Los jóvenes ven como aumenta su riesgo de pobreza mientras que para los mayores de 65 años disminuye sensiblemente
Pau Marí-Klose, en eldiario.es
La OCDE acaba de sacar a la luz un nuevo informe breve en que actualiza datos consolidados de desigualdad durante la crisis (hasta 2011). El subtítulo es significativo: los jóvenes y pobres se quedan más atrás (Youth and poor fall further behind). El informe pone de relieve algo que ya había quedado claro en informes anteriores y en distintas advertencias realizadas en Agenda Pública y otros foros . La crisis va por barrios. Los efectos de la crisis se han concentrado, y son los sectores desfavorecidos quienes la han sufrido de manera más cruenta. Entre ellos, los jóvenes han experimentado disminuciones de renta e incrementos del riesgo de pobreza especialmente intensos . En España estas tendencias son más marcadas que en la mayoría de países, si cabe.
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EL NUESTRO SÍ ES UN PAÍS PARA VIEJOS. A propórito del último informe de la OCDE
Etiquetas: desigualdades | author: jose luis ochoaLA MAYOR (Y MÁS SILENCIADA) CAUSA DEL CRECIMIENTO DE LAS DESIGUALDADES
Etiquetas: desigualdades | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro, en Publico.es
Es una suerte tener aún economistas que se salen del pensamiento único y nos ayudan a descubrir la realidad de una pseudociencia al servicio de los amos.
Las desigualdades en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico norte, Norteamérica y la Unión Europea, han crecido enormemente, alcanzando unos niveles nunca vistos desde principios del siglo pasado, cuando tuvo lugar la Gran Depresión. Este crecimiento ha sido particularmente acentuado en los países conocidos como PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España), que se convierten en GIPSI cuando se añade Italia.
¿Por qué este crecimiento tan notable?
Existe ya toda una extensa bibliografía que intenta explicar este hecho. Una síntesis de las distintas razones que se han dado aparece en el discurso que el Premio Nobel de Economía, James Alexander Mirrlees, dio con motivo de su ingreso a la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, y que se publicó en La Vanguardiael 23 de marzo de 2014. Es un resumen de lo que constituye la sabiduría convencional en el conocimiento económico actual. El problema que conlleva y reproduce este conocimiento hegemónico es que ignora el contexto político, que condiciona y determina el conocimiento económico.
Por ejemplo, una de las explicaciones que se han dado con mayor frecuencia para explicar la disminución de los salarios (una de las mayores causas del crecimiento de las desigualdades) es la globalización económica, con la movilidad de capitales que se desplazan a países de bajos salarios para abaratar sus productos. Pero esta explicación ignora que los países escandinavos como Suecia o Noruega, por ejemplo, están entre los países más globalizados del mundo. Es decir, sumando sus exportaciones e importaciones se alcanzan los porcentajes del PIB de los más altos existentes en el mundo. Debido a su pequeño tamaño, la economía de estos países está enormemente integrada y globalizada. Y, en cambio, sus salarios están entre los más elevados del mundo. Y ello se debe a que el mundo del trabajo y sus instrumentos políticos y sindicales son muy fuertes y han ejercido una fuerte influencia sobre sus Estados.
Es una suerte tener aún economistas que se salen del pensamiento único y nos ayudan a descubrir la realidad de una pseudociencia al servicio de los amos.
Las desigualdades en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico norte, Norteamérica y la Unión Europea, han crecido enormemente, alcanzando unos niveles nunca vistos desde principios del siglo pasado, cuando tuvo lugar la Gran Depresión. Este crecimiento ha sido particularmente acentuado en los países conocidos como PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España), que se convierten en GIPSI cuando se añade Italia.
¿Por qué este crecimiento tan notable?
Existe ya toda una extensa bibliografía que intenta explicar este hecho. Una síntesis de las distintas razones que se han dado aparece en el discurso que el Premio Nobel de Economía, James Alexander Mirrlees, dio con motivo de su ingreso a la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, y que se publicó en La Vanguardiael 23 de marzo de 2014. Es un resumen de lo que constituye la sabiduría convencional en el conocimiento económico actual. El problema que conlleva y reproduce este conocimiento hegemónico es que ignora el contexto político, que condiciona y determina el conocimiento económico.
Por ejemplo, una de las explicaciones que se han dado con mayor frecuencia para explicar la disminución de los salarios (una de las mayores causas del crecimiento de las desigualdades) es la globalización económica, con la movilidad de capitales que se desplazan a países de bajos salarios para abaratar sus productos. Pero esta explicación ignora que los países escandinavos como Suecia o Noruega, por ejemplo, están entre los países más globalizados del mundo. Es decir, sumando sus exportaciones e importaciones se alcanzan los porcentajes del PIB de los más altos existentes en el mundo. Debido a su pequeño tamaño, la economía de estos países está enormemente integrada y globalizada. Y, en cambio, sus salarios están entre los más elevados del mundo. Y ello se debe a que el mundo del trabajo y sus instrumentos políticos y sindicales son muy fuertes y han ejercido una fuerte influencia sobre sus Estados.
¿ES DE MALA EDUCACIÓN HABLAR DE LA DESIGUALDAD?
Etiquetas: desigualdades, ricos y pobres | author: jose luis ochoa
La democracia está siendo una víctima de las crecientes desigualdades, y a la vez éstas sólo se pueden frenar mediante un mejor funcionamiento de la democracia
Francesc Trillas, en eldiario.es
Cuando el Movimiento Occupy popularizó el lema "Somos el 99%", muchos de nosotros pensamos que la idea de que las desigualdades de ingresos y de riqueza estaban aumentando de manera injusta y peligrosa era algo que nadie decente se atrevería ya a discutir. Estábamos equivocados, porque el economista norteamericano Gregory Mankiw, entre otros, ha argumentado recientemente que a su juicio no existe nada de injusto ni de peligroso en el aumento de las desigualdades. El lema mencionado popularizó el trabajo de economistas como Thomas Piketty y Emmanuel Saez, que habían utilizado datos de los registros de impuestos sugiriendo que el crecimiento económico en las últimas décadas había beneficiado desproporcionadamente a los segmentos más ricos (el 1%) de la sociedad. Esta evidencia, junto con la de que la movilidad económica a través de las generaciones es menor de lo que se había supuesto históricamente, y junto con el hecho de que la crisis económica estaba golpeando especialmente duro a los sectores más vulnerables de la sociedad en la periferia de Europa, parecía lo bastante incontrovertible como para que los pensadores y comentaristas conservadores prefirieran mirar a otra parte y tratar de distraer a la opinión pública con alguna otra dimensión política (como el nacionalismo o la religión, o la búsqueda de chivos expiatorios). Los libros de Thomas Piketty ( "Le capital au XXIe siècle"), Branko Milanovic ("The Haves and the have-nots") y Angus Deaton ( "The Great Escape") sobre la desigualdad, describieron los peligros de la desigualdad para la democracia, y confirmaron el diagnóstico de los artículos de revistas académicas: los "occupiers" tenían razón en movilizarse entorno a este tema. El debate parecía cerrado.
