Mostrando entradas con la etiqueta pensiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensiones. Mostrar todas las entradas

¿TENDRÉ DINERO PARA MI VEJEZ?

|

Un estudio del BBVA muestra la preocupación y el desconocimiento sobre las pensiones

David Fernández, en El País

“Desconocimiento y preocupación”. Estas son las conclusiones que obtiene David Carrasco, director del Instituto BBVA de Pensiones, tras analizar las respuestas de las 3.000 personas en las que se basa laEncuesta sobre la jubilación y los hábitos de ahorro que ha elaborado esta entidad financiera. “En España, la cultura financiera es baja, y además el sistema de pensiones es complejo tras sufrir numerosas reformas. Hemos detectado que existe una necesidad de conocimientos en materia de jubilación”, advierte Carrasco. “La gente demanda que se le facilite información, que le expliquen qué tiene que hacer con su dinero para que cuando llegue su retiro los ingresos que reciba colmen sus expectativas”, añade.

El 45% de los encuestados reconoce que consigue ahorrar, porcentaje que se incrementa conforme aumenta la clase social. Por comunidades, Andalucía es donde este dato es menos positivo, mientras que Asturias se sitúa en el extremo opuesto. Por término medio, el ahorro representa en torno al 15% de los ingresos mensuales del hogar. En ese excedente, la jubilación tiene un protagonismo destacado como objetivo del ahorro, estando presente en el 21% de los hogares y creciendo conforme se acerca la edad de jubilación. Además, entre los que no consiguen ahorrar, jubilación, vivienda y ocio serían los principales destinos para su dinero en el caso de tenerlo.

LA PROTECCIÓN SOCIAL Y SUS ENEMIGOS

|

José A. Pérez – ATTAC Madrid

Garantizar, mediante pensiones públicas, una vida digna al llegar a la edad en que decae el vigor biológico de las personas, es uno de los grandes logros que dan sentido a la moderna existencia humana. Cuando un Gobierno, como ahora el formado por el Partido Popular, pretende destruir esa garantía, devaluando la cuantía de las pensiones, pierde toda legitimidad y debe ser combatido con todos los medios al alcance de la ciudadanía.

Junto a sus notables contribuciones a la epistemología, al filósofo vienés Karl Popper, (1902-1994) se le recuerda como uno de los más sólidos teóricos del pensamiento liberal en el siglo XX. Defensor de la sociedad abierta frente a los sistemas totalitarios, y gran crítico de toda visión política que conlleve el diseño de un mundo utópico, Popper fustigó con gran dureza las teorías de Platón y de Karl Marx. La sociedad abierta y sus enemigos, escrito durante la Segunda Guerra Mundial desde su exilio en Nueva Zelanda es su libro más conocido. En él define el concepto de sociedad abierta como el sistema político en el cual los líderes políticos o el gobierno son reemplazados sin necesidad de violencia o derramamiento de sangre, a diferencia de las sociedades autoritarias, en las que el mecanismo de reemplazo de gobiernos es la revolución o el golpe de Estado.

LA SOSTENIBILIDAD DE LAS PENSIONES, PROBLEMA POLÍTICO, NO ECONÓMICO

|


Economistas de izquierdas presentan una alternativa "a la falacia de los expertos" sobre las pensiones
Los economistas y juristas firmantes de este Documento lo han elaborado con objeto de rebatir y desautorizar el Informe de la Comisión de expertos designada por el gobierno y para denunciar la nueva contrarreforma de las pensiones que con base en él pretende acometer el PP. Los ciudadanos deben saber que reducir las pensiones no es un medida que sirva para combatir la crisis económica sino que implica un paso en el desmantelamiento del estado social que se está llevando a cabo.
En defensa del sistema público de pensiones


Documento




LA SOSTENIBILIDAD DE LAS PENSIONES, PROBLEMA POLÍTICO, NO ECONÓMICO.

Pensamos que la manera de plantear un problema condiciona su solución. La sostenibilidad del sistema público de pensiones se ha planteado siempre, en unos casos por ignorancia y en otros por intereses espurios, de la peor forma posible. Se ha tratado como un problema técnico cuando es un problema político. Se ha querido enmarcar como una cuestión de insuficiencia de medios, cuando en realidad el quid de la cuestión es la distribución de la renta. Se pretende que creamos que la sostenibilidad del sistema público de pensiones depende de “cuántos son los que producen”, cuando la variable importante es “cuánto se produce”.

