Juan Martínez Alier, en El Triangle
El decrecimiento sostenible es una teoría que liga economía y medio ambiente y surge de una necesidad. Cada vez somos más humanos en el planeta y cada vez hay menos recursos naturales. Hablamos de ello con Juan Martínez Alier.
¿Cómo evoluciona esta teoría? ¿Arraiga?
La teoría del decrecimiento está creciendo. En septiembre se hará un congreso a Leipzig y se esperan unas 3.000 personas. En el año 1972, André Gorz ya hablaba de ello en Francia. Incluso, un presidente holandés de la Comisión Europea, Sicco Mansholt, lo hizo después de leer un informe del Club de Roma que hablaba del decrecimiento y se sumó a él. No duró ni seis meses. En el año 1979 se publicó en Francia un libro que se titulaba Mañana el decrecimiento, de un economista que vivía en Estados Unidos, Nicholas Georgescu-Roegen.
Esto sería la prehistoria del movimiento. Socialmente, se empezó a hablar de él hacia 2002. Había gente como el antropólogo y economista Serge Latouche que se posicionaba contra la idea del desarrollo como seguimiento obligado delamerican way of life. Les parecía que había una pérdida de cultura, que el mercado lo absorbía todo y se que perdían los sistemas económicos basados en la reciprocidad. Hubo una coincidencia entre economistas ecológicos y otros que vienen de la antropología. Y confluyeron en la idea del crecimiento social sostenible. Ahora hay una crisis brutal, en la cual se reparten muy mal sus costes. El decrecimiento tiene que ser planificado e igualitario, y se tiene que hacer en los países ricos, no en los países pobres.
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"LA GENTE TENDRÍA QUE TRABAJAR EN AQUELLO QUE LE GUSTA Y RECIBIR UNA RENTA CIUDADANA"
Etiquetas: decrecimiento, renta, renta básica, trabajo | author: jose luis ochoaEFECTOS SOCIALES DE LA CRISIS: DETERIORO GENERALIZADO DE LOS ÍNDICES DEL BARÓMETRO SOCIAL
Etiquetas: crisis, decrecimiento, democracia, soluciones | author: jose luis ochoa
Por BSE1
El análisis de 185 indicadores, expresados de forma sintética en una serie de índices estadísticos, muestra un empeoramiento generalizado de las condiciones de vida especialmente entre los años 2010 y 2012.
El Barómetro social de España analiza la evolución de once ámbitos de la realidad social en base a diversos indicadores estadísticos; para cada uno de esos ámbitos se elabora un índice sintético que resume las principales tendencias (para una explicación más detallada ver aquí). Los cambios registrados en los últimos cinco años permite esbozar un diagnóstico global del rumbo de la sociedad española.
La aparente contradicción entre condiciones socioeconómicas y ambientales
Nuestro índice sintético de empleo combina información de acceso a puestos de trabajo y de condiciones laborales (temporalidad, tiempo parcial, salarios y siniestros). A partir de 2008 su evolución muestra un continuo retroceso: la mayor caída del índice se produjo en 2009 (-15,6%) y en 2012 se registró un nuevo e importante paso atrás (-12,6%); en el primer momento la principal consecuencia fue la pérdida de empleo masculino relacionado con el sector de la construcción; en el segundo de un deterioro generalizado que refleja el impacto negativo de la reforma laboral.
Gráfico 1. Variación anual de los índices de Renta y patrimonio, Empleo y Medio Ambiente (2007-2012)

Fuente: Barómetro social de España
Paralelamente, el índice de renta y patrimonio –que sintetiza la evolución de los ingresos, la fiscalidad, las desigualdades y la pobreza- ha registrado también caídas continuas pero en este caso de forma cada vez más pronunciada. En otros términos, el deterioro en términos de renta y patrimonio de la mayor parte de la sociedad ha sido creciente y ha alcanzado su máximo nivel en 2012 (-20,6% respecto al año anterior).
En cambio, el índice sintético de medio ambiente –que resume indicadores de energía, calidad del agua y aire, residuos, agricultura, flora y fauna- mejoró de forma notable al inicio de la crisis (más del 20% en 2008 y 2009). El brusco frenazo de la producción capitalista generó una disminución de las emisiones de CO2 y del consumo energético. Este “decrecimiento salvaje” puso de manifiesto las posibilidades de mejorar la situación medioambiental; sin embargo, se trató de un espejismo coyuntural porque en 2010 y 2012 el índice ha vuelto a empeorar, a pesar del continuo retroceso de la producción medido por el PIB. En estos años vuelve a repuntar la dependencia energética del exterior, las emisiones de CO2 y disminuye el peso de las energías renovables, acosadas por las políticas del gobierno Rajoy.
Consecuencias sobre las condiciones de vida
Veamos cuál ha sido el impacto de la crisis y de las políticas gubernamentales sobre distintos ámbitos de la vida social (ver Gráfico 2).
El índice de igualdad de género valora la situación de mujeres y hombres en el plano laboral, de la salud, la formación y la protección social. A partir de 2008 ha registrado un retroceso constante para las mujeres sólo interrumpido en 2010 (debido a un mayor retroceso masculino en la situación de empleo); en los últimos cinco años ha experimentado una caída del 13%, incrementando la postergación global de la población femenina.
El índice de protección social reúne información sobre el sistema de pensiones, las prestaciones por desempleo, los servicios sociales y el gasto público en este ámbito. Su evolución fue positiva al inicio de la crisis, muy especialmente en 2009, debido a una mejoría de cobertura de las pensiones, los servicios sociales y las prestaciones por desempleo. El gasto en protección social mejoró –aunque de forma decreciente- hasta 2011, pero aún no se conoce la evolución a partir del cambio de gobierno. Sí puede observarse una caída continuada del índice global, que perdió 19% de su valor entre 2010 y 2012, a causa de los importantes retrocesos en el índice de prestaciones de desempleo (-38%) y de pensiones (-29%).
Gráfico 2. Variación anual de los índices de situación y políticas sociales (2007-2012)

Fuente: Barómetro social de España
El índice sintético de vivienda resume indicadores de acceso a la vivienda y de las políticas oficiales en este ámbito. Su evolución ha sido errática: se registraron mejoras en 2008, 2010 y 2011 por un “efecto automático” del fin de la burbuja inmobiliaria: caída de precios de compra y alquiler, incremento del porcentaje de viviendas de protección social (a raíz del freno de la edificación “libre”). Sin embargo, la caída del crédito hipotecario, el incremento de desahucios y lanzamientos judiciales, junto al deterioro del gasto público en el sector impusieron una caída del índice en 2009 y, especialmente, en 2012 (-26%), el peor año de la serie.
Otros dos sectores, educación y salud, han sido escenario de importantes conflictos sociales en los últimos años. En ambos las políticas oficiales han propiciado “recortes” y de organización de servicios, básicamente disminuyendo los recursos disponibles en los sistemas públicos –bajo el mantra de recortar gasto “excesivo” con el fin de pagar los intereses de la deuda pública- y favoreciendo a la oferta privada-concertada. No obstante, las consecuencias de estos cambios no se trasladan de forma inmediata a los resultados producidos por ambos sistemas, que cuentan con una gran inercia y sólo muestran los resultados de los cambios organizativos de forma paulatina.
Debido a ello el índice sintético de educación –que valora el gasto en educación, los resultados escolares y el nivel educativo de la población adulta- muestra una evolución positiva hasta 2011, aunque con valores decrecientes a partir de 2009. Pero en 2012 registra una caída (-2%), la primera que se observa en nuestra serie iniciada en 1994. El retroceso se debe principalmente a la caída del gasto público destinado a educación, y podrá ser mayor cuando se publiquen y computen los resultados escolares correspondientes a 2012.
Por su parte, el índice sintético de salud –que valora los recursos destinados a este ámbito, la morbilidad y hábitos de vida además de la mortalidad y esperanza de vida- es el único que presenta una mejora en todos los años comprendidos entre 2007 y 2012, aunque en este último año prácticamente se ha congelado y por primera vez se registra un empeoramiento de la esperanza de vida y un aumento de la tasa bruta de mortalidad.
