Víctor Lapuente Giné, en 'eldiario.es'
Uno de los artículos más provocadores de los últimos meses ha sido Una Teoría de la Clase Política Española de César Molinas, en el que el autor adaptaba al caso español la teoría de las élites extractivas del libro del momento en economía política: Por qué fracasan las nacionesde Acemoglu y Robinson. Molinas escribe un artículo, como mínimo, poco riguroso, hilvanando en una narrativa llena de metáforas efectistas (Frankensteins, calamares vampiros, leones y otros animales) fenómenos muy diversos y demostrando un pobre dominio de la literatura sobre los efectos de los sistemas electorales y otras instituciones sobre la calidad de gobierno en un país. Sin embargo, me gustaría celebrar que Molinas ponga sobre la mesa el “conflicto entre el interés particular de la clase política española y el interés general de España”.
Sí, es cierto que es una expresión que, en distintas versiones, hemos oído hasta la saciedad recientemente. Pero, si nos detenemos a pensar un poco, nos daremos cuenta que a lo largo de nuestra historia reciente, especialmente en momentos constitucionales o formativos de nuestras instituciones (ya sea a nivel central, autonómico o local), es un conflicto que ha quedado relegado en el debate público a un plano menor. Los conflictos a resolver eran entre los representantes políticos de distintos grupos: izquierdas versus derechas; centralizadores vs separatistas; empresarios vs trabajadores; anti- vs clericales. Sin embargo, el potencial conflicto entre los gobernantes en su conjunto –que gozan por definición de múltiples ocasiones para abusar del poder en beneficio propio o de sus allegados– y el resto de ciudadanos ha sido descuidado. En primer lugar, por unos pensadores políticos, líderes de opinión y padres fundadores (ya sean de nuestras constituciones, estatutos o similares) muy “políticos” y, en general, poco versados en la tradición de pensamiento liberal.
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LA LOCA HISTORIA DEL ESTADO ESPAÑOL
Etiquetas: estado, funcionariado, insituciones | author: jose luis ochoaAPARATOS DEL ESTADO Y PODER COLECTIVO
Etiquetas: 15-M, estado, poder | author: jose luis ochoa
Montserrat Galcerán, en 'DiagonalWeb'
Decían los clásicos que una situación revolucionaria se caracteriza por la existencia de un doble poder: el poder del Estado, expresado en sus instituciones gubernativas tales como el Ejecutivo, la policía, los tribunales de Justicia y los Parlamentos; y de otro lado la pléyade de asociaciones, consejos, comunas o colectivos en los que ‘el pueblo’ se organiza, debate y emprende las correspondientes acciones. Durante una revolución esos dos poderes coexisten; históricamente el proceso termina cuando uno de ellos triunfa, ya sea por un golpe de la contrarrevolución que restaura la situación anterior, ya sea por un avance de la revolución que crea nuevas instituciones.
Así fue en las revoluciones clásicas, en las que el conflicto terminaba con un enfrentamiento armado. La novedad de los procesos constituyentes a finales del siglo XX y en el XXI, especialmente en América Latina, es que los movimientos sociales logran construir plataformas políticas con las que acceder al poder del Estado por la vía electoral, pero el doble poder perdura en convivencia tensa con el poder estatal. El poder colectivo no desaparece en las instituciones estatales ni se agota en los procesos electorales, manteniendo siempre un ‘contra-poder’ en acto en el que se expresa la potencia colectiva desafiando el poder institucionalizado.
Decían los clásicos que una situación revolucionaria se caracteriza por la existencia de un doble poder: el poder del Estado, expresado en sus instituciones gubernativas tales como el Ejecutivo, la policía, los tribunales de Justicia y los Parlamentos; y de otro lado la pléyade de asociaciones, consejos, comunas o colectivos en los que ‘el pueblo’ se organiza, debate y emprende las correspondientes acciones. Durante una revolución esos dos poderes coexisten; históricamente el proceso termina cuando uno de ellos triunfa, ya sea por un golpe de la contrarrevolución que restaura la situación anterior, ya sea por un avance de la revolución que crea nuevas instituciones.
