Attac Navarra - Raúl Ciriza
En diciembre de 1997, Ignacio Ramonet publicó en Le Monde Diplomatique la famosa editorial Desarmar los mercados financieros. Grosso modo, el periodista trataba de explicar cómo los mercados y las empresas transnacionales constituían una suerte de gobierno mundial cuyo poder superaba al de los estados. Contaba Ramonet que el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre otros, no son sino meros instrumentos al servicio de esos mercados. Las directrices que imponen a los gobiernos democráticamente elegidos tienen un único objetivo: garantizar los beneficios de estas grandes empresas sin detenerse ante derechos ecológicos, laborales o sociales.
Para cualquier persona mínimamente crítica, esta descripción del mundo no pasa de ser una obviedad. Pero en 1997 fue un diagnóstico revelador. Un año después, un grupo de intelectuales creó en París la Asociación internacional por la Tasación de las Transacciones financieras y de Ayuda al Ciudadano (Attac), con el fin de desarmar los mercados financieros y contribuir a recuperar la democracia. Pero no eran tiempos fáciles. Las empresas, los poderes fácticos y, por encima de todo, los grandes medios de comunicación inundaban el mundo con la doctrina neoliberal. Debíamos encontrar el éxito individual, mejorar nuestra competitividad y buscar cada día la máxima eficiencia; además, los pisos nunca bajaban, siempre habría un trabajo mejor y las hipotecas dejaban de ser una carga en pocos años. El centro comercial era el lugar donde encontrar la felicidad y quien se atreviera a dudar de la excelencia capitalista era aparcado en una esquina del tablero.
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AHORA SÍ, TOCA DESARMAR LOS MERCADOS FINANCIEROS
Etiquetas: mercados financieros | author: jose luis ochoaEL CASINO QUE NOS GOBIERNA
Etiquetas: mercados financieros | author: jose luis ochoa
Entrevista de Manoel Barbeitos con Juan Hdez Vigueras , publicada en gallego, en el nº 195-agosto 2013 de la revista mensual de información y debate TEMPOS NOVOS.
(...)
El economista francés y premio Nóbel, Maurice Allais, señala que la actual economía capitalista se ha convertido en un casino. Tu mismo utilizas esa metáfora en tus dos últimos libros para aludir al casino financiero que se impone sobre los gobiernos. ¿Podrías sintetizar los argumentos en los que apoyas esa idea?
Intentaré resumirlos. Primeramente hay que tener presente que el dinero se mueve libremente de un país a otro. Incluso el tratado de la UE prohíbe a los Estados miembros restringir los movimientos de capitales entre los miembros y con terceros Estados. Aunque las economías productivas son nacionales o locales, el sistema financiero es global, no es español ni europeo. Eso le otorga mucho poder a quienes tienen muchísimo dinero, como son los grandes bancos y los grandes fondos de inversiones. Es lo que se esconde tras la expresión “los mercados”, que sirve a los gobiernos para hacer lo que interesa a los grandes bancos en contra de lo que prometieron a sus propios electores.
¿Y la metáfora del casino?
Es un casino porque los juegos, trucos y trampas de los negocios financieros que explico en el primer libro de los dos citados, resulta que no sirven a la economía real, puesto que no generan el crédito que esta necesita para que se cree riqueza y empleo. Pero todo casino crea incertidumbres, inseguridades y riesgos; y los de este casino que hablo son de gran magnitud para la economía y para la democracia. Con la particularidad de que en este casino financiero los beneficios se los reparten los jugadores (la gran banca, las grandes firmas financieras, los fondos de inversiones, etc.); y si hay pérdidas las pagamos todos los ciudadanos. Es lo que se ha demostrado tras la crisis de las famosas hipotecas subprime, sin garantías, en los EE.UU.; y con la explosión de la burbuja inmobiliaria en España. Los bancos, dedicados básicamente a la especulación financiera, generan tales riesgos económicos que, al no poderlos evaluar de antemano, los gobiernos optan por salvarlos a costa de los contribuyentes.
(...)
El economista francés y premio Nóbel, Maurice Allais, señala que la actual economía capitalista se ha convertido en un casino. Tu mismo utilizas esa metáfora en tus dos últimos libros para aludir al casino financiero que se impone sobre los gobiernos. ¿Podrías sintetizar los argumentos en los que apoyas esa idea?
Intentaré resumirlos. Primeramente hay que tener presente que el dinero se mueve libremente de un país a otro. Incluso el tratado de la UE prohíbe a los Estados miembros restringir los movimientos de capitales entre los miembros y con terceros Estados. Aunque las economías productivas son nacionales o locales, el sistema financiero es global, no es español ni europeo. Eso le otorga mucho poder a quienes tienen muchísimo dinero, como son los grandes bancos y los grandes fondos de inversiones. Es lo que se esconde tras la expresión “los mercados”, que sirve a los gobiernos para hacer lo que interesa a los grandes bancos en contra de lo que prometieron a sus propios electores.
¿Y la metáfora del casino?
Es un casino porque los juegos, trucos y trampas de los negocios financieros que explico en el primer libro de los dos citados, resulta que no sirven a la economía real, puesto que no generan el crédito que esta necesita para que se cree riqueza y empleo. Pero todo casino crea incertidumbres, inseguridades y riesgos; y los de este casino que hablo son de gran magnitud para la economía y para la democracia. Con la particularidad de que en este casino financiero los beneficios se los reparten los jugadores (la gran banca, las grandes firmas financieras, los fondos de inversiones, etc.); y si hay pérdidas las pagamos todos los ciudadanos. Es lo que se ha demostrado tras la crisis de las famosas hipotecas subprime, sin garantías, en los EE.UU.; y con la explosión de la burbuja inmobiliaria en España. Los bancos, dedicados básicamente a la especulación financiera, generan tales riesgos económicos que, al no poderlos evaluar de antemano, los gobiernos optan por salvarlos a costa de los contribuyentes.
REFORMAR, PRECARIZAR Y CONFIAR EN LOS MERCADOS. UN CREDO LABORAL POCO CREÍBLE
Etiquetas: mercados financieros, reforma laboral | author: jose luis ochoa
Joaquín García, en Rebelión
Estas líneas pretenden ser una breve reflexión sobre la situación actual del mundo del trabajo en nuestro país, después de más de un año de la puesta en marcha de la reforma laboral del gobierno de Mariano Rajoy. Resulta muy difícil avanzar en ese objetivo sin empezar por describir y valorar el contexto general en que nos encontramos, ya que la realidad del trabajo no está aislada de los fenómenos globales que marcan nuestro tiempo.
Tomar conciencia de la dimensión de la crisis
El sistema preparó durante años un escenario abocado a la crisis con una visión cortoplacista tan intensa en beneficios como cruel desde el punto de vista de su impacto social. A menudo he mirado y sigo mirando la gráfica de la evolución de los derivados financieros a nivel mundial, esos productos que no se relacionan con los bienes tangibles sino a través de otros productos financieros, y sigo pensando que hemos asistido a la mayor estafa de la que se tenga constancia hasta nuestros días.
Desde enero de 2004 a enero de 2008, fecha aproximada del estallido de la crisis, el volumen de productos financieros derivados según el informe del Banco Internacional de Pagos creció de forma espectacular, pasó de superar tímidamente los 200 billones de dólares a traspasar los 650 billones en el espacio de cuatro años, ¡¡un incremento de más de 450 billones de dólares!! Y ¿cuánto es eso? Pues si nos fijamos en que el PIB mundial en el año 2008, esto es, el total de bienes y servicios producidos en ese año, ascendió a unos 60 billones de $, esa gráfica nos está diciendo que la economía financiera generó en cuatro años productos no directamente vinculados a la economía real por valor de 7,5 veces el PIB mundial.
