Isaac Rosa, en eldiario.es
Olvídate de la fastidiosa "operación bikini": la mejor forma de conseguir un cuerpazo para el próximo verano es dejar de comer donuts y de beber coca-cola. Unas cuantas semanas sin probarlos, y ya verás cómo esa tripita desaparece.
¿Suena convincente? No demasiado, lo sé. Pero como estos días sigo viendo a muchos merendando donuts y bebiendo coca-colas sin parar, pienso que a lo mejor el argumento dietético tiene más éxito que la llamada a la solidaridad de la clase trabajadora.
Lo sé, cada vez hay más muestras de apoyo a los trabajadores en huelga, tanto los de Panrico en Barcelona como los de las embotelladoras de Coca-cola. Y también sé que muchos ciudadanos se han tomado en serio el boicot solidario de los productos o contribuyen a la caja de resistencia. Pero aun así me parece poco, sigo viendo muy solos a los trabajadores.
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LA OPERACIÓN BIKINI DE LA CLASE TRABAJADORA: NI DONUTS NI COCA-COLA
Etiquetas: huelga, trabajo | author: jose luis ochoaCUCHILLAS CONTRA EL DERECHO A HUELGA
Etiquetas: huelga, lucha obrera, manifestacion | author: jose luis ochoa
Ignacio Escolar, en 'eldiario.es'
El Gobierno anuncia una nueva reforma, otra que no estaba en su programa: la del derecho a la huelga. «Soy partidario de una ley de servicios mínimos para que se cumplan» -explicó Rajoy-. «He encargado que se estudie para hacer compatible el derecho a la huelga y la libertad de los ciudadanos». Su propuesta parte de cinco falacias, tan obvias como fácilmente desmontables.
1. El Gobierno no busca regular los servicios mínimos, sino restringir el derecho constitucional a la huelga. No hay más que ver el momento en el que llega esta propuesta: tras el triunfo de la huelga de limpieza en Madrid, que ha demostrado que es falso eso de que la movilización no sirva para nada. Los trabajadores evitaron los despidos porque su protesta fue visible y los ciudadanos trasladaron esa presión al ayuntamiento. En eso consisten las huelgas o las manifestaciones. Y aquellos que proponen huelgas que no se noten, o manifestaciones en las afueras de las ciudades para que no las vea nadie, piden poner alambre de cuchillas a los derechos fundamentales de los trabajadores.
2. Los servicios mínimos ya están regulados. Que no haya una ley específica no significa que no exista regulación. Además de las leyes, en un Estado de derecho existe la jurisprudencia. En el caso de los servicios mínimos, hay una sentencia del Tribunal Constitucional que fija claramente en qué consisten y cómo se aplican esos servicios mínimos. Además, la Constitución lo que pide es una ley que regule «los servicios esenciales de la comunidad», que no son lo mismo que los servicios mínimos.
3. No son los trabajadores quienes abusan de los servicios mínimos. Al contrario, suele ser la administración pública cuando ejerce como patronal quien sistemáticamente los incumple, fijando unos servicios mínimos abusivos que después suelen rechazar los tribunales. La ventaja para los gobiernos es que la sentencia normalmente llega meses o incluso años después de que la huelga haya terminado. Así pasó en la huelga de Metro de Madrid del 2010, donde el Gobierno autonómico fijó unos servicios mínimos del 50% que luego los tribunales rechazaron.
4. Quienes violentan el derecho a la huelga no son los piquetes. Los datos son claros y salen del CIS, que en el 2012 realizó una encuesta tras la huelga general del 29 de marzo. En ella se demuestra que son más del doble los trabajadores que quisieron hacer huelga pero no pudieron -por la presión de la patronal o por miedo al despido- que aquellos que se vieron obligados a respaldar la huelga contra su voluntad.
5. El derecho a huelga forma parte de la libertad de los ciudadanos, no está en su contra. Y contraponer ambos derechos es, simplemente, intentar enfrentar a unos ciudadanos contra otros para que una minoría gane de nuevo en un momento en el que los más débiles están pagando todos los platos rotos.
El Gobierno anuncia una nueva reforma, otra que no estaba en su programa: la del derecho a la huelga. «Soy partidario de una ley de servicios mínimos para que se cumplan» -explicó Rajoy-. «He encargado que se estudie para hacer compatible el derecho a la huelga y la libertad de los ciudadanos». Su propuesta parte de cinco falacias, tan obvias como fácilmente desmontables.
1. El Gobierno no busca regular los servicios mínimos, sino restringir el derecho constitucional a la huelga. No hay más que ver el momento en el que llega esta propuesta: tras el triunfo de la huelga de limpieza en Madrid, que ha demostrado que es falso eso de que la movilización no sirva para nada. Los trabajadores evitaron los despidos porque su protesta fue visible y los ciudadanos trasladaron esa presión al ayuntamiento. En eso consisten las huelgas o las manifestaciones. Y aquellos que proponen huelgas que no se noten, o manifestaciones en las afueras de las ciudades para que no las vea nadie, piden poner alambre de cuchillas a los derechos fundamentales de los trabajadores.
2. Los servicios mínimos ya están regulados. Que no haya una ley específica no significa que no exista regulación. Además de las leyes, en un Estado de derecho existe la jurisprudencia. En el caso de los servicios mínimos, hay una sentencia del Tribunal Constitucional que fija claramente en qué consisten y cómo se aplican esos servicios mínimos. Además, la Constitución lo que pide es una ley que regule «los servicios esenciales de la comunidad», que no son lo mismo que los servicios mínimos.
3. No son los trabajadores quienes abusan de los servicios mínimos. Al contrario, suele ser la administración pública cuando ejerce como patronal quien sistemáticamente los incumple, fijando unos servicios mínimos abusivos que después suelen rechazar los tribunales. La ventaja para los gobiernos es que la sentencia normalmente llega meses o incluso años después de que la huelga haya terminado. Así pasó en la huelga de Metro de Madrid del 2010, donde el Gobierno autonómico fijó unos servicios mínimos del 50% que luego los tribunales rechazaron.
