Antonio Aramayona. en El Periódico de Aragón
Un muchacho de veinticinco años estaba sentado frente al directivo de una empresa, pues optaba a ocupar un puesto de trabajo administrativo por 600 euros al mes, seis días a la semana. En sus adentros, aquel muchacho pensaba que con aquel sueldo y aquel horario no iba a ningún lado, pero ponía todo su esfuerzo en aparentar solo su disponibilidad para cumplir con concienzudo esmero el trabajo que se le encomendara. Eso sí, se le descontarían 35 euros por el uso al mediodía de un espacio común donde con sus compañeros podría sacar su bocata o su tartera con la comida que trajera de su casa, así como por el uso de un microondas donde podría calentar la comida (se trata de un caso real, doy fe).
Aquel muchacho me contaba después que estaba pensando que con ese trabajo iba a convertirse en una piltrafa tan execrable como el trabajo mismo que estaba solicitando, tras haber rebajado en lo posible su currículum vitae y sus estudios superiores, cuando, en medio de la entrevista le vino a la cabeza una pregunta que una mañana se había posado años ha en un aula de su Instituto: ¿qué es realmente libertad?
Ahora ya lo tenía claro: libertad es cualquier cosa menos lo que en esos momentos estaba haciendo en aquel despacho. Probablemente, el dueño de la empresa y su consejo de administración se declararan de ideología liberal, al igual que la CEOE y la Cepyme a las que cotizaran, y estarían de acuerdo con las medidas y los diagnósticos del neoliberalismo económico vigente en España y el mundo. La palabra “liberal”, tan polisémica, está supuestamente relacionada con la libertad, pero lo que ya no dice el liberalismo es que se trata de la libertad propia para obtener beneficios, aun a costa de anular o reducir la libertad de los demás.
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¿LIBERTAD NEOLIBERAL?
Etiquetas: liberalismo, lucha de clases, neoliberalismo | author: jose luis ochoaREPSOL, DEMAGOGIA Y CORPORATIVISMO LIBERAL
Etiquetas: liberalismo, nacionalizacion | author: jose luis ochoa
Jorge Fonseca, Catedrático EU de Economía Internacional y Desarrollo, Universidad Complutense de Madrid, miembro del Consejo Científico de ATTAC
La renacionalización de YPF mediante expropiación parcial de acciones de Repsol, su principal accionista, permite medir el pulso de la democracia española bajo el actual gobierno de derecha, cuya reacción se ajusta a la propia del corporativismo neoliberal. En éste los gobiernos asumen como principal cometido de su política la preservación de los beneficios de las grandes corporaciones, cuyos intereses representan y de las que en general provienen y a las que siempre vuelven. Todo revestido de un discurso populista demagógico en el que parecen intentar convencer a la población que los accionistas de Repsol no son Caixabank, y Sacyr de la burbuja inmobiliaria sino los trabajadores empujados al paro y desahuciados por las extremistas políticas neoliberales. Lo que resulta llamativo es la generalizada defensa de Repsol y la posición del gobierno -por convicción neoliberal, sumisión o miedo al despido-, por parte de analistas, académicos y tertulianos de los principales medios, que han hecho gala de pensamiento.
Los medios alternativos, las redes sociales e incluso los seguidores de foros de los medios públicos han mostrado la distancia que hay entre el establishment y la sociedad, foso que muestra la debilidad democrática en suma. En vez de procesar los datos de la realidad, la mayoría ha reaccionado como si la expropiación por razones de interés público fuese un acto ilegal en cualquier país, cuando forma parte del ordenamiento legal español (lo establece el artículo 33.3 de la Constitución española y tiene antecedentes de aplicación en la expropiación de Rumasa en los ochenta) al igual que del argentino.
La renacionalización de YPF mediante expropiación parcial de acciones de Repsol, su principal accionista, permite medir el pulso de la democracia española bajo el actual gobierno de derecha, cuya reacción se ajusta a la propia del corporativismo neoliberal. En éste los gobiernos asumen como principal cometido de su política la preservación de los beneficios de las grandes corporaciones, cuyos intereses representan y de las que en general provienen y a las que siempre vuelven. Todo revestido de un discurso populista demagógico en el que parecen intentar convencer a la población que los accionistas de Repsol no son Caixabank, y Sacyr de la burbuja inmobiliaria sino los trabajadores empujados al paro y desahuciados por las extremistas políticas neoliberales. Lo que resulta llamativo es la generalizada defensa de Repsol y la posición del gobierno -por convicción neoliberal, sumisión o miedo al despido-, por parte de analistas, académicos y tertulianos de los principales medios, que han hecho gala de pensamiento.
Los medios alternativos, las redes sociales e incluso los seguidores de foros de los medios públicos han mostrado la distancia que hay entre el establishment y la sociedad, foso que muestra la debilidad democrática en suma. En vez de procesar los datos de la realidad, la mayoría ha reaccionado como si la expropiación por razones de interés público fuese un acto ilegal en cualquier país, cuando forma parte del ordenamiento legal español (lo establece el artículo 33.3 de la Constitución española y tiene antecedentes de aplicación en la expropiación de Rumasa en los ochenta) al igual que del argentino.
LA POLÍTICA MONETARIA NO FUNCIONA
Etiquetas: liberalismo, moneda | author: jose luis ochoa
Alberto Garzón Espinosa, en 'Pijus economicus'
El Banco Central Europeo prestó el otro día 489.000 millones de euros a la banca privada europea, a un tipo de interés del 1% y con vencimiento a tres años. Esta noticia tiene dos implicaciones, una de tipo moral y otra de tipo económico. La moral es obvia: mientras las familias, pequeñas y medianas empresas y Estados enteros pasan apuros para pagar sus deudas y carecen de capacidad para pedir préstamos (y cuando lo consiguen es a tipos de interés altísimos) los bancos se ven beneficiados de una ayuda muy generosa. La implicación económica es algo más compleja. El objetivo que tiene el BCE no está claro, pues no se sabe si está buscando sanear el sistema financiero o financiar por la puerta de atrás a los Estados. En cualquiera de los casos significa que hay una transferencia de dinero público a manos privadas. Porque ese dinero que se le da a los bancos será utilizado para financiar a los Estados a tipos de interés más altos (y de la diferencia nacen sus beneficios) o para pagar deudas pendientes. Hay que recordar que el BCE no puede financiar directamente a los Estados por una cuestión estatutaria (el banco central de Alemania forzó que fuera así) y por lo tanto tiene que utilizar intermediarios (y darles negocio) para intentar financiar países.
El problema es que los datos revelan que los bancos no quieren ni prestar a los Estados ni a las familias y empresas. Se quedan el dinero guardado en los depósitos que tienen en el BCE. Es decir, el BCE les da dinero al 1% a tres años y la mayoría de ese dinero se mantiene en el BCE a la espera de que cambien las condiciones económicas. Mientras eso ocurre los bancos están “perdiendo dinero”, pero probablemente estén esperando mejores oportunidades para invertir con rentabilidad en otros espacios. De momento consideran que prestar ese dinero es arriesgado. Es decir, el BCE acaba de comprender que no tiene capacidad para gestionar la política económica. Los intermediarios (los bancos) se han plantado y han dejado al BCE sin herramientas.
