TRABAJAS MENOS QUE UN PROFESOR

|

Isaac Rosa

Me parece muy bien que, puestos a hacer sacrificios, los gobernantes empiecen por apretarles las tuercas a los más privilegiados. Y en el primer puesto no están ni los pilotos, ni los controladores aéreos ni los delegados sindicales, sino, sobra decirlo, los profesores, sobre todo los profesores de secundaria.

Qué les voy a contar a ustedes que no sepan. Cualquiera que haya pasado por un instituto habrá visto que aquello es una fiesta permanente: los docentes se tocan la barriga todo el día, se duermen en clase, juegan al mus en la sala de profesores, se desperezan en el patio. Eso cuando están en el instituto, porque lo habitual es que estén de paseo, por escaqueo o por las muchas vacaciones y festivos que tienen en el año. ¡Y encima les pagan!

Total, para la falta que hacen, ya podíamos prescindir de ellos. ¡Si los estudiantes a esas edades se educan solos! No hay que hacer nada, les das los libros y ya se organizan, a lo que ayuda lo predispuestos que están en esas edades a convivir pacíficamente con sus compañeros. En realidad sigue habiendo profesores por un resabio de otros tiempos, ya que hoy bastaría enchufar a los chavales a un ordenador, y saldrían más que educados.

¿Les suena disparatado todo lo anterior? Pues sin llegar (todavía) a tanto, ya empiezan a oírse voces que intentan caracterizar a los profesores como unos privilegiados a los que se puede exigir sacrificios en momentos de crisis. En cuanto han plantado cara a las medidas antieducativas del gobierno madrileño, éste ha lanzado su artillería contra ellos.

La consejera del ramo dijo que no entendía que quisieran hacer huelga después de dos meses de vacaciones, y subrayó lo de “dos meses”, para que todos nos removiésemos de envidia. Además recordó que tienen trabajo garantizado de por vida, con tanto paro como hay. Por su parte, Aguirre comentó que la mayoría de madrileños trabaja más de esas 20 horas que se les pide a ellos –confundiendo con toda intención las horas lectivas con las de trabajo-.

Quien piense que los profesores son unos privilegiados, o que están para que les aprieten más, que se dé una vuelta por un instituto. Comprenderá además el peligro que supone cargar el ajuste sobre los responsables de la educación de nuestros hijos, aumentándoles la carga lectiva, eliminando tutorías y reduciendo plantillas. Todos perderemos, y mucho.

LA FACTURA DEL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD ESPAÑOL LLAMA PODEROSAMENTE LA ATENCIÓN

|

Estos días, con motivo de la satanización del gasto público que han orquestado las fuerzas vivas del Reino de España, uno de los ejemplos que más se cita como ejemplo de despilfarro injustificable de dinero público es la seguridad social, el llamado sistema público de salud.
He aquí datos referidos a tres de los llamados países de nuestro entorno:
Francia, 2.573 euros por persona y año;
Gran Bretaña, 2.542;
Alemania, 2.350;
... etcétera ...
¡Y España, 1.502!
Lo más simpático del asunto es que estas cifras figuran en el banco de datos del Instituto Nacional de Estadística.
Más claro: Hay profesionales de la política, expertos en análisis presupuestario, sesudos econometristas, catedráticos de economía, expertos en macroeconomía y también objetivos profesionales de la información que, al parecer, consideran que todos los ciudadanos son profundamente bobos. ¿Lo son?...
En todo caso, es rigurosamente cierto que el gasto público de España en sanidad llama poderosamente la atención.

Félix Soria, en 'Impulso'

ESTOS SON LOS MERCADOS! la pequeña tienda de los horrores

|

MÁS JUSTICIA MEDIANTE MÁS EUROPA

|

La introducción de eurobonos no supondría una traición a los intereses germanos. Al contrario. Como ocurrió con su reunificación, la unión solidaria, ahora la de Europa, es el camino que conviene de veras a Alemania

Ulrich Beck, en 'El País'

La política europea está en una encrucijada tan importante como la que afrontó durante los años setenta la de Alemania occidental hacia el bloque soviético en general y la RDA en particular, la denominada ostpolitik (política oriental). El lema de entonces, "Al cambio mediante el acercamiento", podría ser hoy: "Más justicia mediante más Europa".

En aquella y en esta ocasión se trataba de superar una escisión: entonces, la existente entre Occidente y el Este; ahora, la que se da entre el Norte y el Sur. Como no se cansan de repetir los políticos, Europa es una comunidad de destino. Lo fue ya en el momento de su fundación. La Unión Europea es la idea que surgió de la devastación material y moral producida por la II Guerra Mundial. La ostpolitik era una idea que pretendía desactivar la guerra fría y abrir agujeros en el telón de acero.

A diferencia de lo que ocurría con anteriores Estados e imperios, que buscaban su origen en mitos y victorias heroicas, la Unión Europea es una institución transnacional de gobierno que nació de la agonía de la derrota y del horror por el Holocausto. Pero hoy, cuando ya no se trata de la guerra o de la paz, ¿qué significa la comunidad de destino europea? ¿Cuál es la nueva experiencia generacional?