4. Quienes violentan el derecho a la huelga no son los piquetes. Los datos son claros y salen del CIS, que en el 2012 realizó una encuesta tras la huelga general del 29 de marzo. En ella se demuestra que son más del doble los trabajadores que quisieron hacer huelga pero no pudieron -por la presión de la patronal o por miedo al despido- que aquellos que se vieron obligados a respaldar la huelga contra su voluntad.
5. El derecho a huelga forma parte de la libertad de los ciudadanos, no está en su contra. Y contraponer ambos derechos es, simplemente, intentar enfrentar a unos ciudadanos contra otros para que una minoría gane de nuevo en un momento en el que los más débiles están pagando todos los platos rotos.
LA HUELGA NO PARALIZÓ EL PAÍS
Etiquetas: huelga | author: jose luis ochoa
Isaac Rosa, en 'cuartopoder.es'
“La huelga general no ha paralizado el país”, repite el piquete de la derecha desde ayer, con tono triunfal. Frente a la consigna, caben dos respuestas: una es entrar al trapo, jugar en su terreno y con sus reglas, con su lenguaje y sus parámetros para medir huelgas, y perdernos así en una discusión de cifras, porcentajes, consumo eléctrico, comparaciones históricas, etc.
Pero cabe otra respuesta: ignorar las necedades del piquete antihuelga (sí, necedades, qué otra cosa puede decirse de quien cuenta más manifestantes en Santander que en Madrid), no perder un minuto en rebatirlo, y mejor contestarle: “Claro que no paralizó el país. Todo lo contrario: lo movilizó.”
Un país paralizado es lo que ellos pretenden: un país paralizado de miedo, una sociedad quieta y callada, atemorizada por la triple tenaza: la crisis (miedo al paro y a la exclusión); la reforma laboral (miedo al patrón, al que la reforma laboral dio todo el poder); y la represión (miedo a los porrazos y multas).
Pero ayer ocurrió todo lo contrario, y esa es nuestra victoria: el país no se paralizó, sino que se movilizó, se echó a la calle masivamente y aireó la protesta durante todo el día. Lo importante de ayer no es si los supermercados abrieron ni si el consumo energético fue mayor o menor. Lo decisivo fue que durante veinticuatro horas, desde la madrugada previa hasta la noche, millones de personas tomaron las calles de mil formas, tanto en el centro como en los barrios: piquetes (de trabajadores, estudiantiles, vecinales, ciclistas o yayoflautas), derivas espontáneas, cortes de tráfico, sentadas, encierros, pasacalles y el remate de las mayores manifestaciones en muchos años en la mayoría de ciudades. La imagen resultante no es la de un país paralizado, sino masivamente movilizado, que llenó de gritos, silbatos y lemas unas calles que, además, tenían aspecto y sonido de domingo en muchos momentos.
“La huelga general no ha paralizado el país”, repite el piquete de la derecha desde ayer, con tono triunfal. Frente a la consigna, caben dos respuestas: una es entrar al trapo, jugar en su terreno y con sus reglas, con su lenguaje y sus parámetros para medir huelgas, y perdernos así en una discusión de cifras, porcentajes, consumo eléctrico, comparaciones históricas, etc.
Pero cabe otra respuesta: ignorar las necedades del piquete antihuelga (sí, necedades, qué otra cosa puede decirse de quien cuenta más manifestantes en Santander que en Madrid), no perder un minuto en rebatirlo, y mejor contestarle: “Claro que no paralizó el país. Todo lo contrario: lo movilizó.”
Un país paralizado es lo que ellos pretenden: un país paralizado de miedo, una sociedad quieta y callada, atemorizada por la triple tenaza: la crisis (miedo al paro y a la exclusión); la reforma laboral (miedo al patrón, al que la reforma laboral dio todo el poder); y la represión (miedo a los porrazos y multas).
Pero ayer ocurrió todo lo contrario, y esa es nuestra victoria: el país no se paralizó, sino que se movilizó, se echó a la calle masivamente y aireó la protesta durante todo el día. Lo importante de ayer no es si los supermercados abrieron ni si el consumo energético fue mayor o menor. Lo decisivo fue que durante veinticuatro horas, desde la madrugada previa hasta la noche, millones de personas tomaron las calles de mil formas, tanto en el centro como en los barrios: piquetes (de trabajadores, estudiantiles, vecinales, ciclistas o yayoflautas), derivas espontáneas, cortes de tráfico, sentadas, encierros, pasacalles y el remate de las mayores manifestaciones en muchos años en la mayoría de ciudades. La imagen resultante no es la de un país paralizado, sino masivamente movilizado, que llenó de gritos, silbatos y lemas unas calles que, además, tenían aspecto y sonido de domingo en muchos momentos.
DECLARACIÓN DE HUELGA
Etiquetas: huelga | author: jose luis ochoa
Javier Gallego, en 'eldiario.es'
La huelga no sirve para nada. No nos hacen caso. No es el momento de hacerla. Es una huelga convocada por los sindicatos que han sido cómplices de los partidos políticos. Estoy cansado de protestar y de que nadie nos escuche. No puedo permitirme perder un día de sueldo. Tengo miedo a que me echen si hago huelga. Estoy harto de arriesgarme para luchar por los derechos de los que no la hacen. Cuando gobierna la izquierda no se convocan tantas huelgas. Hacer huelga general en medio de la crisis es una irresponsabilidad.
He leído y escuchado muchas justificaciones como estas para no secundar las huelgas generales y en concreto la huelga general de este miércoles, 14N. Entiendo muchas de ellas, respeto algunas, pero no comparto ninguna. Por una sencilla razón: siento que no me queda más remedio que hacer esta huelga. Me han empujado a hacerla empujándonos contra las cuerdas. Me han forzado a hacerla condenándonos a trabajos forzados. Nos han llevado hasta tal punto de desesperación y desesperanza, de indignación y abandono, de paro y penuria, que no me queda más remedio que parar para pararles, de hacer huelga para tener una esperanza y de indignarme para no sentir que me abandono.