Estas líneas pretenden ser una breve reflexión sobre la situación actual del mundo del trabajo en nuestro país, después de más de un año de la puesta en marcha de la reforma laboral del gobierno de Mariano Rajoy. Resulta muy difícil avanzar en ese objetivo sin empezar por describir y valorar el contexto general en que nos encontramos, ya que la realidad del trabajo no está aislada de los fenómenos globales que marcan nuestro tiempo.
Tomar conciencia de la dimensión de la crisis
El sistema preparó durante años un escenario abocado a la crisis con una visión cortoplacista tan intensa en beneficios como cruel desde el punto de vista de su impacto social. A menudo he mirado y sigo mirando la gráfica de la evolución de los derivados financieros a nivel mundial, esos productos que no se relacionan con los bienes tangibles sino a través de otros productos financieros, y sigo pensando que hemos asistido a la mayor estafa de la que se tenga constancia hasta nuestros días.
Desde enero de 2004 a enero de 2008, fecha aproximada del estallido de la crisis, el volumen de productos financieros derivados según el informe del Banco Internacional de Pagos creció de forma espectacular, pasó de superar tímidamente los 200 billones de dólares a traspasar los 650 billones en el espacio de cuatro años, ¡¡un incremento de más de 450 billones de dólares!! Y ¿cuánto es eso? Pues si nos fijamos en que el PIB mundial en el año 2008, esto es, el total de bienes y servicios producidos en ese año, ascendió a unos 60 billones de $, esa gráfica nos está diciendo que la economía financiera generó en cuatro años productos no directamente vinculados a la economía real por valor de 7,5 veces el PIB mundial.
EL GOBIERNO DE LOS MERCADOS
Etiquetas: mercados financieros | author: jose luis ochoa
Daniel Innerarity, en 'El Diario Vasco'
Se podrían sintetizar las posibilidades de gobernanza de los mercados en cinco funciones que la política puede liderar: 1. Mejorar la regulación; 2. Atender a los riesgos sistémicos; 3. Fortalecer su capacidad cognitiva; 4. Institucionalizar la protección del futuro y 5. Garantizar la coherencia social.
1. En primer lugar, se trata de entender que no estamos ante un problema de más regulación sino de mejor regulación. El funcionamiento del mercado puede ser socavado tanto por mucha o poca regulación; en el actual mundo globalizado lo que más lo debilita es la regulación inadecuada.
No tiene ningún sentido que volvamos a poner en marcha un nuevo ciclo de regulación y desregulación; la economía de la sociedad del conocimiento, global y financiarizada, requiere un nuevo enfoque. No hay garantía de que la regulación prevendrá las crisis futuras mientras no acertemos a comprender su funcionamiento y mejorar su gobernanza, con procedimientos innovadores más allá del esquema que nos hace oscilar entre la desregulación y el control.
Se podrían sintetizar las posibilidades de gobernanza de los mercados en cinco funciones que la política puede liderar: 1. Mejorar la regulación; 2. Atender a los riesgos sistémicos; 3. Fortalecer su capacidad cognitiva; 4. Institucionalizar la protección del futuro y 5. Garantizar la coherencia social.
1. En primer lugar, se trata de entender que no estamos ante un problema de más regulación sino de mejor regulación. El funcionamiento del mercado puede ser socavado tanto por mucha o poca regulación; en el actual mundo globalizado lo que más lo debilita es la regulación inadecuada.
No tiene ningún sentido que volvamos a poner en marcha un nuevo ciclo de regulación y desregulación; la economía de la sociedad del conocimiento, global y financiarizada, requiere un nuevo enfoque. No hay garantía de que la regulación prevendrá las crisis futuras mientras no acertemos a comprender su funcionamiento y mejorar su gobernanza, con procedimientos innovadores más allá del esquema que nos hace oscilar entre la desregulación y el control.
DRAGHI AVISA QUE LA CRISIS HA LLEGADO YA A LA ECONOMÍA ALEMANA
Etiquetas: BCE, mercados financieros | author: jose luis ochoa
El presidente del BCE dice que Alemania ya no puede seguir eludiendo el efecto de la crisis de endeudamiento de la zona del euro
AGENCIAS Fráncfort, en 'publico.es'
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, advirtió hoy de que los efectos de la crisis de endeudamiento de la zona del euro "han llegado ya a la economía alemana". Hasta ahora Alemania pudo eludirse ampliamente de algunas dificultades en otras regiones de la zona del euro", dijo Draghi en un acto organizado por los bancos populares y cooperativos en el que se debate el futuro del capitalismo. "Los últimos datos señalan que los acontecimientos de la crisis han llegado a la economía alemana", según Draghi.
Añadió que "Alemania es una economía abierta e integrada, por eso no es sorprendente que una ralentización en el resto de la zona del euro tenga un impacto aquí". El comercio dentro de la zona del euro representa el 40 % del producto interior bruto (PIB).El 65 % de la inversión directa extranjera en Alemania proviene de otros países de la zona del euro. "Pero se ha mencionado poco cómo afectan los problemas en el conjunto de la zona del euro a la situación financiera en Alemania", dijo el presidente del BCE.
"La debilidad de la economía de la zona del euro hace que los tipos de interés se sitúen en niveles muy bajos. Y la crisis de confianza en algunos de los países de la zona del euro genera flujos de dinero a puertos seguros en Alemania lastrando los tipos de interés aún más", recordó Draghi.
AGENCIAS Fráncfort, en 'publico.es'
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, advirtió hoy de que los efectos de la crisis de endeudamiento de la zona del euro "han llegado ya a la economía alemana". Hasta ahora Alemania pudo eludirse ampliamente de algunas dificultades en otras regiones de la zona del euro", dijo Draghi en un acto organizado por los bancos populares y cooperativos en el que se debate el futuro del capitalismo. "Los últimos datos señalan que los acontecimientos de la crisis han llegado a la economía alemana", según Draghi.
Añadió que "Alemania es una economía abierta e integrada, por eso no es sorprendente que una ralentización en el resto de la zona del euro tenga un impacto aquí". El comercio dentro de la zona del euro representa el 40 % del producto interior bruto (PIB).El 65 % de la inversión directa extranjera en Alemania proviene de otros países de la zona del euro. "Pero se ha mencionado poco cómo afectan los problemas en el conjunto de la zona del euro a la situación financiera en Alemania", dijo el presidente del BCE.
"La debilidad de la economía de la zona del euro hace que los tipos de interés se sitúen en niveles muy bajos. Y la crisis de confianza en algunos de los países de la zona del euro genera flujos de dinero a puertos seguros en Alemania lastrando los tipos de interés aún más", recordó Draghi.
LOS MERCADOS TIENEN NOMBRE Y APELLIDOS
Etiquetas: mercado, mercados financieros, transparencia | author: jose luis ochoa
Geoffrey Geuens, en 'Le Monde Diplomatique'
Los socialistas europeos denuncian con virulencia “las finanzas” que reinan sin restricciones en el mundo y que habría que controlar mejor. Sin embargo, la imagen descarnada de los “mercados” tiene como efecto dejar en las sombras a los verdaderos beneficiarios de la crisis y de las medidas de austeridad en curso.
El ex banquero socialista Jean Peyrelevade, que pasó de la banca pública a las finanzas privadas, y de Francois Mitterrand a M. Francois Bayrou, explicaba en 2005: “El capitalista ya no es directamente identificable (…) ¿Con quién se rompe cuando se rompe con el capitalismo? ¿Qué instituciones hay que atacar para poner fin a la dictadura del mercado, fluido, mundial y anónimo?”. Este ex director adjunto del gabinete del primer ministro Pierre Mauroy concluía: “A falta de un enemigo identificado, Marx es impotente” (1).
