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"NO ES ACEPTABLE QUE QUIEN CONGELA EL SALARIO MÍNIMO EN 645 EUROS COBRE 7.000"

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ENTREVISTA A PABLO IGLESIAS, PROMOTOR DE 'PODEMOS'

Raúl Álvarez, en asturias24

Profesor universitario, tertuliano y presentador televisivo en defensa de las posiciones de la izquierda, Pablo Iglesias (Madrid, 1978) ha decidido pasar a la acción. Es uno de los promotores y el rostro más conocido de Podemos, una iniciativa política que pretende convertir la indignación ciudadana en cambio en las instituciones. En menos de un día logró en las redes sociales los 50.000 apoyos que fijó como suelo para lanzar un proyecto con la vista puesta en las elecciones europeas de mayo. Ahora, explica por toda España su forma de actuar y reúne ideas para elaborar un programa. Este viernes, en una visita rapidísima a Asturias, ha expuesto sus intenciones antes dos auditorios distintos en Oviedo y Gijón.

¿Cómo se presenta en esta serie de actos?

Me desplazo en la medida que me permiten el trabajo en la facultad y en La Tuerka, sobre todo los jueves y los viernes. Pero estamos impresionados con la respuesta de la gente. Queríamos conseguir 50.000 apoyos antes del 8 de febrero y los tuvimos en 24 horas. Ayer, en Zaragoza, había 700 personas en un acto montado para 200 y ahora en Gijón pinta parecido. Parece que hemos dado con una tecla importante. El guion preestablecido del bipartidismo, eso de que siempre ganen el PP o el PSOE, puede cambiar.

EL 15M CIERRA EL AÑO CON OCHO VICTORIAS FRENTE A CRISTINA CIFUENTES

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Alejandro Torrús, en 'cuartopoder.es'

El 15M ha ganado hasta la fecha todas las batallas legales frente a la Delegación del Gobierno de Madrid. De las ocho resoluciones judiciales por desórdenes y desobediencia en las diferentes manifestaciones celebradas desde mayo de 2011, los tribunales han dado la razón en cinco ocasiones a Legal Sol, el brazo jurídico del 15M. En las otras tres ocasiones en las que se ha llegado a la celebración de un juicio, el 15M perdió pero consiguió liberar a los manifestantes de la sanción impuesta por la estimación de Interior de los recursos de alzada.

“La admisión de los recursos de alzada también es una victoria para nosotros porque es consecuencia de un cambio de estrategia de Delegación del Gobierno tras sus derrotas ante nosotros en los tribunales por vulneración de derechos fundamentales”, explica a cuartopoder.es Eric Sanz de Bremond, abogado de Legal Sol, que señala que el cambio de estrategia de Delegación del Gobierno respecto a la admisión de los recursos de alzada responde a una operación de “lavado de cara”. “Prefieren admitir los recursos de alzada que antes ni respondían, antes que una nueva sentencia por vulneración de derechos fundamentales”, resalta el abogado.

COMO UNA OLA

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Ricardo Royo-Villanova, en 'asueldodemoscu.net'

La mayor fuerza política de la izquierda española no es Izquierda Unida, aunque ahora con las encuestas, algunos anden crecidos. La mayor fuerza política de la izquierda española es la que componen, o componemos, todos aquellos que, o bien no van a votar -que es lo que ocurrirá mayoritariamente-, o bien vamos a hacerlo avergonzados -si nos inclinamos por la IU de Ángel Pérez, Reneses o Moral Santín, que también es la de Tania Sánchez, Alberto Garzón y Jorge García Castaño, pero mandan los otros-, de manera absolutamente testimonial -si apoyamos a Izquierda Anticapitalista-, o sin demasiada seguridad en dónde ponemos nuestro voto realmente, si decidimos apoyar a Equo, entre cuyos amigos está gente tan poco recomendable como Daniel Cohn Bendit.

