LA UE DEBE CANCELAR LA DEUDA EXTERNA DE HAITÍ
Etiquetas: derechos humanos | author: jose luis ochoaecologistas
Con ocasión del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de la UE, hoy en Bruselas, la campaña ¿Quién debe a Quién?, de la que forma parte Ecologistas en Acción, exige la cancelación inmediata e incondicional de la deuda externa de Haití.
Las más de 55 organizaciones sociales que conforman la campaña ¿Quién debe a Quién?, argumentan que el grado de destrucción que ha alcanzado el terremoto del pasado martes en Haití es fruto, en buena medida, de la situación de empobrecimiento y violación sistemática de los derechos humanos más elementales que viene sufriendo desde hace décadas el pueblo haitiano. Como causas que han agravado su vulnerabilidad, señalan la deuda externa, políticas de libre comercio, la imposición de un modelo agrícola industrial y exportador, el saqueo de su naturaleza y las empresas transnacionales. “La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales está conectada a la deuda externa y la ocupación militar”, explica Iolanda Fresnillo, del Observatorio de la Deuda en la Globalización.
La campaña ¿Quién debe a Quién? considera que es la responsabilidad de la UE actuar de forma coherente para que el pueblo de Haití pueda reconstruir el país y pueda forjar un futuro soberano. En este sentido, la respuesta en forma de ayuda humanitaria debe ser generosa e inmediata, pero también de calidad. Así, los recursos destinados a la ayuda de emergencia y la reconstrucción deben ser desligados de los intereses comerciales de los donantes, que no generen nuevo endeudamiento y libres de cualquier condicionalidad.
A la vez llaman a la UE y las instituciones financieras a cancelar de forma inmediata e incondicional la ilegítima deuda externa que Haití sigue pagando hasta hoy, a pesar de ser el país más empobrecido de América Latina.
Haití forma parte de la Iniciativa de alivio de la deuda para los países empobrecidos altamente endeudados (conocida como HIPC por sus siglas en inglés). En Junio de 2009 -y no tras el terremoto como han informado algunos medios de comunicación- Haití llegó al punto de culminación de dicha iniciativa, siendo beneficiario de una cancelación de deuda de US-$ 1.200 millones, y sólo tras la aplicación de duros ajustes y reformas económicas.
A pesar de la reducción, Haití sigue teniendo una deuda externa de US-$ 641 millones, la mitad es con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el FMI. “El origen de esa deuda está en gran medida en el régimen dictatorial de Duvalier, por lo que podemos considerarla una deuda odiosa e ilegítima”, considera Edith Pérez Alonso, de Ecologistas en Acción.
Las cancelaciones de deuda deberían ser asumidas de forma inmediata por el Gobierno español quien preside el Consejo de la UE. “Demandamos también al Gobierno español la cancelación inmediata y sin condiciones de los cerca de 30 millones de euros de deuda externa que Haití tiene contraído con el Estado español”, enfatiza Fresnillo. Esta cifra supone 10 veces la aportación de la cooperación española anunciada por la Vicepresidenta del Gobierno para ayuda de emergencia a Haití.
“Asimismo instamos a la UE a que apremie al Banco Interamericano de Desarrollo y al Fondo Monetario Internacional, para que procedan con una cancelación total, inmediata e incondicional de la deuda externa de Haití, así como con ayuda de emergencia y reconstrucción sustancial, incondicional y no reembolsable”, manifiesta Pérez Alonso. “En este sentido, denunciamos como inaceptable y perjudicial el crédito de 100 millones de dólares que el FMI planea ofrecer a Haití dentro de su Programa de Reducción de la Pobreza y Crecimiento”, puntualiza.
DISCULPEN LA MOLESTIA
Etiquetas: soluciones, varios | author: jose luis ochoaEduardo Galeano
¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?
El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?
¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?
Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?
¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?
¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?
¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?
¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.
Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?
¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?
Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?
¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?
¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?
Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?
¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?
Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?
Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:
–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.
En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.
El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?
A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.
ECONOMÍA DE MERCADO VS ECONOMÍA PLANIFICADA
Etiquetas: economia, salarios | author: jose luis ochoaYo mismo en Rankia
Aunque hablamos de comunismo y capitalismo, la realidad es que realmente se denominan sistemas de economía planificada y de mercado en función de cómo se organizan los recursos productivos. La respuesta es muy simple. O alguien organiza los recursos o bien los organiza el mercado. En este sentido tenemos que tener en cuenta que en un sistema de planificación es clave el control de los recursos, (tanto el trabajo como el capital), de forma que realmente al final el estado controla todos y cada uno de los recursos.