El Banco Central Europeo prestó el otro día 489.000 millones de euros a la banca privada europea, a un tipo de interés del 1% y con vencimiento a tres años. Esta noticia tiene dos implicaciones, una de tipo moral y otra de tipo económico. La moral es obvia: mientras las familias, pequeñas y medianas empresas y Estados enteros pasan apuros para pagar sus deudas y carecen de capacidad para pedir préstamos (y cuando lo consiguen es a tipos de interés altísimos) los bancos se ven beneficiados de una ayuda muy generosa. La implicación económica es algo más compleja. El objetivo que tiene el BCE no está claro, pues no se sabe si está buscando sanear el sistema financiero o financiar por la puerta de atrás a los Estados. En cualquiera de los casos significa que hay una transferencia de dinero público a manos privadas. Porque ese dinero que se le da a los bancos será utilizado para financiar a los Estados a tipos de interés más altos (y de la diferencia nacen sus beneficios) o para pagar deudas pendientes. Hay que recordar que el BCE no puede financiar directamente a los Estados por una cuestión estatutaria (el banco central de Alemania forzó que fuera así) y por lo tanto tiene que utilizar intermediarios (y darles negocio) para intentar financiar países.
El problema es que los datos revelan que los bancos no quieren ni prestar a los Estados ni a las familias y empresas. Se quedan el dinero guardado en los depósitos que tienen en el BCE. Es decir, el BCE les da dinero al 1% a tres años y la mayoría de ese dinero se mantiene en el BCE a la espera de que cambien las condiciones económicas. Mientras eso ocurre los bancos están “perdiendo dinero”, pero probablemente estén esperando mejores oportunidades para invertir con rentabilidad en otros espacios. De momento consideran que prestar ese dinero es arriesgado. Es decir, el BCE acaba de comprender que no tiene capacidad para gestionar la política económica. Los intermediarios (los bancos) se han plantado y han dejado al BCE sin herramientas.
LA GRAN REGRESIÓN
Etiquetas: estado de bienestar, liberalismo, neoliberalismo, Unión Europea | author: jose luis ochoa
I. Ramonet, en 'Le monde diplomatique'
Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.
¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados.
Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...
LA RETRIBUCIÓN (?) DEL PRESIDENTE DE IBERDROLA
Etiquetas: liberalismo, neoliberalismo, salarios | author: jose luis ochoaMiguel Jiménez, en 'El País'
Galán recibió de Iberdrola 7,3 millones en efectivo y acciones en el primer semestre
La retribución variable del presidente de la eléctrica crece un 32%. -Recibe 500.000 acciones por la primera liquidación del bono estratégico plurianual de 2008 a 2010
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha recibido de la compañía 7,3 millones de euros en efectivo y acciones como retribución por sus funciones como presidente de la eléctrica, según ha comunicado esta mañana la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
En esa retribución, que supera ya en seis meses lo percibido en todo 2010, hay 4,5 millones que son en metálico, con una subida del 20% frente al año anterior. A eso se suman 500.000 acciones entregadas al ejecutivo, valoradas a precio de mercado en 2,86 millones de euros que son parte de un programa plurianual de incentivos.
Galán ha mantenido congelado su sueldo por presidir el consejo de administración en 284.000 euros en el primer semestre. La prima por asistencia a las reuniones del consejo de administración ha sido de 96.000 euros, frente a los 80.000 de enero a junio de 2010.
A esa cantidad se suma su retribución por las tareas ejecutivas. El sueldo fijo se ha mantenido estable en 1,125 millones de euros en seis meses, mientras que la retribución variable, tras un año en que la compañía logró los mayores beneficios de su historia, ha sido de 2,979 millones, un 32% más que los 2,25 millones del ejercicio anterior. Además, Galán ha percibido 34.000 euros de retribución en especie (33.000 euros en el primer semestre de 2010).
Junto a esas cantidades en metálico, Galán ha recibido 500.000 acciones (valoradas a precio de mercado en 2,8 millones) como primera liquidación del "bono estratégico 2008-2010", en el que se considera que se han cumplido en un 74% los objetivos marcados. El plan comprende tres liquidaciones en los años 2011, 2012 y 2013.
Además, la compañía también ha comunicado que dentro del "bono estratégico 2011-1013" a Galán le corresponderán un máximo de 1,9 millones de acciones (valoradas a precio de mercado en 10,8 millones), que se recibirían en 2014, 2015 y 2016 en función de los objetivos conseguidos en relación con el beneficio neto, la evolución en Bolsa y la calificación crediticia).
Los planes de incentivos de Iberdrola, así como el informe con la política de retribuciones prevista por la compañía han sido aprobados por abrumadora mayoría en su junta de accionistas.
En España, el ejecutivo mejor pagado en 2010 fue el presidente de Amadeus, José Antonio Tazón, por un premio especial de 10 millones recibido por la salida a Bolsa. Tras él se situaron Alfredo Sáenz, consejero delegado del Santander, con 9,18 millones y el propio Alierta, con 8,6 millones. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ganó unos siete millones contando, como en el resto de los casos, las acciones recibidas.
En España, el ejecutivo mejor pagado en 2010 fue el presidente de Amadeus, José Antonio Tazón, por un premio especial de 10 millones recibido por la salida a Bolsa. Tras él se situaron Alfredo Sáenz, consejero delegado del Santander, con 9,18 millones y César Alierta, presidente de Telefónica, con 8,6 millones. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ganó unos siete millones contando, como en el resto de los casos, las acciones recibidas.
Este año, el ejecutivo mejor pagado será previsiblemente el nuevo presidente de Inditex, Pablo Isla, por el premio de 13,7 millones de euros en acciones que ha decidido darle Amancio Ortega por sustituirle en la presidencia de la compañía.
Iberdrola ha publicado los datos de retribución de su presidente con la documentación de los resultados del primer semestre, en el que el beneficio neto creció un 6,6% y el resultado bruto de explotación (EBITDA), un 4,4%, gracias sobre todo a la gran mejora de su negocio en España, donde el EBITDA de las actividades reguladas crece el 25% y el de las liberalizadas, un 2%.
EL NEOLIBERALISMO, CARACTERÍSTICAS Y EFECTOS
Etiquetas: liberalismo | author: jose luis ochoaAlberto Garzón
Para muchos, incluso entre la izquierda, el uso de la palabra neoliberalismo debería cesar por ser inapropiado. Según esta visión, el neoliberalismo es un concepto más ideológico que teórico, y sobre todo más político que económico. No es útil y tiene más de panfletario que de riguroso. A pesar de esa renuencia explícita por tantos, se trata, sin embargo, de un término ampliamente extendido y aceptado por incluso bastantes de quienes lo critican.
Sin negar que se ha convertido en un lugar común en el discurso de los militantes de izquierdas, formando parte demasiadas veces de discursos realmente vagos y ciertamente con poca base teórica, el concepto es para mí plenamente válido y adecuado. Eso es lo que trataré de hacer ver en este post, cuyo objetivo es, por lo tanto, reivindicar el uso del neoliberalismo como concepto e instrumento de análisis en economía.