Pero que no lo dude nadie: la inmensa mayoría de la izquierda española no va a votar. Y no va a hacerlo porque sabe de antemano que, aceptando las reglas del juego constitucional, electoral y parlamentario, como en realidad hacen los partidos en cuanto tienen un minimo peso institucional,, y por lo tanto algo que perder si deciden apostar, no va a poder cambiarse nada. Hacen falta salidas radicales, cambios profundos, ruptura institucional y medidas de fuerza que están necesariamente fuera de los límites que marcan la Constitución y a Unión Europea, para dar inicio desde las propias instituciones a un proceso político que se lleve por delante la democracia canovista restaurada para poner en marcha un proceso constituyente que siga, acoja y dé cobijo al que se trata de poner en marcha en la calle. Y eso no está, de momento, en ninguna agenda política. Porque reiniciar la democracia no es hacer webs, colocar en el TT hastags estupendos o hacer impecables discursos parlamentarios, sino destruir la que hay para construir una nueva, diferente, abierta, actual y real. Y para ello, lo que hace falta es que la ciudadanía y los partidos políticos, las asociaciones, las entidades ciudadanas se despierten y pongan en marcha procesos desde abajo que no sean simples reuniones de notables que son en realidad foros en los que subrepticiamente, los partidos se ajustan las cuentas entre ellos, y pelean por ver quién le pone al otro la cara colorada en nombre de la unidad, de la limpieza, de la pureza ideológica o de la responsabilidad.

LAS ONG, EL 15-M Y LOS NENÚFARES

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Alberto Senante, en 'canalsolidario.org'

Durante años, las ONG han empleado conceptos como “activismo”, “participación”, “transformación”, “ciudadanía”, etc. Sin embargo, Alberto Senate considera que apenas han estado presentes en el momento en que esas ideas se han puesto en práctica con mayor intensidad en España y en el mundo.

Cuenta la anécdota que en una visita a Madrid, Rubén Darío paseaba por el Parque del Retiro junto a Valle-Inclán. En un momento dado, el poeta modernista se detuvo frente a un estanque y preguntó el nombre de aquellas asombrosas plantas flotantes. “Son los nenúfares, de los que tanto hablas en tus poesías”, parece que respondió con una media sonrisa el irónico literato español.

Más allá de si la anécdota es real, sirve para explicar el cuerpo que se les ha debido quedar a muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) desde principios del 2011, al ver desfilar ante sus ojos un torrente de experiencias de esas ideas de las que llevaban tanto tiempo hablando.Participación, implicación, transformación, ciudadanía, lucha global… han sido expresiones muy frecuentes en el “discurso oenegero” de la última década. Pero curiosamente, en el momento en que se pusieron en práctica de una forma masiva, las ONG apenas tuvieron nada que decir o aportar.

Compañeros de distintas ONG españolas reconocen abiertamente este “clamoroso fuera de juego” por su parte ante la aparición del 15-M y sus ramificaciones posteriores (Asambleas de barrio, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, “mareas” de todos los colores, etc). “Tanto tiempo quejándonos en las ONG de que la gente era individualista, no se movilizaba, no le interesaba la política… y resulta que no era así”, comentaba hace poco en una charla María Sande, responsable de comunicación de Solidaridad Internacional. Por tanto, *la barrera para una mayor implicación social no era sólo “la gente”, sino también la propia estructura de las organizaciones. *

EN LA PUERTA DEL SOL: GRITO SILENCIOSO... Y 'SI, SE PUEDE'

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'HA LLEGADO LA HORA DE REINVENTAR LA POLÍTICA Y EL MUNDO'

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ENTREVISTA A IGNACIO RAMONET

Manuel Fernández-Cuesta, en eldiario.es


El exdirector de la edición francesa de 'Le Monde diplomatique' y profesor de Teoría de la Comunicación, es uno de los observadores más lúcidos de la realidad política

Ignacio Ramonet (Redondela, 1943), es uno de los pensadores más lúcidos de los últimos tiempos. Instalado en París desde 1972, sociólogo y semiólogo, especialista en geopolítica, profesor de Teoría de la Comunicación, sagaz periodista, su forma de mirar e interpretar la modernidad y, por extensión, la globalización, hace de sus ideas un punto de inflexión necesario contra el pensamiento dominante. Diario Kafka ha hablado con él sobre la actualidad política, la crisis y los emergentes movimientos sociales, Europa y el porvenir.


Diario Kafka: ¿Asistimos a un renacimiento de los movimientos de protesta ciudadana?