Es el estado el que decide que se produce, cómo y cuando. En este sentido desde luego, el mercado como concepto no existe, Por supuesto, esta es la teoría y el extremo, aunque desde luego, siempre existe algún tipo de mercado, aunque sea negro.
Respecto al sistema de economía de mercado, la base teórica es que es el mercado el que asigna eficientemente todos los recursos. Evidentemente el proceso es diametralmente opuesto, y si en el caso de la economía planificado el resultado final dependerá de lo adecuado de la planificación, en el sistema de economía de mercado, el resultado final dependerá de que los mercados funcionen correctamente.
El papel del estado se debe pues a los bienes de no mercado, (aquellos bienes públicos o bienes en los que el mercado no asigna correctamente los recursos), y desde luego a tratar de que los mercados se acerquen a las premisas de competencia perfecta.
El proceso de ajuste, se basa en los equilibrios de oferta y demanda, de tal forma, que la interacción de ofertantes y demandas, hacen variar los precios y los actores en los distintos mercados de tal forma que al final la famosa mano invisible lleva a los mercados al equilibrio.
Este ajuste va para el mercado de dinero, para el de los bienes y servicios y para el del trabajo. El procedimiento al final es sencillo. Si la demanda de un bien, un servicio, trabajo o dinero es mayor que la oferta, el precio de lo que sea sube, y en consecuencia por un lado la demanda se reduce y por otro lado la oferta se incrementa. Por otra parta cuando la demanda es menor, el precio se reduce, de forma que la oferta cae y la demanda sube hasta igualarse.
El papel de los gobierno ha de ser pues garantizar que los mercados funcionen de forma correcta.
Sé que esto es lo básico, y desde luego, hay toda una serie de premisas que han de cumplir los mercados para que el proceso funcione y los mercados realmente sirvan a su función, lo cual a su vez implicará que se consiga la asignación óptima de los recursos, lo que era a su vez la razón de ser de este sistema.
La realidad es que no necesitamos entrar a valorar las condiciones del mercado para analizar determinados fallos. Ya de entrada, es fácil ver que la asignación de recursos, provoca la eficiencia, lo cual a su vez provoca que la oferta se incremente y en este sentido el sentido del ajuste es sencillo. El precio de cada bien, se reduce de forma que la demanda se incrementa, y a su vez la oferta cae. Sin embargo, el hecho de que la oferta caiga o se reduzca significa que productores abandonan el mercado.
Este mecanismo, perfectamente superado en la teoría ha chocado con la realidad cuando nos hemos dado cuenta de que la oferta, en realidad son empresas o sectores, que están implantados en un ayuntamiento, que crean empleo o riqueza, (según todos los recursos). Lo cierto es que según el ajuste en el liberalismo, estos recursos, se destinarán a otros bienes, de forma que el capital y el trabajo se trasvasarán a otros sectores que ahora tienen unos precios más atractivos. Sin embargo, la realidad es que los grupos de presión, los empresarios y el capital ha invertido en un sector en particular, en una empresa determinada y en una zona determinada y realmente lo de ajuste y economía de mercado es algo que normalmente gusta hasta que el mercado dice que hay demasiados bienes de un sector determinado.
En definitiva, en el post acerca del progreso y reacciones, ya he tratado de colocar alguna de las claves de esto. La realidad es que si buscamos por un lado que los mercados asignen los recursos, en lugar de planificar la economía, parece un poco curioso que se intente solucionar el problema manipulando los mercados mediante todas las técnicas posibles, para que las empresas no caigan.
Lo mismo pasa con el mercado de trabajo. El proceso de ajuste es equivalente, de tal forma que cuando la actividad de la economía mejora, las empresas necesitan más trabajadores, de tal forma que la demanda de trabajo sube, (las empresas demandan el trabajo que los trabajadores ofrecen), en consecuencia el precio de los trabajadores (salarios) sube, esto provoca que las empresas tengan que buscar formulas para producir mejor, (tiendan a invertir en maquinaria), de tal forma que se mejora la productividad de la economía, a la vez que suben los salarios, para acceder a los resultados de esta mejora de la productividad. Al subir los salarios y mejorar las inversiones, el nivel de empleo cae y se produce el ajuste, con salarios y productividades mejores que el inicial.
