EMPRENDER COLECTIVAMENTE: LAS COOPERATIVAS

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CEO IDaccion 

El sábado 6 de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas con el lema “las cooperativas se mantienen fuertes en tiempos de crisis”. 

Las cooperativas son una fórmula empresarial pensada para emprender de forma colectiva, con una gestión democrática bajo la premisa “una persona un voto” y en el que priman las personas que forman parte de la empresa por encima del capital.

Con semejantes valores… ¿es una fórmula empresarial válida actualmente? Algunas cifras nos hacen pensar que sí. En el mundo existen hoy, según la Alianza Cooperativa Internacional 1 millón de empresas cooperativas o similares, con 1000 millones de socios, 100 millones de puestos de trabajo generados (un 20% más que las multinacionales) y una facturación global equivalente a entre un 10% y un 15% del PIB mundial.


Mitos y realidades de las cooperativas

Cuando se habla de cooperativas es fácil caer en ciertos tópicos o en una visión romántica de las mismas: cooperativas agrícolas que permiten a los campesinos humildes enfrentarse a los terratenientes como en la película Un lugar en el mundo, o empresas que han sido cerradas por los propietarios por una presunta falta de rentabilidad y que han sido transformadas en cooperativa por sus trabajadores y han logrado sacar la empresa adelante. Aunque es cierto que existen cooperativas así, hay muchos otros tipos de cooperativas menos conocidos en los más diversos sectores y de toda orientación y medida. Existen cerca de 1.500 cooperativas con volúmenes de facturación superiores a los 100 millones de dólares, como por ejemplo la National Cable TV Cooperative de Estados Unidos, que agrupa a casi un millar de operadores de TV por cable y factura unos 2.100 millones de dólares anuales.

Clases de Cooperativas

Cada país tiene una regulación específica que establece los tipos de cooperativa en función del tipo de socios que tenga y la actividad que realicen en común. Las más habituales son:

Cooperativas agrícolas que agrupan a pequeños productores agrarios para comercializar sus productos en mejores condiciones y facilitarles servicios que les permitan aumentar el rendimiento de su explotación.

Cooperativas de trabajo, en la que los trabajadores son los propietarios de la empresa y participan en la gestión de forma democrática. Un ejemplo sería la empresa industrial española Fagor con una facturación de más de 1.870 millones de dólares

Cooperativas de consumo. Son empresas en las que el propietario es el consumidor final del producto. Existen cooperativas de este tipo en el sector de la distribución minorista como la española Eroski, o en el sector energético. En Alemania existen cooperativas energéticas como EWS o Greenpeace Energy que tienen más de 100.000 socios.

Cooperativas de servicios: Aglutinan a empresarios, normalmente pequeños y medianos que se unen para obtener determinados servicios en mejores condiciones, como por ejemplo una central de compras compartida, una marca común o acceso a las nuevas tecnologías.

Banca cooperativa. A los aficionados al ciclismo les sonarán nombres como Crédit Agricole o Rabobank. Son bancos basados en la fórmula cooperativa. En Europa, representan un 25% del sector bancario y en estos años de crisis, ninguna entidad de este tipo ha tenido que ser rescatada. En todo el mundo mueven 185.000 millones de dólares.

Aseguradoras y mútuas. Aunque no son propiamente cooperativas, las mútuas de previsión social forman parte también de la economía social. En todo el mundo su impacto es de 1,1 billones de dólares.

Con estas cifras, es posible afirmar como reza el lema del Día Internacional de las Cooperativas que éstas se mantienen fuertes en tiempos de crisis, pero también es cierto que pocos emprendedores la contemplan como opción. Los valores democráticos y socialmente responsables de la fórmula cooperativa parecen a priori no encajar en un mundo que espera de las empresas un rápido crecimiento y rentabilidad a corto plazo.

A pesar de esta tensión entre los objetivos sociales y empresariales, sí parece que, en al menos un aspecto, las cooperativas responden a una tendencia muy actual: la colaboración. Cooperar, colaborar entre personas y empresas, nos permite emprender proyectos que difícilmente podríamos alcanzar solos. Es el tipo de colaboración que promovemos a través de nuestro grupo en LinkedIN. ¿Y tú qué opinas? ¿Son las cooperativas un modelo de empresa válido en pleno siglo XXI?

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