Ignacio Ramonet: Desde que estalló la actual crisis financiero-económica, en 2008, estamos asistiendo a una multiplicación de los movimientos de protesta ciudadana. En primer lugar, en los países más afectados (Irlanda, Grecia, Portugal, España), los ciudadanos –cívicamente– apostaron por apoyar, con sus votos, a la oposición, pensando que esta aportaría un cambio de política tendente a menos austeridad y menos ajuste. Pero cuando todos estos países cambiaron de Gobierno, pasando de la izquierda o centro-izquierda a la derecha o centro-derecha, la estupefacción fue completa, ya que los nuevos Gobiernos conservadores radicalizaron aún más las políticas restrictivas y exigieron más sacrificios, más sangre y más lagrimas a los ciudadanos. Ahí es cuando empiezan las protestas. Sobre todo porque los ciudadanos tienen ante sus ojos los ejemplos de dos protestas con éxito: la del pueblo unido en Islandia y la de los contestatarios que tumban las dictaduras en Túnez y Egipto. Además, destaca el hecho de que las redes sociales están facilitando formas de la organización espontánea de las masas sin necesidad de líder, de organización política, ni de programa. Todo está listo entonces para que surjan, en mayo de 2011, los indignados españoles, y que su ejemplo se imite de un modo u otro en toda la Europa del sur.

JEAN ZIEGLER: "LOS AMOS DEL MUNDO DECIDEN A DIARIO QUIÉN VA A MORIR DE HAMBRE"

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Diario 20M. 31.05.2012

Critica –y mucho– desde dentro. Lo hace con un currículum que mezcla su labor en la ONU y sus clases como profesor emérito de Sociología en la Universidad de Ginebra. Ziegler contesta a 20 minutos a su paso por Madrid para presentar 'Destrucción masiva. Geopolítica del hambre', ed. Península. El que muchas voces consideran el azote del capitalismo habla un español que le permite citar a Machado sin titubeos.

En pleno siglo XXI seguimos enfrentándonos al problema del hambre. ¿Qué ha fallado y qué sigue fallando?
Es el escándalo del siglo. Algunas cifras (de la FAO). En 2011, cada cinco segundos un niño de menos de 10 años moría de hambre. Más de 1.000 millones sufren permanentemente subnutrición, de los casi 7.000 millones de habitantes que somos. La FAO dice que la agricultura mundial podría alimentar a 12.000 millones de personas, casi el doble de la humanidad. Un niño que muere de hambre ahora es un asesinato.

¿Qué falta? ¿Voluntad política?
Es un problema de acceso de alimentos. Vivimos un orden caníbal del mundo. El mercado alimentario está controlado por una decena de sociedades multinacionales inmensamente poderosas. Controlan el 85% del maíz, arroz, aceite... Estos amos del mundo deciden a diario quién va a morir y a vivir. Fijan precios. Este poder debe ser controlado por los Gobiernos democráticos.

APARATOS DEL ESTADO Y PODER COLECTIVO

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Montserrat Galcerán, en 'DiagonalWeb'

Decían los clásicos que una situación revolucionaria se caracteriza por la existencia de un doble poder: el poder del Estado, expresado en sus instituciones gubernativas tales como el Ejecutivo, la policía, los tribunales de Justicia y los Parlamentos; y de otro lado la pléyade de asociaciones, consejos, comunas o colectivos en los que ‘el pueblo’ se organiza, debate y emprende las correspondientes acciones. Durante una revolución esos dos poderes coexisten; históricamente el proceso termina cuando uno de ellos triunfa, ya sea por un golpe de la contrarrevolución que restaura la situación anterior, ya sea por un avance de la revolución que crea nuevas instituciones.

Así fue en las revoluciones clásicas, en las que el conflicto terminaba con un enfrentamiento armado. La novedad de los procesos constituyentes a finales del siglo XX y en el XXI, especialmente en América Latina, es que los movimientos sociales logran construir plataformas políticas con las que acceder al poder del Estado por la vía electoral, pero el doble poder perdura en convivencia tensa con el poder estatal. El poder colectivo no desaparece en las instituciones estatales ni se agota en los procesos electorales, manteniendo siempre un ‘contra-poder’ en acto en el que se expresa la potencia colectiva desafiando el poder institucionalizado.