Conscientes de que se trata de un problema político y no económico, consideramos que nuestro papel debe centrarse únicamente en desenmascarar los intentos de justificar mediante planteamientos aparentemente técnicos las posturas ideológicas previamente tomadas.

Hace ya muchos años que todos los servicios de estudios de las entidades financieras y similares, apoyados y jaleados por los organismos internacionales, comenzaron a emitir informes acerca de la inviabilidad del sistema público de pensiones. La postura oscilaba desde los más radicales, demandando su sustitución por planes privados, hasta los medianamente posibilistas, que tan solo pretendían su reforma, de manera que los gastos sociales no se incrementaran e incluso se redujeran. Por citar tan solo un ejemplo, allá por 1993 la Fundación BBV contrató a treinta y cuatro sabios, expertos, técnicos para que estudiasen el tema de las pensiones. En realidad, querían que se pronunciasen sobre la viabilidad, más bien inviabilidad, del sistema público. Trabajaron durante veinte meses para llegar a la conclusión de la imposibilidad de mantener el sistema público si no se reformaba. Una vez más se empleó la expresión quiebra de la Seguridad Social. El resultado de sus cálculos, que fueron facilitados a la prensa, consistía en el pronóstico de que para el año 2000 el desajuste entre ingresos y gastos de la Seguridad Social habría aumentado en una cantidad equivalente al 2% del PIB. ¿Cataclismo?, ¿quiebra? “Será incompatible con Maastricht”. Lo cierto es que el año 2000 llegó y no se produjo prácticamente nada de lo que pronosticaron. De hecho, se registró un superávit del 0,4%.

EL TIMO DE LAS PENSIONES

|

Todo cuanto nos han contado todos los gobiernos hasta ahora sobre las pensiones o era solo media verdad, o estaba manipulado, o era mentira. Una detrás de otra.

Antón Losada , en Zona Crítica, El País

Mientras media España se solazaba haciendo chistes sobre la relaxing cup of café con leche por la que hemos pagado millones al típico gurújeta de la comunicación, el Gobierno ha aprobado discretamente, como le gusta, su anteproyecto para la enésima reforma de las pensiones. Mientras Artur Mas y Mariano Rajoy nos hacían el teatrillo de las ofensas y las cartitas como si España fuera un capítulo de La Regenta, sin apenas ruido y sin que nos lo contaran mucho, el ejecutivo ha metido el turbo para acabar con el sistema público de pensiones.

No le llamen reforma, llámenle timo. Es el timo de la estampita. Nosotros entregamos cotizaciones y dinero de verdad y ellos nos devuelven estampitas haciéndose los tontos. Todo cuanto nos han contado todos los gobiernos hasta ahora sobre las pensiones o era solo media verdad, o estaba manipulado, o era mentira. Una detrás de otra.

Nuestro gasto en pensiones no se ha disparado. Continúa por debajo del 11% del PIB. Ahí sigue desde los años noventa, tres puntos por debajo de la media de la UE-15. En las peores previsiones del Gobierno, el gasto llegará al 14% del PIB en 2050. Un porcentaje inferior a lo que dedican a pensiones hoy en Italia o Francia y similar al gasto actual alemán. Las catastróficas proyecciones demográficas eran mentira y son mentira. Para que se cumplan las previsiones que amparan la reforma, la población española deberá reducirse en las próximas décadas hasta caer por debajo de los 41 millones. Solo así se cumplirá la profecía de que los pensionistas lleguen a sumar un tercio de la población total.

Más mentiras. Dice el Gobierno que no ha atendido las recomendaciones de aquel chiripitifláutico Comité de Expertos, creado para convertir en política pública los objetivos del sector asegurador y la banca. Falso. Las atiende al pie de la letra en lo esencial. La reforma entrará en vigor antes de lo previsto, en 2019, y se han introducido no uno, sino dos factores de corrección al desvincular las pensiones del IPC y ponderarlas con un factor de sostenibilidad donde quien viva más, cobrará menos.

Cuando este Gobierno tomó posesión, la hucha de las pensiones guardaba 80.000 millones de euros. Hoy conserva menos de sesenta mil millones y el demoledor impacto de la reforma laboral ha acelerado el déficit de la Seguridad Social. Un pensionista de hoy no sabe cuánto cobrará pasado mañana, ni cuánto habrá de pagar. Un pensionista de mañana, tampoco, ni siquiera sabe si cobrará. Se lo pueden decir más alto pero no más claro. Ábrase un plan de pensiones privado porque vamos a destrozar y liquidar el sistema público. Estamos hablando de un negocio de 15 mil millones de euros anuales. Usted y yo le llamamos pensiones, pero el Gobierno, la banca y los seguros le llaman capital.