Que un representante de las altas finanzas –presidente del grupo Banca Leonardo (familias Albert Frère, Agnelli y David-Weill) y gerente del grupo Bouygues– niegue la existencia de una oligarquía, ¿debe realmente sorprender? Más extraño es que los medios de comunicación dominantes difundan esa imagen desencarnada y despolitizada de las poderosos de las finanzas. La cobertura periodística de la designación de Mario Monti como presidente del Consejo Italiano bien podría constituir, en ese sentido, el ejemplo perfecto de un discurso-pantalla que hace referencia a “tecnócratas” y “expertos” allí donde se conforma un gobierno de banqueros. Incluso pudo leerse en el sitio internet de algunos diarios que “personalidades de la sociedad civil” acababan de tomar las riendas (2).
Los socialistas europeos denuncian con virulencia “las finanzas” que reinan sin restricciones en el mundo y que habría que controlar mejor. Sin embargo, la imagen descarnada de los “mercados” tiene como efecto dejar en las sombras a los verdaderos beneficiarios de la crisis y de las medidas de austeridad en curso.
El ex banquero socialista Jean Peyrelevade, que pasó de la banca pública a las finanzas privadas, y de Francois Mitterrand a M. Francois Bayrou, explicaba en 2005: “El capitalista ya no es directamente identificable (…) ¿Con quién se rompe cuando se rompe con el capitalismo? ¿Qué instituciones hay que atacar para poner fin a la dictadura del mercado, fluido, mundial y anónimo?”. Este ex director adjunto del gabinete del primer ministro Pierre Mauroy concluía: “A falta de un enemigo identificado, Marx es impotente” (1).
Que un representante de las altas finanzas –presidente del grupo Banca Leonardo (familias Albert Frère, Agnelli y David-Weill) y gerente del grupo Bouygues– niegue la existencia de una oligarquía, ¿debe realmente sorprender? Más extraño es que los medios de comunicación dominantes difundan esa imagen desencarnada y despolitizada de las poderosos de las finanzas. La cobertura periodística de la designación de Mario Monti como presidente del Consejo Italiano bien podría constituir, en ese sentido, el ejemplo perfecto de un discurso-pantalla que hace referencia a “tecnócratas” y “expertos” allí donde se conforma un gobierno de banqueros. Incluso pudo leerse en el sitio internet de algunos diarios que “personalidades de la sociedad civil” acababan de tomar las riendas (2).
LAS SEMEJANZAS ENTRE LA 'GRAN DEPRESIÓN' Y AHORA
Etiquetas: alternativas, economia, estado de bienestar, gasto publico, mercados financieros | author: jose luis ochoa
Vicenc Navarro en la revista digital SISTEMA
Este artículo analiza las grandes similitudes que existen entre la época previa a la Gran Depresión de principios del siglo XX y ahora. El artículo subraya también las semejanzas que existen entre las respuestas que inicialmente hicieron los gobiernos estadounidenses y europeos a la Gran Depresión con las respuestas de tales gobiernos ahora, señalando la diferencia entre Estados Unidos y Europa.
En el último número (Ene-Feb 2012) de la revista de economía “Challenge”, publicada en EEUU, hay un artículo (“The 1929 Crash and the Great Recession of 2008: Why the Policy Response Is Different but Not Different Enough”) muy interesante del profesor Yiannis Kitromilides, del Center for International Business and Sustainability de la London Metropolitan University, que analiza los escritos de uno de los economistas que mejor ha estudiado las causas de la Gran Depresión de principios del siglo XX y sus consecuencias, el famoso John Kenneth Galbraith. Tal artículo muestra los enormes paralelismos que existen entre la situación que desembocó en la Gran Depresión y la situación actual, tanto en EEUU, como en la Unión Europea (UE). La enorme concentración de la riqueza y de las rentas en sectores muy minoritarios de la población, la escasa regulación de los mercados financieros, la gran regresividad fiscal, el gran desempleo y los bajos salarios son situaciones que caracterizaron el periodo pre-Gran Depresión y también el existente ahora. Pero el profesor Kitromilides señala no sólo las semejanzas en la situación pre-Gran Depresión de entonces con las de ahora, sino que también muestra las similitudes en las respuestas de los gobiernos estadounidense y europeos de entonces, con las respuestas de los mismos Gobiernos ahora.
Este artículo analiza las grandes similitudes que existen entre la época previa a la Gran Depresión de principios del siglo XX y ahora. El artículo subraya también las semejanzas que existen entre las respuestas que inicialmente hicieron los gobiernos estadounidenses y europeos a la Gran Depresión con las respuestas de tales gobiernos ahora, señalando la diferencia entre Estados Unidos y Europa.
En el último número (Ene-Feb 2012) de la revista de economía “Challenge”, publicada en EEUU, hay un artículo (“The 1929 Crash and the Great Recession of 2008: Why the Policy Response Is Different but Not Different Enough”) muy interesante del profesor Yiannis Kitromilides, del Center for International Business and Sustainability de la London Metropolitan University, que analiza los escritos de uno de los economistas que mejor ha estudiado las causas de la Gran Depresión de principios del siglo XX y sus consecuencias, el famoso John Kenneth Galbraith. Tal artículo muestra los enormes paralelismos que existen entre la situación que desembocó en la Gran Depresión y la situación actual, tanto en EEUU, como en la Unión Europea (UE). La enorme concentración de la riqueza y de las rentas en sectores muy minoritarios de la población, la escasa regulación de los mercados financieros, la gran regresividad fiscal, el gran desempleo y los bajos salarios son situaciones que caracterizaron el periodo pre-Gran Depresión y también el existente ahora. Pero el profesor Kitromilides señala no sólo las semejanzas en la situación pre-Gran Depresión de entonces con las de ahora, sino que también muestra las similitudes en las respuestas de los gobiernos estadounidense y europeos de entonces, con las respuestas de los mismos Gobiernos ahora.
EL DEPREDADOR, LA PRESA Y EL JEFE DE LA MANADA
Etiquetas: mercados financieros, moneda, neoliberalismo, políticas sociales | author: jose luis ochoa
Antón Costas, en 'El País'
El discurso oficial afirma que el único camino que tienen los países sobreendeudados del euro para escapar al castigo al que les están sometiendo los mercados es reducir el déficit mediante recortes drásticos de gasto público, acompañados de otros sacrificios sociales como reducciones de salarios, pensiones y otras duras reformas. Ese discurso establece también que, llegado el caso, los mercados pueden exigir la sustitución de los Gobiernos que se muestran incapaces, remisos o temerosos de imponer esos duros planes a sus poblaciones; aunque para ello haya que utilizar procedimientos de dudosa legitimidad democrática, con efectos políticos no queridos que pueden llegar a ser no despreciables.
Los hechos, sin embargo, no casan bien con ese discurso. Grecia ha sustituido a Yorgos Papandreu por un hombre próximo a los mercados, a Bruselas y Berlín. Italia ha sustituido al inefable Silvio Berlusconi por una persona que es también del agrado de ese eje y al que hubo que nombrar de forma precipitada miembro del Senado. España, por su parte, ha utilizado el procedimiento democrático de sustitución. Y Francia posiblemente lo hará en las elecciones del año próximo.
El discurso oficial afirma que el único camino que tienen los países sobreendeudados del euro para escapar al castigo al que les están sometiendo los mercados es reducir el déficit mediante recortes drásticos de gasto público, acompañados de otros sacrificios sociales como reducciones de salarios, pensiones y otras duras reformas. Ese discurso establece también que, llegado el caso, los mercados pueden exigir la sustitución de los Gobiernos que se muestran incapaces, remisos o temerosos de imponer esos duros planes a sus poblaciones; aunque para ello haya que utilizar procedimientos de dudosa legitimidad democrática, con efectos políticos no queridos que pueden llegar a ser no despreciables.
