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EL EKHI COMIENZA A CIRCULAR EN PERIODO DE PRUEBA

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Reas, economía solidaria

Desde hoy y durante los próximos 15 días, 70 socios que ya tienen en sus carteras ekhi participarán en la puesta en marcha de la única moneda local que circulará por Bilbao. "Queremos probar el sistema informático y ver cómo funciona antes de que empiece a ser utilizado por más personas", concretan los impulsores de esta moneda. Sin prisa, pero sin pausa. Prefieren hacer bien las cosas antes de precipitarse y que este proyecto ilusionante en el que llevan años trabajando "no se desarrolle correctamente", dicen desde la asociación Desazkunde, impulsores del proyecto. La iniciativa piloto se llevará a cabo en 22 negocios ubicados en el Casco Viejo de Bilbao.

"El objetivo es que esta moneda local se vaya implantando poco a poco en el resto de Bizkaia", explican. Comercios como Alas de Mariposa, La Catedral de la cerveza o La Camelia cobrarán desde hoy con esta moneda.

AQUÍ SE ACEPTAN 'EBROS'

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S. Arcega, en Heraldo de Aragón

Algunos comercios aragoneses permiten pagar parte del precio con esta moneda social.

Tras las pesetas y los euros, llegan los 'ebros'. Una moneda, eso sí, muy diferente a las anteriores. Se trata de lo que se denomina como'moneda social', basada en el intercambio de bienes o servicios, que comenzó a utilizarse el pasado domingo y que ya se puede usar en algunos comercios zaragozanos.

La copistería Copyfax, la productora de cerveza artesana Ordio Minero o la empresa 'Soluciones informáticas' son algunos de los pioneros que permiten pagar un porcentaje del importe en 'ebros', aunque sus promotores esperan que se extienda a comercios de proximidad y autónomos. E incluso que llegue más allá. "El alcalde de Bristol recibe su sueldo en moneda social", recuerdan.

La idea de crear una en Zaragoza nació de la Cooperativa Integral Aragonesa, que ya utilizaba un sistema de trueque similar a pequeña escala. Pero fue en un viaje a Sevilla cuando sus creadores conocieron de primera mano la experiencia de 'Puma', la moneda social de la ciudad, y decidieron copiarla.

En los primeros días de uso, ya hay 195 usuarios, con al menos 1.500 'ebros' en circulación. Su uso es sencillo: a través de Facebook y Twitter el nuevo usuario puede conocer la próxima asamblea, en la que se puede hacer con una de las cartillas por un euro. A partir de ahí, podrá usarla en los comercios que ya la aceptan o en mercadillos como el realizado el pasado domingo.

¿MEJOR DENTRO O FUERA DEL EURO?

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Juan Torres López, en 'La Tramoya'

Desde que se planteó la entrada de España en el euro, e incluso en la Unión Europea, los grupos de poder y los gobernantes de turno han procurado soslayar el debate público, plural y democrático sobre sus ventajas e inconvenientes reales.

Desde el principio se trató de convencer a la población de que nuestra pertenencia a ambos clubs no tendría nada más que efectos positivos, así que quienes tratábamos de levantar la voz para mostrar lo contrario fuimos tachados siempre de iluminados, cavernarios o excéntricos.

La realidad creo que ha demostrado que el camino emprendido ha estado lleno de muchas más dificultades e inconvenientes de las que nos dijeron al iniciarlo y que el saldo final no es tan claramente favorable a nuestros intereses como se daba por hecho. Y, en cualquier caso, me parece indiscutible que la carencia de debate y la falta de claridad a la hora de poner sobre la mesas los costes y beneficios que los diferentes grupos sociales soportamos por pertenecer al euro son una clara muestra de las carencias reales y muy importantes que tiene nuestra democracia.

¿POR QUÉ NO HAY CRÉDITO DISPONIBLE?

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Vicenç Navarro, en  Sistema Digital

La respuesta que la banca da a esta pregunta es que no ha y demanda de crédito. Es decir, las empresas medianas y pequeñas y las familias no están pidiendo dinero prestado. Esta es también la réplica que el gobierno español ha estado sosteniendo. Y para sostener tal explicación señalan la baja cantidad de solicitudes de crédito por parte de las pequeñas y medianas empresas y por parte de las familias.