En definitiva, con la excepción parcial del ámbito salud, todos los índices sintéticos elaborados por el Barómetro social muestran que en 2012 se ha producido un retroceso significativo en las condiciones de vida, de un nivel desconocido en la serie estadística iniciada en 1994. Más allá de las especulaciones gubernamentales acerca del “final de la crisis” y el “inicio de la recuperación” parece claro que un par de décimas de incrementos del PIB o unos pocos puestos de trabajo más resultan del todo insuficientes para superar el deterioro producido en los distintos ámbitos de la vida social por las políticas escogidas para afrontar esta crisis.
El análisis de 185 indicadores, expresados de forma sintética en una serie de índices estadísticos, muestra un empeoramiento generalizado de las condiciones de vida especialmente entre los años 2010 y 2012.
El Barómetro social de España analiza la evolución de once ámbitos de la realidad social en base a diversos indicadores estadísticos; para cada uno de esos ámbitos se elabora un índice sintético que resume las principales tendencias (para una explicación más detallada ver aquí). Los cambios registrados en los últimos cinco años permite esbozar un diagnóstico global del rumbo de la sociedad española.
La aparente contradicción entre condiciones socioeconómicas y ambientales
Nuestro índice sintético de empleo combina información de acceso a puestos de trabajo y de condiciones laborales (temporalidad, tiempo parcial, salarios y siniestros). A partir de 2008 su evolución muestra un continuo retroceso: la mayor caída del índice se produjo en 2009 (-15,6%) y en 2012 se registró un nuevo e importante paso atrás (-12,6%); en el primer momento la principal consecuencia fue la pérdida de empleo masculino relacionado con el sector de la construcción; en el segundo de un deterioro generalizado que refleja el impacto negativo de la reforma laboral.
Gráfico 1. Variación anual de los índices de Renta y patrimonio, Empleo y Medio Ambiente (2007-2012)

Fuente: Barómetro social de España
Paralelamente, el índice de renta y patrimonio –que sintetiza la evolución de los ingresos, la fiscalidad, las desigualdades y la pobreza- ha registrado también caídas continuas pero en este caso de forma cada vez más pronunciada. En otros términos, el deterioro en términos de renta y patrimonio de la mayor parte de la sociedad ha sido creciente y ha alcanzado su máximo nivel en 2012 (-20,6% respecto al año anterior).
En cambio, el índice sintético de medio ambiente –que resume indicadores de energía, calidad del agua y aire, residuos, agricultura, flora y fauna- mejoró de forma notable al inicio de la crisis (más del 20% en 2008 y 2009). El brusco frenazo de la producción capitalista generó una disminución de las emisiones de CO2 y del consumo energético. Este “decrecimiento salvaje” puso de manifiesto las posibilidades de mejorar la situación medioambiental; sin embargo, se trató de un espejismo coyuntural porque en 2010 y 2012 el índice ha vuelto a empeorar, a pesar del continuo retroceso de la producción medido por el PIB. En estos años vuelve a repuntar la dependencia energética del exterior, las emisiones de CO2 y disminuye el peso de las energías renovables, acosadas por las políticas del gobierno Rajoy.
Consecuencias sobre las condiciones de vida
Veamos cuál ha sido el impacto de la crisis y de las políticas gubernamentales sobre distintos ámbitos de la vida social (ver Gráfico 2).
El índice de igualdad de género valora la situación de mujeres y hombres en el plano laboral, de la salud, la formación y la protección social. A partir de 2008 ha registrado un retroceso constante para las mujeres sólo interrumpido en 2010 (debido a un mayor retroceso masculino en la situación de empleo); en los últimos cinco años ha experimentado una caída del 13%, incrementando la postergación global de la población femenina.
El índice de protección social reúne información sobre el sistema de pensiones, las prestaciones por desempleo, los servicios sociales y el gasto público en este ámbito. Su evolución fue positiva al inicio de la crisis, muy especialmente en 2009, debido a una mejoría de cobertura de las pensiones, los servicios sociales y las prestaciones por desempleo. El gasto en protección social mejoró –aunque de forma decreciente- hasta 2011, pero aún no se conoce la evolución a partir del cambio de gobierno. Sí puede observarse una caída continuada del índice global, que perdió 19% de su valor entre 2010 y 2012, a causa de los importantes retrocesos en el índice de prestaciones de desempleo (-38%) y de pensiones (-29%).
Gráfico 2. Variación anual de los índices de situación y políticas sociales (2007-2012)

Fuente: Barómetro social de España
El índice sintético de vivienda resume indicadores de acceso a la vivienda y de las políticas oficiales en este ámbito. Su evolución ha sido errática: se registraron mejoras en 2008, 2010 y 2011 por un “efecto automático” del fin de la burbuja inmobiliaria: caída de precios de compra y alquiler, incremento del porcentaje de viviendas de protección social (a raíz del freno de la edificación “libre”). Sin embargo, la caída del crédito hipotecario, el incremento de desahucios y lanzamientos judiciales, junto al deterioro del gasto público en el sector impusieron una caída del índice en 2009 y, especialmente, en 2012 (-26%), el peor año de la serie.
Otros dos sectores, educación y salud, han sido escenario de importantes conflictos sociales en los últimos años. En ambos las políticas oficiales han propiciado “recortes” y de organización de servicios, básicamente disminuyendo los recursos disponibles en los sistemas públicos –bajo el mantra de recortar gasto “excesivo” con el fin de pagar los intereses de la deuda pública- y favoreciendo a la oferta privada-concertada. No obstante, las consecuencias de estos cambios no se trasladan de forma inmediata a los resultados producidos por ambos sistemas, que cuentan con una gran inercia y sólo muestran los resultados de los cambios organizativos de forma paulatina.
Debido a ello el índice sintético de educación –que valora el gasto en educación, los resultados escolares y el nivel educativo de la población adulta- muestra una evolución positiva hasta 2011, aunque con valores decrecientes a partir de 2009. Pero en 2012 registra una caída (-2%), la primera que se observa en nuestra serie iniciada en 1994. El retroceso se debe principalmente a la caída del gasto público destinado a educación, y podrá ser mayor cuando se publiquen y computen los resultados escolares correspondientes a 2012.
Por su parte, el índice sintético de salud –que valora los recursos destinados a este ámbito, la morbilidad y hábitos de vida además de la mortalidad y esperanza de vida- es el único que presenta una mejora en todos los años comprendidos entre 2007 y 2012, aunque en este último año prácticamente se ha congelado y por primera vez se registra un empeoramiento de la esperanza de vida y un aumento de la tasa bruta de mortalidad.
En definitiva, con la excepción parcial del ámbito salud, todos los índices sintéticos elaborados por el Barómetro social muestran que en 2012 se ha producido un retroceso significativo en las condiciones de vida, de un nivel desconocido en la serie estadística iniciada en 1994. Más allá de las especulaciones gubernamentales acerca del “final de la crisis” y el “inicio de la recuperación” parece claro que un par de décimas de incrementos del PIB o unos pocos puestos de trabajo más resultan del todo insuficientes para superar el deterioro producido en los distintos ámbitos de la vida social por las políticas escogidas para afrontar esta crisis.
Carlos Taibo: "TENEMOS QUE BUSCAR UNA SALIDA DEL CAPITALISMO, NO DE LA CRISIS"
Etiquetas: capitalismo, crisis, decrecimiento, democracia, soluciones | author: jose luis ochoa
ENTREVISTA A CARLOS TAIBO
“Vivir mejor con menos” podría parecer una frase paradójica para muchos de nosotros, no así para Carlos Taibo (Madrid, 1956). Profesor de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid y escritor con cerca de 40 libros publicados, es la figura más visible en nuestro país de lo que se ha dado en llamar Teoría del Decrecimiento. Con el economista francés Serge Latouche como ideólogo más relevante del movimiento, rechaza el incremento del PIB de un país como medida de la evolución del bienestar de sus ciudadanos y critica la obsesión de políticos y economistas por el crecimiento de este a toda costa. Si brillantes científicos como Steven Cowley nos proponen un modelo de bienestar basado en la idea de desarrollo sostenible, apoyado en el avance de fuentes de energía limpias y baratas; los pensadores del decrecimiento auguran un futuro menos halagüeño y la urgencia de tomar medidas para evitar la catástrofe.