Los hechos, sin embargo, no casan bien con ese discurso. Grecia ha sustituido a Yorgos Papandreu por un hombre próximo a los mercados, a Bruselas y Berlín. Italia ha sustituido al inefable Silvio Berlusconi por una persona que es también del agrado de ese eje y al que hubo que nombrar de forma precipitada miembro del Senado. España, por su parte, ha utilizado el procedimiento democrático de sustitución. Y Francia posiblemente lo hará en las elecciones del año próximo.
LA IZQUIERDA PLAÑIDERA
Etiquetas: mercados financieros, socialdemocracia | author: jose luis ochoa
Concha Caballero, en 'El País'
Andan lamentándose de los resultados y señalan a la crisis, a la prima de riesgo y al poder de los mercados como causa de su descenso. Acusan a los bancos de enjugar sus pérdidas con el sudor ajeno, de ser avariciosos y carecer de valores morales. Vaya. Ni que los poderes financieros hubiesen sido hasta hace unos años unas hermanitas de la caridad. Acaban de descubrir la naturaleza depredadora del capitalismo internacional, las presiones que ejercen sobre los Estados y su sociopatía congénita. Preocupante que hayan tardado tanto en percatarse.
No acaban de comprender los cambios sociales y tienden, o bien a culpabilizar a la sociedad por su derechización política o, por el contrario, a considerarla víctima del engaño y de la manipulación de la propaganda conservadora. Su propia sorpresa denota la pérdida de horizonte así como un paternalismo trasnochado que concede a la sociedad un papel pasivo. El ideal socialdemócrata, que se forjó contra o paralelamente a los movimientos revolucionarios, se basaba precisamente en que era posible embridar el caballo salvaje del capitalismo y someterlo al interés general. Así que más que lamentarse por los dichosos mercados harían bien en preguntarse qué han hecho para ponerles límites antes de que campearan por el mundo con su espada flamígera; más que preguntarle a Rajoy por sus vergonzantes recortes sociales, deberían interpelar a Tony Blair, a Clinton y una larga lista de gobernantes socialdemócratas desde la A a la Z de Zapatero por no haber puesto límites a la avaricia y al poder del dinero.
Andan lamentándose de los resultados y señalan a la crisis, a la prima de riesgo y al poder de los mercados como causa de su descenso. Acusan a los bancos de enjugar sus pérdidas con el sudor ajeno, de ser avariciosos y carecer de valores morales. Vaya. Ni que los poderes financieros hubiesen sido hasta hace unos años unas hermanitas de la caridad. Acaban de descubrir la naturaleza depredadora del capitalismo internacional, las presiones que ejercen sobre los Estados y su sociopatía congénita. Preocupante que hayan tardado tanto en percatarse.
No acaban de comprender los cambios sociales y tienden, o bien a culpabilizar a la sociedad por su derechización política o, por el contrario, a considerarla víctima del engaño y de la manipulación de la propaganda conservadora. Su propia sorpresa denota la pérdida de horizonte así como un paternalismo trasnochado que concede a la sociedad un papel pasivo. El ideal socialdemócrata, que se forjó contra o paralelamente a los movimientos revolucionarios, se basaba precisamente en que era posible embridar el caballo salvaje del capitalismo y someterlo al interés general. Así que más que lamentarse por los dichosos mercados harían bien en preguntarse qué han hecho para ponerles límites antes de que campearan por el mundo con su espada flamígera; más que preguntarle a Rajoy por sus vergonzantes recortes sociales, deberían interpelar a Tony Blair, a Clinton y una larga lista de gobernantes socialdemócratas desde la A a la Z de Zapatero por no haber puesto límites a la avaricia y al poder del dinero.
EL CÓDIGO PENAL ESTÁ PARA CUMPLIRSE
Etiquetas: crisis, especulacion, estafa, mercados financieros | author: jose luis ochoa
Ignacio Escolar, en 'Público'
Artículo 284: “Se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años” a quienes “intentaren alterar los precios” de “títulos, valores o instrumentos financieros” o “ dieren órdenes de operación susceptibles de proporcionar indicios engañosos sobre la oferta, la demanda o el precio”. Artículo 285: “Se aplicará la pena de prisión de cuatro a seis años” y una “multa del triple” de lo ganado cuando “los sujetos se dediquen de forma habitual a tales prácticas abusivas”, “el beneficio obtenido sea de notoria importancia” o “se cause grave daño a los intereses generales”.
La ley no es nueva: lleva en vigor varios años, aunque está casi sin estrenar. Aún está por llegar la primera condena relevante por especulación financiera o uso de información privilegiada en España. Sólo se ha usado para casos muy menores, como el de un parado de 26 años que se hizo pasar por un directivo de una empresa en un foro de bolsa para calentar una cotización. ¿Son todos los grandes inversores honestos e inocentes o es que nuestra policía es tonta?
Un suponer, algo utópico: ¿qué pasaría si la Fiscalía se tomases esta ley al pie de la letra y abriese una investigación sobre la escandalosa subida de la prima de riesgo española de estos días? Hay al menos tres indicios para sospechar de un delito “habitual” de “notoria importancia” contra “los intereses generales”.
El primero: que ya es casualidad que la prima de riesgo se dispare siempre en la víspera de cada subasta de deuda pública (cuando algunos venden a mansalva en el mercado secundario de deuda para hundir el precio y comprar mejor al día siguiente).
El segundo: cómo se comporta el mercado opaco de los CDS (seguros contra el impago), que permiten apostar a la baja contra bonos que no se poseen. ¿Es razonable este modelo, en el que se pueden comprar seguros contra deuda que no se posee? ¿No sería inquietante que alguien pudiese asegurar una casa ajena y ganase dinero si se quema?
El tercero: el papel de las agencias de calificación, que ya se burlan hasta de Francia.
¿Serían igual de agresivos algunos especuladores si el Código Penal se cumpliese a rajatabla?
Artículo 284: “Se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años” a quienes “intentaren alterar los precios” de “títulos, valores o instrumentos financieros” o “ dieren órdenes de operación susceptibles de proporcionar indicios engañosos sobre la oferta, la demanda o el precio”. Artículo 285: “Se aplicará la pena de prisión de cuatro a seis años” y una “multa del triple” de lo ganado cuando “los sujetos se dediquen de forma habitual a tales prácticas abusivas”, “el beneficio obtenido sea de notoria importancia” o “se cause grave daño a los intereses generales”.
La ley no es nueva: lleva en vigor varios años, aunque está casi sin estrenar. Aún está por llegar la primera condena relevante por especulación financiera o uso de información privilegiada en España. Sólo se ha usado para casos muy menores, como el de un parado de 26 años que se hizo pasar por un directivo de una empresa en un foro de bolsa para calentar una cotización. ¿Son todos los grandes inversores honestos e inocentes o es que nuestra policía es tonta?
Un suponer, algo utópico: ¿qué pasaría si la Fiscalía se tomases esta ley al pie de la letra y abriese una investigación sobre la escandalosa subida de la prima de riesgo española de estos días? Hay al menos tres indicios para sospechar de un delito “habitual” de “notoria importancia” contra “los intereses generales”.
El primero: que ya es casualidad que la prima de riesgo se dispare siempre en la víspera de cada subasta de deuda pública (cuando algunos venden a mansalva en el mercado secundario de deuda para hundir el precio y comprar mejor al día siguiente).
El segundo: cómo se comporta el mercado opaco de los CDS (seguros contra el impago), que permiten apostar a la baja contra bonos que no se poseen. ¿Es razonable este modelo, en el que se pueden comprar seguros contra deuda que no se posee? ¿No sería inquietante que alguien pudiese asegurar una casa ajena y ganase dinero si se quema?
El tercero: el papel de las agencias de calificación, que ya se burlan hasta de Francia.
¿Serían igual de agresivos algunos especuladores si el Código Penal se cumpliese a rajatabla?