Dicha explicación, sin embargo, no se aguanta ni por los pelos. El hecho de que no haya más peticiones de crédito a la banca se debe a las condiciones económicas que ésta exige, con unos intereses elevadísimos. Y una de las razones de esta situación es que a la banca no le resulta rentable dar este tipo de préstamos, que además considera arriesgados porque sabe que la población está perdiendo capacidad adquisitiva, resultado del descenso de los salarios. La banca puede y hace muchísimo más dinero comprando deuda pública a unos intereses desorbitados, que ofreciendo crédito. Y todo ello cortesía del Banco Central Europeo, su lobby particular, que le presta dinero a los bancos a unos intereses bajísimos (menos de un 1%), dinero con el que compran bonos públicos que les dan unos intereses altísimos (algo más del 6% en 2012) en el caso de los bonos españoles. Hay que reconocer que es un negocio redondo. El hecho de que los intereses de la deuda pública sean tan altos se debe a que el BCE no hace lo que debería hacer, es decir, comprar bonos públicos, protegiendo a los Estados frente a la especulación de los mercados financieros (es decir, de los bancos). En consecuencia, el Estado está recortando ahora el gasto público (incluyendo el social, como sanidad, educación y un largo etcétera) para que pueda pagar los exuberantes intereses a los bancos, y así obtener crédito. Solo este año, el Estado español tendrá que pagar una cantidad equivalente al 3,86% del PIB en intereses a la banca por haberle prestado dinero.

¿EL BITCOIN ES MONEDA? LA ÚLTIMA PALABRA

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majamalu, en 'elbitcoin.org'

Si crees que moneda es cualquier cosa que las autoridades digan que es moneda, no te molestes en seguir leyendo –no hay nada que podamos hacer pada ayudarte–. Pero si vienes siguiendo el debate acerca de la naturaleza de Bitcoin, te alegrará saber que hoy zanjaremos, de una vez y para siempre, la discusión que tiene en vilo a los bitcoinólogos más prestigiosos desde hace ya cuatro años.

Hay quienes dicen que Bitcoin es mucho más que un sistema monetario, y, por lo tanto, que al hablar de moneda no le hacemos justicia. Pero aquí la pregunta que nos interesa responder es muy simple: ¿Es Bitcoin, en rigor, moneda? Si la definición correcta de moneda es una sola, no puede ser tan difícil llegar a una conclusión válida.

Moneda es aquel bien que resulta ser espontáneamente demandado como medio de intercambio general. El oro, por ejemplo, es moneda, independientemente de lo que opine Ben Bernanke, de la simpatía que te inspiren los gold bugs o de que pueda ser usado, además, en la fabricación de aparatos electrónicos o empastes dentales.

BITCOIN: LA CRIPTO-MONEDA QUE AMENAZA RECONFIGURAR EL SISTEMA MONETARIO

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¿SABÉIS QUÉ VA A PASAR? UNA DESCRIPCIÓN DEL YA CERCANO GOLPE DE ESTADO MUNDIAL

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José Ortega, @abogadodelmar

Seremos testigos, quizá pronto, de unos cuantos hechos simulados. En primer lugar un problema simulado, en segundo lugar unos titubeos y unos esfuerzos simulados por resolver el problema simulado y en tercer lugar una solución simulada al problema simulado.

¿Comenzamos?

SIMULACIÓN UNO: Un día nos levantaremos de la cama con la noticia de que la desconfianza en las instituciones de crédito y el consiguiente pánico se han extendido de forma misteriosamente súbita por todo el mundo y los depositantes están haciendo colas kilométricas a la puerta de los bancos para retirar su efectivo. Esto sucederá sin previo aviso y por las buenas. Puede que busquen algún pretexto en algo que haya sucedido en la bolsa, en la quiebra de algún pequeño banco o en lo que sea. O puede que no.

Los ciudadanos nunca y bajo ningún concepto recuperarán en metálico el importe de sus depósitos puesto que ese metálico no existe. No es que se haya gastado, sino que no ha existido nunca. El dinero que había en la cuenta se lo han inventado los propios bancos mediante el sistema de depósito fraccionario. Como comenté en mi anterior artículo, el papel moneda no es más que un 5% del circulante.