Rechazando la idea de desarrollo sostenible, contemplan la proximidad de un colapso de la economía global provocado por el agotamiento de recursos energéticos, el deterioro del medio ambiente y la cada vez mayor presión demográfica. No por ello caen en el pesimismo gratuito y proponen, además de una reducción de la actividad económica, una recuperación de hábitos de vida, relaciones sociales y valores basados en principios diferentes a los actuales. Se trata de hacer de esta posible situación, a priori complicada, el punto de partida para un nuevo modo de vida más feliz.
Sea cual sea el escenario o la corriente de pensamiento con la que cada uno se sienta más identificado, ¡no podrán decir que nunca oyeron hablar de esto!
Esta vez la cita era en la librería Hotel Kafka de Madrid. A nuestra llegada, Guillermo y Eduardo (a los que dejamos sin siesta y estaremos eternamente agradecidos por ello) ya tenían el salón con vistas a la calle Hortaleza preparado, ¡café incluido!
20 TIPOS DE PAPEL PARA LIMPIARNOS EL CULO
Etiquetas: decrecimiento | author: jose luis ochoa
Iguázel, elhombre, en El Periódico de Aragón
La sinrazón del capitalismo es cotidiana, sólo hace falta ir a un supermercado. Es un tablero de un juego de estrategia sin zonas francas. Los alimentos de primera necesidad están dispersos por todo el establecimiento para que no dejes nada sin recorrer. En las estanterías, los productos básicos donde cueste más cogerlos. Los espacios más visibles están reservados para provocar la compra de productos sobre los que el supermercado tiene mayor margen de beneficios. Los precios terminados en 5,7 y 9 atraen más al consumidor. Los carritos se desvían hacia la izquierda, lo que hace que los sujetemos con la mano de ese lado y así la derecha queda libre para alcanzar cómodamente los productos. Y luego la jungla con todas las miles de referencias para que consumas, como un parque Disney de diario para ricos. Quizás lo único bueno de la precariedad es que te hace menos vulnerable al merchandising. Eso si todavía tienes la suerte de ser de los pobres menos pobres que pueden entrar a un supermercado aunque sólo sea a comprar lo básico y no eres de los que esperan fuera a recoger lo sobrante. Que gracioso que el mercado se llame libre cuando todos sus intentos son de esclavizarnos.
Vinagre de vino de toda la vida. Qué ordinariez. Lo que mola ahora es tener un vinagre para cada ocasión, de Jerez Pedro Ximénez, de Módena, a las finas hierbas, al ajo, de sidra, de Albariño al limón, de frambuesa, de manzana ecológica, de vino con estragón...y luego las cremas de vinagre. El aceite de oliva es una cutrez si no es al aroma de la trufa negra y viene en un bote de spray. Decenas de productos de soja: aliños para ensaladas, queso, leche, galletas, pasta, bebidas, panes, cereales, postres, yogures... Es lo que tiene que Estados Unidos tuviera excedente de este producto y nos lo consiguiera encasquetar como saludable. Ya podíamos hacer lo mismo nosotros con el mejillón cebra o el caracol manzana, por ejemplo. Yo hasta que no saquen las barritas dietéticas sabor morcilla no hago dieta. Emprendedores, ahí tenéis una idea de negocio. Comprar la lechuga entera es una cosa demodé. Nada que ver con esas bolsas de ensalada preparada. Se les dice preparada porque están preparadas para ponerse mustias nada más entrar en tu casa. Y cómo vivir sin las bayas de Goji. Es indispensable tener 63 tipos de leche y 304 clases de yogures. Cientos de tipos de platos congelados y tantas clases de galletas que podríamos estar comiendo todos los días una distinta.
La sinrazón del capitalismo es cotidiana, sólo hace falta ir a un supermercado. Es un tablero de un juego de estrategia sin zonas francas. Los alimentos de primera necesidad están dispersos por todo el establecimiento para que no dejes nada sin recorrer. En las estanterías, los productos básicos donde cueste más cogerlos. Los espacios más visibles están reservados para provocar la compra de productos sobre los que el supermercado tiene mayor margen de beneficios. Los precios terminados en 5,7 y 9 atraen más al consumidor. Los carritos se desvían hacia la izquierda, lo que hace que los sujetemos con la mano de ese lado y así la derecha queda libre para alcanzar cómodamente los productos. Y luego la jungla con todas las miles de referencias para que consumas, como un parque Disney de diario para ricos. Quizás lo único bueno de la precariedad es que te hace menos vulnerable al merchandising. Eso si todavía tienes la suerte de ser de los pobres menos pobres que pueden entrar a un supermercado aunque sólo sea a comprar lo básico y no eres de los que esperan fuera a recoger lo sobrante. Que gracioso que el mercado se llame libre cuando todos sus intentos son de esclavizarnos.
Vinagre de vino de toda la vida. Qué ordinariez. Lo que mola ahora es tener un vinagre para cada ocasión, de Jerez Pedro Ximénez, de Módena, a las finas hierbas, al ajo, de sidra, de Albariño al limón, de frambuesa, de manzana ecológica, de vino con estragón...y luego las cremas de vinagre. El aceite de oliva es una cutrez si no es al aroma de la trufa negra y viene en un bote de spray. Decenas de productos de soja: aliños para ensaladas, queso, leche, galletas, pasta, bebidas, panes, cereales, postres, yogures... Es lo que tiene que Estados Unidos tuviera excedente de este producto y nos lo consiguiera encasquetar como saludable. Ya podíamos hacer lo mismo nosotros con el mejillón cebra o el caracol manzana, por ejemplo. Yo hasta que no saquen las barritas dietéticas sabor morcilla no hago dieta. Emprendedores, ahí tenéis una idea de negocio. Comprar la lechuga entera es una cosa demodé. Nada que ver con esas bolsas de ensalada preparada. Se les dice preparada porque están preparadas para ponerse mustias nada más entrar en tu casa. Y cómo vivir sin las bayas de Goji. Es indispensable tener 63 tipos de leche y 304 clases de yogures. Cientos de tipos de platos congelados y tantas clases de galletas que podríamos estar comiendo todos los días una distinta.
¿QUÉ DIRÍA KEYNES ANTE LA CRISIS ECONÓMICA ACTUAL?
Etiquetas: crisis, decrecimiento, democracia, derechos humanos | author: jose luis ochoa
John Gray, especial para la BBC
El influyente economista de Cambridge ha sido una de las figuras claves en los debates que se han generado después del golpe económico de 2007-2008.
Keynes era un ingeniero social que planteó usar el poder del gobierno para sacar a la economía de la devastadora depresión de los años '30.
Así es como los discípulos de Keynes lo ven ahora. El culto de la austeridad, advierten, olvidó el aporte más importante de Keynes: recortar el gasto del gobierno cuando el crédito es escaso solo hunde la economía en una recesión más profunda.
Lo que se necesita ahora, creen, es lo que Keynes instó en los años '30: los gobiernos deben estar dispuestos a pedir más dinero prestado, imprimir más billetes e invertir en obras públicas con el fin de reactivar el crecimiento.
Pero, ¿sería Keynes lo que hoy se describe como un keynesiano? ¿Creería esta sutil y sumamente escéptica mente que formuló esas políticas hace mucho tiempo, y que funcionaron en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que aún podrían resolver nuestros problemas ahora?
El influyente economista de Cambridge ha sido una de las figuras claves en los debates que se han generado después del golpe económico de 2007-2008.
Keynes era un ingeniero social que planteó usar el poder del gobierno para sacar a la economía de la devastadora depresión de los años '30.
Así es como los discípulos de Keynes lo ven ahora. El culto de la austeridad, advierten, olvidó el aporte más importante de Keynes: recortar el gasto del gobierno cuando el crédito es escaso solo hunde la economía en una recesión más profunda.
Lo que se necesita ahora, creen, es lo que Keynes instó en los años '30: los gobiernos deben estar dispuestos a pedir más dinero prestado, imprimir más billetes e invertir en obras públicas con el fin de reactivar el crecimiento.