HAY ALTERNATIVAS A LOS RECORTES
Etiquetas: alternativas, mercados financieros, pensiones, recortes | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro
Se están haciendo en España recortes muy sustanciales del gasto público social que financia las transferencias públicas (tales como las pensiones y las ayudas a las familias) y los servicios públicos (tales como la sanidad, la educación, los servicios de ayuda a las personas con dependencia, las escuelas de infancia, los servicios sociales, entre otros) que representan la mayor reducción del Estado del bienestar español que éste haya sufrido en los 33 años de democracia. Estos recortes los está realizando el Gobierno central, así como gran número de gobiernos autonómicos, habiendo sido particularmente acentuados en Catalunya.
Tres observaciones tienen que hacerse a raíz de estos hechos. Una es que ninguno de estos recortes estaba anunciado en los programas electorales de los partidos gobernantes que los están haciendo. En realidad, todos ellos subrayaron en sus campañas electorales que no realizarían recortes en las transferencias y servicios que están siendo recortados. La segunda observación es que estos recortes se presentan, tanto por el establishment político como por el mediático, como inevitables y necesarios, y responden –según tales establishments– a la presión externa de los mercados financieros, los cuales señalan la necesidad de realizar tales recortes. Este argumento de inevitabilidad y necesidad ha calado en la opinión popular como consecuencia de una promoción masiva por parte de los medios de información de mayor difusión (tanto públicos como privados) del país, que han estado respaldando tales recortes. Uno de los rotativos de mayor difusión presentó anteayer unas encuestas mostrando que, puestos a escoger, había más españoles que, para reducir el déficit, preferían los recortes a la subida de impuestos. Parecería, pues, que los recortes que se están llevando a cabo tienen el apoyo popular que los legitimiza.
Se están haciendo en España recortes muy sustanciales del gasto público social que financia las transferencias públicas (tales como las pensiones y las ayudas a las familias) y los servicios públicos (tales como la sanidad, la educación, los servicios de ayuda a las personas con dependencia, las escuelas de infancia, los servicios sociales, entre otros) que representan la mayor reducción del Estado del bienestar español que éste haya sufrido en los 33 años de democracia. Estos recortes los está realizando el Gobierno central, así como gran número de gobiernos autonómicos, habiendo sido particularmente acentuados en Catalunya.
Tres observaciones tienen que hacerse a raíz de estos hechos. Una es que ninguno de estos recortes estaba anunciado en los programas electorales de los partidos gobernantes que los están haciendo. En realidad, todos ellos subrayaron en sus campañas electorales que no realizarían recortes en las transferencias y servicios que están siendo recortados. La segunda observación es que estos recortes se presentan, tanto por el establishment político como por el mediático, como inevitables y necesarios, y responden –según tales establishments– a la presión externa de los mercados financieros, los cuales señalan la necesidad de realizar tales recortes. Este argumento de inevitabilidad y necesidad ha calado en la opinión popular como consecuencia de una promoción masiva por parte de los medios de información de mayor difusión (tanto públicos como privados) del país, que han estado respaldando tales recortes. Uno de los rotativos de mayor difusión presentó anteayer unas encuestas mostrando que, puestos a escoger, había más españoles que, para reducir el déficit, preferían los recortes a la subida de impuestos. Parecería, pues, que los recortes que se están llevando a cabo tienen el apoyo popular que los legitimiza.
EL PROBLEMA NO SON LOS MERCADOS FINANCIEROS
Etiquetas: crisis, mercados financieros, neoliberalismo | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro
Hoy se están haciendo en España, tanto por el Gobierno español como por los gobiernos de las Comunidades Autónomas, enormes recortes de derechos sociales adquiridos por la población española (como la congelación de las pensiones, así como la reducción de fondos públicos para la sanidad, la educación, los servicios sociales y otros servicios del Estado del Bienestar, que suponen una reducción de los derechos sociales, pues la evidencia muestra que tales recortes están afectando negativamente a la calidad de tales servicios), que se están realizando bajo la excusa (no hay otro término para definir la argumentación que se está utilizando para justificar tales reducciones) de que así lo exigen los mercados financieros. La expresión “la presión de los mercados determina la necesidad de hacer tales recortes” es la más utilizada y promovida por los establishments políticos y mediáticos del país. Pero la evidencia muestra que ello no es cierto. Es fácil de ver que los mercados no están pidiendo que se hagan los recortes en estas transferencias y servicios públicos.
Si leemos los Informes, por ejemplo, de las agencias de valoración de bonos públicos (que no son necesariamente santos de mi devoción), vemos que lo que señalan es la necesidad de que los Estados reduzcan el déficit y la deuda pública. Y hay muchas maneras de reducir el déficit y la deuda pública. La reducción del gasto público social no es la única ni la más eficaz para reducirlo. En lugar de congelar las pensiones, por ejemplo, a fin de obtener una reducción del gasto público de 1.500 millones de euros, se podrían haber alcanzado los mismos ahorros mediante la cancelación, por ejemplo, de nuevas inversiones del Estado en equipamiento militar que incluye, entre otras medidas, la compra de 24 helicópteros de combate llamados Tigre. O en lugar de recortar 600 millones de euros para los servicios a las personas con dependencia se podría haber eliminado el pago a los profesores de religión católica en el sistema público de enseñanza, ahorrando la misma cantidad.
Hoy se están haciendo en España, tanto por el Gobierno español como por los gobiernos de las Comunidades Autónomas, enormes recortes de derechos sociales adquiridos por la población española (como la congelación de las pensiones, así como la reducción de fondos públicos para la sanidad, la educación, los servicios sociales y otros servicios del Estado del Bienestar, que suponen una reducción de los derechos sociales, pues la evidencia muestra que tales recortes están afectando negativamente a la calidad de tales servicios), que se están realizando bajo la excusa (no hay otro término para definir la argumentación que se está utilizando para justificar tales reducciones) de que así lo exigen los mercados financieros. La expresión “la presión de los mercados determina la necesidad de hacer tales recortes” es la más utilizada y promovida por los establishments políticos y mediáticos del país. Pero la evidencia muestra que ello no es cierto. Es fácil de ver que los mercados no están pidiendo que se hagan los recortes en estas transferencias y servicios públicos.
Si leemos los Informes, por ejemplo, de las agencias de valoración de bonos públicos (que no son necesariamente santos de mi devoción), vemos que lo que señalan es la necesidad de que los Estados reduzcan el déficit y la deuda pública. Y hay muchas maneras de reducir el déficit y la deuda pública. La reducción del gasto público social no es la única ni la más eficaz para reducirlo. En lugar de congelar las pensiones, por ejemplo, a fin de obtener una reducción del gasto público de 1.500 millones de euros, se podrían haber alcanzado los mismos ahorros mediante la cancelación, por ejemplo, de nuevas inversiones del Estado en equipamiento militar que incluye, entre otras medidas, la compra de 24 helicópteros de combate llamados Tigre. O en lugar de recortar 600 millones de euros para los servicios a las personas con dependencia se podría haber eliminado el pago a los profesores de religión católica en el sistema público de enseñanza, ahorrando la misma cantidad.
¿Y SI ATACAMOS NOSOTROS A LOS MERCADOS?
Etiquetas: mercados financieros, soluciones, Unión Europea | author: jose luis ochoa
Isaac Rosa
Esta semana han sido los defensas italianos los que han hecho el ridículo, metiéndose un gol en propia meta: en cuanto los mercados han enseñado la patita, el Gobierno italiano se ha muerto de miedo y ha tardado horas en aprobar un brutal plan de recortes.
Como los mercados nos golean sin despeinarse, y los nuestros ni siquiera miran a puerta, uno empieza a pensar si no estará amañado el partido. Porque después de tantos ataques sufridos, todavía estamos esperando que un día la prensa titule: “Europa ataca a los mercados.” Ya digo, aunque sea sólo un día.