Por supuesto, volvemos a la situación de antes, y en este caso, si se introduce el tema de la emigración, cuando la economía avanza, no se produce la escasez de trabajo consiguiendo que siempre exista un nivel de paro alto en la economía de tal forma que el procedimiento se bloquea.
Es en definitiva los procedimientos de escasez, abundancia en función de la evolución de los mercados, el sistema que provoca que los recursos se vayan asignando de la forma más eficiente. Por supuesto lo que debemos tener claro es que lo que era un modelo de liberalismo conceptual acaba siendo un puro modelo de planificación, con la diferencia de que en lugar de partir dicha planificación por parte de la sociedad, ahora realmente la planificación sale de los grupos de presión, que logran el poder suficiente en determinados mercados.
En este sentido es fácil detectar que al final, los mercados no reflejan la situación real, y por supuesto no funcionan para la asignación de los recursos. Lo que reflejan los mercados en esta situación es simplemente el poder que existe en cada uno de los mercados. Y por cierto, el tema del poder, el tema de los ajustes, el tema de la información y el tema de las reglas, son al final las claves en los mercados.
En definitiva, lo primero que debe hacer la sociedad, y desde luego todos estos grupos es decidir de una puñetera vez si queremos un sistema de economía de mercado o un sistema planificado. Vale una u la otra, pero lo que no es de recibo es un sistema de mercado en el que tengamos a todos los días al lobby de turno pidiendo ayudas, subvenciones, normativa y apoyo y protección al sector de turno, para después decir que el modelo productivo es el que es, (¡como si viniese de la nada!), y echando la culpa a la cualificación de los trabajadores, como si los contables, operarios de fabrica y demás grueso de la fuerza laboral española tuviese otro problema para adaptarse a una empresa de valor añadido que la tontería de que son 4 en España, lo cual explica por cierto que investigadores y demás o emigran o malviven.
De esto tocarán otros post, pero la realidad es que tras esta primera visión, la realidad es que aunque a simple vista se comprueba que paradójicamente, tenemos un sistema que comparte muchas más similitudes con el comunismo que con el ideal de liberalismo. Con el agravante que de alguna forma, nos hemos encontrado con un sistema que reúne las desventajas del sistema comunista con las del capitalismo y sin ninguna de las ventajas, lo cual es lo que lo hace insostenible.
"CAPITALISMO: UNA HISTORIA DE AMOR" y odio
Etiquetas: varios, video | author: jose luis ochoa
Johari Gautier Carmona
Diagonal 21-01-2010
Antes de exponer hechos novedosos y de tramar arriesgadas teorías, Michael Moore se hace portavoz de la América profunda, esa gran mayoría de trabajadores que lucha a diario para pagar su hipoteca y llegar a fin de mes, y lo hace sin tapujos, acercándose a ella con la sencillez de un ciudadano cualquiera que exige explicaciones y quiere causar ruido. Los casos indignantes de desahucios, los gestos agresivos de autoridades insensibles se suceden y muestran a una población ignorada por sus dirigentes y engañada por un sistema financiero demoledor. Los lloros se encadenan, se confunden con el furor de los que exigen justicia y evidencian una realidad innegable: América está rota, dividida entre una minoría corporativa amparada por el poder y una enorme mayoría, el pueblo, inconsciente de su fuerza. Siguiendo las pautas de una liviana lección de Historia (no exenta de humor), las definiciones del capitalismo se concatenan con gran velocidad, buscando una relativa exactitud, pero, al final, el espectador se queda con lo más impactante: eslóganes severos y críticos que aluden a “un sistema de buitres” o “un demonio que ha de ser eliminado”. Las imágenes también buscan un efecto notable en el público, tratan de sacudirle, y, sin embargo, mucho de lo que aparece en la película es conocido de todos: desde las famosas Subprimes hasta los escandalosos beneficios de las gigantes corporaciones que siguen despidiendo indiferentemente al personal, pasando por el equipo de asesoría de George Bush Jr o la participación de grandes compañías en la campaña electoral de Obama.