Pero, ¿sería Keynes lo que hoy se describe como un keynesiano? ¿Creería esta sutil y sumamente escéptica mente que formuló esas políticas hace mucho tiempo, y que funcionaron en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que aún podrían resolver nuestros problemas ahora?
Más allá de la economía
10 RASGOS INDICATIVOS DE QUE ESTÁS ATRAPADO POR EL SISTEMA
Etiquetas: capitalismo, decrecimiento, empleo | author: jose luis ochoa
Francisco Alcaide Hernández
Hablar de Sistema es hablar de Poder (con mayúsculas); y Poder es una cosa: Capacidad de Decisión: lo que se dice se hace. Quien tiene el Poder, manda, y el Poder está asociado al Dinero. El Dinero mueve el mundo.
Pero hay una manera mejor de Mandar, sin que el otro se sienta mandado. Tener Poder y ejercerlo absolutamente de manera vertical, puede dar lugar a revoluciones y algaradas que no interesa.
Por eso, "no hay mejor esclavo que aquel que se cree falsamente libre", como decía Goethe. De eso se trata, de que no te enteres. Lo sutil funciona mucho mejor. Te haré creer lo contrario a lo que deseo. El Sistema siempre se ha nutrido de esclavos. La maquinaria de la esclavitud se basa en que muchos trabajan para unos pocos. Desde mi punto de vista hoy día existe más esclavitud que en el pasado, pero a diferencia de épocas pretéritas, las cadenas son invisibles. Bien podría decirse que "estamos tan mentidos que hasta la verdad parece mentira" (te recomiendo leer Información opinada y opinión desinformada).
Aquí van 10 rasgos indicativos de que estás atrapado por el Sistema:
Hablar de Sistema es hablar de Poder (con mayúsculas); y Poder es una cosa: Capacidad de Decisión: lo que se dice se hace. Quien tiene el Poder, manda, y el Poder está asociado al Dinero. El Dinero mueve el mundo.
Pero hay una manera mejor de Mandar, sin que el otro se sienta mandado. Tener Poder y ejercerlo absolutamente de manera vertical, puede dar lugar a revoluciones y algaradas que no interesa.
Por eso, "no hay mejor esclavo que aquel que se cree falsamente libre", como decía Goethe. De eso se trata, de que no te enteres. Lo sutil funciona mucho mejor. Te haré creer lo contrario a lo que deseo. El Sistema siempre se ha nutrido de esclavos. La maquinaria de la esclavitud se basa en que muchos trabajan para unos pocos. Desde mi punto de vista hoy día existe más esclavitud que en el pasado, pero a diferencia de épocas pretéritas, las cadenas son invisibles. Bien podría decirse que "estamos tan mentidos que hasta la verdad parece mentira" (te recomiendo leer Información opinada y opinión desinformada).
Aquí van 10 rasgos indicativos de que estás atrapado por el Sistema:
"TODOS LOS APARATOS ELECTRÓNICOS ESTÁN PROGRAMADOS PARA MORIR"
Etiquetas: consumismo, corrupción, decrecimiento, desarrollo, dinero, ecología, entrevista | author: jose luis ochoa
Ima Sanchís, en 'La Vanguardia'
Cuando me enseña el documento policial con el contenido del mensaje que recibió se me ponen los pelos de punta: no sólo amenaza su vida si sigue adelante con la comercialización de su bombilla, sino también la de sus hijos. Benito ha fabricado con un grupo de ingenieros una bombilla para durar toda la vida (garantía de 25 años), es decir, sin esa fecha deestropeado programada que comparten, por pura cuestión de lucro, todos los aparatos electrónicos. Por eso este empecinado quiere ir más allá y ha creado el movimiento Sin Obsolescencia Programada(SOP). Un tema sobre el que es muy recomendable el documental de Cosima Dannoritzer Comprar, tirar, comprar.
Y un buen día dejó de funcionar...
Se llama obsolescencia programada: los fabricantes de todo tipo de aparatos electrónicos los programan para que duren un tiempo determinado.
Eso no pasaba en tiempos de mi abuela.
Antes un frigorífico duraba treinta años, ahora seis. Unas medias de nailon prácticamente irrompibles se dejaron de fabricar.
¿Quién inventó esa atrocidad?
La revolución industrial. El concepto se desarrolló entre 1920 y 1930. Antes, un empresario o sus suministradores de materia prima montaban su negocio con dinero familiar. Entonces los bancos les dijeron: "Amplíen su negocio, vendan más, yo les dejo el dinero".
Cuando me enseña el documento policial con el contenido del mensaje que recibió se me ponen los pelos de punta: no sólo amenaza su vida si sigue adelante con la comercialización de su bombilla, sino también la de sus hijos. Benito ha fabricado con un grupo de ingenieros una bombilla para durar toda la vida (garantía de 25 años), es decir, sin esa fecha deestropeado programada que comparten, por pura cuestión de lucro, todos los aparatos electrónicos. Por eso este empecinado quiere ir más allá y ha creado el movimiento Sin Obsolescencia Programada(SOP). Un tema sobre el que es muy recomendable el documental de Cosima Dannoritzer Comprar, tirar, comprar.
Y un buen día dejó de funcionar...
Se llama obsolescencia programada: los fabricantes de todo tipo de aparatos electrónicos los programan para que duren un tiempo determinado.
Eso no pasaba en tiempos de mi abuela.
Antes un frigorífico duraba treinta años, ahora seis. Unas medias de nailon prácticamente irrompibles se dejaron de fabricar.
¿Quién inventó esa atrocidad?
La revolución industrial. El concepto se desarrolló entre 1920 y 1930. Antes, un empresario o sus suministradores de materia prima montaban su negocio con dinero familiar. Entonces los bancos les dijeron: "Amplíen su negocio, vendan más, yo les dejo el dinero".
EN Y PARA EL DECRECIMIENTO
Etiquetas: consumismo, decrecimiento | author: jose luis ochoa
Enrique Javier Díez Gutiérrez
El decrecimiento es un concepto político, una forma de entender la organización social, económica y política que se enfrenta radicalmente con el sistema capitalista en que nos movemos, planteando que este sistema no es ni el único ni el mejor.
“Las cosas no son así. Están así y podemos cambiarlas” (Paulo Freire). Hay otra manera de hacer las cosas, otra manera de vivir: supeditar el mercado a la sociedad, sustituir la competencia por la cooperación, acomodar la economía a la economía de la naturaleza y del sustento de las necesidades básicas. El decrecimiento nos lleva a vivir mejor con menos: menos comida basura, menos estrés, menos pleitesía al consumo.
El decrecimiento es un concepto paraguas en construcción, un espacio donde desarrollar experiencias alternativas. Y es tarea de todos y todas llenarlo de contenido, imaginar la sociedad futura. Ahora bien, es necesario no malinterpretar la palabra decrecimiento. No se trata de vivir todos en la miseria, ni renunciar a las conquistas de la ciencia y la técnica y volver a vivir alumbrándonos con velas y yendo en burro. Son caricaturas que nada tienen que ver con lo que significa el decrecimiento.
El decrecimiento es un concepto político, una forma de entender la organización social, económica y política que se enfrenta radicalmente con el sistema capitalista en que nos movemos, planteando que este sistema no es ni el único ni el mejor.
“Las cosas no son así. Están así y podemos cambiarlas” (Paulo Freire). Hay otra manera de hacer las cosas, otra manera de vivir: supeditar el mercado a la sociedad, sustituir la competencia por la cooperación, acomodar la economía a la economía de la naturaleza y del sustento de las necesidades básicas. El decrecimiento nos lleva a vivir mejor con menos: menos comida basura, menos estrés, menos pleitesía al consumo.
El decrecimiento es un concepto paraguas en construcción, un espacio donde desarrollar experiencias alternativas. Y es tarea de todos y todas llenarlo de contenido, imaginar la sociedad futura. Ahora bien, es necesario no malinterpretar la palabra decrecimiento. No se trata de vivir todos en la miseria, ni renunciar a las conquistas de la ciencia y la técnica y volver a vivir alumbrándonos con velas y yendo en burro. Son caricaturas que nada tienen que ver con lo que significa el decrecimiento.