ESPAÑA, DESTINO TERCER MUNDO

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El brusco fin de de un periodo de bienestar que creíamos eterno. Esta no es una crisis cualquiera, sino una convulsión social

Esta no es una crisis cualquiera, sino una convulsión social...
... que va a dar un vuelco radical y definitivo a nuestro nivel de bienestar, devolviéndonos a épocas pasadas marcadas por la inmigración y la pobreza. Esta es la desencantada tesis de "España, destino tercer mundo" (Deusto), el estreno editorial de Ramón Muñoz, el periodista que desde las páginas de EL PAÍS lleva años alertando a contracorriente de la gravedad de esta recesión, ocultada por los mercenarios del optimismo, desde políticos y financieros hasta periodistas. Negocios publica el prólogo de este libro que sale a la venta el próximo martes, día 13. Un obra sombría pero honesta, que augura catástrofes financieras por venir como una suspensión de pagos de la deuda, o incluso el corralito y la salida del euro.

Ramón Muñoz, en 'El País' Negocios

Se han escrito muchos libros sobre la crisis, y se han quedado viejos antes incluso de que salieran a la venta. El doble error: aplicarse en un optimismo antropológico basado en la idea de que la historia siempre avanza y evaluar la actual catástrofe financiera y económica como si fuera una crisis cíclica más. Los hechos y el agravamiento de la situación están desmontando ambas falacias.

La confianza histórica en el progreso de la humanidad, con breves recesos, está instalada en la conciencia colectiva. Y se ha trasladado a la economía por inercia. Nada más lejos de la realidad. Como parte del llamado mundo desarrollado, los españoles hemos vivido entre 40 y 50 años de bienestar, una prosperidad inédita desde el comienzo de los tiempos. Ese periodo de riqueza ha sido la excepción, y no la regla como nos han hecho creer y hemos aceptado por comodidad.

¿EL DINERO ES UN PROBLEMA? CÓMO CREAR UNA MONEDA SOCIAL

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Billete de 10 Brixton Pounds, una moneda social del distrito londinense de Brixton. Fuente: ComplementaryCurrency.org

Pau Llop, en 'eldiario.es' 

¿A quién pertenece el billete de 10 euros que -con suerte- llevas en la cartera? ¿Y los millones que centrifugan día a día las sicav? La respuesta obvia sería que a sus respectivos poseedores (tú y otros, respectivamente). ¿Y la correcta? Para conocerla primero tenemos que responder: ¿huevo o gallina, creador o poseedor? Y la respuesta es un huevo igual de lustroso que el de los derechos de autor y la música, por ejemplo. El dinero no pertenece a quien lo posee, sino a quien lo “crea”.

En el caso del euro, como sabemos, es el Banco Central Europeo quien cumple esa función. Antes de 2002, nuestro Banco de España lo era de la peseta. En EE.UU. lo es la Reserva Federal, que además es una institución directamente privada. Todas ellas, hoy, entidades como mínimo en tela de juicio. En algunos casos por ocultismo, en otros por ser claramente “partisanas” de determinados intereses y en otros por ser directamente chapuceras en la gestión de sus responsabilidades (adivinen).

Más allá de la catarata de motivos para pensar en alternativas a este dinero, digamos, “tradicional”, y a la que cada ciudadano podría añadir su propia gota, la realidad es que las monedas sociales, al margen de estas instituciones, florecen al calor de la hoguera de la crisis.

Las monedas sociales (también llamadas locales, alternativas o complementarias) son una herramienta que nos permite registrar los intercambios en una determinada zona para crear con ellos un sistema económico alternativo y permanente que permita, en mayor o en menor medida, prescindir de la moneda “oficial”. No obstante esto último no siempre es un objetivo en los miles de sistemas monetarios comunales que ya existen por todo el mundo.

¿QUÉ HACEMOS EN EL EURO?

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Juan Torres López, en Sistema Digital

El PP y el PSOE han instaurado en España desde hace años la política de los actos de fe. Consiste en aceptar cuestiones muy importante para la vida económica y social porque sí, sin abrir ningún tipo de debate social y sin presentar a la ciudadanía el balance de sus ventajas e inconvenientes para que pueda decidir libremente en función de sus preferencias.