No solo es que quiera hacer huelga, no solo es que creo que debo hacerla, es que siento que tengo que hacerla porque si no la hiciera, ya no podría llamarme a mí mismo ciudadano. Me llamaría vasallo. No pretendo desacreditar a quienes no creen en esta huelga, por favor, que nadie se sienta insultado. Solo digo que si yo no la hiciera, sentiría que estoy faltando a mi deber como miembro de esta sociedad que se desmiembra. He dicho bien: un deber, no solo un derecho.
La huelga no sirve para nada. No nos hacen caso. No es el momento de hacerla. Es una huelga convocada por los sindicatos que han sido cómplices de los partidos políticos. Estoy cansado de protestar y de que nadie nos escuche. No puedo permitirme perder un día de sueldo. Tengo miedo a que me echen si hago huelga. Estoy harto de arriesgarme para luchar por los derechos de los que no la hacen. Cuando gobierna la izquierda no se convocan tantas huelgas. Hacer huelga general en medio de la crisis es una irresponsabilidad.
He leído y escuchado muchas justificaciones como estas para no secundar las huelgas generales y en concreto la huelga general de este miércoles, 14N. Entiendo muchas de ellas, respeto algunas, pero no comparto ninguna. Por una sencilla razón: siento que no me queda más remedio que hacer esta huelga. Me han empujado a hacerla empujándonos contra las cuerdas. Me han forzado a hacerla condenándonos a trabajos forzados. Nos han llevado hasta tal punto de desesperación y desesperanza, de indignación y abandono, de paro y penuria, que no me queda más remedio que parar para pararles, de hacer huelga para tener una esperanza y de indignarme para no sentir que me abandono.
No solo es que quiera hacer huelga, no solo es que creo que debo hacerla, es que siento que tengo que hacerla porque si no la hiciera, ya no podría llamarme a mí mismo ciudadano. Me llamaría vasallo. No pretendo desacreditar a quienes no creen en esta huelga, por favor, que nadie se sienta insultado. Solo digo que si yo no la hiciera, sentiría que estoy faltando a mi deber como miembro de esta sociedad que se desmiembra. He dicho bien: un deber, no solo un derecho.
EL MEJOR MOTIVO PARA HACER HUELGA: NO PODER HACERLA
Etiquetas: huelga | author: jose luis ochoa
Isaac Rosa, en 'eldiario.es'
Puede que haya quien no se ha enterado a estas alturas de que el próximo miércoles hay huelga general. Y no será por culpa de los convocantes, que hacen todo lo que pueden por difundirla, sino más bien del piquete antihuelga, que esta vez parece más discreto que otras veces.
Sorprende el poco ruido que la derecha mediática, política y empresarial está haciendo con la huelga del 14-N, en comparación con lo activos que estuvieron en las últimas convocatorias. No he encontrado en la última semana ni una sola portada protagonizada por los sindicatos. Nada de liberados, subvenciones, restaurantes de lujo, cruceros; nada de la munición con que el piquete antihuelga atacó a CCOO y UGT en las dos últimas huelgas generales.
Como estamos a sólo cinco días del 14-N, se me ocurren varias explicaciones a ese perfil bajo que el piquete antihuelga ha elegido esta vez: a) que se hayan dado cuenta de que sus ataques consiguen el efecto contrario, movilizan más gente (como se vio el 25-S); b) que estén tan entretenidos en sacudir a Artur Mas que no les quedan fuerzas para más golpes; c) que estén muy ocupados preparando la portada del día después, que sin sorpresa dirá “Fracasa la huelga”: o d) que piensen que esta vez no hace falta mucho piquete antihuelga, porque bastante difícil es ya para la mayoría hacer huelga, y no hace falta insistir.
Puede que haya quien no se ha enterado a estas alturas de que el próximo miércoles hay huelga general. Y no será por culpa de los convocantes, que hacen todo lo que pueden por difundirla, sino más bien del piquete antihuelga, que esta vez parece más discreto que otras veces.
Sorprende el poco ruido que la derecha mediática, política y empresarial está haciendo con la huelga del 14-N, en comparación con lo activos que estuvieron en las últimas convocatorias. No he encontrado en la última semana ni una sola portada protagonizada por los sindicatos. Nada de liberados, subvenciones, restaurantes de lujo, cruceros; nada de la munición con que el piquete antihuelga atacó a CCOO y UGT en las dos últimas huelgas generales.
Como estamos a sólo cinco días del 14-N, se me ocurren varias explicaciones a ese perfil bajo que el piquete antihuelga ha elegido esta vez: a) que se hayan dado cuenta de que sus ataques consiguen el efecto contrario, movilizan más gente (como se vio el 25-S); b) que estén tan entretenidos en sacudir a Artur Mas que no les quedan fuerzas para más golpes; c) que estén muy ocupados preparando la portada del día después, que sin sorpresa dirá “Fracasa la huelga”: o d) que piensen que esta vez no hace falta mucho piquete antihuelga, porque bastante difícil es ya para la mayoría hacer huelga, y no hace falta insistir.
LA NECESARIA HUELGA GENERAL
Etiquetas: huelga, indignados | author: jose luis ochoa
Vicenç Navarro, en Dominio Público
Las políticas públicas que el gobierno Rajoy en España y el gobierno Mas en Catalunya están llevando a cabo están afectando muy negativamente al bienestar de la mayoría de la población española, incluyendo la catalana. Sus enormes recortes de gasto y empleo público están deteriorando los servicios públicos del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios sociales, escuelas de infancia (mal llamadas guarderías en España), servicios domiciliarios a las personas con dependencia y servicios de prevención de la exclusión social, entre otros, que configuran la calidad de vida de toda la población, y muy en especial de las clases populares (la clase trabajadora y las clases medias de rentas medianas y bajas), que son las que utilizan predominantemente tales servicios.