Francesc Trillas, en eldiario.es
Cuando el Movimiento Occupy popularizó el lema "Somos el 99%", muchos de nosotros pensamos que la idea de que las desigualdades de ingresos y de riqueza estaban aumentando de manera injusta y peligrosa era algo que nadie decente se atrevería ya a discutir. Estábamos equivocados, porque el economista norteamericano Gregory Mankiw, entre otros, ha argumentado recientemente que a su juicio no existe nada de injusto ni de peligroso en el aumento de las desigualdades. El lema mencionado popularizó el trabajo de economistas como Thomas Piketty y Emmanuel Saez, que habían utilizado datos de los registros de impuestos sugiriendo que el crecimiento económico en las últimas décadas había beneficiado desproporcionadamente a los segmentos más ricos (el 1%) de la sociedad. Esta evidencia, junto con la de que la movilidad económica a través de las generaciones es menor de lo que se había supuesto históricamente, y junto con el hecho de que la crisis económica estaba golpeando especialmente duro a los sectores más vulnerables de la sociedad en la periferia de Europa, parecía lo bastante incontrovertible como para que los pensadores y comentaristas conservadores prefirieran mirar a otra parte y tratar de distraer a la opinión pública con alguna otra dimensión política (como el nacionalismo o la religión, o la búsqueda de chivos expiatorios). Los libros de Thomas Piketty ( "Le capital au XXIe siècle"), Branko Milanovic ("The Haves and the have-nots") y Angus Deaton ( "The Great Escape") sobre la desigualdad, describieron los peligros de la desigualdad para la democracia, y confirmaron el diagnóstico de los artículos de revistas académicas: los "occupiers" tenían razón en movilizarse entorno a este tema. El debate parecía cerrado.
DIEZ CLAVES SOBRE LA DESIGUALDAD EN EL TRABAJO
Etiquetas: desigualdades, mujeres | author: jose luis ochoa
- Según un estudio de CCOO, trabajar a media jornada es para las mujeres la única forma de compatibilizar la vida laboral con la familiar
- Como agravante a la brecha salarial, renunciar al tiempo completo reduce aún más sus sueldos y también las prestaciones por desempleo que perciben
- El 51,4% de las mujeres ganan 1,5 veces el salario mínimo interprofesional (641 euros) y sólo el 0,27% de ellas lo superan en diez veces
- Un 90% de los hogares monoparentales de un adulto e hijos a cargo están sustentados por mujeres
eldiario.es
Que el impacto de la crisis económica ha afectado de forma desigual a hombres y a mujeres es una evidencia cada vez más clara. Las mujeres siguen teniendo más tasa de paro, menor ocupación y unas condiciones laborales más precarias que sus compañeros. La división sexual del trabajo, inherente a la sociedad androcéntrica, también condiciona la vida sociolaboral de las mujeres. Y más en un momento en el que, mientras arrecia la tormenta, el desempleo y también el cuidado se feminizan.
El informe elaborado por la Fundación 1 de Mayo, de CCOO, aporta algunas claves sobre la situación sociolaboral de las mujeres hoy e incide en la necesidad de "mirar desde la óptica de género" como la única vía para avanzar hacia el horizonte aún difuso de la igualdad entre hombres y mujeres.
1. La segregación laboral sigue aumentando
- Como agravante a la brecha salarial, renunciar al tiempo completo reduce aún más sus sueldos y también las prestaciones por desempleo que perciben
- El 51,4% de las mujeres ganan 1,5 veces el salario mínimo interprofesional (641 euros) y sólo el 0,27% de ellas lo superan en diez veces
- Un 90% de los hogares monoparentales de un adulto e hijos a cargo están sustentados por mujeres
eldiario.es
Que el impacto de la crisis económica ha afectado de forma desigual a hombres y a mujeres es una evidencia cada vez más clara. Las mujeres siguen teniendo más tasa de paro, menor ocupación y unas condiciones laborales más precarias que sus compañeros. La división sexual del trabajo, inherente a la sociedad androcéntrica, también condiciona la vida sociolaboral de las mujeres. Y más en un momento en el que, mientras arrecia la tormenta, el desempleo y también el cuidado se feminizan.
El informe elaborado por la Fundación 1 de Mayo, de CCOO, aporta algunas claves sobre la situación sociolaboral de las mujeres hoy e incide en la necesidad de "mirar desde la óptica de género" como la única vía para avanzar hacia el horizonte aún difuso de la igualdad entre hombres y mujeres.
1. La segregación laboral sigue aumentando
85 RICOS SUMAN TANTO DINERO COMO 3.570.000.000 DE POBRES DEL MUNDO
Etiquetas: desigualdades, pobreza | author: jose luis ochoa
- El 1% más pudiente de EE UU concentra el 95% del crecimiento tras la crisis, según Oxfam
- El 80% de los españoles cree que la ley favorece a los poderosos
Clara Blanchard, en El País
La masiva concentración de los recursos económicos en manos de unos pocos abre una brecha que supone una gran amenaza para los sistemas políticos y económicos inclusivos, porque favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría. Así que para luchar contra la pobreza es básico abordar la desigualdad. Esta es la conclusión del informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que publica hoy la ONG Oxfam Intermón.
El estudio parte de datos objetivos de varias instituciones oficiales e informes internacionales que constatan la “excesiva” concentración de la riqueza mundial en pocas manos. Datos como que 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. O que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, advierte el informe, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales.
- El 80% de los españoles cree que la ley favorece a los poderosos
Clara Blanchard, en El País
La masiva concentración de los recursos económicos en manos de unos pocos abre una brecha que supone una gran amenaza para los sistemas políticos y económicos inclusivos, porque favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría. Así que para luchar contra la pobreza es básico abordar la desigualdad. Esta es la conclusión del informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que publica hoy la ONG Oxfam Intermón.
El estudio parte de datos objetivos de varias instituciones oficiales e informes internacionales que constatan la “excesiva” concentración de la riqueza mundial en pocas manos. Datos como que 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. O que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, advierte el informe, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales.
LA DESIGUALDAD CORROE EL PROYECTO EUROPEO
Etiquetas: crisis, desarrollo, desigualdades | author: jose luis ochoa
Una griega espera la comida de Año Nuevo en un albergue de Atenas. / YORGOS KARAHALIS (REUTERS)
Seis años largos después del arranque de la Gran Recesión, el número de británicos que se ven obligados a acudir a instituciones benéficas para comer se ha multiplicado por 20, según un informe reciente de Trussell Trust. Italia reconoció la semana pasada a través de su Gobierno que los niveles de pobreza han subido a máximos desde 1997. El número de españoles atendidos en los servicios de acogida de Cáritas ha pasado de 370.000 a 1,3 millones en lo que va de crisis. A Grecia han vuelto enfermedades como la malaria y la peste.
La pobreza es una abstracción, menos para quienes la padecen: los síntomas de empobrecimiento colectivo y de creciente desigualdad están por todas partes. Desde la Gran Depresión hasta la década de los setenta, Occidente se volvió cada vez menos desigual gracias a lo que los economistas llaman políticas contracíclicas; a partir de ahí todo eso empezó a arrojarse por la borda. La crisis actual no ha hecho sino agudizar las desigualdades en Europa.