Entre distintos temas polémicos, destaca por su atrevimiento la narración de un supuesto complot realizado dos meses antes de la elección de Obama por los “buitres” codiciosos que controlan y dictaminan la política global del país. Se trata de un auténtico golpe de estado que deja maniatado a la clase política de Estados Unidos, anula al pueblo y permite a los golpistas escaparse con 700.000 millones de dólares sin que nadie pueda exigirles cuentas. Una orquestación tan excelente como indignante. También sorprende la solución propugnada por Michael Moore para evitar futuros abusos de poder y ésta se resume con la reactivación de la democracia americana en todos sus aspectos, fomentando la formación de sindicatos y la renovación de la clase política. Según el autor americano, “el capitalismo es un demonio y el demonio no se puede regular”.
Con la irreverencia que le caracteriza y un patriotismo fustigante, Michael Moore firma una obra llamativa y entretenida en la que el país más poderoso del mundo parece más enfermo que nunca.
PENSAR LA ECONOMÍA
Etiquetas: economia, impuestos, salarios, soluciones | author: jose luis ochoaRamiro Pinto
Debemos analizar nuestra manera de pensar la economía, que responde a un determinado tipo de lógica, pero hay otros modelos que serán necesarios tener en cuenta para resolver los problemas que nos afectan. Insistir en una política económica que busca crear empleos es un error, carece de sentido y sólo responde a una inercia del pensamiento y de la política. Hacen falta nuevos análisis, pues como dijera Einstein "no podemos buscar soluciones a los problemas con las mismas ideas que los provocaron".Alrededor del tema de la Renta Básica se lanzan bulos que amplían los medios de comunicación para desprestigiar este tema sobre la base de hacer de él una caricatura. No es algo nuevo. Ya Karl Marx tuvo que salir a la palestra del debate, no para discutir sobre sus teorías, que muchas veces ni fueron leídas por sus detractores, sino para desmentir y salir al paso de fábulas que se desparramaron por la sociedad, como que el comunismo lo que pretendía es compartir a las mujeres forzosamente y socializarlas. Al menos seamos conscientes de cómo funciona nuestra psicología en la sociedad.
Permita el amable lector que recurra a una experiencia personal que pienso es muy ilustrativa para entender lo que quiero explicar. Cuando mi hija Daira tuvo tres o cuatro años, estaba en el parque de San Francisco (León) mientras que yo la cuidaba sentado en un banco, supongo que leyendo o tomando algunas notas. El caso es que mi hija empezó a llorar y medio a pelearse con otra niña porque quería su pala y un cubo. Ésta no se lo quiso dejar. Yo no acudí, pues pienso que es mejor que lleguen a un equilibrio entre ellas y si la cuestión no pasa a mayores no pasa nada. Pero la mamá de la otra pequeña intervino. Empezó a dar lecciones de generosidad, de que hay que prestar las cosas, etc. La niña suya cada vez lloró más pues no quería dejar sus juguetes. La mía también, pues le creó expectativas de que lo iba a tener. Se montó un follón. Ante lo cual me acerqué a ver qué pasaba y evitar que la señora siguiera con su estrategia. Le pregunté a ella si sería tan amable de dejarme su coche o su piso cuando se fuera de veraneo. La señora se lo tomó a mal, muy mal, sin apreciar mi sentido irónico y pedagógico, y empezó a gritarme, se creó un remolino de gente que hizo que me fuera con mi hija bajo insultos de ella y otras señoras que pensaron que fui allá a violentar a la madre aleccionadora. Quise, aunque no pude, explicar a esa madre que lo que para ella es el coche y su casa es para su hija la pala y el cubo y que no puede forzarla a dejarlos. Observé que su reacción forma parte de un esquema lógico que cada cual aplica a su contexto. Tal anécdota me vino a la cabeza cuando analicé este asunto de la Renta Básica, pues cuadra perfectamente. La madre tiene el mismo esquema lógico que la hija, sólo que no valoró los objetos de la pequeña. Cambia el contenido, pero el modelo de pensamiento es el mismo.
A este esquema responde el prejuicio sobre la RB. Vi que las pruebas que hace Piaget sobre la valoración lógica de los pequeños es aplicable a este tema. Cuando se dice que no hay dinero, por más que se demuestra que haciendo cálculos sale la cantidad y que es otra forma de organizar el dinero, es lo mismo que cuando a un chaval se le pregunta: ¿qué pesa más, un kilo de paja o un kilo de hierro? En realidad pesa lo mismo, pero el sujeto infantil tiende a pensar que el kilo de hierro pesa más, porque la paja apenas pesa como idea. Es el mismo elemento lógico que funciona para decir "no hay dinero".