Uno de esos temas es la entrada y, sobre todo, la permanencia en el euro cuando nos está produciendo un daño tan inmenso.

Las ventajas de formar parte de una unión monetaria son indudables y máxime cuando está unida a un proyecto en principio tan atractivo y deseado como el de la unión de las naciones europeas. Pero es evidente que dejan de existir, o de dar un balance claramente positivo, si resulta que el marco institucional y normativo que regula el funcionamiento de la moneda única está mal definido, si sus objetivos no se fijan en beneficio del conjunto sino de una gran potencia que la domina o si sus efectos comienzan a producir un deterioro continuado del nivel de vida de la población.

A mi juicio eso es lo que ha venido ocurriendo pero sin que se haya debatido abiertamente y, por tanto, sin que haya visos de que se le vaya a poner remedio.

Técnicamente, el euro es un proyecto inmaduro y bastante imperfecto por lo que está condenado a producir grandes perturbaciones y quebrantos a la mayor parte de los países que lo conforman, o para ser más exactos, a los grupos más desprotegidos de la población de todos sus países.

LA POLÍTICA MONETARIA NO FUNCIONA

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Alberto Garzón Espinosa, en 'Pijus economicus'

El Banco Central Europeo prestó el otro día 489.000 millones de euros a la banca privada europea, a un tipo de interés del 1% y con vencimiento a tres años. Esta noticia tiene dos implicaciones, una de tipo moral y otra de tipo económico. La moral es obvia: mientras las familias, pequeñas y medianas empresas y Estados enteros pasan apuros para pagar sus deudas y carecen de capacidad para pedir préstamos (y cuando lo consiguen es a tipos de interés altísimos) los bancos se ven beneficiados de una ayuda muy generosa. La implicación económica es algo más compleja. El objetivo que tiene el BCE no está claro, pues no se sabe si está buscando sanear el sistema financiero o financiar por la puerta de atrás a los Estados. En cualquiera de los casos significa que hay una transferencia de dinero público a manos privadas. Porque ese dinero que se le da a los bancos será utilizado para financiar a los Estados a tipos de interés más altos (y de la diferencia nacen sus beneficios) o para pagar deudas pendientes. Hay que recordar que el BCE no puede financiar directamente a los Estados por una cuestión estatutaria (el banco central de Alemania forzó que fuera así) y por lo tanto tiene que utilizar intermediarios (y darles negocio) para intentar financiar países.

El problema es que los datos revelan que los bancos no quieren ni prestar a los Estados ni a las familias y empresas. Se quedan el dinero guardado en los depósitos que tienen en el BCE. Es decir, el BCE les da dinero al 1% a tres años y la mayoría de ese dinero se mantiene en el BCE a la espera de que cambien las condiciones económicas. Mientras eso ocurre los bancos están “perdiendo dinero”, pero probablemente estén esperando mejores oportunidades para invertir con rentabilidad en otros espacios. De momento consideran que prestar ese dinero es arriesgado. Es decir, el BCE acaba de comprender que no tiene capacidad para gestionar la política económica. Los intermediarios (los bancos) se han plantado y han dejado al BCE sin herramientas.

EL DEPREDADOR, LA PRESA Y EL JEFE DE LA MANADA

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Antón Costas, en 'El País'

El discurso oficial afirma que el único camino que tienen los países sobreendeudados del euro para escapar al castigo al que les están sometiendo los mercados es reducir el déficit mediante recortes drásticos de gasto público, acompañados de otros sacrificios sociales como reducciones de salarios, pensiones y otras duras reformas. Ese discurso establece también que, llegado el caso, los mercados pueden exigir la sustitución de los Gobiernos que se muestran incapaces, remisos o temerosos de imponer esos duros planes a sus poblaciones; aunque para ello haya que utilizar procedimientos de dudosa legitimidad democrática, con efectos políticos no queridos que pueden llegar a ser no despreciables.