EL PRIMER BANCO DE LOS INDIGNADOS ABRIRÁ TRES OFICINAS EN 2013

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Aníbal Malvar, en 'El Confidencial'

En 2013 se consolidará oficialmente en España la primera banca indignada. Una banca que ya existe como cooperativa de crédito bajo la marca Fiare y que, con 2.879 socios, maneja un capital social de 3,2 millones de euros. Casi nada comparado con el sueldo de un solo directivo de la banca noble. Pero la velocidad de la glaciación amenaza a los dinosaurios: hace solo cuatro meses, al cierre de 2011, el capital social de Fiare era de 2.766.678. Y al terminar 2009, de 1.194.204 euros. En resumen, que se ha multiplicado por tres en menos de dos años y medio.

La historia es larga. Existían indignados antes de que, oficialmente, se popularizara el concepto de indignado. La banca indignada española tiene su germen en 1986, cuando se disuelve la editorial Bruguera y sus trabajadores crean un fondo, con parte de las indemnizaciones que recibieron por su despido, para promover proyectos económicos que persiguiesen la creación de lugares de trabajo de calidad bajo un espíritu esencialmente cooperativista.

El proceso culmina en 1996 con la creación de la cooperativa de servicios financieros COOP57, que en la actualidad conforman 407 entidades asociadas, 1.707 socios colaboradores, financian 170 proyectos por valor de 6.978.098 euros, manejan depósitos por valor de 10.818.759,19 y gestionan 1.147.000 euros en títulos participativos.

La clave del funcionamiento de COOP57 es antitética a la de cualquier banco:“Para nosotros el dinero es una herramienta, no un objetivo”, la resume el socio fundador Adrián Battaglia.

Cómo participar

No cualquier empresa puede adscribirse. Para entrar a formar parte como socio de pleno derecho hay que ingresar 1.000 euros al capital social de la cooperativa. Pero, antes, la empresa o entidad ha de pasar el examen de una comisión social que evalúe la ética de la marca aspirante. Los tres principales requisitos que se exigen a las empresas candidatas son su respeto al medio ambiente y a la dignidad en las condiciones laborales de sus trabajadores, y que el afán de lucro no sea su único objetivo.

QUE NO SE APAGUE LA LUZ: CON EL 15-M

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Carlos Taibo, en 'LaRepública.es'

Si en las filas del 15-M hay una figura personal que me molesta, ésa es la del cenizo: la de quien no ve sino problemas e insuficiencias en un movimiento que, a mi entender, es lo mejor, y lo más esperanzador, que hemos tenido en decenios. Pese a todos los efectos que podamos atribuirle, sus virtudes despuntan con claridad: ha propiciado la forja de una nueva identidad contestataria, ha dado alas a muchas iniciativas afines, ha colocado en la agenda debates que el sistema había intentado arrinconar, ha conferido dignidad a la perspectiva de la asamblea y de la autogestión, y, por encima de todo, ha permitido que muchas gentes descubran que pueden hacer cosas que parecían no estar a su alcance.

A la plaga de los cenizos se ha sumado a menudo la de quienes han preferido hablar sin saber. Son los mismos que han identificado, sin margen para la duda, un declive irreversible en el movimiento del 15 de mayo. No creo equivocarme si afirmo que semejante visión es tributaria de las distorsiones que alimentan los medios de incomunicación del sistema. A los ojos de éstos el 15-M sólo interesa cuando de por medio se revela la convocatoria de alguna macromanifestación o cuando hay hechos violentos en la trastienda.

¿A DÓNDE IRÁN LOS INDIGNADOS Y LOS OCUPAS?

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Leonardo Boff

En una de las mesas más importantes de debates en el Foro Social Temático de Porto Alegre, en la tuve la oportunidad de participar, pude escuchar los testimonios vivos de los Indignados de España, de Londres, de Egipto y de Estados Unidos. Lo que me dejó muy impresionado fue la seriedad de los discursos, lejos del tono anárquico de los años 60 del siglo pasado con sus muchas «parole». El tema central era «democracia ya». Se reivindicaba otra democracia, bien diferente de esta a la que estamos acostumbrados, que es más farsa que realidad. Quieren otra democracia que se construya a partir de la calle, de las plazas, el lugar del poder originario. Una democracia desde abajo, articulada orgánicamente con el pueblo, transparente en sus procedimientos y no corroída nunca más por la corrupción. Esta democracia, de entrada, se caracteriza por vincular justicia social con justicia ecológica.