DECRECIMIENTO JUSTO O BARBARIE
Etiquetas: decrecimiento, desarrollo, dinero, economia rural, especulacion, estado de bienestar | author: jose luis ochoa
Yayo Herrero y Luis González Reyes, miembros de Ecologistas en Acción
Si los problemas que afrontamos están causados por una extracción excesiva de recursos, por la ingente generación de residuos, por la incautación excesiva de los tiempos para la vida por parte del mercado y por una acumulación obscena de riqueza por una parte de la humanidad; si los problemas que colocan la vida, tal y como la conocemos, en situación de riesgo vienen dados por la extralimitación, es fácil imaginar por dónde tendrán que ir las soluciones.
Si el planeta está sujeto a límites, en su seno nada puede crecer indefinidamente. El ineludible hecho de que el sistema económico se encuentre dentro de la biosfera, de que requiera materiales y energía, y de que emita residuos y calor, implica que no puede sostenerse sobre el crecimiento ilimitado. El camino hacia la sostenibilidad pasa forzosamente por la disminución de la extracción y la generación de residuos de las poblaciones que más lo hacemos.
TRANSPORTE Y DECRECIMIENTO
Etiquetas: decrecimiento, medio ambiente, transporte | author: jose luis ochoa
Visto en 'Decrecimiento.info'
Tratar el tema de la Automoción desde un punto de vista decrecentista y referido a los hábitos de consumo requiere cuestionar previamente el desarrollo económico como está entendido en la actualidad y por tanto el mito por el cual se afirma que las infraestructuras de transporte son estratégicas para dicho desarrollo.
Lo que llamamos transporte, esto es, el movimiento horizontal masivo de personas y mercancías, es en su esencia una anomalía en el orden natural, que la Naturaleza no resiste. Aceptar esta realidad es imprescindible para entender las conflictivas relaciones que aparecen en todas partes entre medio ambiente y transporte. En realidad, a partir de un cierto punto, lo que se presenta es una elección: o medio ambiente, o transporte. La conciliación no es posible. No existe el transporte mecanizado masivo respetuoso con el entorno, ni la movilidad sostenible, si se está aludiendo a la movilidad motorizada masiva. Esas nociones son simples construcciones publicitarias, imprescindibles para tranquilizar a la población frente al crecimiento indefinido del transporte, y a sus visibles consecuencias. (“La enfermedad del transporte”, Antonio Stevan).
Tratar el tema de la Automoción desde un punto de vista decrecentista y referido a los hábitos de consumo requiere cuestionar previamente el desarrollo económico como está entendido en la actualidad y por tanto el mito por el cual se afirma que las infraestructuras de transporte son estratégicas para dicho desarrollo.
Lo que llamamos transporte, esto es, el movimiento horizontal masivo de personas y mercancías, es en su esencia una anomalía en el orden natural, que la Naturaleza no resiste. Aceptar esta realidad es imprescindible para entender las conflictivas relaciones que aparecen en todas partes entre medio ambiente y transporte. En realidad, a partir de un cierto punto, lo que se presenta es una elección: o medio ambiente, o transporte. La conciliación no es posible. No existe el transporte mecanizado masivo respetuoso con el entorno, ni la movilidad sostenible, si se está aludiendo a la movilidad motorizada masiva. Esas nociones son simples construcciones publicitarias, imprescindibles para tranquilizar a la población frente al crecimiento indefinido del transporte, y a sus visibles consecuencias. (“La enfermedad del transporte”, Antonio Stevan).
DECRECIMIENTO, TE GUSTE O NO
Etiquetas: decrecimiento, soluciones, sostenibilidad | author: jose luis ochoaSerge Latouche, en 'Diagonal Web'
Según este economista, el decrecimiento ya está teniendo lugar. Pero no es lo mismo buscar el decrecimiento que sufrirlo
Los partidarios del decrecimiento escuchan a menudo cosas como "¡el decrecimiento ya está teniendo lugar!". Es un poco apresurado. Nuestro crecimiento puede ser débil, pero todavía no hemos entrado en crecimiento negativo. Con un PIB demil billones de euros, un 1% de crecimiento sigue siendo diez billones, lo que equivale al 10% del PIB de un país con sólo cien billones de euros (niveles en los que se mueven los países del Sur). Esto sigue siendo demasiado para la regeneración de la biosfera. Pero, lo que es más importante, un proyecto de sociedad de decrecimiento es radicalmente diferente al crecimiento negativo. Lo primero sería comparable a un austero tratamiento al que nos sometemos voluntariamente para mejorar nuestro bienestar ante la amenaza de la obesidad por un consumo excesivo. Lo segundo sería una dieta forzosa que nos puede matar de hambre. Se ha dicho una y otra vez: no hay nada peor que una sociedad de crecimiento sin crecimiento.
Sabemos que si el crecimiento simplemente se ralentiza, nuestras sociedades se sumen en la confusión por causa del paro, el aumento de la brecha entre los ricos y los pobres, el descenso del poder adquisitivo de los más pobres de la sociedad y por el abandono de los programas sociales, sanitarios, educativos, culturales y medioambientales que aseguran un mínimo nivel de vida. Si tenemos que cambiar de dirección, este será el retroceso social y cultural al que nos tendremos que enfrentar. En una conferencia de 1974 titulada Su ecologismo y el nuestro, André Gorz afirmó: "Esta caída en el crecimiento y la producción que hubiera podido ser buena en otro sistema (menos coches, menos ruido, más aire, jornadas laboralesmás cortas, etc.) tendrá efectos completamente negativos: la producción contaminante se convertirá en un producto de lujo fuera del alcance de las masas, aunque seguirá estando al alcance de quienes se lo puedan permitir; las desigualdades crecerán, los pobres serán relativamente más pobres y los ricos, más ricos".
LAS MENTIRAS DE LA AUSTERIDAD Y LA RECUPERACIÓN
Etiquetas: decrecimiento, soluciones, sostenibilidad | author: jose luis ochoa
FRENTE A LA SOCIEDAD DEL CRECIMIENTO SIN CRECIMIENTO, EL AUTOR PLANTEA UNA ENTRADA EN LA SOCIEDAD DEL DECRECIMIENTO, O DE PROSPERIDAD SIN CRECIMIENTO
Serge Latuche, en 'Diagonal Web'
La “ricuperación” es lo que se propuso en la cumbre del G20 de Toronto, un programa que anunció simultáneamente la recuperación y la austeridad. El acuerdo final de esa cumbre se hizo bajo una síntesis errada: la reanudación de la economía controlada por el rigor y la austeridad medida por la recuperación. La ministra de Economía francesa, que no era todavía presidenta del FMI, Christine Lagarde, se arriesgó entonces al neologismo “ricuperación”, una contracción de los términos rigor y recuperación.
Rechazo de la austeridad
La crisis griega se inscribe en el contexto más amplio de la crisis del euro y de una crisis de Europa. Y por supuesto de una crisis de la civilización de la sociedad de consumo, una crisis que une crisis financiera, económica, social, cultural y ecológica. Mi convicción es que resolviendo la crisis de Europa y del euro, si no la crisis de la civilización consumista, resolveremos la crisis griega, pero manteniendo Grecia a golpes de préstamos condicionados por curas de austeridad, no salvaremos ni a Grecia, ni a Europa y habremos hundido los pueblos en la desesperación.
Rechazar la austeridad es levantar dos tabúes que son la base de la construcción europea: la inflación y el proteccionismo. Las políticas arancelarias sistemáticas de construcción y reconstrucción del aparato productivo, de defensa de actividades nacionales y de protección social, y las de financiación del déficit presupuestario por un recurso razonado a la emisión de moneda engendrando aquella inflación moderada preconizada por Keynes, acompañaron el crecimiento de las economías occidentales de la posguerra, –a decir verdad el único periodo en la historia moderna en el que las clases trabajadoras gozaron de un bienestar relativo–. Estas dos herramientas fueron proscritas por la contrarrevolución neoliberal.