PENSIONES: NO CONFUNDAN LAS PRIORIDADES NI LOS TIEMPOS

|

Edmundo Fayanas Escuer, en Rebelión

La Comisión Europea se ha equivocado imponiendo el austericidio. Ahora plantean unas duras reformas sociales a destiempo, como es el caso de las pensiones ¿Por qué la Comisión Europea no reforma los mercados oligopolistas que provocan elevados costes a los ciudadanos y pérdida de competitividad económica?

Se ha publicado el informe sobre las pensiones del Comité de expertos y si se siguen sus recomendaciones, significará el recorte más drástico de las pensiones públicas que haya ocurrido en la mayoría de los países del euro.

En una situación de débil demanda como la actual, la aplicación a corto y medio plazo de estas reformas, al reducir los ingresos de los actuales pensionistas y las expectativas de los futuros, haría que se terminase de asfixiar el consumo. Es una forma de hacer mal a nosotros mismos, intensificando la recesión y el paro, como lo estamos viendo y sufriendo con la austeridad.

LOS RECORTES DE LAS PENSIONES NO SON INEVITABLES

|

Vicenç Navarro, en Público.es

El mensaje que se está transmitiendo con gran intensidad en los medios de mayor difusión en Catalunya y otras partes de España es que los recortes de las pensiones son inevitables, mensaje que recuerda mucho al que se ha estado transmitiendo estos años sobre la inevitabilidad de los recortes . En la cultura económica dominante, los recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social (sea este en forma de transferencias o de servicios públicos del Estado del Bienestar), son inevitables y necesarios para salir de la crisis y para “salvar” al Estado del Bienestar. El abanico de esta sabiduría convencional abarca desde los economistas ultraliberales (que todos sabemos quiénes son por su gran prominencia en los medios televisivos) a los socioliberales o socialdemócratas afines a la Tercera Vía, muy influyentes en el socialismo español y catalán. Incluso Josep Oliver, Catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona, economista al cual tengo gran respeto y estima y que fue influyente en el diseño de las políticas económicas del Tripartito, ha estado escribiendo artículos de apoyo a las políticas de austeridad (negando incluso que existieran, refiriéndose al crecimiento de la deuda pública como muestra de su inexistencia) y de apoyo a los recortes de las pensiones en un artículo titulado significativamente “Los inevitables recortes en pensiones” en El Periódico . 08.06.13, el rotativo que publica el mismo día y en el mismo número un editorial, “La revisión de las pensiones del futuro”, de apoyo a la reducción de las pensiones. Este rotativo no ha publicado artículos que cuestionen las tesis catastrofistas que están detrás de la supuesta necesidad de recortar las pensiones.

PENSIONES: ERRORES Y MANIPULACIONES

|

Alberto del Pozo Sen / Antonio González / Borja Suárez Corujo , en eldiario.es

Varios acontecimientos han reabierto en las últimas semanas el debate acerca de las reformas del sistema público de pensiones. La creación por parte del Gobierno de una Comisión de expertos que informe sobre la necesidad de las mismas. La llamativa insistencia de la Comisión Europea en la obligatoriedad de realizar nuevas y urgentes reformas en este campo. Y las reacciones que en los medios de comunicación ha provocado todo ello.

Sin embargo, el debate presenta, a nuestro modesto entender, algunos errores de concepto que distorsionan la cuestión, y adolece de los intentos de asentar sobre aquellos ideas que dan lugar a una percepción equivocada sobre las reformas presentes y futuras que pudiera necesitar el sistema público de pensiones español.
1.- La viabilidad del sistema público de pensiones ha de ser un concepto, por un lado, referido al largo plazo. Y por otro, a la capacidad para sostener un determinado volumen de gasto en pensiones en relación con las posibilidades futuras de generar recursos (renta) por parte de la economía nacional (es decir, el PIB). 