Los hechos, sin embargo, no casan bien con ese discurso. Grecia ha sustituido a Yorgos Papandreu por un hombre próximo a los mercados, a Bruselas y Berlín. Italia ha sustituido al inefable Silvio Berlusconi por una persona que es también del agrado de ese eje y al que hubo que nombrar de forma precipitada miembro del Senado. España, por su parte, ha utilizado el procedimiento democrático de sustitución. Y Francia posiblemente lo hará en las elecciones del año próximo.

LA CUMBRE DEL EURO, LAS TRIBULACIONES DE LA ÉLITE POLITICO - BANCARIA Y UNA CARCAJADA PÉRFIDA

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Antoni Domènech · G. Buster, en 'Sin Permiso'

La cumbre de la UE sobre la deuda soberana –decimocuarta en dos años— del miércoles de la pasada semana concentró simbólicamente en unas pocas horas casi todos los males que, yerro sobre yerro, han marcado el destino europeo en los últimos lustros.

Vino precedida y sucedida de reuniones y reunioncillas a puerta cerrada, en petit comité, o unter vier Augen. Precedida de conciliábulos de Merkel con Sarkozy, de Merkel con Sarkozy, Barroso y Van Rompuy, de Merkel, Sarkozy y Barroso con Charles Dallara (el jefe supremo de los banqueros, director del Instituto de Finanzas Internacionales, IIF). Sucedida, en España, del encuentro de Elena Salgado, la dama de la insulsez soñolienta, con un selecto grupo de grandes empresarios, banqueros y economistas del PP y del PSOE. Ni prensa, ni parlamentos, ni sindicatos, ni organizaciones sociales fueron siquiera consultados. Ni siquiera los gobiernos de los países miembros. Todo cábalas, pues. Hasta el anciano Delors, el otrora prior de la UE, tuvo que conformarse con conjeturas. Nada halagüeñas, por cierto: en una entrevista para la Deustche Welle, críticó "el método de póker" de Merkozy y admitió que "no se sabe a ciencia cierta como funcionará eso".

Ahora, apenas cinco días después, ya se sabe: muy mal. Papandreu, que por lo visto no quiere pasar a la historia como un Zapatero cualquiera, tiró ayer la toalla: se propone –ya veremos si le dejan— convocar un referéndum para que el pueblo griego decida directa y democráticamente sobre las recetas para Grecia de la Cumbre. Los mercados de valores descuentan ya hoy (1 de noviembre) como negativa la respuesta del pueblo griego: se han desplomado al unísono, en Europa y en ultramar. Indignación en Alemania. Rabia contenida de Sarkozy. Estupor en EEUU. Perplejidad en Beijing. Mal disimulado desconcierto de Barroso. En España, que tan mal parada salió de la Cumbre –impuso a la banca privada española recapitalizaciones por una cifra de 26 millones de euros, el mayor monto tras Grecia—, las reacciones a la decisión de Papandreu se han distribuido entre nuestros mandamases políticos ni más ni menos que como era de esperar. Con las habituales emanaciones mistagógicas del entorno de Rajoy y Montoro, un posible ministro del área económica en el futuro gobierno del PP. Con las alharacas intempestivas de la extrema derecha mediática madrileña y sus ridículos peritos en saña sectaria. Con la gárrula demagogia populista improvisada en el entorno del candidato Rubalcaba, al que aún no se le ha quitado la cara de tonto desde la inopinada contrarreforma constitucional express con que le sorprendió Zapatero el pasado agosto. Y, claro, con las alicaídas botaratadas de mal estudiante de Don José Blanco, el apicarado portavoz del agónico Gobierno actual. Vendrán más. A ver.

SOBRE EL DEBATE DEL EURO: Una estrategia para romper la Europa del Capital y encaminarse hacia otro Modelo Solidario Supranacional

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Daniel Albarracín, en 'Viento Sur'

Es preciso surcar nuevos caminos divergentes al atolladero al que nos empujan las políticas europeas en vigor. En lo que sigue vamos a intentar sintetizar algunas interpretaciones económico-políticas dadas desde la izquierda en estos últimos tiempos. Trataremos así de invitar a identificar un posible rumbo desembarazado de las ataduras a las que nos condena el modelo de la UE y de su gestión política oligárquica.