No, no se rían. ¿Por qué no podríamos ser nosotros los que, por una vez, les atacásemos a ellos? No digo que fuésemos a ganar el partido, pero por lo menos intentarlo, que hasta ahora ni eso. Es un escándalo que después de tres años largos de crisis, todavía nuestros gobernantes no hayan metido mano a prácticas que están en el núcleo de la especulación, como el cambalache con los famosos CDS, las ventas al descubierto o las agencias de rating.
Sí, los mercados serán todo lo poderosos que quieran, y si les tosiéramos se pondrían todavía más furiosos. Pero si toda una Unión Europea se arruga con esa facilidad, y renuncia a usar su capacidad legislativa y su fuerza económica, entonces ya me dirán para qué estamos en Europa. Porque insisto: es que ni lo han intentado.
Si esa inacción nos garantizase la paz, todavía se podría discutir. Pero es que encima las cesiones a los mercados tampoco nos salvan, más bien al contrario, al exponer nuestra debilidad. ¿O creen los italianos que se van a librar de nuevos ataques por haber aprobado estos recortes?
“El Gobierno italiano ha lanzado un ambicioso plan, pero cualquier desvío de los objetivos fiscales presionaría el rating a la baja” – David Riley, director de deuda soberana de Fitch-En el campeonato que disputan los mercados y la Unión Europea, una semana más la victoria ha sido para los mercados, que goleada tras goleada van camino de hacerse con el trofeo, mientras Europa no sólo no ha ganado ni un partido hasta ahora, sino que no ha metido todavía un solo gol. Más aún: ni siquiera ha tirado a puerta, pues juega a la defensiva, despejando balones mediante la vieja táctica del patadón y a donde caiga.
Esta semana han sido los defensas italianos los que han hecho el ridículo, metiéndose un gol en propia meta: en cuanto los mercados han enseñado la patita, el Gobierno italiano se ha muerto de miedo y ha tardado horas en aprobar un brutal plan de recortes.
Como los mercados nos golean sin despeinarse, y los nuestros ni siquiera miran a puerta, uno empieza a pensar si no estará amañado el partido. Porque después de tantos ataques sufridos, todavía estamos esperando que un día la prensa titule: “Europa ataca a los mercados.” Ya digo, aunque sea sólo un día.
No, no se rían. ¿Por qué no podríamos ser nosotros los que, por una vez, les atacásemos a ellos? No digo que fuésemos a ganar el partido, pero por lo menos intentarlo, que hasta ahora ni eso. Es un escándalo que después de tres años largos de crisis, todavía nuestros gobernantes no hayan metido mano a prácticas que están en el núcleo de la especulación, como el cambalache con los famosos CDS, las ventas al descubierto o las agencias de rating.
Sí, los mercados serán todo lo poderosos que quieran, y si les tosiéramos se pondrían todavía más furiosos. Pero si toda una Unión Europea se arruga con esa facilidad, y renuncia a usar su capacidad legislativa y su fuerza económica, entonces ya me dirán para qué estamos en Europa. Porque insisto: es que ni lo han intentado.
Si esa inacción nos garantizase la paz, todavía se podría discutir. Pero es que encima las cesiones a los mercados tampoco nos salvan, más bien al contrario, al exponer nuestra debilidad. ¿O creen los italianos que se van a librar de nuevos ataques por haber aprobado estos recortes?
LOS BENEFICIADOS POR LOS ATAQUES
Etiquetas: crisis, mercados financieros, moneda | author: jose luis ochoa
Aparecido en 'Público'
¿Quién sale ganando con los ataques a los países del euro?
Los fondos de inversión, especuladores profesionales, sobre todo de Estados Unidos y de Reino Unido. Llevan más de un año metiendo presión a los países de la zona del euro y ya han conseguido que caigan Grecia, Irlanda y Portugal. Tienen a España en el foco, pero ahora han canalizado sus ataques hacia Italia porque la ven más débil. Con una deuda del 119% de su riqueza nacional, medida por el PIB, harían falta 1,84 billones para cubrirla, casi dos veces el PIB de España.
¿Qué instrumentos emplean los fondos para especular?
Uno de los principales son los seguros contra el impago de deuda o los ‘credit default swap' (CDS). En realidad, son instrumentos de ingeniería financiera empleados, sobre todo, por fondos, bancos y aseguradoras, según un informe reciente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En teoría, al comprar un CDS se adquiere la cobertura contra el impago de, por ejemplo, la deuda de un país, pero la paradoja es que no hace falta tener esos títulos de deuda en cuestión para hacerse con los CDS. Es como comprar un seguro del hogar pero para la casa de otro. Al final, los compradores de esos seguros se dedican a especular con ellos.
¿Cómo hacen que la deuda de los países se encarezca cada vez más?
Fondos, bancos y aseguradoras juegan con los CDS sobre la deuda de un país atesorándolos y haciendo subir su precio. Consiguen así que crezca la percepción del riesgo de que ese país en cuestión pueda dejar de pagar los intereses de su deuda y, por ello, tiene que ofrecer cada vez más rentabilidad por sus bonos (títulos de deuda) para convencer a los inversores de que los compren. El problema es que la rentabilidad del bono no puede subir sin límite porque no es sufragable para ningún país.
¿Quién controla el mercado de los seguros de impago?
¿Quién sale ganando con los ataques a los países del euro?
Los fondos de inversión, especuladores profesionales, sobre todo de Estados Unidos y de Reino Unido. Llevan más de un año metiendo presión a los países de la zona del euro y ya han conseguido que caigan Grecia, Irlanda y Portugal. Tienen a España en el foco, pero ahora han canalizado sus ataques hacia Italia porque la ven más débil. Con una deuda del 119% de su riqueza nacional, medida por el PIB, harían falta 1,84 billones para cubrirla, casi dos veces el PIB de España.
¿Qué instrumentos emplean los fondos para especular?
Uno de los principales son los seguros contra el impago de deuda o los ‘credit default swap' (CDS). En realidad, son instrumentos de ingeniería financiera empleados, sobre todo, por fondos, bancos y aseguradoras, según un informe reciente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En teoría, al comprar un CDS se adquiere la cobertura contra el impago de, por ejemplo, la deuda de un país, pero la paradoja es que no hace falta tener esos títulos de deuda en cuestión para hacerse con los CDS. Es como comprar un seguro del hogar pero para la casa de otro. Al final, los compradores de esos seguros se dedican a especular con ellos.
¿Cómo hacen que la deuda de los países se encarezca cada vez más?
Fondos, bancos y aseguradoras juegan con los CDS sobre la deuda de un país atesorándolos y haciendo subir su precio. Consiguen así que crezca la percepción del riesgo de que ese país en cuestión pueda dejar de pagar los intereses de su deuda y, por ello, tiene que ofrecer cada vez más rentabilidad por sus bonos (títulos de deuda) para convencer a los inversores de que los compren. El problema es que la rentabilidad del bono no puede subir sin límite porque no es sufragable para ningún país.
¿Quién controla el mercado de los seguros de impago?
LOS MERCADOS IMPERFECTOS
Etiquetas: europa, mercados financieros | author: jose luis ochoa
Ignacio Jurado y Sebastián Lavezzolo, en 'Público'
Según muchos analistas, la crisis ha puesto en evidencia los estrechos márgenes de maniobra del poder político frente al poder económico. Existe la sensación de que los gobiernos lo tienen cada vez más difícil a la hora de atender las preferencias de la mayoría de los ciudadanos, dadas las presiones de “los mercados”. En España, dicha preocupación no es de extrañar, pues el mercado de deuda sacudió al país durante semanas y obligó al Gobierno socialista a dar un giro de 180 grados en su concepción sobre cómo sortear la crisis. Zapatero pasó del discurso de la “salida social de la crisis” y el “proteger a los que menos tienen” a la aplicación de medidas más propias de un gobierno conservador con el fin de trasmitir confianza.