Así fue en las revoluciones clásicas, en las que el conflicto terminaba con un enfrentamiento armado. La novedad de los procesos constituyentes a finales del siglo XX y en el XXI, especialmente en América Latina, es que los movimientos sociales logran construir plataformas políticas con las que acceder al poder del Estado por la vía electoral, pero el doble poder perdura en convivencia tensa con el poder estatal. El poder colectivo no desaparece en las instituciones estatales ni se agota en los procesos electorales, manteniendo siempre un ‘contra-poder’ en acto en el que se expresa la potencia colectiva desafiando el poder institucionalizado.
EXPLICANDO LA LEY ORGÁNICA DE ESTABILIDAD PRESUPUESTARIA Y FINANCIERA
Etiquetas: deuda, estado, estado de bienestar, europa | author: jose luis ochoa
Alberto Garzón Espinosa
Hoy se debate en la comisión de Hacienda la ley orgánica de “Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera”, y que es un desarrollo de la reforma constitucional que en su día hicieron de forma conjunta el Partido Socialista y el Partido Popular. Como se recordará, en el nuevo artículo 135 de la Constitución ya se adelantó que antes de junio de 2012 tenía que estar aprobada una ley orgánica que desarrollara las bases ideológicas de la reforma constitucional. Es precisamente en ese artículo 1 donde se describe el objetivo formal de la ley, que no es otro que “el establecimiento de los principios rectores, que vinculan a todos los poderes públicos, a los que deberá adecuarse la política presupuestaria del sector público orientada a la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera, como garantía del crecimiento económico sostenido y la creación de empleo, en desarrollo del artículo 135 de la Constitución Española”.
Hoy se debate en la comisión de Hacienda la ley orgánica de “Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera”, y que es un desarrollo de la reforma constitucional que en su día hicieron de forma conjunta el Partido Socialista y el Partido Popular. Como se recordará, en el nuevo artículo 135 de la Constitución ya se adelantó que antes de junio de 2012 tenía que estar aprobada una ley orgánica que desarrollara las bases ideológicas de la reforma constitucional. Es precisamente en ese artículo 1 donde se describe el objetivo formal de la ley, que no es otro que “el establecimiento de los principios rectores, que vinculan a todos los poderes públicos, a los que deberá adecuarse la política presupuestaria del sector público orientada a la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera, como garantía del crecimiento económico sostenido y la creación de empleo, en desarrollo del artículo 135 de la Constitución Española”.
Lo que esta ley persigue, para entendernos, es institucionalizar al nivel más alto (ley orgánica y constitución) la política del llamado déficit cero. Ahora bien, aunque la ley hable de crecimiento económico y creación de empleo, realmente no es útil ni directa ni indirectamente para conseguir cualquiera de esos propósitos. El objetivo real es sencillamente el de procurar dar confianza a los inversores a través del control del gasto público y la deuda pública. Se trata de enviar una señal a los “mercados” que diga lo siguiente: no se preocupen porque con estas normas estaremos en condiciones de devolverles todo el dinero que nos han prestado y que nos van a seguir prestando.
Pero no funcionará por dos motivos fundamentales:
Pero no funcionará por dos motivos fundamentales:
¿SÓLO LA IZQUIERDA O MEJOR TODOS LOS DE ABAJO?