LAS FALSEDADES Y LOS ERRORES DE LA SABIDURÍA ECONÓMICA CONVENCIONAL

|

Vicenç Navarro, en Sistema Digital


No hay plena conciencia a nivel popular del carácter ideológico (y no científico) de gran parte del pensamiento económico dominante que se reproduce a través de la sabiduría económica convencional (SEC). Hoy, gran parte de tal SEC se genera en un contexto académico y mediático enormemente influenciado por el capital financiero (es decir la banca, las compañías de seguros, los fondos de alto riesgo, y un largo etcétera) que financia los mayores fórums (como instituciones de investigación económica, congresos económicos, revistas académicas, cátedras universitarias entre otros) donde se reproduce tal SEC, de una manera muy semejante a cómo la industria farmacéutica configura e influencia en gran manera la cultura farmacológica y hábitos de prescripción de los médicos en nuestro sistema sanitario (es una lástima que uno de los pocos programas de análisis crítico que existen en la televisión española, Salvados, -que ha hecho un programa excelente sobre la influencia de la industria farmacéutica- no haya tratado todavía este tema). No es pues de extrañar que la SEC condicione las políticas públicas de tal manera que favorezcan sistemáticamente los intereses de tal capital financiero así como los de las grandes empresas no financieras con las cuales el capital financiero se alía con el objetivo de optimizar su influencia. Un ejemplo, entre otros muchos, es FEDEA, que constantemente está configurando la sensibilidad neoliberal que domina la SEC hoy en España.

De esta manera, constantemente se justifican políticas económicas (que dañan el bienestar de la población) presentándolas como necesarias para salvar la economía (o, más frecuentemente, “para salvar el euro”) cuando los datos (fácilmente accesibles, por cierto) muestran la falta de credibilidad de tales argumentos. Ejemplos hay a miles. Veamos algunos de ellos:

LO QUE SALVADOS NO CONTÓ SOBRE LAS PENSIONES PÚBLICAS

|

Nacho Alvarez, en anticapitalistas.org

El siempre interesante programa “Salvados”, que dirige el periodista Jordi Évole, dedicó su sesión del pasado 10 de marzo al análisis de nuestro sistema público de pensiones. Sorprende que un programa como “Salvados”, caracterizado por su imparcialidad, su capacidad para mostrar las diferentes aristas de los problemas tratados y su compromiso crítico con la situación social actual, presentase un análisis sesgado (y alarmista) de nuestro sistema de pensiones.

En el programa se repitieron buena parte de los lugares comunes que recurrentemente plantean los portavoces de los intereses financieros y bancarios, y que ya sirvieron de base para la última reforma de las pensiones en nuestro país: la proporción entre el número de jubilados y trabajadores activos no deja de crecer al tiempo que la esperanza de vida se incrementa progresivamente, lo que se traduce en la insostenibilidad del sistema público de pensiones. Sería necesario por tanto, según estas voces, implementar recortes (retrasar la edad de jubilación y reducir las prestaciones), así como complementar las prestaciones públicas con planes privados de pensiones.

Han sido múltiples los economistas (Miren Etxezarreta, Rafael Muñoz de Bustillo, Juan Torres o Vicenç Navarro, entre otros) que durante los últimos años han señalado las posibles alternativas que existen a la privatización y a los recortes de nuestro sistema público de pensiones. Sin embargo, éstos no fueron entrevistados ni sus planteamientos se reflejaron, de alguna u otra forma, en el programa.

PENSIONES EN ESPAÑA. LA GRAN MENTIRA

|

Guru Huky, en gurusblog

Damos con un interesante artículo escrito por Col.lectiu Wilson (un grupo de economistas Phd de Harvard y MIT) que aunque escrito en clave del ámbito de Cataluña, creo que realiza unas serie de reflexiones y aporta una serie de datos que arrojan luz sobre la sostenibilidad actual del sistema de pensiones en el ámbito Español, una problema que nuestros amados líderes políticos prefieren afrontar siguiendo la táctica de la avestruz.

Voy citando algunos fragmentos de su texto:

En términos generales, podemos decir que hay dos tipos de sistemas de pensiones en el mundo: de capitalización y de reparto. En un sistema de capitalización, el dinero que cotizan los trabajadores se deposita en un fondo de capital (de ahí el nombre) que a su vez se invierte en activos financieros que generan intereses. Este fondo se recupera el día que el trabajador se jubila y entonces se utiliza para pagar su pensión.

Cómo todos sabéis el sistema de pensiones en España está basado en un sistema de reparto, otros como Chile utilizan un sistema de capitalización.

EL PP PREPARA AHORA OTRA "REFORMA": EL HACHAZO A LOS PENSIONISTAS PARA AHORRAR 5.000 MILLONES

|

Amelia Ruiz, en 'elplural.com'

Confirmado, el mismo Rajoy que acusó a Zapatero de acabar con el Pacto de Toledo por congelar las pensiones y subir solo las mínimas, se dispone ahora a finiquitar de verdad ese Pacto, que con el consenso de todos los grupos políticos, construyó un sistema público de pensiones que es la joya de la Democracia. El PP le llamará de nuevo “reforma” y dice que el objetivo es hacer el sistema “sostenible”. Resultado, los Gobiernos no estarán obligados por Ley a subir las pensiones, lo harán cuando les venga en gana.