Los datos que ofrecen Eurostat, la Comisión Europea, la OCDE, el Banco Mundial y los informes del Luxembourg Income Studies son rotundos. Los índices de desigualdad crecieron durante los ochenta y se redujeron en los noventa, en general, en los países avanzados —aunque en España fue justo al revés—, para volver a agrandarse en los años previos a la crisis. Europa era en 2007 más desigual que en 1970. Una vez iniciada la Gran Recesión, la brecha entre ricos y pobres siguió creciendo levemente hasta 2010, y cogió velocidad con el estallido de la crisis de deuda —aunque ahí los datos aún tienen que confirmar con todas las de la ley los ya numerosos indicios—, que llevó al continente a activar duras políticas de austeridad.
EL OTRO DESPILFARRO
Etiquetas: austeridad, desarrollo, desigualdades, partidos | author: jose luis ochoa
Después de cada proceso electoral, los nuevos mandarines nombran a gente de su partido y quitan a funcionarios valiosos, condenados a quedarse sin trabajo pero con sueldo. Un destrozo económico y humano
Francisco J. Laporta, en El País
Hay un modo de despilfarro del que no se habla casi en España y que, sin embargo, es tan dañino económica como moralmente. Yo diría que es aún más perverso que ese absurdo tirar el dinero en las ocurrencias públicas y privadas que tanto se denuncian y discuten. Por supuesto que hacer obras estúpidas y caras utilizando dinero público es una notoria indecencia. Espero que lo hayamos aprendido. Pero el despilfarro que quiero aquí señalar horada también la estima personal y la riqueza más profunda de la comunidad, y por eso seguramente es una perversión más honda y lesiva que enterrar recursos en construcciones, eventos y mordidas. Cuando en estas cosas se acaba el dinero, aparece ante el público toda la osadía y la desvergüenza de los responsables como un panorama de ruinas y causas criminales. Pero el otro despilfarro es peor, porque no depende solo del dinero, sino de la ausencia de pautas de cooperación y del triunfo del sectarismo político y la intolerancia; entre sus pliegues vuelve a adivinarse el viejo cainismo hispano. Y aunque sus consecuencias no son tan espectaculares como aquellas, minan, sin embargo, en silencio la moral de nuestra sociedad, y desbaratan los hilos de la cooperación colectiva en asuntos de demasiada importancia.
Francisco J. Laporta, en El País
Hay un modo de despilfarro del que no se habla casi en España y que, sin embargo, es tan dañino económica como moralmente. Yo diría que es aún más perverso que ese absurdo tirar el dinero en las ocurrencias públicas y privadas que tanto se denuncian y discuten. Por supuesto que hacer obras estúpidas y caras utilizando dinero público es una notoria indecencia. Espero que lo hayamos aprendido. Pero el despilfarro que quiero aquí señalar horada también la estima personal y la riqueza más profunda de la comunidad, y por eso seguramente es una perversión más honda y lesiva que enterrar recursos en construcciones, eventos y mordidas. Cuando en estas cosas se acaba el dinero, aparece ante el público toda la osadía y la desvergüenza de los responsables como un panorama de ruinas y causas criminales. Pero el otro despilfarro es peor, porque no depende solo del dinero, sino de la ausencia de pautas de cooperación y del triunfo del sectarismo político y la intolerancia; entre sus pliegues vuelve a adivinarse el viejo cainismo hispano. Y aunque sus consecuencias no son tan espectaculares como aquellas, minan, sin embargo, en silencio la moral de nuestra sociedad, y desbaratan los hilos de la cooperación colectiva en asuntos de demasiada importancia.
EL MAL
Etiquetas: corrupción, desigualdades, pobreza | author: jose luis ochoa
La corrupción está en el tuétano y todo sucede porque hemos alumbrado un monstruo
Juan José Millás, en 'El País'
La semana pasada, en este mismo espacio, decíamos que la corrupción llegaba hasta el tuétano. Nos equivocamos: la corrupción viene del tuétano. Lo que vemos son las manifestaciones externas de ese jugo seminal que recorre las arterias del sistema, o lo que sea esto a lo que llamamos sistema.
A la podredura del tuétano se debe, por ejemplo, el hecho de que alguien pueda vender durante la campaña un programa que no está en su ánimo cumplir. Esa descomposición explica que la ciudadanía, ni por sí misma ni a través de sus representantes, haya logrado evitar el atropello. De ahí viene también la facilidad con la que se ha llevado a cabo una reforma laboral que deja sin derechos a la población trabajadora. De ahí las prácticas empresariales que fomentan el miedo creciente y la insolidaridad galopante en el puesto de trabajo. De ahí el ataque impune a los colectivos tradicionalmente más débiles de la sociedad: los pobres, los ancianos, las mujeres, los niños, los enfermos… De ahí la privatización de lo que era propiedad de todos, el aumento de las personas millonarias y el crecimiento atroz de las desigualdades. Todo esto, que parece suceder fuera e ir hacia adentro, viene de dentro y se manifiesta afuera. Ese viaje desde la médula a la piel, ahora lo entendemos, ha tenido varios momentos decisivos, uno de ellos protagonizado por Zapatero, cuando, aún en el Gobierno, pactó el traspaso de poderes con Rajoy y comenzó a manosear las pensiones como un pederasta manosearía a un niño. El niño está servido y el manoseo continúa, ahora sin escándalo apenas. No nos enfanguemos en los síntomas (sobresueldos, comisiones, cuentas suizas…). Todo ello sucede porque hemos alumbrado un monstruo. La justicia está de paso (Bárcenas acabará, como Mario Conde, siendo una estrella de la tele). El mal, en cambio, ha venido para quedarse.
Juan José Millás, en 'El País'
La semana pasada, en este mismo espacio, decíamos que la corrupción llegaba hasta el tuétano. Nos equivocamos: la corrupción viene del tuétano. Lo que vemos son las manifestaciones externas de ese jugo seminal que recorre las arterias del sistema, o lo que sea esto a lo que llamamos sistema.
A la podredura del tuétano se debe, por ejemplo, el hecho de que alguien pueda vender durante la campaña un programa que no está en su ánimo cumplir. Esa descomposición explica que la ciudadanía, ni por sí misma ni a través de sus representantes, haya logrado evitar el atropello. De ahí viene también la facilidad con la que se ha llevado a cabo una reforma laboral que deja sin derechos a la población trabajadora. De ahí las prácticas empresariales que fomentan el miedo creciente y la insolidaridad galopante en el puesto de trabajo. De ahí el ataque impune a los colectivos tradicionalmente más débiles de la sociedad: los pobres, los ancianos, las mujeres, los niños, los enfermos… De ahí la privatización de lo que era propiedad de todos, el aumento de las personas millonarias y el crecimiento atroz de las desigualdades. Todo esto, que parece suceder fuera e ir hacia adentro, viene de dentro y se manifiesta afuera. Ese viaje desde la médula a la piel, ahora lo entendemos, ha tenido varios momentos decisivos, uno de ellos protagonizado por Zapatero, cuando, aún en el Gobierno, pactó el traspaso de poderes con Rajoy y comenzó a manosear las pensiones como un pederasta manosearía a un niño. El niño está servido y el manoseo continúa, ahora sin escándalo apenas. No nos enfanguemos en los síntomas (sobresueldos, comisiones, cuentas suizas…). Todo ello sucede porque hemos alumbrado un monstruo. La justicia está de paso (Bárcenas acabará, como Mario Conde, siendo una estrella de la tele). El mal, en cambio, ha venido para quedarse.