Etiquetas: estado, indignados, izquierda | author: jose luis ochoaJuan Torres López, en Le Monde Diplomatique
El periodo de perturbaciones financieras y sociales que estamos viviendo muestra muchas carencias y frustraciones. Creo que puede decirse con razón, como los propios dirigentes más conservadores reconocen, que el sistema capitalista está registrando una falla de extraordinaria intensidad. Podría hablarse incluso de su fracaso histórico. 35.000 muertes diarias por hambre y un sistema financiero internacional que está al borde de la quiebra generalizada serían suficientes para mantener con fundamento esa afirmación. Pero, al mismo tiempo, es imposible dejar de reconocer que se ha producido un fracaso paralelo de las organizaciones de la izquierda tradicional y de los movimientos alternativos a la hora de impedir que la crisis del sistema se haya resuelto con un avance sustancial hacia la superación del capitalismo y hacia el mayor empoderamiento de las clases trabajadoras y, en general, de la población que viene sufriendo su incapacidad para satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos.
Es cierto que este segundo fracaso tiene su origen en una contundente ofensiva previa de las fuerzas del capital que no dudó en acabar con la vida de miles de personas con tal de soslayar cualquier atisbo de cambio social que perjudicara a los grandes poderes financieros, económico y mediáticos. Y que la derrota de las fuerzas de izquierda fue debida en gran parte a las formas muy antidemocráticas o incluso fascistas que ha venido utilizando el capitalismo neoliberal de nuestra época.
"EL 15-M ES EMOCIONAL, LE FALTA PENSAMIENTO"
Etiquetas: 15-M, crisis, democracia, elecciones, estado | author: jose luis ochoa
Zygmunt Bauman advierte del peligro de que la indignación termine evaporándose
El padre de la ‘modernidad líquida’ publica un nuevo ensayo en forma de 44 cartas
Vicente Verdú, en 'El País'
Zigmunt Bauman, el filósofo y sociólogo polaco famoso por su concepto de la modernidad líquida,tan fértil que ha sido aplicado al amor (líquido), al arte (líquido), al miedo (líquido), al tiempo (líquido) y así hasta cualquier cosa, publica el ensayo 44 cartas desde el mundo líquido (Paidós). Además, el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010 ha estado en Madrid para pronunciar una conferencia en el Matadero bajo el título ¿Tiene futuro la solidaridad? El sábado por la tarde, a la misma hora de la manifestación internacional de los indignados, mantuvimos una charla en un hotel a menos de 100 metros de la plaza de Atocha donde, entre la multitud, ya no cabía un alfiler.
Le pregunto a este profesor emérito en la Universidad de Leeds (Inglaterra) si le parece que estas grandes manifestaciones masivas, pacíficas y tan heterogéneas lograrán combatir los abusos de los mercados, promover una democracia real, reducir las injusticias y, en suma, mejorar la equidad en el capitalismo global, pero, como profesor que es, no responde a la cuestión de un solo golpe.
En su parecer, el origen de todos los graves problemas de la crisis actual tiene su principal causa en “la disociación entre las escalas de la economía y de la política”. Las fuerzas económicas son globales y los poderes políticos, nacionales. “Esta descompensación que arrasa las leyes y referencias locales convierte la creciente globalización en una fuerza nefasta. De ahí, efectivamente, que los políticos aparezcan como marionetas o como incompetentes, cuando no corruptos”.
El padre de la ‘modernidad líquida’ publica un nuevo ensayo en forma de 44 cartas
Vicente Verdú, en 'El País'
Zigmunt Bauman, el filósofo y sociólogo polaco famoso por su concepto de la modernidad líquida,tan fértil que ha sido aplicado al amor (líquido), al arte (líquido), al miedo (líquido), al tiempo (líquido) y así hasta cualquier cosa, publica el ensayo 44 cartas desde el mundo líquido (Paidós). Además, el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010 ha estado en Madrid para pronunciar una conferencia en el Matadero bajo el título ¿Tiene futuro la solidaridad? El sábado por la tarde, a la misma hora de la manifestación internacional de los indignados, mantuvimos una charla en un hotel a menos de 100 metros de la plaza de Atocha donde, entre la multitud, ya no cabía un alfiler.
