hay pocas sorpresas. Más bien se confirma una tendencia suicida con datos cada vez más estremecedores y contrastados sobre la evolución observada del clima en el pasado y la prevista a futuro. En marzo de 2014 se adoptarán las conclusiones del grupo II sobre impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático; en abril 2014 las del grupo III, dedicado a la mitigación de las causas que lo originan y, por fin, en octubre del próximo año el informe de síntesis del informe en su conjunto.
Tal y como ocurrió con los anteriores, el AR5 no deja indiferente a nadie. En síntesis, las alarmas que se han encendido en Estocolmo constituyen la descripción más relevante de las condiciones de contorno físicas en las que se desenvolverán las sociedades en las próximas décadas; es decir, el conjunto de indicadores imprescindible para cualquier decisión económica.
Algunos de los cambios observados en el clima más destacables son: los 30 años más cálidos de los últimos 1.400 se concentran desde 1980 hasta hoy; la atmósfera y los océanos son más cálidos; la superficie nevada ha disminuido; el nivel del mar ha subido y la concentración de CO2e en la atmósfera es la mayor habida desde, al menos, hace 800.000 años. El crecimiento en la concentración alcanza un 40% más del que había en la era preindustrial y es imputable, en primera instancia, a la quema de combustibles fósiles y, a continuación, al cambio de usos de suelo.
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