EL CRECIMIENTO DE LAS DESIGUALDADES DE RENTAS: CAUSAS Y CONSECUENCIAS
Etiquetas: desigualdades, salarios | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro, en Sistema Digital
Una característica de lo s tiempos presentes en la Eurozona es el crecimiento de las desigualdades en la distribución de las rentas en la mayoría de países que constituyen esta unión monetaria. Varios informes se han publicado recientemente que detallan y muestran este crecimiento, que también ha ocurrido en un gran número de países de elevado nivel de desarrollo económico (ver World of Work Report 2008. Income Inequalities in the Age of Financial Globalization. International Labour Organization, ILO, y Growth and Inequalities: Distribution of Revenues and Poverty in OECD countries. OECD. 2008).
En este crecimiento de las desigualdades, los fenómenos más acentuados han sido: el enorme crecimiento de las rentas del capital a costa del de las rentas del trabajo; dentro de las rentas del capital, el gran crecimiento de las rentas derivadas de las actividades financieras a costa de las rentas derivadas de la inversión en actividades de la economía productiva. Las primeras han crecido mucho más rápidamente que las segundas. Y, dentro de las rentas del trabajo, los elevados salarios de los gestores del capital (y en especial de los gestores del capital financiero) y de personal altamente especializado han crecido mucho más rápidamente que la mayoría de salarios y muy en particular que los bajos salarios. Este diferencial entre los salarios ha ido en sentido contrario al crecimiento de los receptores de los salarios. Es decir, los trabajadores y empleados con salario bajo han aumentado, en número, mucho más rápidamente que los empleados con salarios altos. Ello ha acentuado todavía más el abanico salarial y la desigualdad de los salarios de aquellos países.
Una característica de lo s tiempos presentes en la Eurozona es el crecimiento de las desigualdades en la distribución de las rentas en la mayoría de países que constituyen esta unión monetaria. Varios informes se han publicado recientemente que detallan y muestran este crecimiento, que también ha ocurrido en un gran número de países de elevado nivel de desarrollo económico (ver World of Work Report 2008. Income Inequalities in the Age of Financial Globalization. International Labour Organization, ILO, y Growth and Inequalities: Distribution of Revenues and Poverty in OECD countries. OECD. 2008).
En este crecimiento de las desigualdades, los fenómenos más acentuados han sido: el enorme crecimiento de las rentas del capital a costa del de las rentas del trabajo; dentro de las rentas del capital, el gran crecimiento de las rentas derivadas de las actividades financieras a costa de las rentas derivadas de la inversión en actividades de la economía productiva. Las primeras han crecido mucho más rápidamente que las segundas. Y, dentro de las rentas del trabajo, los elevados salarios de los gestores del capital (y en especial de los gestores del capital financiero) y de personal altamente especializado han crecido mucho más rápidamente que la mayoría de salarios y muy en particular que los bajos salarios. Este diferencial entre los salarios ha ido en sentido contrario al crecimiento de los receptores de los salarios. Es decir, los trabajadores y empleados con salario bajo han aumentado, en número, mucho más rápidamente que los empleados con salarios altos. Ello ha acentuado todavía más el abanico salarial y la desigualdad de los salarios de aquellos países.
PÁNICO AL INFORME QUE PUEDE DAR LA PUNTILLA A EUROPA
Etiquetas: desigualdades, economia, europa | author: jose luis ochoa
S. McCoy, en El Confidencial
Comentaba la gente de Naked Capitalism este fin de semana que se están empezando a publicar a nivel local los resultados de la Household Finance and Consumption Survey, algo similar a la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, pero para el conjunto de la Eurozona y con el objeto de determinar las desigualdades internas entre sus ciudadanos. Con datos compilados a lo largo de 2010 y 2011, todos los estados miembros deberían dar a conocer las cifras en la primera mitad de este año. Si es que se atreven. Lo que se ha sabido hasta ahora es una bomba de relojería en el corazón de la Unión.
El primero en echarle valor y hacerlo ha sido Austria, y las cifras no pueden ser más escalofriantes. Ponen de manifiesto un reparto extraordinariamente desigual de su riqueza interior, lo que no ha hecho sino encender las señales de alarma. Más aún cuando ha transcurrido más de año y medio desde que se realizaron las encuestas, periodo en el cual las diferencias entre ricos y pobres se han magnificado aún más. Y algunos se escandalizaban cuando en Estados Unidos se hablaba de esa dualidad del 1% de super ricos y el 99% restante…
En efecto, de acuerdo con lo reportado por el banco central de la nación centroeuropea, el 5% de su población acumula el 50% de su riqueza con un patrimonio medio de 1,7 millones de euros en propiedades y valores. Por el contrario, un 50% de la ciudadanía apenas es titular del 4% de la misma, con una hucha per cápita de 11.000 euros, incluido el coche y el dinero contante y sonante en sus cuentas corrientes. No sólo eso, un 10% declaraba poseer menos de 1.000 euros netos, una vez descontada la financiación. De hecho, si introdujéramos el factor deuda en España, con la caída del valor de la vivienda y el exceso de apalancamiento previo a la crisis, la proporción podría dispararse. Pero claro, una cosa es la cuenta de la vieja y otra bien distinta el dato oficial.
Comentaba la gente de Naked Capitalism este fin de semana que se están empezando a publicar a nivel local los resultados de la Household Finance and Consumption Survey, algo similar a la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, pero para el conjunto de la Eurozona y con el objeto de determinar las desigualdades internas entre sus ciudadanos. Con datos compilados a lo largo de 2010 y 2011, todos los estados miembros deberían dar a conocer las cifras en la primera mitad de este año. Si es que se atreven. Lo que se ha sabido hasta ahora es una bomba de relojería en el corazón de la Unión.
El primero en echarle valor y hacerlo ha sido Austria, y las cifras no pueden ser más escalofriantes. Ponen de manifiesto un reparto extraordinariamente desigual de su riqueza interior, lo que no ha hecho sino encender las señales de alarma. Más aún cuando ha transcurrido más de año y medio desde que se realizaron las encuestas, periodo en el cual las diferencias entre ricos y pobres se han magnificado aún más. Y algunos se escandalizaban cuando en Estados Unidos se hablaba de esa dualidad del 1% de super ricos y el 99% restante…
En efecto, de acuerdo con lo reportado por el banco central de la nación centroeuropea, el 5% de su población acumula el 50% de su riqueza con un patrimonio medio de 1,7 millones de euros en propiedades y valores. Por el contrario, un 50% de la ciudadanía apenas es titular del 4% de la misma, con una hucha per cápita de 11.000 euros, incluido el coche y el dinero contante y sonante en sus cuentas corrientes. No sólo eso, un 10% declaraba poseer menos de 1.000 euros netos, una vez descontada la financiación. De hecho, si introdujéramos el factor deuda en España, con la caída del valor de la vivienda y el exceso de apalancamiento previo a la crisis, la proporción podría dispararse. Pero claro, una cosa es la cuenta de la vieja y otra bien distinta el dato oficial.
RAJOY Y LA LEGITIMACIÓN DE LA DESIGUALDAD
Etiquetas: desigualdades, economía solidaria | author: jose luis ochoa
Antoni Jesús Aguiló, en Rebelión
Que los efectos de la crisis y los recortes han aumentado la desigualdad en España no es una apreciación subjetiva, sino una evidencia empírica constatada, entre otros informes, por la “Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España 2011”, elaborada por el Consejo Económico y Social. “El impacto social de la crisis en España se está traduciendo en el claro empeoramiento de las condiciones de vida de la población, el aumento de la desigualdad y el debilitamiento del Estado de Bienestar”, afirma en la página 571.