Tanto en Moncloa como en Génova ya está preparando los argumentarios para la “gran reforma”, la de las pensiones. Empiezan a explicar ya que el objetivo es aplicar el “factor de sostenibilidad”, porque como en España cada vez nacen menos niños y la esperanza de vida es mayor, no habrá dinero para pagar a los pensionistas del futuro.

Lo que dijeron y lo que dicen
En mayo de 2010, cuando el Presidente Zapatero anunció en el Congreso que solo subirían las pensiones mínimas y el resto se congelaban, el Partido Popular se lanzó en tromba con una serie de acusaciones que, dentro de poco, volverán a triunfar en internet. Rajoy, Cospedal y Soraya Sáenz de Santa María acusaron a Zapatero de cargarse el Pacto de Toledo, que establece la subida automática de las pensiones cada año en la misma medida que haya subido el IPC (índice de precios al consumo).

Nada más llegar al Gobierno, el PP subió las pensiones un 1%, incremento que ha quedado en nada porque los pensionistas ahora tienen que pagar parte de los medicamentos, ha subido la luz, el gas, el transporte y todo lo demás porque ha subido el IVA. Y además el Gobierno del PP ha sufrido todas las ayudas de la Ley de la Dependencia.

ALEMANIA IMPONE 'REPARACIONES DE GUERRA' AL RESTO DE EUROPA

|

Juan Torres López, en 'Ganas de escribis'

Al acabar la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles de 1919 hizo responsable a Alemania de "todos los daños y pérdidas" causados como consecuencia del conflicto y en su virtud le obligó a hacer frente a "reparaciones" millonarias que, después de diversos aplazamientos y anulaciones, terminó de pagar en octubre de 2010.

Muchos economistas y políticos de la época, y entre ellos el más famoso de entonces, John Maynard Keynes, mostraron que era imposible que Alemania pudiera pagar esas reparaciones sin empobrecerse trágicamente y sin que así se ocasionasen problemas peores que los que se trataba de resolver. E hicieron ver que incluso sería mucho más útil para los propios aliados promover el desarrollo de la industria y el comercio en Alemania que obligarle a hacer frente a unas cantidades que estaban completamente fuera de su mermada capacidad de pago. Con dramática lucidez, el economista inglés advirtió en su libro Las consecuencias económicas de la paz, que "si nosotros aspiramos deliberadamente al empobrecimiento de la Europa central, la venganza, no dudo en predecirlo, no tardará”. Así fue.

Años más tarde, las cosas han cambiado mucho. La puesta en marcha del euro a pesar de que se sabía que la unión monetaria estaba mal diseñada, que no contaba con suficientes mecanismos e instituciones de compensación y reequilibrio y que las perturbaciones y los shocks asimétricos iban a ser constantes, inició una especie de guerra económica que esta vez ha ganado Alemania pero, al final, a costa de sufrir también las consecuencias negativas de todo tipo que siempre están asociados a los conflictos que provocan las estrategias de ocupación.

HAY ALTERNATIVAS A LOS RECORTES

|

Vicenç Navarro

Se están haciendo en España recortes muy sustanciales del gasto público social que financia las transferencias públicas (tales como las pensiones y las ayudas a las familias) y los servicios públicos (tales como la sanidad, la educación, los servicios de ayuda a las personas con dependencia, las escuelas de infancia, los servicios sociales, entre otros) que representan la mayor reducción del Estado del bienestar español que éste haya sufrido en los 33 años de democracia. Estos recortes los está realizando el Gobierno central, así como gran número de gobiernos autonómicos, habiendo sido particularmente acentuados en Catalunya.

Tres observaciones tienen que hacerse a raíz de estos hechos. Una es que ninguno de estos recortes estaba anunciado en los programas electorales de los partidos gobernantes que los están haciendo. En realidad, todos ellos subrayaron en sus campañas electorales que no realizarían recortes en las transferencias y servicios que están siendo recortados. La segunda observación es que estos recortes se presentan, tanto por el establishment político como por el mediático, como inevitables y necesarios, y responden –según tales establishments– a la presión externa de los mercados financieros, los cuales señalan la necesidad de realizar tales recortes. Este argumento de inevitabilidad y necesidad ha calado en la opinión popular como consecuencia de una promoción masiva por parte de los medios de información de mayor difusión (tanto públicos como privados) del país, que han estado respaldando tales recortes. Uno de los rotativos de mayor difusión presentó anteayer unas encuestas mostrando que, puestos a escoger, había más españoles que, para reducir el déficit, preferían los recortes a la subida de impuestos. Parecería, pues, que los recortes que se están llevando a cabo tienen el apoyo popular que los legitimiza.