Según muchos analistas, la crisis ha puesto en evidencia los estrechos márgenes de maniobra del poder político frente al poder económico. Existe la sensación de que los gobiernos lo tienen cada vez más difícil a la hora de atender las preferencias de la mayoría de los ciudadanos, dadas las presiones de “los mercados”. En España, dicha preocupación no es de extrañar, pues el mercado de deuda sacudió al país durante semanas y obligó al Gobierno socialista a dar un giro de 180 grados en su concepción sobre cómo sortear la crisis. Zapatero pasó del discurso de la “salida social de la crisis” y el “proteger a los que menos tienen” a la aplicación de medidas más propias de un gobierno conservador con el fin de trasmitir confianza.
Estos hechos dan cuenta de que, en un mundo globalizado, las fricciones entre democracia y mercado se han acentuado. No obstante, esto no debería implicar que el poder político se crea sin instrumentos para gobernar, ni que el mercado no pueda ser una fuente de información para identificar los excesos de nuestros gobernantes, así como guiar a los actores económicos y sociales en sus decisiones. El problema reside en que frecuentemente obviamos que dichas fricciones surgen debido a la existencia de mercados imperfectos.
¿QUIÉN GENERA LA RIQUEZA?
Etiquetas: empleo, mercados financieros, neoliberalismo | author: jose luis ochoaMadrilonia.org
Ante el abismo de la crisis, la pregunta es ¿a qué nos vamos a dedicar? La agricultura se ha reducido a golpe de Política Agraria Común, excepto los espacios súper-productivos de fertilizantes y mano de obra esclava. La industria va a menos desde las reconversiones de los ochenta, y competir con países de bajos salarios, menos impuestos y nula política medioambiental parece imposible. La construcción se ha demostrado insostenible. La prometida sociedad del conocimiento alcanza a unos pocos trabajadores en sectores específicos. El empleo de mierda generado en la última década en el sector servicios escasea. Las plazas públicas se han precarizado con la interinidad, los funcionarios han visto reducidos sus sueldos y han sido convertidos en chivos expiatorios, como si fueran los culpables de la crisis.
Otros sinsentidos se presentan en el horizonte. Las empresas siguen teniendo beneficios y los ricos son cada vez más ricos. Mientras tanto, todos y todas cotidianamente realizamos trabajos, que sin salario, contribuyen a generar sociedad y recursos. Sin grandes razonamientos, podemos deducir: uno, que las empresas se aprovechan de todo lo que producimos como sociedad sin aportar nada a cambio; dos, que para que la sociedad se reproduzca son necesarias más labores de las que se reconocen como empleo y que no reciben compensación salarial.
SEÑORES DE MOODY'S: ¿POR CUÁNTO NOS PONDRÍAN LA AAA?
Etiquetas: mercados financieros | author: jose luis ochoa
Isaac Rosa, en 'Público'
Que sí, que vale, que la credibilidad de las agencias de calificación está por los suelos, pero seamos realistas: no tienen credibilidad ni para ustedes ni para mí, pero siguen teniéndola para los compradores de deuda que, a falta de otro método mejor para valorar el riesgo, siguen fiándose de sus notas.
No sólo se fían: en muchos casos, sobre todo inversores institucionales y fondos de pensiones, tienen prohibido comprar productos que no hayan sido antes calificados, y que además deben tener la nota más alta.
Así que, mientras no inventen otra cosa, resignémonos al poder que tienen, pasemos por el aro, y seamos prácticos: señores de Moody’s, ahora que no nos oye nadie, dígannos, ¿cuánto nos costaría una subida de calificación? ¿Por cuánto nos pondrían una triple A?
No se escandalicen, no me miren así. ¿Soborno? Qué feo suena. Seguro que en el mundo de las finanzas tienen algún nombre menos turbio para una práctica así. Porque existir, existe. Léanse la querella presentada ante la Audiencia Nacional contra las agencias, y verán que ahí está todo: cómo se ponían de acuerdo con los bancos para subir la calificación de sus productos basura; cómo asesoraban a los mismos que luego evaluaban; o cómo los mismos clientes que pagan por sus servicios se benefician del encarecimiento de la deuda tras sus informes negativos.
Como el mundo financiero es así de peculiar, resulta que el examinado es el que paga al examinador para que le ponga nota. De ahí la tentación de ponerse de acuerdo: “Oye, ya que te pago, sácame guapo, eh.” Así quedó probado en la investigación del Congreso norteamericano.
No sólo pagan los bancos: también los estados. Por si no lo saben, España paga a las agencias para que evalúen su deuda, pues es un requisito exigido por los inversores. Se ve que pagamos, pero no pagamos bastante. Digo yo que a lo mejor podíamos darles un toquecito a los de Moody’s, y hablar de negocios. Total, con el pastón que nos cuesta cada vez que nos bajan un escalón, mejor nos rascamos un poco el bolsillo para llevarnos mejor con ellos.
“El momento elegido responde a nuestro deseo de no influir en los mercados, pues la próxima semana hay dos emisiones de deuda.” -Kathrin Muehlbronner, analista senior de Moody’s-
Que sí, que vale, que la credibilidad de las agencias de calificación está por los suelos, pero seamos realistas: no tienen credibilidad ni para ustedes ni para mí, pero siguen teniéndola para los compradores de deuda que, a falta de otro método mejor para valorar el riesgo, siguen fiándose de sus notas.
No sólo se fían: en muchos casos, sobre todo inversores institucionales y fondos de pensiones, tienen prohibido comprar productos que no hayan sido antes calificados, y que además deben tener la nota más alta.
Así que, mientras no inventen otra cosa, resignémonos al poder que tienen, pasemos por el aro, y seamos prácticos: señores de Moody’s, ahora que no nos oye nadie, dígannos, ¿cuánto nos costaría una subida de calificación? ¿Por cuánto nos pondrían una triple A?
No se escandalicen, no me miren así. ¿Soborno? Qué feo suena. Seguro que en el mundo de las finanzas tienen algún nombre menos turbio para una práctica así. Porque existir, existe. Léanse la querella presentada ante la Audiencia Nacional contra las agencias, y verán que ahí está todo: cómo se ponían de acuerdo con los bancos para subir la calificación de sus productos basura; cómo asesoraban a los mismos que luego evaluaban; o cómo los mismos clientes que pagan por sus servicios se benefician del encarecimiento de la deuda tras sus informes negativos.
Como el mundo financiero es así de peculiar, resulta que el examinado es el que paga al examinador para que le ponga nota. De ahí la tentación de ponerse de acuerdo: “Oye, ya que te pago, sácame guapo, eh.” Así quedó probado en la investigación del Congreso norteamericano.
No sólo pagan los bancos: también los estados. Por si no lo saben, España paga a las agencias para que evalúen su deuda, pues es un requisito exigido por los inversores. Se ve que pagamos, pero no pagamos bastante. Digo yo que a lo mejor podíamos darles un toquecito a los de Moody’s, y hablar de negocios. Total, con el pastón que nos cuesta cada vez que nos bajan un escalón, mejor nos rascamos un poco el bolsillo para llevarnos mejor con ellos.
¿QUÉ SON LOS MERCADOS?
Etiquetas: mercados financieros | author: jose luis ochoa
Juan Hernández Vigueras
En número de Febrero 2011 de la revista TEMAS para el debate se plantean cinco preguntas sobre el asunto del título a las que responden seis “acreditados analistas”, advirtiendo en la entradilla de su sección Temas Candentes que “otros conocidos economistas de perfil *más ortodoxo* declinaron responder a nuestras preguntas”. Reproducimos las respuestas del autor de este blog junto a las preguntas de la citada revista.
1.- Cuando se habla de los “mercados” y sus exigencias ¿a qué o quiénes se están refiriendo algunos exactamente? ¿Existe alguna concreción o alguna visibilidad posible de tales “mercados”?