Todas las ideologías políticas cuentan con discursos más o menos elaborados sobre la desigualdad. El discurso dominante en una determinada época y sociedad depende de una pluralidad de factores económicos, sociales y políticos, pero como enseñaran Marx y Engels [1], las ideas dominantes de una sociedad en realidad son las ideas de la clase dominante, reiteradas por el discurso neoliberal. El aumento de la desigualdad en España no es un efecto no deseado o coyuntural de la eufemísticamente llamada política de austeridad, sino su componente más impactante y dramático. Se nos dice que lo que ocurre es culpa de la herencia recibida, que no hay dinero en las arcas públicas, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que la austeridad es la única solución y que vamos en la buena dirección, pero no nos dicen que, en el fondo, lo que late tras una austeridad que sobrepasa los límites de lo tolerable es la creencia en la desigualdad social como algo normal y natural, sólo que se presenta camuflada con la retórica pública del sacrificio colectivo y la inevitabilidad.
Que los efectos de la crisis y los recortes han aumentado la desigualdad en España no es una apreciación subjetiva, sino una evidencia empírica constatada, entre otros informes, por la “Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España 2011”, elaborada por el Consejo Económico y Social. “El impacto social de la crisis en España se está traduciendo en el claro empeoramiento de las condiciones de vida de la población, el aumento de la desigualdad y el debilitamiento del Estado de Bienestar”, afirma en la página 571.
Todas las ideologías políticas cuentan con discursos más o menos elaborados sobre la desigualdad. El discurso dominante en una determinada época y sociedad depende de una pluralidad de factores económicos, sociales y políticos, pero como enseñaran Marx y Engels [1], las ideas dominantes de una sociedad en realidad son las ideas de la clase dominante, reiteradas por el discurso neoliberal. El aumento de la desigualdad en España no es un efecto no deseado o coyuntural de la eufemísticamente llamada política de austeridad, sino su componente más impactante y dramático. Se nos dice que lo que ocurre es culpa de la herencia recibida, que no hay dinero en las arcas públicas, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que la austeridad es la única solución y que vamos en la buena dirección, pero no nos dicen que, en el fondo, lo que late tras una austeridad que sobrepasa los límites de lo tolerable es la creencia en la desigualdad social como algo normal y natural, sólo que se presenta camuflada con la retórica pública del sacrificio colectivo y la inevitabilidad.
LA ESPAÑA DEL 'TUPER'
Etiquetas: desigualdades, economia, MIEDO, trabajo | author: jose luis ochoa
Joaquín Estefanía, en 'El País'
Termina un mes de agosto en el que los mercados han dado un respiro a la economía española, que previamente sospechaban pocos. Afortunadamente. Pero los problemas cotidianos de los ciudadanos siguen todos en carne viva. Cualquier joven que haya terminado su carrera universitaria en junio se pondrá estos días a buscar trabajo en medio de una coyuntura deprimida, conociendo que uno de cada dos no lo encontrará. El que tenga suerte y logre empleo sabe que, a pesar de ser afortunado, su sueldo será probablemente decepcionante, a menudo tan bajo que tendrá que continuar viviendo en casa de sus padres. Ni rastro de la posibilidad de emancipación.
Esos mismos padres, que tanto se inquietan por el futuro de sus descendientes, tienen sus propios problemas y están angustiados por su futuro: ¿acabarán perdiendo sus viviendas al no poder pagar la hipoteca?, ¿se les forzará a jubilarse anticipadamente?, ¿serán despedidos?, ¿serán víctima de uno de esos expedientes de regulación de empleo con las condiciones que aparecen en la reforma laboral por la que Fátima Báñez pasará a la historia?, ¿encontrarán un puesto de trabajo de nuevo, en lo suyo o en otra cosa, con 40, 50 o 60 años de edad?, ¿conseguirán salir del paso con un seguro de desempleo demediado y con sus ahorros de toda la vida (la mayor parte apostados en la vivienda), enormemente depreciados tras cinco años de Gran Recesión?
Termina un mes de agosto en el que los mercados han dado un respiro a la economía española, que previamente sospechaban pocos. Afortunadamente. Pero los problemas cotidianos de los ciudadanos siguen todos en carne viva. Cualquier joven que haya terminado su carrera universitaria en junio se pondrá estos días a buscar trabajo en medio de una coyuntura deprimida, conociendo que uno de cada dos no lo encontrará. El que tenga suerte y logre empleo sabe que, a pesar de ser afortunado, su sueldo será probablemente decepcionante, a menudo tan bajo que tendrá que continuar viviendo en casa de sus padres. Ni rastro de la posibilidad de emancipación.
Esos mismos padres, que tanto se inquietan por el futuro de sus descendientes, tienen sus propios problemas y están angustiados por su futuro: ¿acabarán perdiendo sus viviendas al no poder pagar la hipoteca?, ¿se les forzará a jubilarse anticipadamente?, ¿serán despedidos?, ¿serán víctima de uno de esos expedientes de regulación de empleo con las condiciones que aparecen en la reforma laboral por la que Fátima Báñez pasará a la historia?, ¿encontrarán un puesto de trabajo de nuevo, en lo suyo o en otra cosa, con 40, 50 o 60 años de edad?, ¿conseguirán salir del paso con un seguro de desempleo demediado y con sus ahorros de toda la vida (la mayor parte apostados en la vivienda), enormemente depreciados tras cinco años de Gran Recesión?
EL REPUDIO DE LOS OTROS la economía política del sacrificio
Etiquetas: crisis, desigualdades, empleo, estado de bienestar, gasto social, globalizacion, pobreza | author: jose luis ochoa
Arturo Borra en 'Rebelión'
Ya no escuchamos con tanta frecuencia el discurso arrogante de los portavoces del “primer mundo”, entre otras cosas, porque ese “primer mundo” ni siquiera existe en tanto realidad homogénea. De la teoría de los tres mundos no queda, en buena parte del planeta, más que el tercero. La mundialización del tercer mundo incluso en los países centrales arruina cualquier pretensión de superioridad europea. Dicho de otra manera, el eurocentrismo está herido de muerte. La lección es clara: nadie está a salvo en el capitalismo, como no sean unas elites mundiales que gobiernan a espaldas de los pueblos, en la más absoluta opacidad. En cualquier parte donde se viva o sobreviva -según complejas coordenadas de clase, género, etnia, procedencia o edad- uno se topará con escombros. La creencia en una superioridad esencial, ligada a una etnia, una cultura o una nación, está jaqueada por la propia dinámica capitalista desterritorializante. El desbordamiento de una economía globalizada con respecto a los estados-nación (en tanto garantes necesarios de su despliegue) es inocultable. Lo que rige el movimiento de multinacionales y capitales financieros no es la lógica nacionalista sino la lógica de la mercancía: la “patria” inlocalizable del capital.
Que todavía ese núcleo etnocéntrico tenga anclaje social en Europa y EEUU no hace más que agravar las cosas: contribuye a sedimentar un discurso de cuño fascista, que además de construir al otro como sujeto inferior, lo supone inconvertible, esto es, incapaz de advenir como «semejante». Ahora bien, ante sujetos declarados inconvertibles lo único que se puede hacer para neutralizarlos es el control, el confinamiento o la muerte.