1. El modelo de la UE y la tendencia al abismo para su periferia.

Diferentes autores como, entre otros, Costas Lapavitsas o Pedro Montes han venido apuntando un diagnóstico del modelo europeo vigente, y señalando sus consecuencias. Un modelo establecido desde, cuanto menos, Maastricht y continuado en otros tantos tratados herederos (Lisboa, Pacto del Euro, etc...).

El modelo de la UE ha promocionado e institucionalizado la libertad de movimientos de capitales y mercancías, dentro de un mercado único, y una política monetaria al servicio de los países centrales. Todo ello sin observar la heterogeneidad de un numeroso y desigual grupo de países sobre los cuales las mismas políticas no causan los mismos efectos. Todo ello sin establecer contrapesos solidarios significativos que pudieran contrarrestar los desequilibrios intrínsecos a la economía de mercado; sin prever apenas compensación para aquellas regiones más dependientes o con menor productividad; mucho menos sin abrigar proyectos de convergencia reales y sin inversiones compartidas; y, por último, con un presupuesto público irrisorio incapaz de corregir las tendencias divergentes que causa dicho modelo. La dependencia estructural, el oligopolio práctico de los capitales y economías centroeuropeas, la divergencia entre centro y periferia, no parecen tener límite. La presencia de la moneda única, con un tipo de interés único para países con capacidades productivas de diferente alcance y eficiencia, con una cadena del valor y de rentabilización dominada en sus fases estratégicas por los países centrales (Alemania, Francia, Reino Unido, etc...) que afianzan esa jerarquía, en contextos inflacionarios estructuralmente divergentes, aboca a un permanente desequilibrio de la balanza de pagos entre países. Las necesidades de financiación de los países periféricos se reproducen, al tiempo que convierte en acreedores a los países centrales y, por consiguiente, determina que éstos se apropien de forma paulatina de la riqueza de las regiones económicamente más vulnerables, en connivencia con los capitales oligárquicos locales que también puedan aprovechar su espacio de rentabilidad.

QUE SE ACLAREN

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Juan Francisco Martín Seco, en 'Público'

Por qué las bolsas se tambalearon tras la dimisión del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE)? Tal vez fuese la certificación de que el euro no puede permanecer. Si Alemania, Holanda y Finlandia ni siquiera están dispuestas a aceptar que el BCE compre deuda, y mucho menos la emisión de eurobonos, la Unión Monetaria tiene los días contados.

Puede ser que Jürgen Stark tenga razón al afirmar que tal cometido no se encuentra entre las competencias del BCE, pero ello lo único que indica es que el Tratado de Maastricht y más tarde los estatutos de esta institución se elaboraron y aprobaron con enormes carencias y contradicciones. Resulta imposible que los estados puedan aguantar la presión de los mercados sin un banco central que los respalde.

Los halcones se empeñan en hacernos creer que la crisis no es del euro, sino de algunos países que deben solucionar sus problemas; pero da la casualidad de que el número de los implicados ha crecido sustancialmente y afecta ya a la mayoría de la Unión Monetaria, y que esos mismos países se encontrarían con menores dificultades si no estuviesen en la eurozona. Italia tiene ahora el mismo o parecido stock de deuda que con anterioridad a su entrada en el euro, sin que entonces padeciese los apuros actuales. La única solución, de existir, se encuentra en Bruselas o en Frankfurt. Las medidas tomadas hasta ahora por los estados individuales no sólo son ineficaces sino contraproducentes y condenan a los países a la recesión, en primer lugar a los deudores, pero termina también por afectar a los acreedores, como se ha visto con Francia y Alemania en este segundo trimestre del año.

A los mandatarios europeos se les está terminando el tiempo. Tienen que decidir si quieren o no quieren la Unión Monetaria. Si su contestación es afirmativa, deben reformar seriamente y de manera urgente el proyecto. Grecia es probable que esté maldiciendo el día que entró en el euro y me imagino que, si al final tiene que pagar el enorme coste de la suspensión de pagos, decidirá abandonar la Unión Monetaria y devaluar su moneda. Una forma de hacer la quita es convertir todas las deudas denominadas en euros a dracmas pero al cambio de 1999. Si esto ocurre, ¿qué país será el próximo?