EL ESTADO DE BIENESTAR HOY

|

Ángel Lacueva, en 'El Periódico de Aragón'
Senador socialista por Teruel

Recuerdo que hace tan sólo dos años tuve la oportunidad de entablar una pequeña conversación conMiguel Ángel Fernández Ordoñez, Presidente del Banco de España. Él hablaba de la flexibilidad necesaria del mercado de trabajo y siempre ponía de ejemplo el sistema laboral de EEUU porque tenía un paro que estaba sobre 5%, que se podía considerar de casi pleno empleo. Entonces en España debíamos estar sobre el 17%. Le expuse que no eran datos comparables por diversas causas. Primero, por la calidad del trabajo en sentido de seguridad del mismo y de prestaciones sociales, ya que para la mayoría de los trabajadores españoles sería irresistible un sistema, de lo que ahora lo mal llaman "flexiseguridad", en el que el trabajador está al antojo de las decisiones de los directivos de la empresa en cuestiones como las condiciones de su puesto de trabajo, de su movilidad geográfica, horarios, etc. Y segundo, porque es incomparable la situación de protección del parado en España, con un sistema de derechos perfectamente pautados, en contraposición con los parados del país dominante del mundo que se ven totalmente desprotegidos si no han estado cubiertos con pólizas de seguros, privadas por supuesto.

El tsunami que ha sufrido la economía mundial nos está arrastrando a perder las conquistas sociales que durante las luchas de muchas décadas ha conseguido nuestra sociedad. Es verdad que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, es verdad que estamos endeudados y tenemos que devolver lo que nos han prestado, pero ha sido mucho y muy bueno lo que hemos avanzado en los últimos años democráticos en España. Estamos como la mayoría de los países de nuestro entorno; tal vez mejor que muchos de ellos, como Italia incluso y aunque Alemania sigue siendo el motor económico de Europa tiene serias carencias sociales.

LA CRISIS Y EL DEFICIT

|

Ignacio Sánchez-Cuenca, en 'Público'  
Profesor de Sociología de la Universidad Complutense


El 10 de mayo de 2010, cuando el Gobierno de España, presionado por sus socios comunitarios y por instituciones supranacionales, decidió dar un brusco bandazo a su política económica, la prima de riesgo de la deuda pública española con respecto a la alemana era ligeramente superior a los 150 puntos. El aumento de la prima de riesgo encendió todas las alarmas y sirvió de justificación para el recorte salarial de los funcionarios, la congelación de las pensiones, la reducción de la inversión pública y la supresión de algunas prestaciones sociales. Después se procedió a la reforma de las pensiones, del mercado de trabajo y de la negociación colectiva.

Quizá el ajuste presupuestario y las reformas estructurales hayan permitido ganar algo de tiempo, pero desde luego no han servido para eliminar las presiones sobre nuestra deuda pública, cuya prima de riesgo ha continuado aumentando peligrosamente hasta rondar los 400 puntos este verano.
El Gobierno tiene buenos motivos para temer que las tensiones aparezcan de nuevo en septiembre, empujando la prima de riesgo hacia niveles que forzarían un rescate europeo. Por ello, Zapatero ha optado, sin consultar con su partido, por cerrar un pacto con el PP para aprobar una reforma de la Constitución que establezca un límite al déficit público estructural. Pero es probable que, al igual que todas las medidas anteriores, esta tampoco sirva para acabar con las tensiones.

LA DEMOCRACIA EN RIESGO

|

En el verano de 2007, el mercado, esa fuerza ciega de la economía sin control, reventó de un golpe. Parecía que el péndulo volvía hacia lo público, pero las cosas han ido más lejos para subordinarse al control político

Jorge M. Reverte, en 'El País'

Pasarán algunas décadas hasta que los historiadores sean capaces de analizar con tino lo que nos está sucediendo. Ya no es ninguna exageración afirmar que la crisis económica que implica al mundo más rico y desarrollado es la más destructiva e ingobernable desde la de 1929. Incluso, en algunos de los parámetros decisivos, más profunda.

Como ha descrito el profesor Pablo Martín Aceña en un trabajo titulado Dos crisis más una, de inminente publicación en la revista universitaria Historia y política, de la primera gran crisis del siglo XX, la de 1929, surgió el final del laissez faire que había dado todo el protagonismo a las fuerzas libres del mercado y se abrió la brillante etapa del keynesianismo, el intervencionismo estatal que permitió la construcción del Estado del bienestar en los países del centro del sistema. La socialdemocracia se impuso en Europa con una fuerza que parecía incontenible.

Ese nuevo periodo se vio bruscamente quebrado por la segunda crisis del siglo, la de 1971 y 1973, con la subida del precio del petróleo. La guerra de Vietnam, que había dejado exhausta a la economía norteamericana, fue una de las principales causas del desastre; la acumulación de poder de las economías petroleras, otra.

 

©2009 ECONOMÍA PARA LAS PERSONAS | Template Blue by TNB