Ya no escuchamos con tanta frecuencia el discurso arrogante de los portavoces del “primer mundo”, entre otras cosas, porque ese “primer mundo” ni siquiera existe en tanto realidad homogénea. De la teoría de los tres mundos no queda, en buena parte del planeta, más que el tercero. La mundialización del tercer mundo incluso en los países centrales arruina cualquier pretensión de superioridad europea. Dicho de otra manera, el eurocentrismo está herido de muerte. La lección es clara: nadie está a salvo en el capitalismo, como no sean unas elites mundiales que gobiernan a espaldas de los pueblos, en la más absoluta opacidad. En cualquier parte donde se viva o sobreviva -según complejas coordenadas de clase, género, etnia, procedencia o edad- uno se topará con escombros. La creencia en una superioridad esencial, ligada a una etnia, una cultura o una nación, está jaqueada por la propia dinámica capitalista desterritorializante. El desbordamiento de una economía globalizada con respecto a los estados-nación (en tanto garantes necesarios de su despliegue) es inocultable. Lo que rige el movimiento de multinacionales y capitales financieros no es la lógica nacionalista sino la lógica de la mercancía: la “patria” inlocalizable del capital.
Que todavía ese núcleo etnocéntrico tenga anclaje social en Europa y EEUU no hace más que agravar las cosas: contribuye a sedimentar un discurso de cuño fascista, que además de construir al otro como sujeto inferior, lo supone inconvertible, esto es, incapaz de advenir como «semejante». Ahora bien, ante sujetos declarados inconvertibles lo único que se puede hacer para neutralizarlos es el control, el confinamiento o la muerte.
TIEMPOS DIFÍCILES - 'El salario del Miedo'
Etiquetas: derechos humanos, desigualdades | author: jose luis ochoa
Juan Antonio Molina, en 'Diarioprogresista'
Luz acharolada de las farolas espejeando en los adoquines brillantes y húmedos mientras Montand canta como en un susurro: "Les jours de la vie sont bien monotones...". El mismo Yves Montand que valseaba al borde de los acantilados con el camión cargado de dinamita en "El salario del miedo." La monotonía de lo dramático. La normalidad de lo extraordinario.
También lo extravagante de los conceptos ideológicos que travestidos de teorías científicas quieren imponer una perversa racionalidad para la implantación de una sociedad injusta y retardataria. Todo ello macerado por una economía neoliberal que es como la teología en los siglos XVI y XVII, con sus inquisidores, su santo tribunal y su sentido paranoico del dogma y su tostadero.
No hay lugar para el dolor humano, para la necesidad, para la dignidad de las personas. La ciudadanía es degradada a mercancía donde las libertades y los derechos cívicos se convierten en una mera cuestión de recursos. La sociedad no existe, sólo individuos enfrentados entre sí, donde los débiles son víctimas del darwinismo social. De los malos negocios de los banqueros se hace cargo el Estado que por ese motivo no puede atender a los enfermos, a los ancianos, a los parados y a todas las víctimas de los especuladores que se convierten en culpables.
La democracia es una caricatura si no garantiza la igualdad y la solidaridad sin las cuales la justicia y las libertades públicas son una fantasmagoría. Mientras tanto la izquierda se ha convertido en un kitsch, que es lo que no admite homogeneización a su pesar. Es una estética de restos en lo que se refiere al arte, y una ideología de restos en lo que se refiere a la política económica. Y no habrá solución si la razón sigue sin ideología, sólo las ideas pueden derribar los muros de la irracionalidad y la injusticia.
Luz acharolada de las farolas espejeando en los adoquines brillantes y húmedos mientras Montand canta como en un susurro: "Les jours de la vie sont bien monotones...". El mismo Yves Montand que valseaba al borde de los acantilados con el camión cargado de dinamita en "El salario del miedo." La monotonía de lo dramático. La normalidad de lo extraordinario. También lo extravagante de los conceptos ideológicos que travestidos de teorías científicas quieren imponer una perversa racionalidad para la implantación de una sociedad injusta y retardataria. Todo ello macerado por una economía neoliberal que es como la teología en los siglos XVI y XVII, con sus inquisidores, su santo tribunal y su sentido paranoico del dogma y su tostadero.
No hay lugar para el dolor humano, para la necesidad, para la dignidad de las personas. La ciudadanía es degradada a mercancía donde las libertades y los derechos cívicos se convierten en una mera cuestión de recursos. La sociedad no existe, sólo individuos enfrentados entre sí, donde los débiles son víctimas del darwinismo social. De los malos negocios de los banqueros se hace cargo el Estado que por ese motivo no puede atender a los enfermos, a los ancianos, a los parados y a todas las víctimas de los especuladores que se convierten en culpables.
La democracia es una caricatura si no garantiza la igualdad y la solidaridad sin las cuales la justicia y las libertades públicas son una fantasmagoría. Mientras tanto la izquierda se ha convertido en un kitsch, que es lo que no admite homogeneización a su pesar. Es una estética de restos en lo que se refiere al arte, y una ideología de restos en lo que se refiere a la política económica. Y no habrá solución si la razón sigue sin ideología, sólo las ideas pueden derribar los muros de la irracionalidad y la injusticia.
DOS NOTICIAS: UNA BUENA Y UNA MALA
Etiquetas: crisis, democracia, derecha, desigualdades, educación, sanidad | author: jose luis ochoa
Madrilonia.org
Desde Madrilonia News tenemos dos grandes noticias que ofreceros; como siempre, hay una buena y otra mala.
Empecemos por la mala: La crisis no tiene solución. Ni el déficit, ni el paro, ni la corrupción. Si todavía confías en algún remedio para esta injusta situación, no mires ni implores al cielo, porque si echas un vistazo hacia los de arriba te llevarás un buen disgusto. El año que viene aumentará la recesión, un millón de nuevos desempleados, mayores recortes en educación, sanidad y pensiones. La precariedad será un lujo y seguirá su curso la ya iniciada intervención de la nada democrática Unión Europea en el reino de España.
Los sueños de una vuelta a un sistema de garantías, con derechos y libertades asociados a una retribución colectiva, son poco realistas. Las bases materiales del pacto social que sostenía el Estado del bienestar tocan a su fin, así como la forma de acceder a los bienes y los servicios que el sistema proporcionaba. La leyenda de aquel Pacto establecía que gran parte de las ganancias empresariales fueran reinvertidas en la producción, lo cual a su vez aseguraba el empleo y el acceso al consumo de los trabajadores siempre que renunciaran a aumentos salariales y sus aspiraciones nada tuvieran que ver con huir de la agotadora jornada laboral. Los impuestos sobre las rentas del trabajo y sobre las ganancias del capital serían destinados al fomento de la industria nacional y a las prestaciones sociales para las clases trabajadoras. Hoy, los que ganan mucho dinero especulando no sienten ninguna responsabilidad con el resto de los mortales. Y ese círculo que vinculaba los derechos sociales al empleo y a la nacionalidad, dejando fuera los cuidados y excluyendo a quienes vienen de otros lugares, está terminando de desmoronarse. Tranquilidad, tampoco es para ponerse a llorar por las esquinas.