CAMBIAR EL SISTEMA

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Ignacio Ramonet, en 'Le Monde Diplomatique'

Los eurófilos más extasiados lo machacan sin cesar: si no dispusiéramos del euro, dicen, las consecuencias de la crisis serían peores para muchos países europeos. Divinizan un euro “fuerte y protector”. Es su doctrina y la defienden fanáticamente. Pero lo cierto es que tendrían que explicarles a los griegos (y a los irlandeses, a los portugueses, a los españoles, a los italianos y a tantos otros ciudadanos europeos vapuleados por los planes de ajuste) qué entienden por “consecuencias peores”... De hecho, estas consecuencias son ya tan insoportables socialmente que, en varios países de la eurozona, está subiendo, y no sin argumentos, una radical hostilidad hacia la moneda única y hacia la propia Unión Europea (UE).

No les falta razón a estos indignados. Porque el euro, moneda de 17 países y de sus 350 millones de habitantes, es una herramienta con un objetivo: la consolidación de los dogmas neoliberales (1) en los que se fundamenta la UE. Estos dogmas, que el Pacto de Estabilidad (1997) ratifica y que el Banco Central Europeo (BCE) sanciona, son esencialmente tres: estabilidad de los precios, equilibrio presupuestario y estímulo de la competencia. Ninguna preocupación social, ningún propósito de reducir el paro, ninguna voluntad de garantizar el crecimiento, y obviamente ningún empeño en defender el Estado del bienestar.

DENUNCIA DEL ATAQUE ESPECULATIVO DE BANCOS INTERNACIONALES CONTRA LA DEUDA PÚBLICA DE LOS PAÍSES EUROPEOS PERIFÉRICOS

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16 bancos internacionales (8 de ellos europeos) están realizando ataques especulativos contra la deuda pública de los países europeos periféricos: Grecia, Portugal,Irlanda, España e Italia.

Estos bancos de inversión, controlan el 90% de los fondos de alto riesgo o hedge funds y de los CDS (Credit Default Swaps), seguros de carácter especulativo contra el impago de una deuda, y están implicados en actividades fraudulentas en la compra-venta de deuda soberana de estos países.

La especulación parte de la posesión de información privilegiada y de la coordinación de estos bancos para vender deuda soberana de estos países e incrementar artificialmente el Riesgo-País de los mismos, a los que previamente habrían señalado sus fieles colaboradoras, las Agencias de Calificación (Moody's, Standard & Poors y Fitch), con una bajada de calificación con el objetivo de alterar, subiendo artificialmente los tipos de interés, la prima de riesgo y alterando el mercado de los seguros (CDS) de esa deuda soberana. Estas prácticas especulativas se iniciaron en mayo del 2010, coincidiendo con el primer rescate de Grecia, y han ido incrementando con los rescates de Irlanda (octubre 2010) y Portugal (mayo 2011) hasta dispararse en torno al debate del segundo rescate de Grecia, que acaba de ser aprobado, que no es mas que un parche que no soluciona el problema de fondo.

Hay que recalcar que las desorbitadas subidas de la prima de riesgo están alcanzando valores históricos: los intereses que está pagando España en el mes de julio han llegado al 6%, cuando Alemania sólo paga un 1,5%, en los casos de Portugal e Irlanda suben hasta el 10-11% de interés y en Grecia al 15%. Estos "bancos vampiros" han ganado un 20% más de beneficios sólo en los dos últimos meses con este negocio mafioso.

LOS BENEFICIADOS POR LOS ATAQUES

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Aparecido en 'Público'

¿Quién sale ganando con los ataques a los países del euro?

Los fondos de inversión, especuladores profesionales, sobre todo de Estados Unidos y de Reino Unido. Llevan más de un año metiendo presión a los países de la zona del euro y ya han conseguido que caigan Grecia, Irlanda y Portugal. Tienen a España en el foco, pero ahora han canalizado sus ataques hacia Italia porque la ven más débil. Con una deuda del 119% de su riqueza nacional, medida por el PIB, harían falta 1,84 billones para cubrirla, casi dos veces el PIB de España.

¿Qué instrumentos emplean los fondos para especular?