Curiosamente, los indignados, los ocupas y los de la primavera árabe no se remiten al clásico discurso de las izquierdas, ni siquiera a los sueños de las distintas ediciones del Foro Social Mundial. Nos encontramos en otro tiempo y ha surgido una nueva sensibilidad. Se postula otro modo de ser ciudadano, incluyendo poderosamente a las mujeres antes invisibilizadas, ciudadanos con derechos, con participación, con relaciones horizontales y transversales facilitadas por las redes sociales, por el móvil, por el twitter y por los facebooks. Nos encontramos ante una verdadera revolución. Antes las relaciones se organizaban de forma vertical, de arriba abajo. Ahora lo hacen de forma horizontal, hacia los lados, en la inmediatez de la comunicación a la velocidad de la luz. Este modo representa el tiempo nuevo que estamos viviendo, el de la información, del descubrimiento del valor de la subjetividad, no aquella de la modernidad, encapsulada en sí misma, sino la de la subjetividad relacional, la de la emergencia de una conciencia de especie que se descubre dentro de una misma y única Casa Común, que amenaza ruina a causa del excesivo pillaje practicado por nuestro sistema de producción y de consumo.

CUALQUIERA PUEDE SER NADIE

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Las resistencias al enésimo asalto del neoliberalismo han reencontrado en la figura del personaje colectivo una herramienta de lucha a lo largo de la historia.

Adrián Bernal, en 'Diagonal'

“Yo no tengo nombre, puedes llamarme V”, dice en cierto momento el protagonista de V de Vendetta, personificación de la anarquía oculta tras una máscara de Guy Fawkes, un tipo que el 5 de noviembre de 1605 intentó volar el parlamento inglés, en la llamada “Conspiración de la pólvora” .

Aunque prácticamente desde su creación, a principios de los ‘80, V ha sido un referente en el imaginario contracultural, fue la infame adaptación a la pantalla grande, en 2006, de este cómic de Alan Moore y David Lloyd la que realmente popularizó el rostro de Fawkes y lo convirtió en un elemento cada vez más habitual en las protestas de diversos colectivos de base.

Con la crisis económica a la vuelta de la esquina, iniciativas como V de Vivienda y otras comenzaron a utilizar en la política cotidiana esta imagen.

Tal vez, en principio, se pueda atribuir este hecho al carácter de icono de la cultura popular que adquirió V tras su paso por el cine en una versión mucho más aséptica y simplona que la original y a su utilidad, por tanto, como símbolo fácilmente identificable de lucha contra la opresión y la injusticia.

Sin embargo, poco a poco y de manera algo inesperada, los resultados de estas acciones han ido derivando hacia otros derroteros: los del nombre múltiple.

LOS NUEVOS MOVIMIENTOS Y EL DEFICIT DE AMOR

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Ángel Luis Lara

Una de las particularidades de los nuevos movimientos que han tomado cuerpo en el último año, de la primavera árabe al 15M español o a Occupy Wall Street, es la emergencia de una voluntad multitudinaria de politización de la existencia marcada por el protagonismo anónimo de las personas comunes. La toma colectiva de plazas y espacios públicos ha constituido para miles de personas su primer acercamiento a la acción política, al mismo tiempo que ha explicitado su decidido incorformismo frente a los patrones tradicionales de la representación política y de las mediaciones, así como su deseo de una organización realmente democrática de la vida social. A finales del siglo XIX, Gabriel Tarde anticipó la noción de público como vector fundamental de las futuras revueltas. Los nuevos movimientos han actualizado la virtualidad de su intuición: los públicos se rebelan a la imposición de su condición de espectadores. El común de los movimientos actuales se funda sobre todo en esa cualidad de la insubordinación: dejar de ser meros objetos del enunciado para devenir los sujetos de la enunciación. We are the 99%.