Desde Madrilonia News tenemos dos grandes noticias que ofreceros; como siempre, hay una buena y otra mala.
Empecemos por la mala: La crisis no tiene solución. Ni el déficit, ni el paro, ni la corrupción. Si todavía confías en algún remedio para esta injusta situación, no mires ni implores al cielo, porque si echas un vistazo hacia los de arriba te llevarás un buen disgusto. El año que viene aumentará la recesión, un millón de nuevos desempleados, mayores recortes en educación, sanidad y pensiones. La precariedad será un lujo y seguirá su curso la ya iniciada intervención de la nada democrática Unión Europea en el reino de España.
Los sueños de una vuelta a un sistema de garantías, con derechos y libertades asociados a una retribución colectiva, son poco realistas. Las bases materiales del pacto social que sostenía el Estado del bienestar tocan a su fin, así como la forma de acceder a los bienes y los servicios que el sistema proporcionaba. La leyenda de aquel Pacto establecía que gran parte de las ganancias empresariales fueran reinvertidas en la producción, lo cual a su vez aseguraba el empleo y el acceso al consumo de los trabajadores siempre que renunciaran a aumentos salariales y sus aspiraciones nada tuvieran que ver con huir de la agotadora jornada laboral. Los impuestos sobre las rentas del trabajo y sobre las ganancias del capital serían destinados al fomento de la industria nacional y a las prestaciones sociales para las clases trabajadoras. Hoy, los que ganan mucho dinero especulando no sienten ninguna responsabilidad con el resto de los mortales. Y ese círculo que vinculaba los derechos sociales al empleo y a la nacionalidad, dejando fuera los cuidados y excluyendo a quienes vienen de otros lugares, está terminando de desmoronarse. Tranquilidad, tampoco es para ponerse a llorar por las esquinas.
SUELDOS DE BANQUEROS Y OTROS ESPECÍMENES
Etiquetas: bancos, desigualdades, deuda, dinero | author: jose luis ochoa
Juan Francisco Martín Seco, en 'Público'
El Gobierno anuncia que va a limitar las retribuciones de los ejecutivos de las entidades financieras que han recibido o van a recibir ayudas públicas. Resulta curioso que después de siete años de Gobierno socialista hayamos tenido que esperar a que el PP alcance el poder para que se acometa tal medida. Bien es verdad que a muchos les gustaría ver limitado su sueldo en esa cuantía, 600.000 euros al año, cien millones de las antiguas pesetas. Es un claro indicador de lo que ingresan aquellos a los que no se les limitan sus haberes porque en teoría no reciben ayudas públicas, ejecutivos, consejeros, etc., del resto de las entidades financieras y grandes empresas. Digo en teoría porque hay muchas formas de que los recursos públicos se orienten al sector privado. Guindos ha afirmado reiteradamente que la reforma financiera que propone no utilizará dinero de los contribuyentes, y basa su afirmación en que no va a afectar al déficit público, pero una cosa es el déficit con su casuística talmúdica de Bruselas y otra, muy distinta, la deuda y el tesoro público.
¿De dónde va a salir la ampliación del capital del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB) y su endeudamiento?, ¿se va a recuperar este dinero?, ¿acaso no constituye una ayuda a todas las entidades financieras haber implantado un tipo reducido en el IVA a la vivienda? Su finalidad no es abaratar el precio de las casas –no se ha reducido la carga fiscal para las de segunda mano–, sino facilitar que las entidades financieras vendan las que tienen en stock. ¿Y no constituye una ayuda pública, y de enorme envergadura, el régimen fiscal del que disfrutan las entidades que han invertido en el extranjero, hasta el punto de que muchas de ellas apenas contribuyen por el Impuesto de Sociedades? Todo lo que afecta a estas empresas es un asunto público. Ciertos sueldos son impúdicos, tanto si reciben, como si no, sus empresas ayudas directas. No hay mercado ni ley económica que pueda justificarlos. Una sociedad que los permite es una sociedad enferma. Se dirá que al ser compañías privadas, el Gobierno no puede limitarlos. Sí que puede, sólo necesita, por ejemplo, establecer en estos escalones de renta del IRPF un tipo marginal tan alto como sea preciso.
El Gobierno anuncia que va a limitar las retribuciones de los ejecutivos de las entidades financieras que han recibido o van a recibir ayudas públicas. Resulta curioso que después de siete años de Gobierno socialista hayamos tenido que esperar a que el PP alcance el poder para que se acometa tal medida. Bien es verdad que a muchos les gustaría ver limitado su sueldo en esa cuantía, 600.000 euros al año, cien millones de las antiguas pesetas. Es un claro indicador de lo que ingresan aquellos a los que no se les limitan sus haberes porque en teoría no reciben ayudas públicas, ejecutivos, consejeros, etc., del resto de las entidades financieras y grandes empresas. Digo en teoría porque hay muchas formas de que los recursos públicos se orienten al sector privado. Guindos ha afirmado reiteradamente que la reforma financiera que propone no utilizará dinero de los contribuyentes, y basa su afirmación en que no va a afectar al déficit público, pero una cosa es el déficit con su casuística talmúdica de Bruselas y otra, muy distinta, la deuda y el tesoro público.
¿De dónde va a salir la ampliación del capital del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB) y su endeudamiento?, ¿se va a recuperar este dinero?, ¿acaso no constituye una ayuda a todas las entidades financieras haber implantado un tipo reducido en el IVA a la vivienda? Su finalidad no es abaratar el precio de las casas –no se ha reducido la carga fiscal para las de segunda mano–, sino facilitar que las entidades financieras vendan las que tienen en stock. ¿Y no constituye una ayuda pública, y de enorme envergadura, el régimen fiscal del que disfrutan las entidades que han invertido en el extranjero, hasta el punto de que muchas de ellas apenas contribuyen por el Impuesto de Sociedades? Todo lo que afecta a estas empresas es un asunto público. Ciertos sueldos son impúdicos, tanto si reciben, como si no, sus empresas ayudas directas. No hay mercado ni ley económica que pueda justificarlos. Una sociedad que los permite es una sociedad enferma. Se dirá que al ser compañías privadas, el Gobierno no puede limitarlos. Sí que puede, sólo necesita, por ejemplo, establecer en estos escalones de renta del IRPF un tipo marginal tan alto como sea preciso.
EL COLESTEROL Y LA DESIGUALDAD
Etiquetas: crisis, desigualdades, pobreza | author: jose luis ochoa
Moisés Naim, en 'El País'
El principal tema político del 2012 será la desigualdad económica. Este pronóstico es aún más relevante cuando se toma en cuenta que este año habrá elecciones y cambios de liderazgo en países que concentran el 50% de la economía mundial. En todos ellos, las protestas contra la desigualdad y las promesas de reducirla agudizarán un ya muy encendido debate global.
La desigualdad no es algo nuevo. Lo nuevo es la recién adquirida intolerancia hacia ella. Esta intolerancia está apareciendo con fuerza en los países más ricos y más golpeados por la crisis y de allí se ha ido esparciendo por el mundo. Las grandes masas —abrumadas por el desempleo, la austeridad y los sacrificios— se han comenzado a interesar en cómo se distribuyen los ingresos y la riqueza en su país. Durante mucho tiempo, el mundo había vivido en pacífica coexistencia con la desigualdad, aunque estos periodos de pasividad siempre son interrumpidos por revoluciones en nombre de la igualdad.
