Esperanza Aguirre entrega las llaves de la mayor promoción de vivienda pública en 2011 de la Comunidad de Madrid.
- Los precios de saldo y el agotamiento de otros mercados vuelven a colocar a España como destino estrella de la inversión inmobiliaria mundial
Pilar Blázquez, en eldiario.es
Apenas cinco años después del estallido de la burbuja inmobiliaria, España vuelve a ser el centro de atención mundial de los interesados en invertir en ladrillo. Aunque ahora el caramelo ha cambiado de envoltorio. Ya no se trata de comprar para vender rápido. "Los inversores quieren ir tomando posiciones para cuando llegue la recuperación de los precios. Y eso no ocurrirá antes de 2016", advierte Andrés Escarpenter, consejero delegado de JLL –una de los principales consultoras inmobiliarias– en España. Pero nada de esperas pasivas.
El tiempo hay que rentabilizarlo y para ello nada mejor que aplicar un modelo que triunfa en otros países y que los fondos internacionales van a hacer despegar en España: el alquiler profesional. La mejor forma de matar el tiempo mientras vuelven las vacas gordas es alquilar.
En este sentido, profesionalizar el alquiler es una tendencia a la que se están apuntando no sólo los fondos internacionales, también las fortunas españolas y extranjeras. Es el caso de George Soros y John Paulson, que han anunciado una inversión en Hispania, el vehículo inversor de Azora, propiedad de Goldman Sachs, que hace unos meses compró las viviendas de alquiler público de la Comunidad de Madrid.