Neoliberalismo como ideología y como configuración económica
Para la mayoría de los economistas críticos y las corrientes de pensamiento económico alternativo la crisis estructural de los años setenta marcó el inicio de una nueva etapa que se ha convenido en llamar neoliberal. Hablamos entonces de un cambio en la configuración de la economía capitalista, que desde el final de la segunda guerra mundial y hasta los años setenta había estado gestionada a partir de un ideario obtenido de las enseñanzas de Keynes. Esa etapa del capitalismo, apellidada dorada entre otras cosas por la inexistencia de crisis graves y por responder a un círculo virtuoso de crecimiento de salarios y crecimiento económico, entró en crisis y abrió la puerta a una nueva forma de comprender la sociedad.
El neoliberalismo es evidentemente una ideología, con un proyecto más o menos definido de cómo tiene que ser la sociedad, y sus bases pueden encontrarse en F. Hayek o M. Friedman. Pero el neoliberalismo es también la configuración resultante de aplicar un determinado tipo de políticas, las que fueron inspiradas por aquella ideología. El capitalismo no se articula siempre de la misma forma y sus instituciones cambian (las relaciones entre capital-trabajo, entre Estado-trabajo y otras…) bien como respuesta a su propia dinámica (como se suele postular desde la teoría marxista) o bien como resultado de políticas concretas (como afirman los teóricos poskeynesianos).
Desde la teoría económica marxista puede explicarse el neoliberalismo a partir de la óptica de clases, como el proyecto de las clases más ricas para recuperar unos espacios de poder político y económico que perdieron tras la segunda guerra mundial. Desde otros enfoques, complementarios en todo caso, el neoliberalismo es un nuevo régimen de acumulación (teoría regulacionista) o una nueva estructura social de acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay diferencias al respecto de qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva forma de configuración capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo plazo, pero no hay disensiones importantes a la hora de definir como tal una etapa muy bien caracterizada.
Caracterización del neoliberalismo
El neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en Reino Unido (aunque se experimentó previamente en el Chile de Pinochet), y su aplicación es muy distinta entre los países del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los efectos más similares que diferentes. Esa es la razón por la cual analizar el neoliberalismo estadounidense es especialmente útil, por ser la forma canónica del proyecto, para comprender esta nueva configuración. Para D. Kotz (2008), el neoliberalismo estadounidense tiene una serie de nueve características principales.
1. La desregulación del comercio y las finanzas, tanto en su nivel nacional como internacional.
2. La privatización de muchos servicios otrora brindados por el Estado.
3. La cesión por parte del Estado de su compromiso de regular activamente las condiciones macroeconómicas, especialmente en lo referente al empleo.
4. Brusca reducción en el gasto social.
5. Reducción de los impuestos aplicados a las empresas y familias.
6. Ataques desde el gobierno y las empresas a los sindicatos, desplazando el poder a favor del capital y debilitando la capacidad de negociación de los trabajadores.
7. Proliferación de los trabajos temporales sobre los trabajos fijos.
8. Competición desenfrenada entre las grandes empresas, en relación a un entorno menos agresivo propio de la configuración de posguerra.
9. Introducción de principios de mercado dentro de las grandes empresas, particularmente en lo referente a las remuneraciones de los trabajadores de más poder.
Esta caracterización es, como puede intuirse, adecuada para describir los desarrollos recientes en prácticamente todo el mundo capitalista, a pesar de que está pensada para la economía de Estados Unidos. Y es la combinación de estas características la que da lugar a una serie de efectos que el propio D. Kotz (2008) enumera también: creciente desigualdad, incremento de la importancia del sector financiero y sucesión de grandes burbujas de activos.
La creciente desigualdad
La creciente desigualdad es resultado de varios desarrollos. Por una parte, de la desregulación de sectores como el transporte y la comunicación y los consecuentes descensos salariales que allí tuvieron lugar. Por otra parte, la desregulación internacional de los flujos de capital acetuó la competencia entre países y presionó los salarios a la baja. La transferencia de trabajos desde el sector público hacia el sector privado también presionó los salarios a la baja en muchos casos. El cambio de objetivos de política monetaria (concentrándose en la inflación más que en el pleno empleo), y la naturalización del desempleo, condujo a una mayor tasa de parados y a lo que Marx denominó “ejército industrial de reserva”, empujando también los salarios a la baja. La reducción de los impuestos redujo la capacidad redistributiva del Estado, el cual además redujo los programas sociales cuyos beneficiarios eran generalmente los más necesitados. Los cambios en el mercado laboral, con los sindicatos golpeados por el Estado y las grandes empresas y con la proliferación de contratos basura, agudizó el deterioro de la capacidad de negociación de los trabajadores, algo que finalmente se tradujo en menores salarios. Finalmente, la mercantilización del interior de las grandes empresas presionó al alza los salarios de los grandes ejecutivos, mientras los salarios de los trabajadores más de base se mantuvieron estancados o en retroceso.
Aunque en este blog hemos visto evidencia empírica de algunos de estos efectos, que además son fácilmente perceptibles en los países desarrollados, Kotz señala algunos datos de importancia al respecto. Así, la producción por hora creció mucho más rápido (un 1′91% entre 1979 y 2007) que las ganancias de los trabajadores no supervisores (-0′04% para el mismo período). Incluso teniendo en cuenta a todos los trabajadores, la productividad creció por encima de los salarios (1′9% frente a 1′1%), lo que refleja un desplazamiento del excedente desde el trabajo hacia el capital. Algo que se verifica al comprobar que la tasa de crecimiento de los beneficios fue de un 4′6% entre 1979-2007 frente a una tasa de crecimiento de los salarios de un 2′0% para el mismo período. Finalmente, la desigualdad personal también se agudizó en todo este tiempo, ya que el 5% de los hogares más ricos tenía un 15′3% de la renta en 1979 y un 20′9% de la misma en 2007, mientras el 20% de los hogares más pobres tenían un 5′5% de la renta en 1979 y un 4% en 2007. Para más inri, el 0′01% de las familias más ricas recibía un 5% de la renta en 2005, un pico no alcanzado desde 1929.
Incremento de la importancia del sector financiero
Producto de la desregulación financiera, de la competición desenfrenada y de la mercantilización del interior de las grandes empresas llevaría a un nuevo contexto económico donde las finanzas ganarían importancia sobre la economía real. Se ha hablado definanciarización de la economía para describir este fenómeno que incluye la proliferación de nuevos mercados financieros (especialmente el de derivados) y de nuevos productos (CDOs, CDS, etc.) y agentes financieros (fondos de inversión colectiva, por ejemplo), a la vez que tanto hogares como sobre todo familias han quedado subsumidos por la lógica financiera cortoplacista.
Los altos empleados, cuya remuneración está vinculada al valor accionarial, se han preocupado más por incrementar los valores de las empresas en bolsa que por la actividad real de la empresa y su permanencia a medio y largo plazo. A su vez, la banca se ha transformado, cambiando progresivamente su actividad desde la recepción de depósitos hacia los negocios con derivados y hacia las comisiones, y el endeudamiento de hogares y empresas se ha convertido en un instrumento propulsor de la demanda agregada.