Serge Latuche, en 'Diagonal Web'
La “ricuperación” es lo que se propuso en la cumbre del G20 de Toronto, un programa que anunció simultáneamente la recuperación y la austeridad. El acuerdo final de esa cumbre se hizo bajo una síntesis errada: la reanudación de la economía controlada por el rigor y la austeridad medida por la recuperación. La ministra de Economía francesa, que no era todavía presidenta del FMI, Christine Lagarde, se arriesgó entonces al neologismo “ricuperación”, una contracción de los términos rigor y recuperación.
Rechazo de la austeridad
La crisis griega se inscribe en el contexto más amplio de la crisis del euro y de una crisis de Europa. Y por supuesto de una crisis de la civilización de la sociedad de consumo, una crisis que une crisis financiera, económica, social, cultural y ecológica. Mi convicción es que resolviendo la crisis de Europa y del euro, si no la crisis de la civilización consumista, resolveremos la crisis griega, pero manteniendo Grecia a golpes de préstamos condicionados por curas de austeridad, no salvaremos ni a Grecia, ni a Europa y habremos hundido los pueblos en la desesperación.
Rechazar la austeridad es levantar dos tabúes que son la base de la construcción europea: la inflación y el proteccionismo. Las políticas arancelarias sistemáticas de construcción y reconstrucción del aparato productivo, de defensa de actividades nacionales y de protección social, y las de financiación del déficit presupuestario por un recurso razonado a la emisión de moneda engendrando aquella inflación moderada preconizada por Keynes, acompañaron el crecimiento de las economías occidentales de la posguerra, –a decir verdad el único periodo en la historia moderna en el que las clases trabajadoras gozaron de un bienestar relativo–. Estas dos herramientas fueron proscritas por la contrarrevolución neoliberal.
DECRECIMIENTO, TRABAJO Y RENTA BÁSICA
Etiquetas: decrecimiento, renta básica, trabajo | author: jose luis ochoa
Héctor Sanjuán, Florent Marcellesi y Borja Barragué
La persistencia de una economía caracterizada por el crecimiento ilimitado y el hiperconsumo ha provocado la crisis ecológica y social de las sociedades industriales que se sustentan en la producción de riqueza material, el pleno empleo y el trabajo pagado principalmente bajo forma asalariada. Este productivismo, como sobre‐valorización de la acumulación, y la idea de que un incremento de los bienes materiales aumenta la felicidad, representa una concepción del ser humano peligrosa para su propia supervivencia. Como lo planteaba Hannah Arendt, la sociedad asalariada es básicamente una sociedad de consumo, que ha pasado de la producción para satisfacer las necesidades al consumo para dar trabajo a los asalariados y hacer funcionar las industrias.
Gracias a indicadores como la huella ecológica, resulta evidente que el fomento de políticas para relanzar el [hiper]consumo o dar más poder adquisitivo a las masas para que adquieran más bienes (y servicios) conlleva la superación de la capacidad de regeneración y de asimilación de los ecosistemas. Además impide un reparto social y ambiental justo de los recursos naturales dentro de una misma región y entre el Sur y el Norte . En resumen, como expresa Harms, en la actualidad «no trabajamos para producir (productos y servicios socialmente necesarios) sino producimos (productos y servicios que en realidad no necesitamos y que cuya comercialización nos cuesta cada vez más) para trabajar» (Harms, 2009a). Esta característica de la sociedad industrial del trabajo asalariado queda ejemplificada en forma de un triángulo virtuoso de «producción‐empleo‐consumo» que tenemos que cuestionar de raíz.
La persistencia de una economía caracterizada por el crecimiento ilimitado y el hiperconsumo ha provocado la crisis ecológica y social de las sociedades industriales que se sustentan en la producción de riqueza material, el pleno empleo y el trabajo pagado principalmente bajo forma asalariada. Este productivismo, como sobre‐valorización de la acumulación, y la idea de que un incremento de los bienes materiales aumenta la felicidad, representa una concepción del ser humano peligrosa para su propia supervivencia. Como lo planteaba Hannah Arendt, la sociedad asalariada es básicamente una sociedad de consumo, que ha pasado de la producción para satisfacer las necesidades al consumo para dar trabajo a los asalariados y hacer funcionar las industrias.
Gracias a indicadores como la huella ecológica, resulta evidente que el fomento de políticas para relanzar el [hiper]consumo o dar más poder adquisitivo a las masas para que adquieran más bienes (y servicios) conlleva la superación de la capacidad de regeneración y de asimilación de los ecosistemas. Además impide un reparto social y ambiental justo de los recursos naturales dentro de una misma región y entre el Sur y el Norte . En resumen, como expresa Harms, en la actualidad «no trabajamos para producir (productos y servicios socialmente necesarios) sino producimos (productos y servicios que en realidad no necesitamos y que cuya comercialización nos cuesta cada vez más) para trabajar» (Harms, 2009a). Esta característica de la sociedad industrial del trabajo asalariado queda ejemplificada en forma de un triángulo virtuoso de «producción‐empleo‐consumo» que tenemos que cuestionar de raíz.
POR QUÉ SE DESPILFARRA TANTO
Etiquetas: consumismo, decrecimiento, desarrollo | author: jose luis ochoaQueridos lectores,
Hay un tema que recurre en las últimas discusiones y tiene que ver con la posibilidad de mantener una sociedad estable y viable disminuyendo voluntariamente el consumo. Tal afirmación es innegablemente cierta: siempre digo que resulta ridículo hablar de escasez de energía cuando se están consumiendo en el mundo cada día 85 millones de barriles de petróleo de 159 litros cada uno de ellos; piénsenlo: son más de 156.000 litros por segundo en todo el planeta, y cada litro de ese elixir mágico contiene la misma energía que un hombre sano y fuerte (100 vatios de potencia media) podría producir trabajando sin parar durante casi 4 días y medio (durante unas 106 horas aproximadamente). En suma, el monstruoso flujo de energía sólo del petróleo en el planeta equivale diariamente al trabajo de 60 millardos de fornidos esclavos energéticos de los de a 100 vatios infatigables la unidad: ocho y medio por cada habitante de este planeta, y eso sólo de petróleo (dado que el consumo global de energía primaria es de unos 14 Tw la media mundial contando todas las fuentes es de 20 esclavos energéticos por persona; la media europea llega a 45 esclavos energéticos per cápita, mientras que en EE.UU. la media es de 120 esclavos por patrón humano). Juzguen Vds. ahora si se puede hablar de escasez con esos números, sobre todo teniendo en cuenta cómo se derrocha la energía.
Y sin embargo se está produciendo una situación de escasez. Esta escasez no es técnica, como tantas veces se ha discutido en el blog, ni es material (porque aunque en el futuro habrá menos energía se tiene tanta que podríamos pilotar un lento y suave descenso hasta llegar a un suelo firme renovable; con un consumo uno o dos órdenes de magnitud inferior al actual, eso sí). El problema de la escasez viene de que energía y economía están íntimamente ligadas, y pretender ver las dos variables separadamente, hasta el punto de intentar resolver los problemas de una independientemente de los de la otra, impide ver la profundidad del abismo al que como sociedad global (y no sólo occidental) estamos abocados.
CÓMO EVITAR UNA NUEVA RECESIÓN ECONÓMICA
Etiquetas: decrecimiento, recesion, soluciones | author: jose luis ochoa
Alberto Garzón Espinosa
En el blog de Socialist Economic Bulletin el economista John Ross publicó el otro día un artículo del que quisiera recuperar algunos datos esclarecedores. No añade nuevo a lo que muchos venimos diciendo desde que comenzó la crisis, pero sí que resume de forma muy gráfica por qué estamos como estamos y por qué, si seguimos el camino de las recomendaciones de la troika (BCE+FMI+Comisión Europea) y de los economistas de cabecera del PP y PSOE, vamos directos al abismo.
Como bien se sabe, la definición técnica de recesión es que la economía se sitúe durante dos trimestres seguidos con crecimiento negativo. El crecimiento se mide en contabilidad a partir del Producto Interno Bruto, y por el lado de la demanda se calcula como la suma de Consumo, Inversión, Gasto Público y Exportaciones netas (lo que se exporta menos lo que se importa). Observemos en el siguiente gráfico lo que ha ocurrido en la Eurozona con esos componentes desde el primer trimestre de 2008 hasta el segundo trimestre de 2011.