Otra prueba es decir: si una vaca blanca da leche blanca ¿una vaca negra cómo la da? Por aplicación de la lógica la respuesta es que su leche será negra, pero la realidad es que la leche es blanca, sea la vaca del color que sea. Pues cuando se asegura que la gente no trabajaría con la Renta Básica es porque se aplica una lógica que consiste en pensar que si se trabaja por dinero y ya tenemos dinero, aunque sea un mínimo, nadie trabajaría, lo cual no es real, aunque sea "lógico" pensarlo, pero forma parte de un tipo de lógica que da lugar a errores cuando no se analiza en profundidad el asunto al que se aplica. Basta acercarse a la realidad para comprobar que mucha gente que gana tres y hasta cuatro veces más de lo que supone la Renta Básica hacen horas extras, pero no sólo en empresas de estructuras metálicas o en hostelería y la construcción, obligados por el empresario, sino que también, y fuera de la ley, policías que sacan un suplemento de taxistas con la licencia de un hermano, funcionarios de Hacienda que llevan la contabilidad de pequeños negocios. Trabajadores de instituciones autonómicas que por las tardes hacen unas horas de representantes de algún producto o se dedican a la venta de coches de importación o de automóviles de lujo de segunda mano. Profesores universitarios que hacen trabajos para empresas privadas, fuera del horario y el contrato laboral. Y así cada cual podrá poner decenas de ejemplos que conozca en su familia y entorno de amistades y conocidos ¡Y con 421 euros al mes dejarían de trabajar! Que ironía. Y sin embargo es una crítica recurrente a la Renta Básica.
El pedagogo Jean Piaget estudia el desarrollo de la inteligencia prestando atención a la construcción de estructuras lógicas. Para este autor la lógica no es sólo un mecanismo de pensamiento, sino que forma, construye, el conjunto de lo que piensa. Se adapta a un tipo de lenguaje, no de verdad, lo cual ocurre hoy insistentemente en el discurso económico. Considera necesario manejar varios tipos de lógica para pensar comprensiva y creativamente. Para Piaget conocer un modelo lógico es saber sus límites. Muchas veces se confunde la lógica con la argumentación, lo cual da lugar a soluciones equivocadas. Esto afecta de lleno al debate sobre la RB, pues muchos economistas que están a favor de la implantación de esta medida aplican un único modelo de lógica y pretenden su financiación con el mismo modelo de la era keynesiana, manteniendo como fuente del dinero necesario la modificación de la base tributaria, cuando es necesario encontrar una forma específica que emane de la realidad de la cual surge la necesidad de aplicar la RB, como es la tasa RB y otras medidas complementarias, que veremos a continuación.
Como bien dice Fabián Estapé, con su retranca al hacer comentarios incisivos, y que ha dejado escrito en su obra "El juego de vivir. Recuerdos de un economista", la Universidad ofrece una formación utilitaria, en la que el éxito se mide en función de los contratos. Propone como antídoto fomentar el diálogo, la creatividad y la crítica. Algo que cuando he hablado con él me comenta que brilla por su ausencia. Lo cual impide que se entiendan e investiguen nuevas ideas.
La desconexión de las ciencias económicas y de las ciencias en general con la realidad es otro mal endémico que padece nuestro modelo educativo. Por lo tanto cuesta mucho entender nuevas referencias que son necesarias de aplicar. Sobre este asunto el pedagogo brasileño Paulo Freire desarrolla un modelo pedagógico que parte de la idea de que para enseñar hay que entender la realidad en la que se vive. Esto es esencial para la historia, la biología, y demás, pero es especialmente importante para el estudio de la economía.
Recuerdo que algunos profesores y eminentes economistas se echaron las manos a la cabeza al incluir en mi libro sobre los fundamentos de la RB como factor del mercado laboral las influencias y amistades. Les propuse que hicieran una correlación sobre cien personas y ver cuántas no deben su puesto de trabajo a este factor. Todos superaron en sus listas el 85%. Me dieron la razón, pues les afectaba a ellos mismos, pero me dicen: eso no se puede enseñar. Te preparan para entrevistas de trabajo, para hacer test, etc. y luego hay factores que son los que funcionan en la realidad. Lo grave es que sucede lo que enseña Freire, en tanto y cuanto los adultos llegan a pensar con lógica y conceptos por el proceso de aprendizaje, pero pocos lo correlacionan con la realidad concreta. Sucede algo que está pasando hoy en la economía: cuando la realidad cambia la lógica y los conceptos al uso impiden que se vean las nuevas realidades que surgen. Así, con relación a la RB, la teoría aprendida ( y su consecuente lógica) no encaja con los fenómenos de la economía real.