En general, la lógica cortoplacista (espoleada por la competencia) ha llevado a las corporaciones tanto financieras como no financieras a asumir prácticas mucho más arriesgadas y más rentables, desligándose de sus funciones propias en el capitalismo. Aunque la literatura al respecto es muy amplia y documentada, Kotz apunta brevemente que el porcentaje de beneficios de las instituciones financieras en el total de instituciones era de un 21′1% en 1979 y alcanzó el 41′2% en 2002, en pleno auge de la burbuja de internet.
Las burbujas de activos
Como resultado de los dos desarrollos anteriores, las burbujas de activos han encontrado un caldo de cultivo espectacular. El crecimiento de los beneficios sobre los salarios, la concentración del ingreso en familias ricas, la reunión de flujos de capital ociosos (en fondos de inversión, fondos de pensiones, hedge funds, etc.) ha llevado a promover burbujas en todas partes. Hay que recordar que este capital financiero responde con mayor radicalidad a la lógica de la rentabilidad (el ciclo corto marxista D-D’, es decir, dinero para obtener dinero) sin preocuparse por la economía subyacente y de la cual en última instancia depende. La desregulación financiera abrió el campo para que todo este dinero, gestionado por empresas que responden ante sus accionistas, se concentrara en diversos mercados, creando burbujas, en busca de rentabilidad.
Como veremos en futuros posts, pero como es fácil intuir, estas burbujas han posibilitado un endeudamiento creciente que ha permitido al capitalismo neoliberal funcionar más allá de los propios límites que impone la economía, pues ha permitido que el consumo pueda mantenerse a pesar de que los salarios se han estancado o han incluso retrocedido. Eso significa que la crisis financiera está profundamente enraizada en la desigualdad inherente al capitalismo neoliberal.
Conclusión
En este blog hemos hablado mucho, y hablaremos aún más, de neoliberalismo y financiarización, pero también de desigualdad y clases sociales. En realidad, son todos conceptos que me parecen especialmente útiles para comprender la sociedad actual, y particularmente las causas de la crisis financiera y económica que vivimos y -previsiblemente- viviremos. No cabe duda de que son todos fenómenos muy interrelacionados, y que deben estudiarse con cuidado por la gran cantidad de variables que median entre unos y otros. Las diferentes corrientes de pensamiento económico alternativo (poskeynesianos, radicales, regulacionistas, marxistas, etc.) nos brindan la oportunidad de sacar enseñanzas que en su mayor parte pueden integrarse en una explicación coherente y cierta.
A mi entender el uso del concepto neoliberalismo está plenamente justificado, tanto en su concepción ideológica como en su concepción económica. No importa que otros lo usen con otro propósito, menos descriptivo y más político, pues ambos usos son perfectamente legítimos. La economía no es un compartimento estanco de la política, sino parte necesaria de ella y los economistas tenemos, en mi opinión, un doble papel por cumplir. El de describir (más bien revelar) la realidad que nos rodea y el de concienciar a una población a la que se le ha privado de las herramientas fundamentales para saber cómo quieren organizarse como sociedad.
UNA NUEVA ECONOMÍA
Etiquetas: economía solidaria, liberalismo, soluciones | author: jose luis ochoaEugenio M. Recio
En un reciente discurso en el auditorio de Cooper Union ante los representantes de las fuerzas vivas de la economía de su país, y especialmente de sus financieros, el Presidente Obama proclamó su fe en el libre mercado pero matizando que "el libre mercado no es una carta blanca para hacer lo que a cada uno le dé la gana".
La crisis financiera ha demostrado que el modelo americano, en el que se confiaba a las empresas y mercados espacios casi ilimitados de libertad marginándose al Estado, lleva al desastre, pues un mercado sin vigilancia se descontrola. Se concluye, pues, que "nuestro sistema sólo es realmente libre cuando existe una salvaguarda, cuando estamos seguros que es más rentable jugar de acuerdo a las normas que burlarlas".
Por eso, el Presidente propuso a sus oyentes un proyecto de reforma que asentara el "pilar fundamental" de una nueva economía y de una sociedad más justa y responsable. Su intención no sería maniatar a los mercados, imponiendo barreras artificiales a la libre actividad económica, sino establecer reglas claras, que promuevan un crecimiento sostenible en beneficio de toda la población.
Para el que conozca bien el modelo con el que los Estados de la Unión Europea nos hemos comprometido por el Tratado de Lisboa: "una economía social de mercado fuertemente competitiva", las palabras del Presidente norteamericano le resultarán familiares.
La crisis, provocada por los financieros de Wall Street, ha hecho caer en la cuenta a los actuales dirigentes norteamericanos de algo que los europeos tuvimos presente en 1992 cuando se negoció el Tratado de Maastricht, recordando las nefastas consecuencias de la crisis de 1929 y los modelos de organización económica que en algunos países se diseñaron y pusieron en vigor después de la Segunda Guerra Mundial, recogiendo todas la experiencias de épocas anteriores.
La aproximación en los planteamientos sobre la ordenación de la actividad económica entre dos grandes bloques mundiales como EE UU y la Unión Europea y la coincidencia en los valores fundamentales sobre los que se ha de fundamentar: libertad, responsabilidad, solidaridad y lealtad, podría ser un paso importante hacia un consenso internacional que apruebe reglas para el desarrollo de una economía sostenible, que promueva el bienestar y la justicia social, respetando las particularidades culturales y sociales de los diversos países. Una economía abierta y global necesita un marco institucional.
Los principios y reglas que han resultado eficaces a nivel nacional y europeo en el contexto de un orden económico y de valores, con un libre mercado responsable socialmente, puede aplicarse también en el ámbito mundial.
Podría, sin embargo, parecer poco realista proponer un modelo que en estos días nos está mostrando los desastres de países como Grecia y las amenazas que penden sobre otros de la eurozona, pero hay que tener en cuenta que una cosa es tener un modelo racionalmente consistente y otra ser consecuente en su aplicación práctica, sobre todo en situaciones de excepción como las que supone una crisis de las dimensiones de la actual.
Y las dificultades que se están poniendo por parte de la eurozona para ayudar al saneamiento del país heleno, pueden interpretarse, entre otras cosas, por la exigencia de que todos los países miembros sean consecuentes con la responsabilidad contraída de observar las reglas que establece el modelo, sin, por lo demás, ignorar el papel que están jugando los especuladores internacionales en todo este tema.
En la Cumbre de junio la Presidencia española tendría la posibilidad de despedirse, reconociendo la importancia de revitalizar el modelo económico europeo en su proyección internacional. No se debería desaprovechar la oportunidad que supone el que hayan empezado a descubrirlo, intentando ponerlo en práctica al menos en parte, en EE UU. Quizás hasta ahora no se han manifestado expresamente sobre este tema nuestros dirigentes porque en la nueva distribución de competencias, que ha establecido el Tratado de Lisboa, es un asunto que corresponde más bien al señor van Rompuy como presidente del Consejo, el cual ciertamente sí que ha hecho varias alusiones a ello.
Pero en cualquier caso, lo que sí necesitamos es que el interés y el conocimiento de lo que esto significa llegue a todos los ciudadanos, empezando por los políticos, pues si se hubiera tenido en cuenta se habría evitado llegar a la grave situación de las finanzas públicas en que nos encontramos.