Tales gobiernos han reducido también las transferencias públicas tales como las pensiones, de manera tal que los beneficiarios de estas transferencias han visto reducir su capacidad adquisitiva de una manera muy notable. Las pensiones de vejez, que son responsables de que el 64% de los ancianos en España, incluyendo Catalunya, no sean pobres, han perdido poder adquisitivo, resultado de crecer por debajo de la inflación. Como consecuencia, y en contra de lo que se está publicando en los medios de mayor difusión, la pobreza entre los ancianos está aumentando, una situación que no pasaba en España desde hace años. Tal incremento ha sido incluso más acentuado incluso entre los jóvenes e infantes, resultado, en parte, de las reducciones de las ayudas a las familias (ver la colección dirigida por Vicenç Navarro y Mónica Clua, El impacto de la crisis en las familias y en la infancia, Observatorio Social de España, publicado recientemente por Ciencias Sociales Ariel 2012).
Las políticas públicas que el gobierno Rajoy en España y el gobierno Mas en Catalunya están llevando a cabo están afectando muy negativamente al bienestar de la mayoría de la población española, incluyendo la catalana. Sus enormes recortes de gasto y empleo público están deteriorando los servicios públicos del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios sociales, escuelas de infancia (mal llamadas guarderías en España), servicios domiciliarios a las personas con dependencia y servicios de prevención de la exclusión social, entre otros, que configuran la calidad de vida de toda la población, y muy en especial de las clases populares (la clase trabajadora y las clases medias de rentas medianas y bajas), que son las que utilizan predominantemente tales servicios.
Tales gobiernos han reducido también las transferencias públicas tales como las pensiones, de manera tal que los beneficiarios de estas transferencias han visto reducir su capacidad adquisitiva de una manera muy notable. Las pensiones de vejez, que son responsables de que el 64% de los ancianos en España, incluyendo Catalunya, no sean pobres, han perdido poder adquisitivo, resultado de crecer por debajo de la inflación. Como consecuencia, y en contra de lo que se está publicando en los medios de mayor difusión, la pobreza entre los ancianos está aumentando, una situación que no pasaba en España desde hace años. Tal incremento ha sido incluso más acentuado incluso entre los jóvenes e infantes, resultado, en parte, de las reducciones de las ayudas a las familias (ver la colección dirigida por Vicenç Navarro y Mónica Clua, El impacto de la crisis en las familias y en la infancia, Observatorio Social de España, publicado recientemente por Ciencias Sociales Ariel 2012).
LAS LISTAS NEGRAS DE LA POLICÍA
Etiquetas: huelga, movilizacion, poder | author: jose luis ochoa
Alberto Garzón Espinosa
¿Se imaginan ustedes que un día cualquiera reciben, entre el montón de correspondencia, una denuncia policial por haber participado en unos incidentes en los que físicamente era imposible que estuvieran? Suena kafkiano, desde luego. Pero es exactamente lo que le ocurrió a Juan Antonio Aguilar, dirigente de las Juventudes Comunistas (UJCE) y coordinador del área de Juventud de IU en Córdoba.
La denuncia que ha recibido le recrimina ser el organizador de las movilizaciones en solidaridad con los estudiantes del IES Lluis Vives de Valencia, así como participar de forma violenta en dicha movilización. Lo que por suerte salvará a Aguilar será que en esos momentos se encontraba reunido en el Consejo local de la juventud, como las actas de dicha reunión afortunadamente atestiguan.
Pero entonces, ¿por qué recibe este compañero dirigente de IU la denuncia? ¿quién toma la decisión policial de responsabilizar a una persona determinada de un amplio movimiento de protesta? ¿qué objetivo persigue la denuncia?
Algo similar les ocurrió a los tres estudiantes de Barcelona que ya llevan prácticamente un mes detenidos en “prisión preventiva”, o a los sindicalistas que están siendo detenidos en Barcelona y Valencia por el simple hecho de haber participado en la huelga general. Sin duda, estamos asistiendo a un completo proceso de creación -y uso- de las llamadas listas negras.
¿Se imaginan ustedes que un día cualquiera reciben, entre el montón de correspondencia, una denuncia policial por haber participado en unos incidentes en los que físicamente era imposible que estuvieran? Suena kafkiano, desde luego. Pero es exactamente lo que le ocurrió a Juan Antonio Aguilar, dirigente de las Juventudes Comunistas (UJCE) y coordinador del área de Juventud de IU en Córdoba.
La denuncia que ha recibido le recrimina ser el organizador de las movilizaciones en solidaridad con los estudiantes del IES Lluis Vives de Valencia, así como participar de forma violenta en dicha movilización. Lo que por suerte salvará a Aguilar será que en esos momentos se encontraba reunido en el Consejo local de la juventud, como las actas de dicha reunión afortunadamente atestiguan.
Pero entonces, ¿por qué recibe este compañero dirigente de IU la denuncia? ¿quién toma la decisión policial de responsabilizar a una persona determinada de un amplio movimiento de protesta? ¿qué objetivo persigue la denuncia?
Algo similar les ocurrió a los tres estudiantes de Barcelona que ya llevan prácticamente un mes detenidos en “prisión preventiva”, o a los sindicalistas que están siendo detenidos en Barcelona y Valencia por el simple hecho de haber participado en la huelga general. Sin duda, estamos asistiendo a un completo proceso de creación -y uso- de las llamadas listas negras.
HUELLAS (A propósito de huelgas)
Etiquetas: huelga | author: jose luis ochoa
L’Informatiu. Gustavo Duch
Betsabé Espinal caminaba un buen trecho para llegar a la fábrica a las seis de la mañana. Emilio Restrepo, el amo, llegaba cuatro horas más tarde en un coche tirado por caballos ingleses. Betsabé, al entrar, tenía que dejar los zapatos en la puerta porque así lo exigían las normas de la Fábrica de Tejidos de Bello Antioquia en Colombia, cerca de Medellín. Iniciaba una jornada de 12 horas.
Hasta el 20 de febrero de 1920 cuando la joven campesina decidió decir y decidir. Durante 21 días las 400 mujeres de la fábrica decidieron y dijeron no trabajar más frente a las muchas injusticias en el trato laboral recibido: eran víctimas de abuso sexual en manos de los supervisores (siempre masculinos); por el mismo trabajo se les pagaba la mitad que a los hombres; se las inspeccionaba siempre al salir, consideradas sospechosas de robar pertenencias de la fábrica; y se les obligaba a andar descalzas.