Podemos comprobar que en el PIB (Gross Domestic Product, en inglés) -barra negra- se ha desplomado fundamentalmente como consecuencia de la caída de la inversión -barra roja- y, en menor medida, por la caída del consumo privado -barra verde-. Lo que ha compensado la caída ha sido el saldo positivo de las exportaciones netas (barra morada) y, claro está, el gasto público -barra azul oscura-.
Como bien se sabe, la definición técnica de recesión es que la economía se sitúe durante dos trimestres seguidos con crecimiento negativo. El crecimiento se mide en contabilidad a partir del Producto Interno Bruto, y por el lado de la demanda se calcula como la suma de Consumo, Inversión, Gasto Público y Exportaciones netas (lo que se exporta menos lo que se importa). Observemos en el siguiente gráfico lo que ha ocurrido en la Eurozona con esos componentes desde el primer trimestre de 2008 hasta el segundo trimestre de 2011.

Podemos comprobar que en el PIB (Gross Domestic Product, en inglés) -barra negra- se ha desplomado fundamentalmente como consecuencia de la caída de la inversión -barra roja- y, en menor medida, por la caída del consumo privado -barra verde-. Lo que ha compensado la caída ha sido el saldo positivo de las exportaciones netas (barra morada) y, claro está, el gasto público -barra azul oscura-.
SOBERANÍA CONSUMIDORA. MÁS ALLÁ DEL CONSUMO RESPONSABLE
Etiquetas: consumismo, decrecimiento, democracia | author: jose luis ochoaCarlos Ballesteros
Cuando uno busca en los manuales y diccionarios económicos la definición de soberanía del consumidor, suelen aparecer términos tales como “característica de un sistema de libre mercado donde los consumidores, a través de la demanda que generan, orientan la producción y las inversiones de las empresas”; “idea según la cual los consumidores deciden en última instancia lo que se deberá producir (no), mediante el acto mismo de escoger lo que habrá de comprarse (y lo que no)”; “determinación por parte de los consumidores de los tipos y las cantidades de bienes y servicios que producirán con los recursos escasos de la economía”, etc. En definitiva, parece que se está hablando de un empoderamiento del consumidor que se convertiría así en el indiscutible gestor del mercado, ya que decide lo que se produce, cuánto y, a nuestro entender, también debería tomar parte del cómo se produce.
Sin embargo, esta omnipotente característica de un soberano que con sus preferencias guía la economía no es del todo cierta, ni defendible en muchas de sus manifestaciones. Primero, porque en un mundo competitivo, atomizado, globalizado y basado en el consumo desaforado, el truco es hacer creer al consumidor que es libre de elegir lo que quiera, siempre que quiera lo que se le ofrece. Haciendo un pequeño juego de palabras en paralelo con el Despotismo Ilustrado del siglo XVIII, en el cual los monarcas absolutos usaban su autoridad para introducir reformas en la estructura política y social de sus países, parecemos estar asistiendo actualmente a un Capitalismo Ilustrado: “todo para el consumidor, pero sin el consumidor”.
DECRECIMIENTO SOSTENIBLE
Etiquetas: decrecimiento, soluciones | author: jose luis ochoa
La justificación del decrecimiento sostenible es la misma que comparten otras iniciativas como pueden ser el crecimiento sostenible, la bioeconomía, la economía ecológica o la ecología política, por ejemplo: no sólo las predicciones sobre el futuro del planeta (y de los seres que lo habitan) son alarmantes, sino que el presente es ya difícilmente admisible desde un mínimo de conciencia ética
El decrecimiento sostenible es un concepto más amplio que el famoso crecimiento sostenible, puesto que pretende ir más allá del discurso energético, incluyéndolo. Se asienta en una preocupación en la que pesa, del mismo modo y de forma directa, las repercusiones sociales y psicológicas. Es un llamamiento a mantener lo que hemos conseguido de positivo (como el progreso en el discurso ético y en el conocimiento), prescindiendo de lo negativo (como la adicción consumista o la ignorancia).
Es un llamamiento a vivir bien, a llevar una buena vida, lo que incluye no sólo a los individuos, sino también y especialmente, a los patrones de convivencia. Esta filosofía de vida admite a su vez graduaciones que incluyen incluso el objetivo extremo
del decrecimiento “total”. En esta línea, “el decrecimiento es una gestión individual y colectiva basada en la reducción del consumo total de materias primas, energías y espacios naturales gracias a una disminución de la avidez consumista, que nos hace querer comprar todo lo que vemos” (Honorant, 2006).
El decrecimiento sostenible es una filosofía práctica de vida. Se encuentra en consonancia con movimientos de consumo responsable, de vida lenta, de comida lenta, de gasto mínimo, etc. No puede ser impuesto desde cambios en la producción ni mediante legislaciones. Debe ser voluntaria y libremente asumido por los agentes individuales, como vaticina la teoría (que no la práctica) del mercado y de la democracia. Por ello, el campo de batalla directo es la mente del consumidor: “El consumidor moderno es físicamente pasivo, pero mentalmente muy activo".
El consumo es más que nunca una experiencia que tiene lugar en la cabeza, un asunto del cerebro y de la mente, en lugar de un simple proceso dirigido a satisfacer necesidades biológicas corporales”(Bocock, 1995:79). La mente es el lugar donde campea el marketing comercial y el político (Barranco, 2003). Es donde se construyen necesidades y deseos que sólo el crecimiento insostenible es capaz de saciar, aunque sea una satisfacción fugaz.
El decrecimiento sostenible es un concepto más amplio que el famoso crecimiento sostenible, puesto que pretende ir más allá del discurso energético, incluyéndolo. Se asienta en una preocupación en la que pesa, del mismo modo y de forma directa, las repercusiones sociales y psicológicas. Es un llamamiento a mantener lo que hemos conseguido de positivo (como el progreso en el discurso ético y en el conocimiento), prescindiendo de lo negativo (como la adicción consumista o la ignorancia).
Es un llamamiento a vivir bien, a llevar una buena vida, lo que incluye no sólo a los individuos, sino también y especialmente, a los patrones de convivencia. Esta filosofía de vida admite a su vez graduaciones que incluyen incluso el objetivo extremo
del decrecimiento “total”. En esta línea, “el decrecimiento es una gestión individual y colectiva basada en la reducción del consumo total de materias primas, energías y espacios naturales gracias a una disminución de la avidez consumista, que nos hace querer comprar todo lo que vemos” (Honorant, 2006).
El decrecimiento sostenible es una filosofía práctica de vida. Se encuentra en consonancia con movimientos de consumo responsable, de vida lenta, de comida lenta, de gasto mínimo, etc. No puede ser impuesto desde cambios en la producción ni mediante legislaciones. Debe ser voluntaria y libremente asumido por los agentes individuales, como vaticina la teoría (que no la práctica) del mercado y de la democracia. Por ello, el campo de batalla directo es la mente del consumidor: “El consumidor moderno es físicamente pasivo, pero mentalmente muy activo".
El consumo es más que nunca una experiencia que tiene lugar en la cabeza, un asunto del cerebro y de la mente, en lugar de un simple proceso dirigido a satisfacer necesidades biológicas corporales”(Bocock, 1995:79). La mente es el lugar donde campea el marketing comercial y el político (Barranco, 2003). Es donde se construyen necesidades y deseos que sólo el crecimiento insostenible es capaz de saciar, aunque sea una satisfacción fugaz.
INICIATIVAS DE TRANSICIÓN decrecimiento
Etiquetas: alternativas, decrecimiento, petróleo | author: jose luis ochoa
El 19 de mayo entrevistarón en La2 a Antonio Scotti, durante el programa “Para Todos”, a las 13h. Este es el enlace de la entrevista: http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-pueblos-transicion/1105981/
A continuación se facilita el texto integro de la entrevista (en la versión televisada no le dío tiempo a la presentadora de hacer todas las preguntas previstas).
Esta corriente, o este movimiento pretende dar respuesta a los retos del Pico del Petróleo y del Cambio Climático: “los hijos gemelos” de los hidrocarburos (tal y como usted explica en un artículo). Nos gustaría empezar pidiéndole que nos aclare exactamente ¿qué es lo que ocurre con el petróleo?