Eugenio M. Recio. Profesor honorario de ESADE
LAS PENSIONES SON VIABLES
Etiquetas: crisis, desarrollo, economia, liberalismo | author: jose luis ochoaDesde hace décadas se viene anunciando que las pensiones no podrán mantenerse como ahora en el futuro, y que hay que tomar medidas para evitar su colapso en pocos años. Vicenç Navarro, sin embargo, demuestra simple y fehacientemente que esas voces agoreras están equivocadas. O, más probablemente, que hacen trampas a sabiendas.
Vicenç Navarro
Graves errores metodológicos hechos por los economistas (y los medios de información y persuasión) liberales en sus diagnósticos del colapso de las pensiones.
Recientemente hemos visto una avalancha liberal que tiene como objetivo alarmar a la población haciéndole creer que las pensiones no son viables. La Comisión Europea, el Banco de España, el BBVA y el Partido Popular Europeo (del cual el PP español forma parte) han publicado informes y documentos que alertan a la población española de que hay que reducir las pensiones porque el sistema de Seguridad Social que las financia no es sostenible. En defensa de sus posturas presentan datos e información empírica que asumen que apoyan sus alarmas sobre las cuales basan sus recomendaciones. Todos estos documentos tienen errores graves que invalidan sus conclusiones, transformando tales documentos en manifiestos políticos en lugar de informes científicos. Veamos tales errores.
1. Asumir que la esperanza de vida mide los años que una persona vive
Tales documentos asumen erróneamente que el hecho de que la esperanza de vida promedio de España haya pasado de ser 76 años a 80 años en veinticinco años (1980-2005) quiere decir que el promedio español vive ahora cuatro años más. Ello no es cierto. Hay que saber qué quiere decir esperanza de vida y cómo se calcula. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes. Uno, Pepito, que muere al día siguiente de nacer, y el otro, la Sra. María que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España sería 0 años más 80 años, dividido entre dos, es decir, cuarenta años. Pero supongamos que en un país imaginario vecino, hay también dos ciudadanos, uno, Juan, que en lugar de morir al día siguiente de nacer, como Pepito en España, vive veinte años, y la otra persona es la Sra. Victoria que tiene también 80 años como la Sra. María. En este país imaginario, la esperanza promedio de vida es de 20 más 80, dividido entre dos, es decir 50 años, diez años más que en España. Ello no quiere decir (como constantemente se malinterpreta este dato) que el ciudadano promedio de aquel país viva diez años más que en España: lo que el dato dice es que hay diez años de vida más en el promedio de aquel colectivo de dos personas sin clarificar que ello se deba a que la Sra. Victoria viva diez años más que la Sra. María (lo cual no es cierto), o que sea Juan el que vive veinte años más que Pepito. Todos los documentos que favorecen la reducción de las pensiones concluyen que la Sra. María vive diez años más, lo cual, repito, no es así.
Lo que ha estado ocurriendo en España (y en Europa) es que la mortalidad infantil ha ido disminuyendo de una manera muy marcada, con lo cual la esperanza de vida ha ido aumentando, pasando de 76 años a 80 años. Ello no quiere decir, como habitualmente se asume, que el ciudadano español medio viva cuatro años más ahora que hace veinticinco años. La mortalidad por cada grupo etario ha ido descendiendo (incluyendo entre los ancianos), pero los años de vida que el ciudadano medio vive ahora no es de cuatro años más que en 1980. Calcular las pensiones en base a esta lectura errónea de los datos penaliza a la población pues asume que la gente vive más años de lo que en realidad vive.
2. Los promedios no son sensibles a las diferencias por clases sociales
Otro gran error es malinterpretar el significado de promedio Una persona se puede ahogar en un río que tiene como promedio sólo diez centímetros de profundidad. Tal río puede ir seco a lo largo de muchos kilómetros pero en algunas zonas éste puede tener tres metros de profundidad, y es ahí donde el lector se puede ahogar. Un promedio en sí no nos dice mucho si no sabemos también las variaciones del promedio. Lo dicho tiene especial importancia en el cálculo de la esperanza de vida y en la estimación de la longevidad (los años que una persona vive). Las diferencias en longevidad por clase social son enormes. Así, la diferencia en los años de vida existente entre una persona perteneciente a la decila de renta más baja del país (los más pobres) y la decila superior (los más ricos) en España es nada menos que de diez años (ha leído bien, diez años). En EE.UU. son quince y en el promedio de los países de la UE-15 son siete. Estas diferencias en longevidad se deben a que el nivel de salud de la población depende, sobre todo, de la clase social a la cual se pertenece. Un trabajador no cualificado (en paro frecuente durante más de cinco años) tiene, a los sesenta años, el nivel de salud que un banquero tiene a los setenta años. Este último sobrevivirá al primero diez años. Es profundamente injusto pedirle al primero que continúe trabajando dos (y algunos piden cinco) años más para pagar las pensiones del segundo que le sobrevivirá diez años. La insensibilidad hacia esta realidad mostrada por estos informes es abrumadora. Retrasar la edad de jubilación a toda la población trabajadora sin más, es una medida que perjudica a las clases populares para beneficiar a las clases de mayores rentas que viven más años.
3. El error del argumento alarmista: el crecimiento del porcentaje del PIB gastado en pensiones es excesivo
Este es uno de los errores metodológicos más importantes y frecuentes que aparece en el informe de la Comisión Europea, y que ha sido reproducido en gran número de artículos y editoriales. Tal argumento indica que el porcentaje del PIB en pensiones subirá de un 8,4% en el año 2007 a un 15,1% del PIB en el año 2060, un porcentaje que estos informes señalan como excesivo, pues la sociedad en el año 2060 no podrá absorber tales gastos pues restarán recursos necesarios para otras actividades, programas o servicios a la población no pensionista. El hecho de que el porcentaje de gasto en pensiones públicas alcanzará el 15,1% en el 2060 se considera una noticia alarmante que requiere una intervención ya ahora, disminuyendo los beneficios de los pensionistas.
En este argumento se ignora el impacto del crecimiento de la productividad sobre el PIB del año 2060. Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es un 1,5%, un crecimiento que incluso el Banco de España admite como razonable. En este caso, el valor del PIB español será 2,23 veces mayor que el PIB del año 2007. Ello quiere decir que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100, el del año 2060 será de 223. Pues bien, el número de recursos para los no pensionistas en el año 2007 fue de 100 menos 8,4 (8,4 es la cantidad que nos gastamos aquel año en pensionistas), es decir, 91,6. En el año 2060 los recursos a los pensionistas serán el 15,1% de 223, es decir 33, y para los no pensionistas será 223 menos 33, es decir, 192, una cantidad que es más del doble de la existente en el año 2007, 91,6. Debido al crecimiento de la productividad, en el año 2060 habrá más recursos para los no pensionistas que hoy, y ello a pesar de que el porcentaje del PIB dedicado a pensiones es superior en el año 2060 que en el 2007. Los que alarman innecesariamente a la población olvidan un hecho muy elemental. Hace cincuenta años, España dedicaba a las pensiones sólo un 3% del PIB. Hoy es un 8%, más del doble que cincuenta años atrás. Y la sociedad tiene muchos más fondos para los no pensionistas de los que había entonces, aún cuando el porcentaje del PIB en pensiones sea mucho mayor ahora que entonces. Por cierto, ya hace cincuenta años, cuando España se gastaba un 3% del PIB en pensiones, había voces liberales que decían que en cincuenta años se doblaría o triplicaría tal porcentaje, arruinando el país. Pues bien, estamos cincuenta años más tarde, y el país tiene más recursos para los no pensionistas que existían entonces, aún cuando el porcentaje del PIB dedicado a pensiones se ha doblado.