Pero dejaron huella.
Betsabé Espinal caminaba un buen trecho para llegar a la fábrica a las seis de la mañana. Emilio Restrepo, el amo, llegaba cuatro horas más tarde en un coche tirado por caballos ingleses. Betsabé, al entrar, tenía que dejar los zapatos en la puerta porque así lo exigían las normas de la Fábrica de Tejidos de Bello Antioquia en Colombia, cerca de Medellín. Iniciaba una jornada de 12 horas.
Hasta el 20 de febrero de 1920 cuando la joven campesina decidió decir y decidir. Durante 21 días las 400 mujeres de la fábrica decidieron y dijeron no trabajar más frente a las muchas injusticias en el trato laboral recibido: eran víctimas de abuso sexual en manos de los supervisores (siempre masculinos); por el mismo trabajo se les pagaba la mitad que a los hombres; se las inspeccionaba siempre al salir, consideradas sospechosas de robar pertenencias de la fábrica; y se les obligaba a andar descalzas.
Pero dejaron huella.
APOYO A LA HUELGA GENERAL DEL 29M
Etiquetas: huelga | author: jose luis ochoa
COMUNICADO DE LA RED DE ECONOMÍA ALTERNATIVA Y SOLIDARIA EN APOYO A LA HUELGA GENERAL CONVOCADA EL 29M
Las redes agrupadas en REAS-Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria, ante la convocatoria de huelga general convocada por los sindicatos y otras organizaciones sociales contra la reforma laboral y los recortes sociales, el próximo día 29 de marzo de 2012, lanzamos este comunicado con el que queremos apoyar esta huelga, como empresas de la economía social y solidaria que apuestan por un modelo alternativo socialmente justo y sostenible de desarrollo, porque son muchos los motivos que obligan a la ciudadanía, a las personas trabajadoras y a los movimientos sociales a movilizarse:
Queremos ser parte de la huelga porque queremos defender la sociedad contra la crisis económica, social, ambiental y de cuidados a la que nos enfrentamos.
Queremos ser parte de la huelga porque sabemos que no hay salida de la crisis si no es colectiva. De quienes dijeron que “refundarían el capitalismo” no podemos esperar otra salida de su crisis que la tierra baldía del empobrecimiento masivo y el miedo.
Queremos participar en esta huelga para proteger el derecho de las personas a tener unas condiciones de trabajo y una remuneración digna, estimulando su desarrollo personal y su toma de responsabilidades, así como para favorecer el acceso al trabajo a las personas desfavorecidas y socialmente excluidas.
Las redes agrupadas en REAS-Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria, ante la convocatoria de huelga general convocada por los sindicatos y otras organizaciones sociales contra la reforma laboral y los recortes sociales, el próximo día 29 de marzo de 2012, lanzamos este comunicado con el que queremos apoyar esta huelga, como empresas de la economía social y solidaria que apuestan por un modelo alternativo socialmente justo y sostenible de desarrollo, porque son muchos los motivos que obligan a la ciudadanía, a las personas trabajadoras y a los movimientos sociales a movilizarse:
Queremos ser parte de la huelga porque queremos defender la sociedad contra la crisis económica, social, ambiental y de cuidados a la que nos enfrentamos.
Queremos ser parte de la huelga porque sabemos que no hay salida de la crisis si no es colectiva. De quienes dijeron que “refundarían el capitalismo” no podemos esperar otra salida de su crisis que la tierra baldía del empobrecimiento masivo y el miedo.
Queremos participar en esta huelga para proteger el derecho de las personas a tener unas condiciones de trabajo y una remuneración digna, estimulando su desarrollo personal y su toma de responsabilidades, así como para favorecer el acceso al trabajo a las personas desfavorecidas y socialmente excluidas.
29 M, ATTAC LLAMA A LA HUELGA SOCIAL Y A LA MOVILIZACIÓN DE TODA LA CIUDADANÍA
Etiquetas: huelga, paro, reforma laboral | author: jose luis ochoa
ATTAC España
El 29 de marzo las organizaciones sindicales del estado español han convocado una Huelga General contra la reforma laboral impuesta por el gobierno de Mariano Rajoy. ATTAC España apoya y extiende la convocatoria de Huelga porque entendemos que es una reivindicación justa y legítima ante el ataque frontal a los derechos de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Esta convocatoria está legitimada por el brutal ataque al derecho laboral, pero en el contexto en que se plantea, añade más razones para que la ciudadanía en su conjunto se sume a ella.
El pasado mes de marzo de 2011 los gobiernos europeos aprobaron el denominado Pacto del Euro sin explicar a la ciudadanía de qué se trataba. En este texto, con la demagógica excusa de buscar soluciones para la salida de la crisis, se recogían “recomendaciones vinculantes” para cada uno de los países miembros. Entre estas recomendaciones figuraban la subida del IVA, el compromiso de reducción del déficit público, la “flexibilización del mercado de trabajo” y otras. Tanto la anterior reforma laboral como la presente son un imperativo europeo, recogido en el Pacto del Euro, para dinamitar los derechos que los trabajadores y trabajadoras hemos conseguido a lo largo del siglo pasado. Todas las medidas recogidas en el texto europeo tienen como nexo común responsabilizar y cargar el coste de la crisis a la ciudadanía en su conjunto, siendo que ésta ha sido generada por los mercados financieros con la complicidad de los gobiernos.
El 29 de marzo las organizaciones sindicales del estado español han convocado una Huelga General contra la reforma laboral impuesta por el gobierno de Mariano Rajoy. ATTAC España apoya y extiende la convocatoria de Huelga porque entendemos que es una reivindicación justa y legítima ante el ataque frontal a los derechos de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Esta convocatoria está legitimada por el brutal ataque al derecho laboral, pero en el contexto en que se plantea, añade más razones para que la ciudadanía en su conjunto se sume a ella.