Recuerdo que algunos profesores y eminentes economistas se echaron las manos a la cabeza al incluir en mi libro sobre los fundamentos de la RB como factor del mercado laboral las influencias y amistades. Les propuse que hicieran una correlación sobre cien personas y ver cuántas no deben su puesto de trabajo a este factor. Todos superaron en sus listas el 85%. Me dieron la razón, pues les afectaba a ellos mismos, pero me dicen: eso no se puede enseñar. Te preparan para entrevistas de trabajo, para hacer test, etc. y luego hay factores que son los que funcionan en la realidad. Lo grave es que sucede lo que enseña Freire, en tanto y cuanto los adultos llegan a pensar con lógica y conceptos por el proceso de aprendizaje, pero pocos lo correlacionan con la realidad concreta. Sucede algo que está pasando hoy en la economía: cuando la realidad cambia la lógica y los conceptos al uso impiden que se vean las nuevas realidades que surgen. Así, con relación a la RB, la teoría aprendida ( y su consecuente lógica) no encaja con los fenómenos de la economía real.
Recientemente el profesor de química de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y vicedecano de la Universidad Politécnica de Madrid, Gabriel Pinto, está empeñado en involucrar el aprendizaje de la química con la vida cotidiana. Observa la necesidad de entroncar lo que enseña con cuestiones directamente relacionadas con el entorno del estudiante. El tema parece que viene de lejos, pues recoge una cita de hace dos mil años, de Petronio, en su obra el Satiricón: "la razón por la que los jóvenes salen tan ignorantes de las escuelas es porque no han entendido el contacto con nada de alguna utilidad en la vida diaria".
Durante mis conversaciones en Moralzarzal (Madrid) con este profesor, mi hermano Gaby, comentó que cuando salió titulado de la Universidad no supo que NH3 se refería al amoniaco, que CaSO4·2H2O es el yeso, NaClO la lejía o Na2O.CaO.Na2O el vidrio. Aún hoy llegan a su Facultad alumnos que no saben que no todos los conocidos como plásticos lo son, o que el vidrio de una ventana no es un cristal y, sin embargo, el hielo sí lo es. Es triste que cuando expone su trabajo muchos profesores le preguntan que si al aplicar sus conclusiones les van a pagar más.
Joseba Arregi escribe un artículo muy interesante en el que plantea el debate sobre nacionalidades como un problema nominalista, al diferenciar "nación" como palabra o como realidad. El nominalismo, comenta, separa el nombre de la realidad. Observa la importancia de tomar conciencia de este fenómeno del lenguaje, pues el nominalismo surgió para legitimar las monarquías nacionales frente al poder del Papado. En definitiva, advierte, el nominalismo encierra cuestiones de poder sumamente graves, pues el lenguaje tiene el poder de definir la realidad, el cual viene a ser una especie de hipóstasis, o sea el poder que soporta los demás poderes. Y ciertamente en economía muchos debates transcurren en discusiones sobre palabras y teorías nominales.
¿¿AYUDA PARA HAITÍ??
Etiquetas: derechos humanos, FMI | author: jose luis ochoaEl FMI anuncia como “ayuda” un nuevo préstamo para Haití, Strauss Kahn ofrece otra carga crediticia a un país que ya debe 1.885 millones
El director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn, acaba de anunciar su firme intención de “movilizar ayuda” para Haití “muy rápidamente”, con el desbloqueo de 100 millones de dólares. Strauss Kahn dijo que el objetivo es “acompañar a Haití en la difícil tarea”, y expresó su “profunda simpatía para con las víctimas”. Lo que olvidó de decir el director general es que los 100 millones de euros no son ayuda. En la letra pequeña pone que la suma será desbloqueada en forma de “facilidad ampliada de crédito”. Es decir que los haitianos tendrán que devolverla, aunque estén bajo los escombros. Y con intereses.