4. Se equivocan constantemente en sus proyecciones demográficas
Cualquier demógrafo que tenga un mínimo de rigor sabe las enormes dificultades en calcular cambios demográficos por periodos tan largos como cincuenta años. Y un buen ejemplo de ello es que los bancos y las cajas publican cada diez años informes anunciando el colapso de las pensiones en diez años. La Caixa (en 1998), el BBVA (en 2005 y en 2007), El Banco Santander (en 1992 y en 1999), el Banco de España (en 1995, en 1999, en 2002 y en 2009) y una larga lista, han predicho el colapso (utilizando un término menos contundente) de las pensiones para diez o al máximo veinte años más tarde. En defensa de sus proyecciones utilizan los mismos argumentos y los mismos datos (la Comisión Europea utiliza prácticamente los mismos datos que publicó el informe de la Fundación de las Cajas en 2007). Y una de las proyecciones más utilizadas es la de la evolución de la pirámide demográfica, indicando que el porcentaje de ancianos está creciendo muy rápidamente, y el de los jóvenes está bajando muy sustancialmente, ignorando que, en aquellos países que financian las pensiones a base de cotizaciones sociales como es el caso español, el punto clave no es el número de jóvenes y adultos por anciano, sino el número de cotizantes y la cantidad de cada cotización por beneficiario. Y tanto el uno como el otro están subiendo, el primero como consecuencia de la integración de la mujer al mercado de trabajo (si España tuviera la tasa de participación de la mujer en el mercado de trabajo que tiene Suecia, habría tres millones más de cotizantes a la seguridad social), y el segundo como consecuencia del aumento de la productividad y de los salarios. Es más, toda la evidencia muestra que las familias españolas desearían tener más hijos (dos por familia) que los que tienen ahora. El desarrollo de la sociedad y de los servicios de ayuda a las familias, como escuelas de infancia y servicios domiciliarios, permitiría el incremento de la fecundidad, una de las más bajas del mundo. Hoy en Europa, los países nórdicos, con un amplio desarrollo del estado del bienestar, tienen una fecundidad mucho mayor que en el Sur de Europa.
Dos últimas observaciones. El hecho de que el rigor y credibilidad de tales documentos liberales sea muy escaso no quiere decir que no tuviera que haber cambios en las pensiones, cambios distintos al retraso de la jubilación o disminución de sus beneficios que proponen los liberales. Contrariamente a lo que se dice constantemente, las pensiones, incluyendo las contributivas, son demasiado bajas, y ello como consecuencia de que los salarios son demasiado bajos (ver el excelente capítulo sobre las pensiones escrito por la profesora Camila Arza en el libro La Situación Social en España. Vol. III. Biblioteca Nueva. 2009).
Otro cambio que debiera ocurrir es la flexibilización de la edad de jubilación permitiendo que aquellas personas (la mayoría profesionales) que desearan jubilarse más tarde pudieran hacerlo. La jubilación debiera ser un derecho, no una obligación.
Debiera también prohibirse, como se ha hecho en varios países, la prejubilación utilizada por el mundo empresarial para realizar cambios en sus plantillas, penalizando el sistema de seguridad social y al prejubilado, pues éste recibe una pensión menor. Tal prejubilación le supone a España un recorte de ingresos equivalente a un 6% del PIB
Una última observación es que el Estado debiera aumentar su aportación a las pensiones tal como lo hacen otros países (como Dinamarca), en que las aportaciones procedentes de los impuestos generales son mucho más intensas que en España. No hay nada sagrado en la Biblia económica que diga que las pensiones tienen que pagarse a base de cotizaciones sociales. La popularidad de las pensiones (entre todos los grupos etarios) es tal que puede justificarse tal medida que contaría con gran apoyo popular. España ya lo hizo con la sanidad (que estuvo financiada por la Seguridad Social) y puede expandirlo a otras áreas.
Publicado en la revista el VIEJO TOPO, Julio-Agosto 2009.
DUBAI: LA ALFOMBRA VOLADORA DE LA PIRATERÍA FINANCIERA BRITÁNICA
Etiquetas: bancos, burbuja inmobiliaria, liberalismo | author: jose luis ochoaAlfredo Jalife-Rahme
La Jornada
Como era de esperarse, estalló la burbuja inmobiliaria en Dubai, capital financiera neoliberal (eminentemente británica) del Golfo Pérsico, a nuestro juicio, la principal fractura tectónica geopolítica entre el G-7 y el RIC (Rusia, India y China), quienes libran la batalla final por el control de los hidrocarburos.
La crisis de Dubai –que pudiéramos bautizar como el efecto de la alfombra voladora que los piratas financieros británicos inventaron como otro cuento neoliberal adicional a Las mil y una noches– representa la metáfora del anuncio y/o inicio de la segunda ola de la crisis financiera global, de origen anglosajón, que se subsume en la crisis inmobiliaria comercial por explotar, acompasada de la opacidad contable de los ominosos derivados financieros especulativos credit default swaps (CDS), seguros contra las quiebras cuyo monto supera todo el PIB global: la verdadera espada de Damocles que pende sobre el mundo financiero.
Quebrados los bancos (básicamente, el G-7 y sus paraísos tropicales), ahora sigue la bancarrota de los gobiernos (Ambrose Evans-Pritchard, The Daily Telegraph, 30/11/09), cuando la crisis fiscal pisa la sombra de la crisis financiera que ya es económica, energética, alimentaria y climática y que hemos denominado la crisis multidimensional, que más bien constituye un cambio civilizatorio de paradigma.
El emirato de Dubai forma parte de la federación Emiratos Árabes Unidos (EAU), antigua colonia británica en la parte occidental del superestratégico Golfo Pérsico y conocida hasta inicios del siglo XX como la Costa de los Piratas (la actividad sempiterna de los anglosajones: ayer con los barcos, hoy con los bancos), y creada dos años antes de la crisis del petróleo de 1973.
De los siete emiratos unidos (con un territorio de 83 mil 600 kilómetros cuadrados y 6 millones de residentes), dos marcan su ascenso y decadencia: 1) Abu Dhabi (67 mil 340 kilómetros cuadrados y cerca de un millón de residentes), su capital política, industrial y cultural, y 2) Dubai (4 mil 114 kilómetros cuadrados con alrededor de 2.2 millones de residentes), su centro financiero (sic), comercial y turístico (de corte entretenimiento), dotado de miríficos puertos y aeropuertos.
La historia de los dos emiratos es antagónica, repleta de querellas intestinas, y se encuentra gobernada por dos primos de las tribus de los nahyan (Abu Dhabi) y los maktoum (Dubai), pero con rumbos económicos y financieros antipódicos.
Dubai carece prácticamente de petróleo, que le sobra a Abu Dhabi (la sexta potencia mundial), y se consagró frenéticamente a la especulación inmobiliaria contra todas las leyes gravitatorias (que incluyen la torre más alta del mundo) y con proyectos extravagantes en pleno desierto donde domina(ba) la banca británica (con 120 mil ciudadanos de cuello blanco).