Si el movimiento global que precedió a la actual deriva movimentista estuvo protagonizado fundamentalmente por activistas y organizaciones, de ahí que recibiera el apelativo de “movimiento de movimientos”, la nueva insurgencia ha encontrado en las personas comunes y en las redes informales uno de sus motores fundamentales. Las experiencias en Occupy Wall Street o en el 15Mnos han subrayado que las denominadas “personas sin atributos” son, paradójicamente, las que han aportado a los movimentos los atributos más potentes: creatividad e imaginación. Esas personas nos han enseñado que la sociabilidad producida en Liberty Plaza o en la Puerta del Sol no sólo era de por sí directamente política, sino que la política a la que daba lugar no nos requería de especialización alguna ni nos exigía de capacidades diferentes a las que ponemos en juego en el día a día de nuestra vida. Occupy Wall Street y el 15Mhan crecido sobre todo en torno a una composición social cuyo hacer productivo cotidiano consiste básicamente en la comunicación, el lenguaje, la producción de subjetividad y de relaciones o los cuidados: exactamente el mismo tejido de actividades que ha compuesto la acción en las plazas.

HAREMOS REALIDAD LOS SUEÑOS DE RAJOY

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Bernardo de Miguel, Blogs 'Cinco Días'

El movimiento 15-M parece dispuesto a adelantarse a los sindicatos a la hora de hacer realidad la confesión de Mariano Rajoy a su homólogo finlandés. "Esta reforma [laboral] me va a costar una huelga [general]".


"Tomaremos la calle para hacer realidad los sueños de Rajoy", advertía anoche (31 de enero) una entusiasta voz del 15-M en Bruselas. "No tengo ni idea de cómo lo haremos pero será nuestro principal objetivo". La cita es para la próxima primavera y marcará el regreso a la calle de las columnas de indignados que el pasado mes de octubre se movilizaron en decenas de ciudades de todo el mundo.

El anuncio surgió durante un coloquio organizado por el 15-M en Bruselas en torno a las causas, consecuencias y posibles salidas de la actual crisis financiera. El encuentro mantuvo el formato de asamblea, pero se invitó a participar a cincoponentes, entre los que tuve el privilegio de estar.

Con medio centenar de personas en la sala y otras tantas siguiendo las intervenciones a través de Internet, la convocatoria permitió palpar en directo el descontento de una parte de la población con la deriva actual de la Unión Europea hacia una organización controlada desde Berlín y sin un anclaje democrático claro. "Toda Europa se está volviendo antieuropea", advirtió una joven que se confesó europeísta.

También hubo quejas contra el presunto dominio del sector financiero sobre la clase política y contra las estructuras de representación política (partidos, sindicatos...) heredadas desde el siglo XIX.

¿Alternativas? El movimiento se plantea volver a la calle tan pronto como sea posible (la cita de anoche fue en un local, porque en Bruselas estamos a 6º bajo cero en el exterior) y utilizar también canales como la iniciativa popular europea, que permite plantear proyectos legislativos con al menos un millón de firmas procedentes de al menos una cuarta parte de los países de la UE (37.500 al menos en España).

Por lo demás, el 15-M considera, según una intervención durante el coloquio, que "nosotros no tenemos por qué probar nuestros puntos de vista. Son ellos [los poderes establecidos] quienes tienen que demostrar la validez de sus recetas, porque no están funcionando".

(Los otros ponentes: Viktor Sukup, analista y exprofesor de Economía Internacional y europea en la Universidad de Buenos Aires; Pablo Sánchez, especialista en sindicalismo; Pedro Obando, economista; y Andreu Missé, corresponsal de El País en Bruselas).

Foto (tomada del twitter de micky y mouse@regaliza2003): asamblea coloquio del 15-M en Bruselas, 31 de diciembre 2012.

¿A DÓNDE VAN LOS INDIGNADOS?