Uno de los principales son los seguros contra el impago de deuda o los ‘credit default swap' (CDS). En realidad, son instrumentos de ingeniería financiera empleados, sobre todo, por fondos, bancos y aseguradoras, según un informe reciente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En teoría, al comprar un CDS se adquiere la cobertura contra el impago de, por ejemplo, la deuda de un país, pero la paradoja es que no hace falta tener esos títulos de deuda en cuestión para hacerse con los CDS. Es como comprar un seguro del hogar pero para la casa de otro. Al final, los compradores de esos seguros se dedican a especular con ellos.

¿Cómo hacen que la deuda de los países se encarezca cada vez más?

Fondos, bancos y aseguradoras juegan con los CDS sobre la deuda de un país atesorándolos y haciendo subir su precio. Consiguen así que crezca la percepción del riesgo de que ese país en cuestión pueda dejar de pagar los intereses de su deuda y, por ello, tiene que ofrecer cada vez más rentabilidad por sus bonos (títulos de deuda) para convencer a los inversores de que los compren. El problema es que la rentabilidad del bono no puede subir sin límite porque no es sufragable para ningún país.

¿Quién controla el mercado de los seguros de impago?

AHORA VA EN SERIO

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Claudi Pérez, en 'El País'

Algo huele a podrido cuando Dinamarca reintroduce los controles fronterizos; cuando Francia e Italia aprovechan la crisis tunecina para tratar de limitar la circulación de personas. Algo pasa cuando Holanda y Finlandia (con partidos a la derecha de la derecha ganando peso) se resisten a financiar rescates de segunda división que no impiden que Irlanda, Portugal y sobre todo Grecia sigan al borde del precipicio. Cuando Alemania incendia la crisis del euro ligando las soluciones a su calendario electoral y reedita una historia en la que cada dos generaciones los alemanes olvidan de dónde vienen. Y sobre todo cuando las autoridades europeas no consiguen dar un golpe de timón que impida que una crisis acotada (los países rescatados suponen el 6% del PIB de la eurozona) acabe llevando a los bárbaros a las puertas de Roma y Madrid. El euro, un éxito rotundo durante 10 años, lleva 20 meses aireando las vergüenzas de Europa; el declive de la economía suele anunciar la decadencia de los imperios.

La reacción habitual ante un acontecimiento extremo, ante una crisis feroz, consiste en afirmar que era imprevisible, según John Cassidy (Por qué quiebran los mercados). El ataque japonés a Pearl Harbor, los atentados terroristas del 11-S, el colapso de la banca en EE UU: en esos y en otros casos las autoridades afirmaron que no tenían indicios de lo que podía suceder; en todos esos casos había evidencias de lo que se estaba fraguando (aunque es curiosa esa claridad con la que se advierten las cosas a posteriori). Esta vez va a ser difícil explicar la crisis europea atendiendo a ese modelo: es inútil aducir que era imprevisible.

TUMULTO EURO

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Juan Francisco Martín Seco

El pasado miércoles, el Parlamento griego aprobaba un duro plan de ajuste. Mientras en la calle se desencadenaba una guerra campal, la euforia se adueñaba de las bolsas europeas. No resulta difícil concluir quiénes son los beneficiarios y quiénes los perjudicados. La situación se parece excesivamente a las intervenciones que en el pasado realizaba el FMI en los países subdesarrollados, concediendo préstamos en condiciones tan severas que las misiones de este organismo iban acompañadas de revueltas, huelgas y violencia callejera. “Tumulto Fondo”, llegó a denominarse. La medicina mataba al enfermo, y bastantes de estos estados tan sólo han comenzado a respirar cuando se han liberado del FMI y del Consenso de Washington.

Los ajustes no van a solucionar la crítica situación griega. Su problema no es de liquidez, sino de solvencia. Su problema, al igual que el de otros países, por ejemplo España, se llama Unión Monetaria (UM). Su talón de Aquiles, que tiene la misma moneda que Alemania, por lo que sufre un tipo de cambio irreal. Merkel se reúne con el primer ministro chino y consigue duplicar sus exportaciones a condición de abrir los mercados europeos a los productos del gigante asiático; ¿cómo van a competir Grecia y otros muchos estados de la UM?

 

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