Desde hace dos siglos, es una costumbre de eso que se suele llamar la comunidad financiera internacional. Auténtica ayuda y auténtica anulación de la deuda externa de Haití son irremediablemente las asignaturas pendientes del Norte con este país desde su nacimiento, en 1804.
ver toda la noticia.
ELOGIO DE LA METAMORFOSIS
Etiquetas: soluciones, sostenibilidad | author: jose luis ochoaEdgar Morin
El objetivo ahora es salvar a la humanidad. Para ello urge cambiar nuestros modos de pensar y vivir. La idea de metamorfosis, más rica que la de revolución, aporta la esperanza en un mundo mejor.
Cuando un sistema es incapaz de resolver sus problemas vitales por sí mismo, se degrada, se desintegra, a no ser que esté en condiciones de originar un metasistema capaz de hacerlo y, entonces, se metamorfosea. El sistema Tierra es incapaz de organizarse para tratar sus problemas vitales: el peligro nuclear, agravado por la diseminación y, tal vez, privatización del arma atómica; la degradación de la biosfera; una economía mundial carente de verdadera regulación; el retorno de las hambrunas; los conflictos étnico-político-religiosos que tienden a degenerar en guerras de civilización... La ampliación y aceleración de todos esos procesos pueden considerarse el desencadenante de un formidable feed-back negativo, capaz de desintegrar irremediablemente un sistema.
Lo probable es la desintegración. Lo improbable, aunque posible, la metamorfosis. ¿Qué es una metamorfosis? El reino animal aporta ejemplos. La oruga que se encierra en una crisálida comienza así un proceso de autodestrucción y autorreconstrucción al mismo tiempo, adopta la organización y la forma de la mariposa, distinta a la de la oruga, pero sigue siendo ella misma. El nacimiento de la vida puede concebirse como la metamorfosis de una organización físico-química que, alcanzado un punto de saturación, crea una metaorganización viviente, la cual, aun con los mismos constituyentes físico-químicos, produce cualidades nuevas.
La formación de las sociedades históricas, en Oriente Medio, India, China, México o Perú, constituye una metamorfosis a partir de un conglomerado de sociedades arcaicas de cazadores-recolectores que produjo las ciudades, el Estado, las clases sociales, la especialización del trabajo, las religiones, la arquitectura, las artes, la literatura, la filosofía... Y también cosas mucho peores, como la guerra y la esclavitud.
A partir del siglo XXI, se plantea el problema de la metamorfosis de las sociedades históricas en una sociedad-mundo de un tipo nuevo, que englobaría a los Estados-nación sin suprimirlos. Pues la continuación de la historia, es decir, de las guerras, por unos Estados con armas de destrucción masiva conduce a la cuasi-destrucción de la humanidad.
La idea de metamorfosis, más rica que la de revolución, contiene la radicalidad transformadora de ésta, pero vinculada a la conservación (de la vida o de la herencia de las culturas). ¿Cómo cambiar de vía para ir hacia la metamorfosis? Aunque parece posible corregir ciertos males, es imposible frenar la oleada técnico-científico-económico-civilizatoria que conduce al planeta al desastre. Y sin embargo, la historia humana ha cambiado de vía a menudo. Todo comienza siempre con una innovación, un nuevo mensaje rupturista, marginal, modesto, a menudo invisible para sus contemporáneos. Así comenzaron las grandes religiones: budismo, cristianismo, islam. El capitalismo se desarrolló parasitando a las sociedades feudales para alzar el vuelo y desintegrarlas.
La ciencia moderna se formó a partir de algunas mentes rupturistas dispersas, como Galileo, Bacon o Descartes; luego, creó sus redes y sus asociaciones; en el siglo XIX, se introdujo en las universidades y, en el XX, en las economías de los Estados, para convertirse en uno de los cuatro poderosos motores del bajel espacial llamado Tierra. El socialismo nació en algunas mentes autodidactas y marginalizadas del siglo XIX, para convertirse en una formidable fuerza histórica en el XX. Hoy, hay que volver a pensarlo todo. Hay que comenzar de nuevo.
De hecho, todo ha recomenzado, pero sin que nos hayamos dado cuenta. Estamos en los comienzos, modestos, invisibles, marginales, dispersos. Pues ya existe, en todos los continentes, una efervescencia creativa, una multitud de iniciativas locales en el sentido de la regeneración económica, social, política, cognitiva, educativa, étnica, o de la reforma de vida.