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Manuel Castells, en 'La Vanguardia'

El movimiento de indignados surgido en el 2011 en España, Europa y Estados Unidos es una bocanada de aire fresco en un mundo que huele a podrido. Plantearon en redes sociales y en acampadas lo que muchos piensan: que la crisis la crearon bancos y gobiernos y la sufre la gente, que los políticos sólo se representan a sí mismos, que los medios de comunicación están condicionados y que no hay vías para que la protesta social se traduzca en verdaderos cambios porque en la política está todo atado y bien atado para que sigan pagando los de siempre y cobrando los de siempre. Por eso durante meses decenas de miles de personas participaron en asambleas y manifestaciones y por eso la mayoría de la ciudadanía (hasta el 73% en España) compartió sus críticas. Y todo ello de forma pacífica, excepto la violencia resultante de cargas policiales excesivas, que han llevado a sus responsables ante el juez. El movimiento tuvo la madurez de levantar las acampadas cuando sintió que las ocupaciones se cocían en su propia salsa y que a las asambleas diarias sólo asistían los activistas.

Pero no desapareció el movimiento, sino que se difundió por el tejido social, con asambleas de barrio, acciones de defensa contra injusticias, como la oposición a desalojos de familias, y extensión de prácticas económicas alternativas tales como cooperativas de consumo, banca ética, redes de intercambio y otras tantas formas de vivir diferente para vivir con sentido.

IGNACIO RAMONET - ENTREVISTA

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Ignacio Ramonet - Entrevista from ATTAC.TV on Vimeo.

ENTREVISTA A VICENÇ NAVARRO

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Entrevista del Diario de Menorca al profesor Navarro

- Las elecciones han dado la confianza al PP para salir de la crisis. ¿Es una buena decisión del pueblo?

El sistema electoral español es poco representativo, y no refleja adecuadamente los deseos y la opinión del pueblo español. Por ejemplo, el PP consiguió sólo el 30% del electorado, es decir, de toda la población española que podía votar. En un sistema electoral proporcional tendría aproximadamente el 30% de parlamentarios en lugar de la mayoría, como ocurre ahora. El PP, por lo tanto, no refleja la opinión de la mayoría de españoles, sino de una minoría. El 70% de españoles no le votaron. Léanse mi artículo “Donde está el tsunami”, en PUBLICO.

- ¿Qué se puede hacer además de recortar?

Es equivocado recortar. En este momento de recesión se necesita más que nunca la expansión de gasto público invertido en crear empleo, a fin de estimular la economía. La política que está siguiendo España es suicida.

- ¿Hay una obsesión opresiva por reducir el déficit?

El déficit público no tiene por qué reducirse con la rapidez que se está exigiendo. Ni tampoco tiene por qué reducirse a base de recortes de gasto público. Puede hacerse a base de eliminar las bajadas de impuestos que han estado ocurriendo en los últimos 15 años y que han beneficiado, sobre todo, a las rentas superiores y a ls rentas del capital

- ¿Hasta dónde cree que pueden o van a llegar los recortes?

Depende de la resistencia que exista por parte de la población frente a tales recortes. Creo que vamos a ver mucha agitación social en los próximos años.

- ¿Por qué nadie plantea una subida de impuestos?

El 20% de renta superior del país tiene una enorme influencia en la cultura política y mediática del país. Y configura en gran manera la sabiduría convencional que se reproduce en los medios. Y no quieren contribuir a las arcas del Estado –sean éstas del Estado central o autonómico- en los mismos porcentajes en que lo hacen sus homólogos en otros países de la UE-15.

- ¿La aplaudiría?

Sí, naturalmente. Se requiere una reforma fiscal profunda. Si España tuviera la misma política fiscal que Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más, con lo cual se podría reducir el déficit y crear cinco millones de puestos de trabajo, con los cuales eliminar el desempleo en España.

- Si las decisiones vienen casi dictaminadas por los mercados, ¿qué queda del poder democrático?

No son tanto los mercados los que fuerzan estas políticas de austeridad. Lo que los mercados exigen es que se reduzca el déficit. Pero que tal reducción de déficit se haga a costa de reducir el gasto público, incluyendo el gasto público social, o a costa de aumentar los impuestos no depende de lo que digan los mercados. No confundamos las cosas. Es la banca y la gran patronal las que están utilizando la crisis para conseguir lo que siempre han deseado, es decir, reducir los salarios, y la protección social, así como privatizar las pensiones, la sanidad, y la educación.

- ¿Cuál es la alternativa?

Una reforma fiscal profunda que permita que los ingresos al Estado español alcancen los niveles de sus homólogos en la UE-15. Hoy los ingresos al Estado son muy bajos. Y ello se debe a que las renta superiores, la banca y las grandes empresas no están pagando los impuestos que debieran. Es más, el fraude fiscal de estos tres grupos fácticos alcanza la cantidad de 44.000 millones de euros.