El pasado mes de marzo de 2011 los gobiernos europeos aprobaron el denominado Pacto del Euro sin explicar a la ciudadanía de qué se trataba. En este texto, con la demagógica excusa de buscar soluciones para la salida de la crisis, se recogían “recomendaciones vinculantes” para cada uno de los países miembros. Entre estas recomendaciones figuraban la subida del IVA, el compromiso de reducción del déficit público, la “flexibilización del mercado de trabajo” y otras. Tanto la anterior reforma laboral como la presente son un imperativo europeo, recogido en el Pacto del Euro, para dinamitar los derechos que los trabajadores y trabajadoras hemos conseguido a lo largo del siglo pasado. Todas las medidas recogidas en el texto europeo tienen como nexo común responsabilizar y cargar el coste de la crisis a la ciudadanía en su conjunto, siendo que ésta ha sido generada por los mercados financieros con la complicidad de los gobiernos.
¿DEJAR ATRÁS A CC. OO. Y UGT?
Etiquetas: huelga, izquierda, lucha de clases, paro, sindicatos | author: jose luis ochoa
Carlos Taibo, en 'Diagonal.web'
La principal razón que da cuenta de la posibilidad de que los sindicatos mayoritarios se vean superados, en su acción, en los meses venideros no es otra que las limitaciones que acosan a CC OO y UGT. Y es que en las direcciones de estos dos sindicatos no se aprecia ninguna capacidad de respuesta que no pase por cumplir burocráticamente con el expediente de las protestas.
El escenario mencionado se ve marcado, en una clave temporal de largo aliento, por un permanente retroceso de los dos sindicatos mayoritarios. En las últimas semanas las cúpulas de éstos se han contentado con demandar del PP algún gesto que les permitiese eludir la convocatoria de una huelga general que, con toda evidencia, preferían esquivar.
Conscientes de su maltrecha capacidad de movilización, son hoy víctimas de su conducta de los dos últimos decenios. Lo malo es que ningún gesto menor contribuirá a cancelar el vigor de lo principal: al tiempo que la negociación colectiva, vital para dar sentido al trabajo de CC OO y UGT, parece herida de muerte y mientras se perciben agresiones contra el propio derecho de huelga, en otro terreno los parados, cada vez más numerosos, a duras penas se sienten reconocidos –no puede ser de otra manera– en los sindicatos mayoritarios.
La desesperación que lo anterior provoca se traduce a menudo en un deseo descarnado de preservar una primacía que se considera en peligro. Al amparo de ese deseo se han multiplicado los codazos y las acusaciones de sectarismo y divisionismo lanzadas contra otras fuerzas sindicales competidoras. A título provisional sólo hay un dato moderadamente halagüeño para CC OO y UGT: faltan las noticias que den cuenta de movimientos serios de contestación en la base de esos sindicatos. Aunque sus direcciones pueden sentirse moderadamente cómodas, es fácil adivinar lo que lo anterior significa de cara al futuro.
La principal razón que da cuenta de la posibilidad de que los sindicatos mayoritarios se vean superados, en su acción, en los meses venideros no es otra que las limitaciones que acosan a CC OO y UGT. Y es que en las direcciones de estos dos sindicatos no se aprecia ninguna capacidad de respuesta que no pase por cumplir burocráticamente con el expediente de las protestas.
El escenario mencionado se ve marcado, en una clave temporal de largo aliento, por un permanente retroceso de los dos sindicatos mayoritarios. En las últimas semanas las cúpulas de éstos se han contentado con demandar del PP algún gesto que les permitiese eludir la convocatoria de una huelga general que, con toda evidencia, preferían esquivar.
Conscientes de su maltrecha capacidad de movilización, son hoy víctimas de su conducta de los dos últimos decenios. Lo malo es que ningún gesto menor contribuirá a cancelar el vigor de lo principal: al tiempo que la negociación colectiva, vital para dar sentido al trabajo de CC OO y UGT, parece herida de muerte y mientras se perciben agresiones contra el propio derecho de huelga, en otro terreno los parados, cada vez más numerosos, a duras penas se sienten reconocidos –no puede ser de otra manera– en los sindicatos mayoritarios.
La desesperación que lo anterior provoca se traduce a menudo en un deseo descarnado de preservar una primacía que se considera en peligro. Al amparo de ese deseo se han multiplicado los codazos y las acusaciones de sectarismo y divisionismo lanzadas contra otras fuerzas sindicales competidoras. A título provisional sólo hay un dato moderadamente halagüeño para CC OO y UGT: faltan las noticias que den cuenta de movimientos serios de contestación en la base de esos sindicatos. Aunque sus direcciones pueden sentirse moderadamente cómodas, es fácil adivinar lo que lo anterior significa de cara al futuro.
PIQUETES DE DERECHAS
Etiquetas: huelga, movilizacion, reforma laboral | author: jose luis ochoa
Miky Corregidor, en 'Palabras de gasolina'
Ayer, tras la confirmación de la convocatoria de huelga general para el día 29 de marzo, las hordas de la derechamás retrógrada comenzaron su campaña de acoso y derribo contra la huelga. Pude comprobarlo en primera persona enTwitter. Por suerte o por desgracia, un tuit mío de apoyo a la huelga tuvo una repercusión considerable, lo cual me hizo recibir la visita de varios cientos de tuiteros, unos con más respeto que otros, criticando la huelga y a mí por apoyarla. Curioso como soy, me dio por hacer un rápido estudio de campo sobre el tipo de perfiles que invadían mitimeline (esperando encontrar empresarios y miembros de NNGG, lo admito), y me encontré con algo curioso: la granmayoría de antihuelguistas eran perfiles de nueva creación, sin apenas seguidores ni comentarios publicados; y todos repetían exactamente los mismos argumentos (es un decir…). La conclusión parece clara: eran perfiles falsos,trolls , creados ad hoc para torpedear la huelga en la red. ¿Espóntaneo, casual? No, algo así no surge de la nada. Una pieza más dentro de una estrategia de desmovilización planificada desde hace tiempo, una campaña perfectamente orquesta… pero con fisuras.