Estas iniciativas no se conocen unas a otras; ninguna Administración las enumera, ningún partido se da por enterado. Pero son el vivero del futuro. Se trata de reconocerlas, de censarlas, de compararlas, de catalogarlas y de conjugarlas en una pluralidad de caminos reformadores. Son estas vías múltiples las que, al desarrollarse conjuntamente, se conjugarán para formar la vía nueva que podría conducirnos hacia la todavía invisible e inconcebible metamorfosis. Para elaborar las vías que confluirán en la Vía, tenemos que deshacernos de las alternativas reductoras a las que nos obliga el mundo de conocimiento y pensamiento hegemónico. Así es necesario, al mismo tiempo, mundializar y desmundializar, crecer y decrecer, desplegar y replegar.
La orientación mundialización-desmundialización significa que, si bien hay que multiplicar los procesos de comunicación y "planetarización" culturales, si bien necesitamos que se constituya una conciencia de "Tierra-patria", también hay que promover, de manera desmundializadora, la alimentación de proximidad, los artesanos de proximidad, los comercios de proximidad, las huertas periurbanas, las comunidades locales y regionales.
La orientación crecimiento-decrecimiento significa que hay que potenciar los servicios, las energías verdes, los transportes públicos, la economía plural -y por tanto la economía social y solidaria-, las disposiciones para la humanización de las megalópolis, las agriculturas y ganaderías biológicas, y reducir los excesos consumistas, la comida industrializada, la producción de objetos desechables y no reparables, el tráfico de automóviles y de camiones en beneficio del ferrocarril.
La orientación despliegue-repliegue significa que el objetivo ya no es fundamentalmente el desarrollo de los bienes materiales, la eficacia, la rentabilidad y lo calculable, sino el retorno de cada uno a sus necesidades interiores, el gran regreso a la vida interior y a la primacía de la comprensión del prójimo, el amor y la amistad.
Ya no basta con denunciar, hace falta enunciar. No basta con recordar la urgencia, hay que comenzar a definir las vías que conducen a la Vía. ¿Hay razones para la esperanza? Podemos formular cinco:
1. El surgimiento de lo improbable. La victoriosa resistencia, en dos ocasiones, de la pequeña Atenas frente al poderío persa era altamente improbable, pero permitió el nacimiento de la democracia y la filosofía. También fue inesperado el frenazo de la ofensiva alemana ante Moscú, en el otoño de 1941, e improbable la contraofensiva victoriosa de Zhúkov, iniciada el 5 de diciembre, que vendría seguida, el 8, por el ataque de Pearl Harbour y la entrada de Estados Unidos en la guerra.
2. Las virtudes generadoras-creadoras inherentes a la humanidad. Al igual que en todo organismo humano adulto existen células madre dotadas de aptitudes polivalentes (totipotentes) propias de las células embrionarias, pero desactivadas, en todo ser humano, y en toda sociedad humana, existen virtudes regeneradoras, generadoras y creadoras durmientes o inhibidas.
3. Las virtudes de la crisis. Al tiempo que las fuerzas regresivas o desintegradoras, las generadoras y creadoras despiertan en la crisis planetaria de la humanidad.
4. Las virtudes del peligro. "Allá donde crece el peligro, crece también lo que nos salva". La dicha suprema es inseparable del riesgo supremo.
5. La aspiración multimilenaria de la humanidad hacia la armonía (paraíso, luego utopías, después ideologías libertaria/socialista/comunista, más tarde aspiraciones y revueltas juveniles de los años sesenta). Esta aspiración renace en el hervidero de iniciativas múltiples y dispersas que podrán alimentar las vías reformadoras destinadas a confluir en la vía nueva.
Las viejas generaciones están desengañadas de tantas falsas esperanzas. A las jóvenes les entristece que no haya una causa común como la de nuestra resistencia durante la II Guerra Mundial. Pero nuestra causa llevaba en sí misma su contrario. Como decía Vassili Grossman de Estalingrado, la mayor victoria de la humanidad fue también su mayor derrota, puesto que el totalismo estalinista salió victorioso de ella. Hoy, la causa es inequívoca, sublime: se trata de salvar a la humanidad.
La verdadera esperanza sabe que no es certeza. Es una esperanza no en el mejor de los mundos, sino en un mundo mejor. "El origen está delante de nosotros", decía Heidegger. La metamorfosis sería, efectivamente, un nuevo origen.
Fuente: Periódico El País
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