Mientras que en los países con regímenes autoritarios los Gobiernos hacen lo posible por ocultar la desigualdad económica, en África o en Latinoamérica, en cambio, la desigualdad es muy visible, constantemente denunciada por los políticos y estoicamente soportada por el pueblo. En otros países es celebrada. En Estados Unidos, por ejemplo, los artistas, deportistas o inventores cuyo éxito se traduce en una inconmensurable riqueza son admirados y vistos como modelos a emular.
El principal tema político del 2012 será la desigualdad económica. Este pronóstico es aún más relevante cuando se toma en cuenta que este año habrá elecciones y cambios de liderazgo en países que concentran el 50% de la economía mundial. En todos ellos, las protestas contra la desigualdad y las promesas de reducirla agudizarán un ya muy encendido debate global.
La desigualdad no es algo nuevo. Lo nuevo es la recién adquirida intolerancia hacia ella. Esta intolerancia está apareciendo con fuerza en los países más ricos y más golpeados por la crisis y de allí se ha ido esparciendo por el mundo. Las grandes masas —abrumadas por el desempleo, la austeridad y los sacrificios— se han comenzado a interesar en cómo se distribuyen los ingresos y la riqueza en su país. Durante mucho tiempo, el mundo había vivido en pacífica coexistencia con la desigualdad, aunque estos periodos de pasividad siempre son interrumpidos por revoluciones en nombre de la igualdad.
Mientras que en los países con regímenes autoritarios los Gobiernos hacen lo posible por ocultar la desigualdad económica, en África o en Latinoamérica, en cambio, la desigualdad es muy visible, constantemente denunciada por los políticos y estoicamente soportada por el pueblo. En otros países es celebrada. En Estados Unidos, por ejemplo, los artistas, deportistas o inventores cuyo éxito se traduce en una inconmensurable riqueza son admirados y vistos como modelos a emular.
LA GLOBALIZACIÓN DE LA PROTESTA
Etiquetas: 15-M, alternativas, democracia, desigualdades, deuda | author: jose luis ochoa
Joseph E. Stiglitz, en 'El País'
El movimiento de protesta que nació en enero en Túnez, para luego extenderse a Egipto y de allí a España, ya es global: la marea de protestas llegó a Wall Street y a diversas ciudades de Estados Unidos. La globalización y la tecnología moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. Y la protesta social halló en todas partes terreno fértil: hay una sensación de que el "sistema" fracasó, sumada a la convicción de que, incluso en una democracia, el proceso electoral no resuelve las cosas, o por lo menos, no las resuelve si no hay de por medio una fuerte presión en las calles. En mayo visité el escenario de las protestas tunecinas; en julio, hablé con los indignados españoles; de allí partí para reunirme con los jóvenes revolucionarios egipcios en la plaza de Tahrir de El Cairo; y hace unas pocas semanas, conversé en Nueva York con los manifestantes del movimiento Ocupar Wall Street (OWS). Hay una misma idea que se repite en todos los casos, y que el movimiento OWS expresa en una frase muy sencilla: "Somos el 99%".
Este eslogan remite al título de un artículo que publiqué hace poco. El artículo se titula Del 1%, por el 1% y para el 1%, y en él describo el enorme aumento de la desigualdad en Estados Unidos: el 1% de la población controla más del 40% de la riqueza y recibe más del 20% de los ingresos. Y los miembros de este selecto estrato no siempre reciben estas generosas gratificaciones porque hayan contribuido más a la sociedad (esta justificación de la desigualdad quedó totalmente vaciada de sentido a la vista de las bonificaciones y de los rescates); sino que, a menudo, las reciben porque, hablando mal y pronto, son exitosos (y en ocasiones corruptos) buscadores de rentas.
Este eslogan remite al título de un artículo que publiqué hace poco. El artículo se titula Del 1%, por el 1% y para el 1%, y en él describo el enorme aumento de la desigualdad en Estados Unidos: el 1% de la población controla más del 40% de la riqueza y recibe más del 20% de los ingresos. Y los miembros de este selecto estrato no siempre reciben estas generosas gratificaciones porque hayan contribuido más a la sociedad (esta justificación de la desigualdad quedó totalmente vaciada de sentido a la vista de las bonificaciones y de los rescates); sino que, a menudo, las reciben porque, hablando mal y pronto, son exitosos (y en ocasiones corruptos) buscadores de rentas.
DESIGUALDADES Y EXPLOTACIÓN
Etiquetas: desigualdades, explotacion | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro, en 'Dominio Público'
En la mayoría de países de ambos lados del Atlántico norte no existe plena conciencia entre la población de la extraordinaria concentración de riqueza existente en estos países, resultado de la aplicación de políticas neoliberales por parte de sus gobiernos en los últimos 30 años. La desregulación de los mercados, incluyendo los financieros (que ha significado que las rentas superiores de tales sociedades y sus instituciones financieras no tengan limitaciones en sus comportamientos especulativos) y los laborales (forzando una disminución de los salarios y de la protección social, lo que conlleva un descenso de las rentas del trabajo con el consiguiente aumento de las rentas del capital, del cual derivan sus rentas los sectores más pudientes de la sociedad), así como las bajadas de impuestos (que han beneficiado predominantemente a tales sectores más pudientes), han facilitado una concentración de las rentas y de la propiedad que ha alcanzado un nivel que no se había visto desde principios del siglo XX, y que afecta negativamente la vida económica y política de tales países.
En la mayoría de países de ambos lados del Atlántico norte no existe plena conciencia entre la población de la extraordinaria concentración de riqueza existente en estos países, resultado de la aplicación de políticas neoliberales por parte de sus gobiernos en los últimos 30 años. La desregulación de los mercados, incluyendo los financieros (que ha significado que las rentas superiores de tales sociedades y sus instituciones financieras no tengan limitaciones en sus comportamientos especulativos) y los laborales (forzando una disminución de los salarios y de la protección social, lo que conlleva un descenso de las rentas del trabajo con el consiguiente aumento de las rentas del capital, del cual derivan sus rentas los sectores más pudientes de la sociedad), así como las bajadas de impuestos (que han beneficiado predominantemente a tales sectores más pudientes), han facilitado una concentración de las rentas y de la propiedad que ha alcanzado un nivel que no se había visto desde principios del siglo XX, y que afecta negativamente la vida económica y política de tales países.
En EEUU, el investigador que ha estudiado más este fenómeno es el profesor George William Domhoff, que ha documentado cómo en aquel país el 1% de la población (los superricos) posee el 43% de todos los activos financieros, es decir, acciones (38%), valores (60%) y participaciones (62%). En realidad, si añadimos los ricos a los superricos, vemos entonces que el 10% de la población posee el 90% de tales activos y más del 80% de las propiedades inmobiliarias (excepto la vivienda habitual de los propietarios). Un indicador de esta concentración de la riqueza y de las rentas que de ella derivan es el enorme crecimiento del consumo de lujo. Las ventas de la versión más cara del automóvil Mercedes-Benz y Cadillac en EEUU y Porsche en Europa han alcanzado niveles nunca vistos antes. Mientras, las rentas del trabajo han ido disminuyendo en ambos lados del Atlántico como porcentaje de las rentas totales del país y, paralelamente, la pobreza ha ido aumentando.
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