Cualquier lector sabe que existen los mercados de la vivienda, de las verduras y muchos otros; pero cuando oye o lee “los mercados” intuye que hablan de banca financiera, de fondos de inversión, de los fondos soberanos (de Estados productores de petróleo o con grandes reservas de divisas) y de los especuladores de toda ralea. Son los “prestamistas” de los que dependen los gobiernos que consideran que bajar impuestos es de izquierdas, que se han endeudado fuertemente o que avalan a sus bancos en apuros en vez de nacionalizarlos o dejarlos que quiebren.
En número de Febrero 2011 de la revista TEMAS para el debate se plantean cinco preguntas sobre el asunto del título a las que responden seis “acreditados analistas”, advirtiendo en la entradilla de su sección Temas Candentes que “otros conocidos economistas de perfil *más ortodoxo* declinaron responder a nuestras preguntas”. Reproducimos las respuestas del autor de este blog junto a las preguntas de la citada revista.
1.- Cuando se habla de los “mercados” y sus exigencias ¿a qué o quiénes se están refiriendo algunos exactamente? ¿Existe alguna concreción o alguna visibilidad posible de tales “mercados”?
Cualquier lector sabe que existen los mercados de la vivienda, de las verduras y muchos otros; pero cuando oye o lee “los mercados” intuye que hablan de banca financiera, de fondos de inversión, de los fondos soberanos (de Estados productores de petróleo o con grandes reservas de divisas) y de los especuladores de toda ralea. Son los “prestamistas” de los que dependen los gobiernos que consideran que bajar impuestos es de izquierdas, que se han endeudado fuertemente o que avalan a sus bancos en apuros en vez de nacionalizarlos o dejarlos que quiebren.
LA MUERTE DE LA EUROPA SOCIAL
Etiquetas: gasto social, mercados financieros, neoliberalismo | author: jose luis ochoa
Michael Hudson · Jeffrey Sommers · · · ·
Letonia y los "Tigres Bálticos", ¿modelo para Irlanda, España y Portugal?
"¡Sed como Letonia!", urgen los banqueros y la prensa financiera a los gobiernos de Grecia, de Irlanda y ahora, también, de Portugal y España. "¿Por qué no ser como Letonia y sacrificar vuestra economía para pagar las deudas que contrajisteis durante la burbuja financiera?" La respuesta es que no pueden hacerlo, sin sufrir un colapso económico, demográfico y político que empeorará todavía más las cosas.
Hace sólo un año se reconocía que varias décadas de neoliberalismo habían destruido la economía estadounidense y la de muchos países europeos. Años de desregulación, de especulación y de falta de inversión en la economía real los han dejado con una desigualdad creciente y con una magra demanda de consumo, salvo la financiada incurriendo en deuda. Pero la prensa financiera y los decisores políticos neoliberales contraatacaron sirviéndose de los "Tigres Bálticos" como ariete paradigmático contra las políticas keynesianas de gasto y contra el modelo de la Europa social soñado por Jacques Delors.
"Hay una alternativa, ni que decir tiene. Y es que los acreedores en la cúspide de la pirámide económica carguen con pérdidas. Eso restauraría los intensificados coeficientes Gini de desigualdad de ingresos y riquezas a los niveles, harto más bajos, de hace una o dos décadas. No hacerlo, significaría quedar atrapados en un nuevo tipo de tributo de clase extractor internacional, muy parecido al que impusieron los invasores vikingos de Europa hace mil años al apoderarse de las tierras e imponer un tributo. Hoy, lo que hacen es imponer cargas financieras a modo de neoservidumbre postmoderna que amenaza con devolver a Europa a su estado premoderno."
Letonia y los "Tigres Bálticos", ¿modelo para Irlanda, España y Portugal?
"¡Sed como Letonia!", urgen los banqueros y la prensa financiera a los gobiernos de Grecia, de Irlanda y ahora, también, de Portugal y España. "¿Por qué no ser como Letonia y sacrificar vuestra economía para pagar las deudas que contrajisteis durante la burbuja financiera?" La respuesta es que no pueden hacerlo, sin sufrir un colapso económico, demográfico y político que empeorará todavía más las cosas.
Hace sólo un año se reconocía que varias décadas de neoliberalismo habían destruido la economía estadounidense y la de muchos países europeos. Años de desregulación, de especulación y de falta de inversión en la economía real los han dejado con una desigualdad creciente y con una magra demanda de consumo, salvo la financiada incurriendo en deuda. Pero la prensa financiera y los decisores políticos neoliberales contraatacaron sirviéndose de los "Tigres Bálticos" como ariete paradigmático contra las políticas keynesianas de gasto y contra el modelo de la Europa social soñado por Jacques Delors.
REFUNDAR EL CAPITALISMO, AQUELLA BROMA MACABRA
Etiquetas: capitalismo, crisis, FMI, globalizacion, mercados financieros | author: jose luis ochoa
José Luis de Zárraga, en 'Público'
Cuando estalló la actual crisis económica y se hicieron evidentes sus causas y la rapacidad de quienes se habían beneficiado de ella, cualquier analista con dos dedos de frente, incluso los que habían participado en la orgía especulativa en la que se gestó, comprendió que no era en los errores o los delitos de agentes económicos donde radicaba la responsabilidad principal sobre lo que estaba pasando, sino en el propio sistema.
La mayoría de los dirigentes políticos aunque no todos tenían esos dos dedos de frente, y lo comprendieron también. Los menos atrevidos lo dijeron en voz baja; pero algunos de los más poderosos como Obama y Sarkozy no tuvieron inconveniente en decirlo en voz alta, y al calor de la indignación que les producía el espectáculo se olvidaron de reprimir la lengua. "Hay que refundar el sistema", fue la consigna que transmitieron. Eso quería decir y lo dijeron también: hay que terminar con la desregulación de los mercados; hay que controlar la proliferación de un capitalismo financiero basado en la especulación con activos ficticios que multiplican exponencialmente la economía real, se adueñan de ella, la pervierten y la arruinan; hay que imponer tasas a las transacciones financieras y a los beneficios especulativos; hay que acabar con los paraísos fiscales; hay que poner coto a la codicia de los administradores y evitar que persigan su propio beneficio como único criterio de gestión; hay que recuperar la intervención pública en la economía, tanto para los estados como para los organismos internacionales; hay que imponer códigos de conducta ética a los agentes económicos Etcétera, etcétera.
Cuando estalló la actual crisis económica y se hicieron evidentes sus causas y la rapacidad de quienes se habían beneficiado de ella, cualquier analista con dos dedos de frente, incluso los que habían participado en la orgía especulativa en la que se gestó, comprendió que no era en los errores o los delitos de agentes económicos donde radicaba la responsabilidad principal sobre lo que estaba pasando, sino en el propio sistema.
La mayoría de los dirigentes políticos aunque no todos tenían esos dos dedos de frente, y lo comprendieron también. Los menos atrevidos lo dijeron en voz baja; pero algunos de los más poderosos como Obama y Sarkozy no tuvieron inconveniente en decirlo en voz alta, y al calor de la indignación que les producía el espectáculo se olvidaron de reprimir la lengua. "Hay que refundar el sistema", fue la consigna que transmitieron. Eso quería decir y lo dijeron también: hay que terminar con la desregulación de los mercados; hay que controlar la proliferación de un capitalismo financiero basado en la especulación con activos ficticios que multiplican exponencialmente la economía real, se adueñan de ella, la pervierten y la arruinan; hay que imponer tasas a las transacciones financieras y a los beneficios especulativos; hay que acabar con los paraísos fiscales; hay que poner coto a la codicia de los administradores y evitar que persigan su propio beneficio como único criterio de gestión; hay que recuperar la intervención pública en la economía, tanto para los estados como para los organismos internacionales; hay que imponer códigos de conducta ética a los agentes económicos Etcétera, etcétera.
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