YO FUI A LA HUELGA

|

Luis García Montero, en 'Público'

El importante acuerdo social logrado por el Gobierno y los sindicatos merece que nos atrevamos a barajar la insatisfacción con la alegría. Como me dedico a escribir poemas, tarea que supone un metódico ejercicio de conciencia sobre la queja y los deseos, no me da miedo asumir el sentimiento de la contradicción.

Yo fui a la huelga el 29 de septiembre de 2010 para protestar ante la deriva de una democracia europea humillada por un capitalismo de cajas destempladas. Permítanme el juego de palabras porque la reforma de las cajas me parece el ejemplo más claro de la dirección tomada por un sistema que ha decidido liquidar cualquier apego al territorio (es decir, a la gente), acabar con la autoridad política y olvidarse de la cultura y las obras sociales. Cuando se expulsaba del ejército a un militar o cuando se conducía a un reo al cadalso, era costumbre destemplar las cajas de los tambores para hacer sonoro el desprecio. Los mercados financieros han conseguido imponer un tiempo de cajas destempladas, el Gobierno se humilló a su marcha y yo me puse en huelga convocado por los sindicatos. Como las políticas del Gobierno siguen desafinando y el acuerdo alcanzado supone una pérdida de derechos cívicos, no tengo más remedio que admitir mi frustración.

LAS PENSIONES. VERDADES Y MENTIRAS

|

El sábado 22, Miren Etxezarreta habló en Zaragoza y no decepcionó, ni en cuanto al poder de convocatoria, ni en cuanto al contenido de su discurso.
Aquí tenéis la charla

Las pensiones. Verdades y mentiras. (Miren Etxezarreta) from Social Art Producciones on Vimeo.

BIENESTAR SOSTENIBLE

|

Ignacio Zubiri, en 'Público'

Todo el mundo parece estar de acuerdo en que, debido al envejecimiento, el Estado del bienestar (EB) es insostenible y debe reducirse. Puede pensarse que esta aparente unanimidad se debe a que mantener el EB va a requerir una cantidad desorbitada de recursos adicionales. Pero no es así. Según las proyecciones de la Comisión Europea, entre 2007 y 2050 el envejecimiento tendrá un coste adicional de 9 puntos del PIB. Esto es, de cada 100 euros de renta, habrá que dedicar 9 más que ahora al EB. El gasto en protección social (pensiones, sanidad y dependencia) alcanzará el 23,9% del PIB y, lejos de ser el más alto de la UE, será solo un punto superior al promedio. Para poner estas cifras en perspectiva, cabe señalar que incluso si sumáramos esos 9 puntos del PIB a los niveles actuales de gasto e impuestos, España seguiría gastando y recaudando menos que lo que hoy gastan y recaudan varios países de la UE. Además, hay países que gastan ya en protección social sólo algo menos de lo que gastará España en 2050.

LAS PENSIONES, ¿INVIABLES?

|

Vicenç Navarro, en 'Público'

Este artículo presenta los errores y los silencios del manifiesto firmado por 100 economistas sobre las pensiones, patrocinado por FEDEA (fundación financiada por los grandes bancos y las cajas así como grandes empresas). El artículo presenta propuestas alternativas a las expuestas en tal manifiesto para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones públicas.

Hace 40 años, el 18% de los españoles adultos trabajaba en la agricultura. Hoy, sólo el 2% trabaja en la agricultura y produce incluso más que lo que producía 40 años atrás el 18% de la población en edad de trabajar. Dicho en otras palabras: un trabajador produce hoy más alimento de lo que producían antes nueve trabajadores, y ello como consecuencia de un enorme crecimiento de la productividad del trabajador agrícola. Con base en estos datos, se puede ver lo absurdo que habría sido si hace 40 años cien economistas hubieran alarmado a la población indicando que, como consecuencia de que los trabajadores estaban dejando el campo, habría menos producción de alimentos, y al cabo de 40 años la gente en España se moriría de hambre. Su desatención al impacto que el crecimiento de la productividad tiene en la cantidad de alimentos producidos explicaría el ridículo de su pronóstico.