Le pregunto a este profesor emérito en la Universidad de Leeds (Inglaterra) si le parece que estas grandes manifestaciones masivas, pacíficas y tan heterogéneas lograrán combatir los abusos de los mercados, promover una democracia real, reducir las injusticias y, en suma, mejorar la equidad en el capitalismo global, pero, como profesor que es, no responde a la cuestión de un solo golpe.
En su parecer, el origen de todos los graves problemas de la crisis actual tiene su principal causa en “la disociación entre las escalas de la economía y de la política”. Las fuerzas económicas son globales y los poderes políticos, nacionales. “Esta descompensación que arrasa las leyes y referencias locales convierte la creciente globalización en una fuerza nefasta. De ahí, efectivamente, que los políticos aparezcan como marionetas o como incompetentes, cuando no corruptos”.
EL DILEMA ESTADO - MERCADO
Etiquetas: estado, mercado | author: jose luis ochoa
Alberto Garzón Espinosa
Probablemente el debate más recurrente en economía es el del dilema Estado-Mercado. Ese debate parte de la base de que existe un trade-off entre Estado y Mercado, es decir, de que existe una oposición entre ambas opciones y que elegir más de una de ellas es elegir menos de la otra. Aceptando esa hipótesis lo que suele seguir es una discusión sobre si a una economía le interesa disponer de más Estado y menos Mercado o al revés. Además, en función de las respuestas suelen asignarse valores políticos a los tertulianos de tal forma que aquellos que abogan por más Estado son más de izquierdas y aquellos que abogan por más mercado son más de derechas.
Este debate es complicado por los errores en las definiciones conceptuales (¿qué es el Estado? ¿cómo medir su peso y su acción?) y también falso desde su concepción. El problema más importante es que el supuesto de partida es erróneo: no existe un trade-off porque el mercado no se puede oponer nunca al Estado sino que, en realidad, es el Estado el que crea al mercado.
Creando mercados
Los pensadores liberales, y muy especialmente los ultraliberales, consideran que el mercado es libre por definición. Sin embargo, argumentan, la libertad del mercado está obstaculizada por distintas instituciones, siendo de entre ellas la más importante el Estado. Para ellos el mercado es previo a cualquier otra institución humana. El mercado ya estaba allí antes que cualquier cosa, y nosotros lo único que hacemos es coartar su libertad imponiendo normas y reglas que, como consecuencia, también recortan nuestra libertad (concepto reducido al simple ejercicio de comprar y vender productos y servicios).
Probablemente el debate más recurrente en economía es el del dilema Estado-Mercado. Ese debate parte de la base de que existe un trade-off entre Estado y Mercado, es decir, de que existe una oposición entre ambas opciones y que elegir más de una de ellas es elegir menos de la otra. Aceptando esa hipótesis lo que suele seguir es una discusión sobre si a una economía le interesa disponer de más Estado y menos Mercado o al revés. Además, en función de las respuestas suelen asignarse valores políticos a los tertulianos de tal forma que aquellos que abogan por más Estado son más de izquierdas y aquellos que abogan por más mercado son más de derechas.
Este debate es complicado por los errores en las definiciones conceptuales (¿qué es el Estado? ¿cómo medir su peso y su acción?) y también falso desde su concepción. El problema más importante es que el supuesto de partida es erróneo: no existe un trade-off porque el mercado no se puede oponer nunca al Estado sino que, en realidad, es el Estado el que crea al mercado.
Creando mercados
Los pensadores liberales, y muy especialmente los ultraliberales, consideran que el mercado es libre por definición. Sin embargo, argumentan, la libertad del mercado está obstaculizada por distintas instituciones, siendo de entre ellas la más importante el Estado. Para ellos el mercado es previo a cualquier otra institución humana. El mercado ya estaba allí antes que cualquier cosa, y nosotros lo único que hacemos es coartar su libertad imponiendo normas y reglas que, como consecuencia, también recortan nuestra libertad (concepto reducido al simple ejercicio de comprar y vender productos y servicios).
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