- ¿Le sorprendió que la indignación tuviera un peso tan relativo en las urnas?

No estoy de acuerdo con el supuesto que existe detrás de su pregunta. El movimiento 15-M no tuvo una postura en cuanto a las elecciones. Algunos promovieron la abstención, postura que yo no comparto, y otros favorecieron la participación en el proceso electoral, no tanto porque creían en él, sino porque es importante que el movimiento 15-M tenga voz en todos los lugares, incluso en las Cortes españolas. Algunos de los parlamentarios escogidos eran miembros activos del 15-M.

Por otra parte, el movimiento 15-M tuvo gran influencia en definir el territorio del debate entre los partidos. Temas que no se hubieran discutido aparecieron en el debate debido a la visibilidad que habían adquirido, resultado de las presiones del movimiento 15-M.

LA GLOBALIZACIÓN DE LA PROTESTA

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Joseph E. Stiglitz, en 'El País'

El movimiento de protesta que nació en enero en Túnez, para luego extenderse a Egipto y de allí a España, ya es global: la marea de protestas llegó a Wall Street y a diversas ciudades de Estados Unidos. La globalización y la tecnología moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. Y la protesta social halló en todas partes terreno fértil: hay una sensación de que el "sistema" fracasó, sumada a la convicción de que, incluso en una democracia, el proceso electoral no resuelve las cosas, o por lo menos, no las resuelve si no hay de por medio una fuerte presión en las calles. En mayo visité el escenario de las protestas tunecinas; en julio, hablé con los indignados españoles; de allí partí para reunirme con los jóvenes revolucionarios egipcios en la plaza de Tahrir de El Cairo; y hace unas pocas semanas, conversé en Nueva York con los manifestantes del movimiento Ocupar Wall Street (OWS). Hay una misma idea que se repite en todos los casos, y que el movimiento OWS expresa en una frase muy sencilla: "Somos el 99%".

Este eslogan remite al título de un artículo que publiqué hace poco. El artículo se titula Del 1%, por el 1% y para el 1%, y en él describo el enorme aumento de la desigualdad en Estados Unidos: el 1% de la población controla más del 40% de la riqueza y recibe más del 20% de los ingresos. Y los miembros de este selecto estrato no siempre reciben estas generosas gratificaciones porque hayan contribuido más a la sociedad (esta justificación de la desigualdad quedó totalmente vaciada de sentido a la vista de las bonificaciones y de los rescates); sino que, a menudo, las reciben porque, hablando mal y pronto, son exitosos (y en ocasiones corruptos) buscadores de rentas.

EL DOCUMENTAL SOBRE EL MOVIMIENTO 15M

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¿DESAPARECERÁ LA POBREZA?

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Fernando Álvarez Uría

Nuestras ciudades se asemejan cada vez más a la Corte de los milagros que describió Valle Inclán. A través de los marginales urbanos se expresan no sólo dramas humanos, sino también la angustia, el miedo, las incertidumbres que pesan sobre el futuro de nuestras sociedades.

Los pioneros de la economía política fueron los primeros en sostener que el trabajo es la fuente de la riqueza, por lo que, correlativamente, convirtieron a la ociosidad en la raiz explicativa de la miseria. A su juicio bastaba con abolir las manos muertas, las clases ociosas, para que el cuerno de la abundancia se derramase sobre la tierra. La clave de la riqueza de las naciones descansaba en generalizar el trabajo y el comercio. El proyecto ilustrado, del que participaron pensadores liberales y socialistas, tenía como principal objetivo acabar con la pobreza en nombre de la igualdad social, de la calidad de la democracia social y política. Economistas políticos, científicos sociales, ciudadanos que anhelaban un mundo mejor, intentaron, con experimentos sociales, y proyectos de transformación social, abolir para siempre el pauperismo. Aún más, se puede afirmar que el concepto mismo de Modernidad giró en torno a la voluntad de crear sociedades de iguales, sociedades de ciudadanos libres, no sometidos a servidumbre, en las que al fin tanto los pobres como los marginados habrían abandonado la escena social.

 

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