LO QUE ESTÁ PASANDO CON LA POBLACIÓN

|

Julio Pérez Díaz, en 'El País'

Mi maestra Anna Cabré me enseñó que la demografía es una herramienta para desvelar misterios, y la población española le da la razón. No se suele reparar en ello, porque parece un asunto técnico y estadístico, carente de las sintonías emocionales que producen las historias individuales. Pero alguna vez sus misterios aparecen en titulares, como cuando el INE difunde sus periódicas proyecciones de población. Inmediatamente las preguntas nos asaltan: ¿cómo ha cambiado tanto la esperanza de vida?, ¿por qué han bajado tanto los nacimientos?, ¿por qué de repente hay tanta inmigración y, también de repente, la inmigración disminuye radicalmente? Pero, sobre todo, y desde un punto de vista práctico, ¿se puede predecir algo sobre el futuro demográfico de España?, ¿cuáles son los retos demográficos que deberían tenerse en cuenta en la tarea de gobierno?

Muchas preguntas, respuestas generalmente interesadas, poco imparciales, y escasa perspectiva, teórica e histórica, a la hora de darles respuesta. No en vano la demografía es un asunto tanto o más político que técnico, y ya se sabe que ahí la inmediatez manda. Para acabarlo de adobar, los fenómenos demográficos interesan en muchos otros ámbitos, como la economía, la sociología, la medicina o la geografía, de manera que aquí todo el mundo parece tener algo que decir y, por desgracia, los demógrafos no hemos conseguido que nuestra disciplina se haga oír en medio de ese pandemónium.

LA GRAN CRISIS DE LAS PENSIONES (PRIVADAS)

|


Pere Rusiñol

La crisis de las pensiones ha dejado de ser una hipótesis discutible para dentro de 25 años y se ha convertido en una dolorosa y empírica realidad. Pero no para el sistema público, que en España sigue con holgado superávit, sino para los fondos privados, que se hundieron en todo el mundo con el crash y que ahora luchan por mantener las prestaciones prometidas o incluso por evitar el colapso.

La crisis privada tiene una gran repercusión pública: economistas de amplio espectro desde la crítica Miren Etxezarreta, catedrática emérita de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), hasta el liberal Alejandro Inurrieta, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles detectan una relación entre el hundimiento de los fondos privados que manejan en los mercados mundiales 12,7 billones de euros, el equivalente a 12 veces el PIB de España y el 27% del PIB mundial y la renovada presión de los mercados en favor de recortes en los sistemas públicos de pensiones.

La conexión entre los fondos privados y los recortes públicos viene de lejos. A mediados de la década de 1990 ya proliferaron los estudios que auguraban la quiebra de los sistemas públicos de pensiones y exigían recortes inmediatos o privatizar las pensiones. Los lanzaron simultánemente instituciones internacionales, como el Banco Mundial (1994), y los servicios de estudios de las entidades financieras, las principales interesadas en el desarrollo de los fondos privados.

En todos los casos se advertía de que el envejecimiento de la población llevaría a la quiebra del sistema público. En consecuencia, se aconsejaba pasar de un sistema de reparto, en el que todos los trabajadores están obligados a cotizar para pagar las pensiones de los jubilados actuales, a otro de capitalización, en el que cada cual ahorra para su propia pensión futura a través de una entidad bancaria.

El boom’ de los 90

Entre 1995 y 2000, coincidiendo con esta primera concatenación de informes, los fondos privados vivieron un auge excepcional: pasaron de gestionar 4,9 billones de euros a 11,5 billones en sólo cinco años. En España, donde la catarata de estudios partió del Círculo de Empresarios y tuvo aportaciones de los servicios de estudios de las principales instituciones financieras, pasaron en el mismo periodo de 13.000 a 38.000 millones de euros.

Entonces, el horizonte de quiebra solía situarse ya en el año 2000, pero el derrumbe no llegó. Al contrario: desde entonces todos los ejercicios de la Seguridad Social se han cerrado con superávit.

Pese a los errores, las instituciones insisten periódicamente con nuevos informes equivalentes. El Círculo de Empresarios, por ejemplo, lanzó el último en junio de 2009, sin mencionar que en 1996 pronosticaba que el sistema público español acumularía hoy un déficit equivalente al 10,74% del PIBcuando en realidad hay una hucha de ahorro que equivale al 6% del PIB.

En cambio, la amenaza de quiebra sí planea sobre los fondos privados de capitalización, que, al estar mayoritariamente vinculados a la evolución de la bolsa, se han hundido como consecuencia del colapso financiero de 2008.