Graham Ruddick (The Daily Telegraph, 30/11/09) expone que 40 por ciento (sic) de las oficinas están desocupadas. ¿Se convertirá Dubai en otra ciudad fantasma del neoliberalismo británico?
EAU exhibe una bomba demográfica y de desequilibrio de género, concentrada en Dubai, la ciudad de todos los excesos: casi tres hombres por cada mujer en el grupo de los 15 a los 65 años.
De sus 6 millones de residentes, 83.5 por ciento son foráneos (¡súper-sic!) –en su mayoría trabajadores expatriados de la construcción, provenientes de India (¡1.7 millones!), Pakistán (1.2 millones), Bangladesh (medio millón), Irán (muy numerosos, pero curiosamente indefinidos) y el sureste de Asia–, mientras el restante grupo minoritario de 16.5 por ciento son originarios de los siete emiratos (Arabian business.com, 7/10/09). Todavía está por escribirse la surrealista narrativa demográfica neoliberal, no pocas veces inhumana, de Dubai, capital de la concupiscencia global.
Con notable excepción de Daily Mail (27/11/09) y The Daily Telegraph –quienes advierten sobre las grandes pérdidas que han sufrido los bancos londinenses Barclays, RBS y HSBC, por su lujurioso financiamiento a los proyectos megalomaniacos de Dubai–, la prensa británica en su conjunto, en particular The Financial Times y The Economist (los dos portavoces del neoliberalismo global), padecen el síndrome de la negación y se dedican a vilipendiar a los sátrapas medievales de Dubai.
Liz Hazelton, del Daily Mail, comenta con pulcritud que las pérdidas de los bancos londinenses son particularmente alarmantes después de los varios rescates por los contribuyentes en el pasado año y medio. Agrega impecablemente que Dubai, en caso de ser rescatado por el petróleo de Abu Dhabi, deberá abandonar un modelo (sic) económico enfocado en desarrollar trozos de desierto con dinero y mano de obra del extranjero. Buen punto: es el modelo neoliberal de Dubai, un paraíso fiscal de la lascivia convertido en alfombra voladora inmobiliaria por la piratería financiera británica y el neoesclavismo obrero, que sucumbió en el desierto, mientras Abu Dhabi, que también saldrá averiado, podrá salvarse gracias a sus fondos soberanos de riqueza (WSF, por sus siglas en inglés) por casi un billón de dólares.
El rotativo oficioso chino People’s Daily Online (30/11/09) coincide con Daily Mail sobre la identidad de los bancos londinenses perdedores y comenta la concupiscencia consustancial al alma anglosajona en su exposición al riesgo financiero en Dubai: en primer lugar Gran Bretaña (la mitad de la deuda), seguido por Estados Unidos (el 10 por ciento); en su conjunto Francia, Alemania, Japón, Holanda y Suiza equivalen a la deuda de Gran Bretaña. ¿Fue Dubai un proyecto estratégico del G-7 con alcances geopolíticos para extraer, mediante la alquimia financiera, los cuantiosos ingresos petroleros de Abu Dhabi, al que hasta plantas nucleares civiles (sic) llegaron a estar dispuestos a vender sin escrúpulos?
Mientras Roula Khalaf, de The Financial Times (29/11/09), implora el rescate de los países del Golfo ricos (sic) en petróleo (¡súper-sic!), Patrick Seale (International Herald Tribune, 30/11/09) –para nuestro gusto el óptimo analista británico de la región– considera correctamente que ha sido golpeado el golfo árabe (sic), que no pérsico, en su totalidad –léase: las seis petromonarquías árabes del Consejo de Cooperación del Golfo que busca(ba)n crear su divisa común– y hasta ha propinado un golpe doloroso al mundo árabe entero.
El veterano periodista Seale expone la singular localización de EAU: “encrucijada (hub) del comercio y las finanzas (sic) internacionales entre el este y el oeste” y estrecha relación mercantil con Irán (¡súper-sic!), su vecino a vuelo de pájaro. Todo ello ha sido estropeado por la presión estadunidense a los bancos internacionales por negar créditos a Irán, lo cual ha obstaculizado tal comercio y ha sido sin duda (sic) un factor, aunque menor, en el desencadenamiento de la presente crisis financiera. La solución del pleito de Occidente (sic) con Irán podría ser la gran ventaja (sic) de Dubai.
Entonces, ¿qué hay de trascendental detrás de la quiebra de Dubai en esta coyuntura, en cuyo rescate participan en forma perturbadora los banqueros esclavistas atávicos Rothschild (ver Bajo la Lupa, 8/7/09)?
LA DOBLE MORAL DE LOS LIBERALES Honduras y Colombia
Etiquetas: liberalismo | author: jose luis ochoaVicenç Navarro
El Plural
El pensamiento liberal siempre ha utilizado un discurso que enfatiza, en teoría, la defensa de los derechos individuales como razón de su propia existencia. En su versión económica, esta filosofía política utiliza este marco ideológico para promover la supremacía del mercado, en el cual el individuo consumidor supuestamente define las prioridades de la sociedad a través de su consumo. De ahí se deriva –según el credo liberal- la supremacía del mercado sobre el estado. No es pues sorprendente que haya sido el mundo empresarial el que haya promocionado con mayor intensidad el liberalismo, presentándose a si mismo como el gran defensor de las libertades individuales.La experiencia histórica, sin embargo, muestra que tal tradición liberal raramente ha respetado sus postulados ideológicos de respeto y defensa de las libertades individuales.
Es bien conocido que uno de los mayores puntos de referencia del liberalismo, el economista Milton Friedman, apoyó la dictadura del General Pinochet (ver Navarro, “La prensa liberal y Milton Friedman”, en www.vnavarro.org sección economía política). En España conocemos muy bien esta incoherencia liberal. Fue precisamente un portavoz muy visible del liberalismo español, el banquero Juan March, el que, cuando vio sus intereses empresariales afectados por las políticas públicas del gobierno republicano democráticamente elegido, apoyó el golpe militar del año 1936 que instauró una de las dictaduras más crueles y sangrientas que haya conocido Europa en el siglo XX. Según el Profesor Edward Malefakis de la Universidad de Columbia, en Nueva York, investigador del fascismo en Europa, por cada asesinato político que hizo Mussolini, el dictador Franco hizo 30.000. En realidad, la Banca (que era el poder fáctico promotor del liberalismo en España, hecho que continúa hoy) fue el grupo fáctico, liderado por la Banca March, que financió aquel golpe militar. Un tanto semejante ocurrió en Cataluña con otro gran empresario liberal de la industria catalana, Francesc Cambó, el cual apoyó también vivamente el golpe militar cuando vio sus intereses de clase afectados por las políticas públicas del gobierno republicano democráticamente elegido.