La primera fisura de su estrategia está en la propia reforma laboral. Pretenden disfrazarla de justa y necesaria, cueste lo que cueste. Pero ni una cosa ni la otra, la reforma es tan injusta, tan desequilibrada y antisocial, que es prácticamente imposible hacerla pasar por lo contrario, por más que sus palmeros mediáticos dediquen horas y horas de radio y TV, pseudo-debates, portadas, redes sociales, etc… a intentar lavar el cerebro a la manipulable masa acrítica que deambula por este país. Por cierto, ¿tanto apoyo es gratis? La publicidad es muy cara. Y al PP le están haciendo una campaña publicitaria de primer nivel…¿gratis? Quizá sepamos el precio acordado cuando veamos algunos cargos que se tienen que asignar, empezando por EFE o RTVE.
Ayer, tras la confirmación de la convocatoria de huelga general para el día 29 de marzo, las hordas de la derechamás retrógrada comenzaron su campaña de acoso y derribo contra la huelga. Pude comprobarlo en primera persona enTwitter. Por suerte o por desgracia, un tuit mío de apoyo a la huelga tuvo una repercusión considerable, lo cual me hizo recibir la visita de varios cientos de tuiteros, unos con más respeto que otros, criticando la huelga y a mí por apoyarla. Curioso como soy, me dio por hacer un rápido estudio de campo sobre el tipo de perfiles que invadían mitimeline (esperando encontrar empresarios y miembros de NNGG, lo admito), y me encontré con algo curioso: la granmayoría de antihuelguistas eran perfiles de nueva creación, sin apenas seguidores ni comentarios publicados; y todos repetían exactamente los mismos argumentos (es un decir…). La conclusión parece clara: eran perfiles falsos,trolls , creados ad hoc para torpedear la huelga en la red. ¿Espóntaneo, casual? No, algo así no surge de la nada. Una pieza más dentro de una estrategia de desmovilización planificada desde hace tiempo, una campaña perfectamente orquesta… pero con fisuras.
La primera fisura de su estrategia está en la propia reforma laboral. Pretenden disfrazarla de justa y necesaria, cueste lo que cueste. Pero ni una cosa ni la otra, la reforma es tan injusta, tan desequilibrada y antisocial, que es prácticamente imposible hacerla pasar por lo contrario, por más que sus palmeros mediáticos dediquen horas y horas de radio y TV, pseudo-debates, portadas, redes sociales, etc… a intentar lavar el cerebro a la manipulable masa acrítica que deambula por este país. Por cierto, ¿tanto apoyo es gratis? La publicidad es muy cara. Y al PP le están haciendo una campaña publicitaria de primer nivel…¿gratis? Quizá sepamos el precio acordado cuando veamos algunos cargos que se tienen que asignar, empezando por EFE o RTVE.
¿QUIÉN PUEDE HACER HUELGA HOY?
Etiquetas: huelga, trabajo | author: jose luis ochoa
Visto en 'madrilonia.org'
Los trabajadores abandonaban sus puestos de trabajo y, por tanto, paralizaban la producción, ha sido uno de los instrumentos más importantes para la conquista de derechos sociales y políticos que han beneficiado a toda la sociedad. A lo largo de dos siglos, los trabajadores han conseguido actuar como contrapeso al poder de los sectores más pudientes de la sociedad. Pero la huelga, para ser una herramienta eficaz, siempre dependió de la composición, la trayectoria compartida y la organización de los trabajadores. Por expresarlo claramente, no hay fuerza obrera sin experiencia compartida en la fábrica, en el barrio, en el sindicato, incluso en la parroquia. La organización sindical no ha sido posible sin cierta relación con el trabajo que permitía ser muchos y tener fuerza.
La propuesta de una huelga social no niega las diferentes realidades sindicales actuales, sólo trata de señalar la situación, por una parte, de los muchos trabajadores y trabajadoras que no pueden alcanzar una posición de fuerza, o que tienen un tipo de empleo alejado de los parámetros sindicales Y, por otra, de las distintas formas de producción que no pasan necesariamente por un puesto de trabajo o de una remuneración directa. Hasta la crisis de 1973 (en España posteriormente) el pacto social entre los sindicatos mayoritarios y la patronal, establecía compromisos en los que ambos reconocían ciertos intereses compartidos. Hoy, tras años de reformas laborales, desregulación económica y preponderancia de la economía financiera, este pacto social se ha roto y el equilibrio de fuerzas se ha inclinado hacia un lado. Los trabajadores ya no son un sujeto homogéneo, los grandes empresarios están más interesados en los beneficios financieros y el Estado es incapaz de actuar como garante de una redistribución de las cargas y beneficios de la actividad económica.
La propuesta de una huelga social no niega las diferentes realidades sindicales actuales, sólo trata de señalar la situación, por una parte, de los muchos trabajadores y trabajadoras que no pueden alcanzar una posición de fuerza, o que tienen un tipo de empleo alejado de los parámetros sindicales Y, por otra, de las distintas formas de producción que no pasan necesariamente por un puesto de trabajo o de una remuneración directa. Hasta la crisis de 1973 (en España posteriormente) el pacto social entre los sindicatos mayoritarios y la patronal, establecía compromisos en los que ambos reconocían ciertos intereses compartidos. Hoy, tras años de reformas laborales, desregulación económica y preponderancia de la economía financiera, este pacto social se ha roto y el equilibrio de fuerzas se ha inclinado hacia un lado. Los trabajadores ya no son un sujeto homogéneo, los grandes empresarios están más interesados en los beneficios financieros y el Estado es incapaz de actuar como garante de una redistribución de las cargas y beneficios de la actividad económica.
¿SERÁ 'AGRESIVA' LA RESPUESTA?
Etiquetas: huelga, reforma laboral | author: jose luis ochoa
Isaac Rosa, en 'Público'
Como ya sabemos lo que piensan en la intimidad nuestros gobernantes, cuando creen que el micrófono está cerrado y presumen de agresivos ante sus colegas europeos, estaría bien contar también con micrófonos traicioneros en otros lugares, ahora que ya conocemos la reforma laboral.