"La crisis financiera ha mostrado el punto débil de los fondos privados. Y muchos gobiernos que habían pensado en una privatización parcial se lo han pensado mejor", apunta Vicenç Navarro, catedrático de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Los nuevos nichos de negocio previstos se han cerrado justo cuando eran más necesarios para el sector.

Las cifras son demoledoras: en 2008, los fondos privados en el mundo perdieron el 18,3% de su valor, según Inverco, patronal de la inversión colectiva en España. Y la caída fue generalizada: del 37% en Reino Unido, que sigue por debajo del nivel de 2000, el 27% en Canadá, el 20% en EEUU, el 9% en España...

En EEUU, que reúne fondos privados cuyo patrimonio supera los siete billones, más de la mitad de los activos mundiales, la crisis ya ha estallado. De forma virulenta y con presencia en los principales medios de comunicación.

Illinois es el Estado más amenazado. Su agujero es tan grande que, según cálculos del economista Joshua Rauh, incluso en el caso de que sus fondos privados lograran retornos del 8% anual una cifra que hoy parece quimérica sólo podría aguantar como mucho hasta 2018.

CalSTRS, el fondo de los profesores de California y séptimo del mundo, tiene un agujero de 43.000 millones. Y, según Rauh, hay un mínimo de 31 Estados en EEUU amenazados de quedarse pronto sin dinero para pagar las pensiones prometidas por su sistema privado de capitalización.

Sólo el 25% cotiza

"Vamos hacia una crisis de proporciones monumentales", ha advertido el economista, que ha calculado que un rescate público para salvar los fondos de pensiones amenazados exigiría al menos un billón de dólares. Rauh estima que en el sistema estadounidense sólo el 25% de los trabajadores cotizan en la Seguridad Social. El resto opta por capitalizar de forma privada su ahorro.

En Europa, la situación no es mucho mejor. El año pasado, al calor de la mejora financiera, se recuperó parte del valor perdido. Pero se multiplican los indicios de que la crisis es muy de fondo.

Un informe de la OCDE del pasado julio, Pension Market in Focus, mostraba "preocupación" por "los resultados a largo plazo" de estos fondos. Y advertía de que deberían lidiar con "nuevos retos", más allá de la crisis: "la retirada de la generación del baby-boom, incertidumbre sobre la fortaleza de la recuperación, la debilidad del mercado de bonos y posibles cambios en la regulación de los mercados financieros".

Los últimos datos en España son también significativos porque el negocio, tras recuperarse en parte en 2009, vuelve a caer en 2010: según Inverco, en el primer trimestre se evaporaron 2.696 millones de euros de los fondos

Y Holanda, una de las potencias europeas del sector, lanzó un SOS la semana pasada: los cinco principales fondos del país incluido ABP, que con un patrimonio de 229.000 millones es el tercero del mundo anunciaron que se ven obligados a recortar las pensiones prometidas a sus jubilados.

El informe de la OCDE se publicó en julio, coincidiendo con el lanzamiento por parte de la Unión Europea de su enésima exigencia para que los Estados miembros aplacen la edad de jubilación, ahora en forma de Libro Verde.

"El escenario que se promueve es el anglosajón, donde se fueron reduciendo las pensiones públicas para hacer inevitable el complemento privado", subraya Etxezarreta. "La crisis de los fondos privados es tan fuerte que sus lobbies presionan ahora muchísimo", recalca Inurrieta.

Sistemas mixtos

Descartada a corto plazo la sustitución de un sistema de reparto por uno de capitalización como reclamaban los papers de los años 90, la industria presiona para avanzar al menos hacia este sistema mixto que apunta Etxezarreta. Lo deja claro el reciente informe de la patronal española, Inverco, El impacto de la crisis económica y financiera en la inversión colectiva y en el ahorro-previsión, elaborado por Analistas Financieros Internacionales.

El informe pide que los trabajadores tengan la opción "de llevarse una parte prefijada de las cotizaciones pagadas al sistema público a un esquema obligatorio de pensiones privadas de capitalización". Y deja muy claro y de forma reiterada que el sector no crecerá mientras el sistema público siga siendo tan bueno: "El que las pensiones públicas sustituyan en porcentajes muy elevados a los salarios previos a la jubilación implica que hay poco margen para la expansión de las pensiones privadas", lamentan sus autores.

 

©2009 ECONOMÍA PARA LAS PERSONAS | Template Blue by TNB