El petróleo es un recurso energético finito, no renovable, dentro de un planera finito, y como tal su explotación no puede realizarse de manera indefinita y tarde o temprano se agotará si se sigue explotando.
Los yacimientos de petróleo existentes todavía tardarán muchos años en acabarse físicamente, lo que sí se acabará pronto es la era del petróleo barato y del petróleo fácil de extraer. Esto implica que estamos a punto de entrar o incluso es posible que ya hayamos entrado en una era de declive energético para toda la humanidad, un periodo en que tendremos cada año menos petróleo para sostener la sociedad industrializada basada en el crecimiento ilimitado.
Como no hay fuentes alternativas viables al petróleo, en cuanto a eficiencia energética, y como el petróleo se encuentra a la base de casi todas las demás actividades productivas de la sociedad industrializada, si no se decrece inmediatamente y se toman medidas importantes para adaptarnos a la nueva situación el planeta se enfrenta a un colapso económico y de los sistemas ecológicos de soporte a la vida, una situación en la que la humanidad nunca se ha enfrentado hasta ahora.
A continuación se facilita el texto integro de la entrevista (en la versión televisada no le dío tiempo a la presentadora de hacer todas las preguntas previstas).
Esta corriente, o este movimiento pretende dar respuesta a los retos del Pico del Petróleo y del Cambio Climático: “los hijos gemelos” de los hidrocarburos (tal y como usted explica en un artículo). Nos gustaría empezar pidiéndole que nos aclare exactamente ¿qué es lo que ocurre con el petróleo?
El petróleo es un recurso energético finito, no renovable, dentro de un planera finito, y como tal su explotación no puede realizarse de manera indefinita y tarde o temprano se agotará si se sigue explotando.
Los yacimientos de petróleo existentes todavía tardarán muchos años en acabarse físicamente, lo que sí se acabará pronto es la era del petróleo barato y del petróleo fácil de extraer. Esto implica que estamos a punto de entrar o incluso es posible que ya hayamos entrado en una era de declive energético para toda la humanidad, un periodo en que tendremos cada año menos petróleo para sostener la sociedad industrializada basada en el crecimiento ilimitado.
Como no hay fuentes alternativas viables al petróleo, en cuanto a eficiencia energética, y como el petróleo se encuentra a la base de casi todas las demás actividades productivas de la sociedad industrializada, si no se decrece inmediatamente y se toman medidas importantes para adaptarnos a la nueva situación el planeta se enfrenta a un colapso económico y de los sistemas ecológicos de soporte a la vida, una situación en la que la humanidad nunca se ha enfrentado hasta ahora.
LOS NUEVOS DESAFÍOS DE AMÉRICA LATINA
Etiquetas: consumismo, decrecimiento, desarrollo | author: jose luis ochoa
PARA LOGRAR UNA SOCIEDAD MÁS IGUALITARIA HAY QUE PENSAR EN UN NUEVO PACTO FISCAL, CON UNA REFORMA TRIBUTARIA PROFUNDA QUE PERMITA MEJORAR LA DISTRIBUCIÓN DE INGRESOS DESPUÉS DE IMPUESTOS. LA META ES UNA VIDA MEJOR
Ricardo Lagos, en 'El país'
Después de la II Guerra Mundial, el crecimiento del producto interior bruto prácticamente se universalizó como medida estándar del crecimiento económico, y este, a su vez, se transformó en el objetivo final de las políticas de desarrollo. Aquello tenía su historia, ya desde la revolución industrial se pensaba que un aumento en la producción de bienes acarrearía un mayor bienestar y mejores condiciones de vida para los integrantes de una sociedad. Sin embargo, hoy, por primera vez, constatamos que en los 30 países más ricos del mundo el crecimiento de la economía ya no explica las verdades de una sociedad. Ya no implica, necesariamente, una mejora en los indicadores sociales, de salud o de educación.
Este no es un dato menor para varios países de América Latina que, colocados en el nivel del denominado desarrollo medio, sienten como una meta cercana llegar al umbral de país desarrollado. No más allá de los próximos 10 años Chile y Uruguay deberían lograrlo, si entendemos por "país desarrollado" el que ha alcanzado un ingreso por habitante de 20.000 dólares por año. Los que vienen serán también años positivos para otros vecinos en el continente y los pronósticos recién entregados por el FMI para el periodo 2011-2012 así lo confirman. Y ello, entre otras razones, porque el motor de la economía china seguirá empujando el crecimiento de la región: cuando China crece un punto porcentual, países como el nuestro crecen al menos un 0,4%. Ello significa que si China sigue creciendo a un ritmo del 10% anual, tenemos garantizado un crecimiento del orden del 4%.
Ricardo Lagos, en 'El país'
Después de la II Guerra Mundial, el crecimiento del producto interior bruto prácticamente se universalizó como medida estándar del crecimiento económico, y este, a su vez, se transformó en el objetivo final de las políticas de desarrollo. Aquello tenía su historia, ya desde la revolución industrial se pensaba que un aumento en la producción de bienes acarrearía un mayor bienestar y mejores condiciones de vida para los integrantes de una sociedad. Sin embargo, hoy, por primera vez, constatamos que en los 30 países más ricos del mundo el crecimiento de la economía ya no explica las verdades de una sociedad. Ya no implica, necesariamente, una mejora en los indicadores sociales, de salud o de educación.
Este no es un dato menor para varios países de América Latina que, colocados en el nivel del denominado desarrollo medio, sienten como una meta cercana llegar al umbral de país desarrollado. No más allá de los próximos 10 años Chile y Uruguay deberían lograrlo, si entendemos por "país desarrollado" el que ha alcanzado un ingreso por habitante de 20.000 dólares por año. Los que vienen serán también años positivos para otros vecinos en el continente y los pronósticos recién entregados por el FMI para el periodo 2011-2012 así lo confirman. Y ello, entre otras razones, porque el motor de la economía china seguirá empujando el crecimiento de la región: cuando China crece un punto porcentual, países como el nuestro crecen al menos un 0,4%. Ello significa que si China sigue creciendo a un ritmo del 10% anual, tenemos garantizado un crecimiento del orden del 4%.
ESPAÑA ENTRA EN DÉFICIT ECOLÓGICO
Etiquetas: decrecimiento, ecología, sostenibilidad | author: jose luis ochoa
A partir del martes habrá gastado ya más recursos naturales de los que es capaz de generar en un año - Cada habitante consume 3,81 hectáreas irrecuperables
Walter Oppenheimer, en 'El País'
A las 16 horas y 50 minutos del martes 19 de abril, España entrará en déficit ecológico. Es decir, habrá agotado en algo menos de cinco meses todo el presupuesto ecológico de que dispone la economía española en el conjunto del año, entendiendo por presupuesto ecológico el equilibrio perfecto entre la riqueza ecológica que destruye y la capacidad del sistema de generar o regenerar el sistema ecológico. Ese equilibrio se mide en términos de hectáreas globales por habitante: la superficie que se necesita para producir los recursos consumidos y, a su vez, la superficie que el país es capaz de regenerar. Eso incluye la superficie destinada a cultivos, a pastos para ganadería, bosques, pesca, emisiones de carbono y superficie urbana construida. Si un país necesita para satisfacer su consumo más espacio del que es capaz de regenerar, se dice que está en déficit ecológico.
Walter Oppenheimer, en 'El País'
A las 16 horas y 50 minutos del martes 19 de abril, España entrará en déficit ecológico. Es decir, habrá agotado en algo menos de cinco meses todo el presupuesto ecológico de que dispone la economía española en el conjunto del año, entendiendo por presupuesto ecológico el equilibrio perfecto entre la riqueza ecológica que destruye y la capacidad del sistema de generar o regenerar el sistema ecológico. Ese equilibrio se mide en términos de hectáreas globales por habitante: la superficie que se necesita para producir los recursos consumidos y, a su vez, la superficie que el país es capaz de regenerar. Eso incluye la superficie destinada a cultivos, a pastos para ganadería, bosques, pesca, emisiones de carbono y superficie urbana construida. Si un país necesita para satisfacer su consumo más espacio del que es capaz de regenerar, se dice que está en déficit ecológico.
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