Una situación semejante ha ocurrido a raíz del reciente golpe militar en Honduras que depuso a un gobierno democráticamente elegido. Los medios de información liberales españoles explicaron el golpe militar utilizando el mismo argumento que utilizaron los golpistas en Honduras para justificarlo, es decir, la necesidad de impedir que el Presidente Zelaya modificara la Constitución para perpetuarse en el poder. Una voz prominente de este coro liberal ha sido la de Mario Vargas Llosa que como era de prever, en un artículo en El País ("El golpe de las burlas", 12.07.09), aunque crítico en las formas, defendió la destitución del Presidente Zelaya, con los mismos argumentos. Según él, no podía permitirse que Zelaya se perpetuara en el poder. Mario Vargas Llosa, así como la mayoría de medios liberales, añadieron que la destitución de tal mandatario era también una lógica consecuencia de la falta de apoyos al Presidente Zelaya y a su elevada impopularidad, citando encuestas que en otro artículo mostré estar claramente manipuladas ("Las falsedades sobre Honduras", Público, 23.07.09).
El golpe militar en Honduras inició una enorme represión en contra de las fuerzas políticas que apoyaban al Presidente Zelaya, represión que incluyó la disminución sustancial de los derechos políticos y civiles de la población hondureña, con el cierre de medios de información contrarios al nuevo gobierno golpista y persecución de periodistas críticos del nuevo régimen. Otras medidas represivas incluyeron la interrupción del suministro eléctrico a medios no favorables al nuevo régimen, la violenta supresión de manifestaciones a favor del Presidente Zelaya, asesinatos y arresto de líderes de la resistencia frente al gobierno golpista, restricción de movimientos de la población y muchas otras medidas represivas que apenas aparecieron descritas en aquellos medios liberales. Ninguno de ellos (repito, ni uno) denunció aquella represión. Y Mario Vargas Llosa, que se presenta como un gran defensor de los derechos individuales, ha permanecido en un silencio ensordecedor.
Esta enorme represión ha alcanzado su máxima expresión en la vuelta a Honduras del Presidente Zelaya. Hay hoy un estado de sitio con una ocupación del país por parte de su propio Ejército. Recordando la situación de Chile durante el golpe del general Pinochet, también un estadio, el estadio de Chochi Sosa está siendo utilizado como campo de detención para los resistentes al regimen. Este estado de sitio es la mejor prueba de la falsedad de los argumentos utilizados tanto por los golpistas hondureños como por Mario Vargas Llosa que subrayaron la supuesta impopularidad del Presidente Zelaya. Si el Presidente Zelaya era tan impopular como ellos indicaron, ¿como explican que el nuevo gobierno golpista haya sido forzado a imponer tanta represión y brutalidad? Y repito la pregunta, si el golpe era tan popular, ¿cómo explican tanta resistencia? En realidad, la historia de América Latina está llena de casos como Honduras. Cuando las oligarquías dominantes (todas ellas muy “liberales”) ven sus intereses afectados por las políticas públicas de un gobierno democráticamente elegido, sacan su Ejército a la calle, iniciando las dictaduras que han dominado aquel continente. Y casi siempre, por cierto, con el apoyo de las voces liberales, supuestamente defensoras de la Constitución (ver mi artículo la "¿Se repite la historia en Latinoamérica?" El Plural, 21.09.2009).
El silencio de estas voces liberales hacia aquella brutal represión, se ha roto ahora, no para condenar la represión, sino para condenar la vuelta de Zelaya a su país del cual es Presidente. Señalan que no tenía que haber vuelto pues ha contribuido a crear las tensiones existentes. Las tensiones sin embargo, han sido creadas por los golpistas que realizaron el golpe y que han rechazado todas las medidas de resolución del conflicto.
El apoyo liberal a Uribe
Esta condena de los liberales hacia Zelaya contrasta con su apoyo al Gobierno Uribe en Colombia, el cual, está intentando cambiar la Constitución para “mantenerse en el poder”. No hay evidencia, por cierto, de que Zelaya intentara mantenerse en el poder, argumento utilizado para explicar (Mario Vargas Llosa) o justificar (los golpistas) el golpe militar. Incluso en el caso de que la encuesta del 28 de junio que Zelaya favoreció (preguntándole a la población si deseaba establecer una Asamblea constituyente) se hubiera podido realizar y la población hubiera favorecido el establecimiento de tal Asamblea, el Presidente Zelaya habría tenido que dejar el cargo en enero de 2010, sustituido por un nuevo presidente. Lo único que podría haber ocurrido, en caso de que la nueva Constitución lo permitiera y Zelaya lo deseara, es que éste podría haberse presentado a las elecciones en un futuro lejano, después de que el mandato del nuevo presidente terminara y cuando la nueva Constitución lo indicara. De ahí que la acusación a Zelaya de perpetuarse en el mandato presidencial sea falsa.
Esta condena de los liberales hacia Zelaya contrasta con su apoyo al Gobierno Uribe en Colombia, el cual, está intentando cambiar la Constitución para “mantenerse en el poder”. No hay evidencia, por cierto, de que Zelaya intentara mantenerse en el poder, argumento utilizado para explicar (Mario Vargas Llosa) o justificar (los golpistas) el golpe militar. Incluso en el caso de que la encuesta del 28 de junio que Zelaya favoreció (preguntándole a la población si deseaba establecer una Asamblea constituyente) se hubiera podido realizar y la población hubiera favorecido el establecimiento de tal Asamblea, el Presidente Zelaya habría tenido que dejar el cargo en enero de 2010, sustituido por un nuevo presidente. Lo único que podría haber ocurrido, en caso de que la nueva Constitución lo permitiera y Zelaya lo deseara, es que éste podría haberse presentado a las elecciones en un futuro lejano, después de que el mandato del nuevo presidente terminara y cuando la nueva Constitución lo indicara. De ahí que la acusación a Zelaya de perpetuarse en el mandato presidencial sea falsa.
Ahora bien, la que no es falsa es la de Uribe que está moviendo cielo y tierra para mantenerse en el poder. Ahí, sí que el caso es claro y transparente. Lo dice el propio Uribe. Éste quiere cambiar la Constitución para mantenerse en el poder. Y no ha habido ninguna denuncia de Mario Vargas Llosa y otros liberales, como tampoco han denunciado la enorme represión existente en Colombia en contra de las fuerzas políticas pacíficas colombianas que se oponen a su gobierno. En realidad, Colombia es uno de los países de Latinoamérica donde sistemáticamente se violan más los derechos civiles y políticos de los individuos. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha denunciado al gobierno Uribe por la violación sistemática de los derechos sindicales y laborales. Como ha indicado la OIT, Colombia, dirigida por el gobierno Uribe, es el país del mundo donde han sido asesinados más sindicalistas y, por cierto, también más periodistas. Y muchos de estos asesinados se han realizado por la policía política directamente dirigida desde el gobierno de Uribe. Mario Vargas Llosa ha mantenido un silencio también ensordecedor sobre tal represión.
Es más, los paramilitares colombianos, una de las fuerzas más represivas en Latinoamérica (establecidas y apoyadas por Uribe por muchos años), han ayudado al gobierno golpista hondureño en la protección de la oligarquía hondureña, sin que haya sido siquiera noticia en aquellos medios liberales. ¿Se imaginan que hubieran dicho tales medios si tropas del Gobierno Chávez hubieran ido a Honduras en apoyo de los movimientos populares en contra del gobierno golpista? La respuesta hubiera sido histriónica. Estos son ejemplos, no solo de la profunda incoherencia de los supuestos defensores de las libertades individuales, sino de su doble moral, altamente moldeable según sus intereses de clase.
Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University, U.S.A.
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