Por ejemplo, en los despachos de los sindicatos, para ver qué opinan en la intimidad de lo aprobado ayer. Así veríamos si dicen, parafraseando al ministro: “vamos a hacer una huelga general extremadamente agresiva”. O si, por el contrario, temen convocar una huelga de trámite que sólo sirva para que Rajoy la exhiba en Bruselas como prueba de su dureza.
Para salir de dudas, los sindicatos querrían a su vez contar con otros micrófonos igualmente traicioneros, colocados en los pasillos de las empresas, los vestuarios, junto a la máquina del café o en la puerta a la hora del pitillo. Así sabrían qué piensan en la intimidad los trabajadores: si dicen, como el pillado Rajoy, que “esta reforma le tiene que costar una huelga general al gobierno”; o si se impone el “virgencita, que me quede como estoy”.
No sabemos qué respuesta darán hoy los sindicatos, ni si el ánimo (o desánimo) colectivo da para convocar una huelga general que merezca tal nombre. Aplicando una elemental regla de tres, la convocatoria debería ser automática: si la reforma de 2010 provocó una huelga, la de ayer también debería, pues es una prolongación de aquella, e incluso va más lejos: generaliza el despido de 33 días, y sobre todo facilita el low cost de 20 días, cuya condición de tres trimestres con menos ingresos la cumple cualquier empresa hoy.
Pero las matemáticas de la protesta no son tan sencillas, y desde aquella huelga de 2010 ha llovido mucho. En algún caso para bien, con el 15-M; pero sobre todo ha llovido para mal, y los trabajadores estamos ya calados y tiritando de tanto chaparrón de reformas, recortes, paro y deterioro. Que lo aprobado es un ataque a los derechos laborales, qué duda cabe. Que baste para una movilización que no han logrado las sucesivas vueltas de tuerca de los últimos años, está por ver.
Como ya sabemos lo que piensan en la intimidad nuestros gobernantes, cuando creen que el micrófono está cerrado y presumen de agresivos ante sus colegas europeos, estaría bien contar también con micrófonos traicioneros en otros lugares, ahora que ya conocemos la reforma laboral.
Por ejemplo, en los despachos de los sindicatos, para ver qué opinan en la intimidad de lo aprobado ayer. Así veríamos si dicen, parafraseando al ministro: “vamos a hacer una huelga general extremadamente agresiva”. O si, por el contrario, temen convocar una huelga de trámite que sólo sirva para que Rajoy la exhiba en Bruselas como prueba de su dureza.
Para salir de dudas, los sindicatos querrían a su vez contar con otros micrófonos igualmente traicioneros, colocados en los pasillos de las empresas, los vestuarios, junto a la máquina del café o en la puerta a la hora del pitillo. Así sabrían qué piensan en la intimidad los trabajadores: si dicen, como el pillado Rajoy, que “esta reforma le tiene que costar una huelga general al gobierno”; o si se impone el “virgencita, que me quede como estoy”.
No sabemos qué respuesta darán hoy los sindicatos, ni si el ánimo (o desánimo) colectivo da para convocar una huelga general que merezca tal nombre. Aplicando una elemental regla de tres, la convocatoria debería ser automática: si la reforma de 2010 provocó una huelga, la de ayer también debería, pues es una prolongación de aquella, e incluso va más lejos: generaliza el despido de 33 días, y sobre todo facilita el low cost de 20 días, cuya condición de tres trimestres con menos ingresos la cumple cualquier empresa hoy.
Pero las matemáticas de la protesta no son tan sencillas, y desde aquella huelga de 2010 ha llovido mucho. En algún caso para bien, con el 15-M; pero sobre todo ha llovido para mal, y los trabajadores estamos ya calados y tiritando de tanto chaparrón de reformas, recortes, paro y deterioro. Que lo aprobado es un ataque a los derechos laborales, qué duda cabe. Que baste para una movilización que no han logrado las sucesivas vueltas de tuerca de los últimos años, está por ver.
REPRESIÓN POLICIAL EN ATENAS DURANTE LA HUELGA GENERAL
Etiquetas: grecia, huelga | author: jose luis ochoaLa Policía griega ha lanzado gases lacrimógenos para dispersar a las decenas de miles de manifestantes de izquierda que se habían congregado en el centro de Atenas este miércoles. La gente ha marchado por el centro de la ciudad para protestar contra las medidas antipopulares que ha adoptado el Gobierno de la burguesía helena para recibir el rescate financiero por parte de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según varios testigos presenciales, los policías golpearon al menos a cinco personas que fueron trasladadas en ambulancia a hospitales cercanos. Al menos 14 personas fueron heridas y otras 24 fueron detenidas para ser interrogadas, aseguró la policía.
Un hombre, de unos treinta años, fue hospitalizado en estado crítico debido a los golpes que recibió en la cabeza, informaron fuentes médicas. Varias fuentes informaron de que en las distintas manifestaciones celebradas hoy en Atenas participaron unas 50.000 personas.
Grecia se enfrenta a una nueva huelga general de 24 horas que afecta al transporte urbano, a las conexiones marítimas y ferroviarias, a los vuelos y a los servicios sanitarios y educativos, en protesta contra las políticas de antipopulares y los planes de privatización.
La huelga afecta no sólo a las empresas estatales que el Gobierno quiere privatizar dentro de la estrategia para seguir entregando la economía a los banqueros. Además, los Ayuntamientos, las guarderías, los colegios públicos y los bancos permanecen cerrados.
El tráfico aéreo ha sudo interrumpido varias horas por la participación en la huelga de los controladores aéreos, lo que ha llevado a cancelar o modificar cientos de vuelos. Los barcos y los trenes no se han movido hoy, lo que afectó a las conexiones con las islas y los itinerarios internacionales. Los hospitales públicos atienden sólo casos de emergencia y las operaciones y consultas programados han sido pospuestas. También el servicio de ambulancias funciona con servicios mínimos.
Además Grecia vive un apagón informativo por la participación en el paro de los periodistas de todos los medios, que protestan contra la ola de despidos y las malas condiciones de trabajo en los grandes medios.
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