Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Científico de ATTAC, Juan Torres López (Granada, 1954) también formó parte del grupo de personas que hace varios meses impulsó la primera convocatoria de la Asamblea Ciudadana de Sevilla, cuya nueva asamblea se presentó hace diez días en las setas de la Encarnación. Desde su despacho, en el Departamento de Análisis Económico y Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas, entre un maremagnum de libros y papeles, Torres habla sobre el desarrollo de estos dos escenarios, el económico y el político, en España en estos momentos.
¿Qué panorama ve ante las próximas elecciones?
Yo creo que ahora lo que se está produciendo es un cambio sutil de una manera no del todo manifiesta. Creo que se está viniendo abajo el edificio de la transición política. Los grandes partidos que han generado el consenso de estos últimos años han llegado a un punto de no retorno, son incapaces de proporcionar un proyecto de futuro, no saben gestionar la crisis, están afectados por casos tremendos de corrupción y la gente ha perdido la credibilidad en ellos. Hemos visto cómo el PSOE, después del gobierno de Zapatero, ha perdido puntos en las encuestas de una manera extraordinaria y no los recupera, y estamos viendo que al Partido Popular está ocurriéndole lo mismo a una velocidad acelerada. Lo que yo creo que estamos viviendo es una desafección creciente de la gente hacia esos partidos que, antes o después, de una manera o de otra, va a llevarnos a un escenario político completamente diferente, con sujetos políticos muy distintos a los que han sido protagonistas en los últimos años.
¿Por qué los españoles no hemos sido capaces todavía de promover un proceso para cambiar esta situación?
Sí está cambiando. Es que los cambios no se dan de una noche a un día. Yo creo que esto que acabo de decir señala que hay cambios. Hace unos meses, incluso entre el PSOE y el PP, representaban el 80% de la intención de voto, y ahora es menos de la mitad; por lo tanto, eso significa que están cambiando muchas cosas.
