Vicenç Navarro, en Sistema Digital
La respuesta que la banca da a esta pregunta es que no ha y demanda de crédito. Es decir, las empresas medianas y pequeñas y las familias no están pidiendo dinero prestado. Esta es también la réplica que el gobierno español ha estado sosteniendo. Y para sostener tal explicación señalan la baja cantidad de solicitudes de crédito por parte de las pequeñas y medianas empresas y por parte de las familias.
Dicha explicación, sin embargo, no se aguanta ni por los pelos. El hecho de que no haya más peticiones de crédito a la banca se debe a las condiciones económicas que ésta exige, con unos intereses elevadísimos. Y una de las razones de esta situación es que a la banca no le resulta rentable dar este tipo de préstamos, que además considera arriesgados porque sabe que la población está perdiendo capacidad adquisitiva, resultado del descenso de los salarios. La banca puede y hace muchísimo más dinero comprando deuda pública a unos intereses desorbitados, que ofreciendo crédito. Y todo ello cortesía del Banco Central Europeo, su lobby particular, que le presta dinero a los bancos a unos intereses bajísimos (menos de un 1%), dinero con el que compran bonos públicos que les dan unos intereses altísimos (algo más del 6% en 2012) en el caso de los bonos españoles. Hay que reconocer que es un negocio redondo. El hecho de que los intereses de la deuda pública sean tan altos se debe a que el BCE no hace lo que debería hacer, es decir, comprar bonos públicos, protegiendo a los Estados frente a la especulación de los mercados financieros (es decir, de los bancos). En consecuencia, el Estado está recortando ahora el gasto público (incluyendo el social, como sanidad, educación y un largo etcétera) para que pueda pagar los exuberantes intereses a los bancos, y así obtener crédito. Solo este año, el Estado español tendrá que pagar una cantidad equivalente al 3,86% del PIB en intereses a la banca por haberle prestado dinero.
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¿POR QUÉ NO HAY CRÉDITO DISPONIBLE?
Etiquetas: bancos, interés, moneda, nacionalizacion | author: jose luis ochoaLOS INTERESES DE LOS PRÉSTAMOS BANCARIOS: ¿QUÉ JUSTIFICACIÓN TIENEN Y POR QUÉ NO DEBERÍAMOS PAGARLOS?
Etiquetas: bancos, dinero, interés, inversion | author: jose luis ochoa
Juan Torres López, en 'Ganas de escribir'
Cualquier persona que haya tenido que devolver un préstamo sabe lo que significan los intereses a la hora de pagarlo. Uno recibido, por ejemplo, al 7% supondría tener que devolver casi el doble del capital recibido al cabo de diez años.
Tanto es el peso de lo intereses que llevan consigo los préstamos que durante mucho tiempo se consideró que cobrarlos por encima de unos niveles determinados más o menos razonables se consideraba no solo un delito de usura sino una acción inmoral, o incluso un pecado grave que condenaría para siempre a quien lo cometiera.
Hoy día, sin embargo, casi todos los gobiernos han eliminado esa figura delictiva y a todo el mundo le parece natural que se cobren intereses legales de hasta un 30% (esto es lo que cobran en estos momentos los bancos españoles a los clientes que sobrepasen su línea de crédito) o que haya naciones hundidas en la miseria no exactamente por lo que deben sino por la cuantía de los intereses que han de pagar.
Los países de la Unión Europea renunciaron a tener un banco central que los financiara cuando necesitasen dinero y entonces tienen que recurrir a la banca privada en esas circunstancias. En consecuencia, en lugar de financiarse al 0%, o a un interés mínimo que simplemente cubra los gastos de administrar la política monetaria, tienen que hacerlo al 4, 5, 6 o incluso al 15% en algunas ocasiones. Y eso hace que cada año los bancos privados reciban entre 300.000 millones y 400.000 millones de euros en forma de intereses (¿tengo, entonces, que explicar quién estuvo y por qué detrás de la decisión de que el Banco Central Europeo no financiara a los gobiernos?).
Cualquier persona que haya tenido que devolver un préstamo sabe lo que significan los intereses a la hora de pagarlo. Uno recibido, por ejemplo, al 7% supondría tener que devolver casi el doble del capital recibido al cabo de diez años.
Tanto es el peso de lo intereses que llevan consigo los préstamos que durante mucho tiempo se consideró que cobrarlos por encima de unos niveles determinados más o menos razonables se consideraba no solo un delito de usura sino una acción inmoral, o incluso un pecado grave que condenaría para siempre a quien lo cometiera.
Hoy día, sin embargo, casi todos los gobiernos han eliminado esa figura delictiva y a todo el mundo le parece natural que se cobren intereses legales de hasta un 30% (esto es lo que cobran en estos momentos los bancos españoles a los clientes que sobrepasen su línea de crédito) o que haya naciones hundidas en la miseria no exactamente por lo que deben sino por la cuantía de los intereses que han de pagar.
Los países de la Unión Europea renunciaron a tener un banco central que los financiara cuando necesitasen dinero y entonces tienen que recurrir a la banca privada en esas circunstancias. En consecuencia, en lugar de financiarse al 0%, o a un interés mínimo que simplemente cubra los gastos de administrar la política monetaria, tienen que hacerlo al 4, 5, 6 o incluso al 15% en algunas ocasiones. Y eso hace que cada año los bancos privados reciban entre 300.000 millones y 400.000 millones de euros en forma de intereses (¿tengo, entonces, que explicar quién estuvo y por qué detrás de la decisión de que el Banco Central Europeo no financiara a los gobiernos?).
EL BCE PONE EL AJUAR EN LA BODA DE LA UE Y LA BANCA
Etiquetas: bancos, BCE, deuda, interés | author: jose luis ochoa
Miguel Ángel Luque Mateo, en 'Diagonal web'
En la segunda semana de diciembre el Banco Central Europeo (BCE), en coordinación con los principales bancos centrales del mundo, anunciaba nuevas “medidas no convencionales para facilitar un acceso del sector bancario europeo a la liquidez y mejorar el funcionamiento del mercado interbancario”. Además de rebajar los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta situarlos en el 1%, las principales novedades consisten en permitir que los bancos puedan recibir préstamos del Banco Central Europeo por un período inusualmente largo de tres años, en lugar de uno, además de relajar las garantías que se les exigen para poder solicitar esos préstamos. En definitiva, se trata de aumentar aún más la barra libre de liquidez al sistema bancario, teniendo en cuenta que, por ejemplo, Dexia Bank tiene dispuestos 45.000 millones en una línea de crédito, ampliable hasta 90.000 millones y que, en esa semana, 80 bancos se presentaron en las ventanillas del BCE a pedir más de 50.000 millones de euros.
Lo paradójico de la situación es que, mientras esto ocurre, los Tesoros Públicos de los Estados de la periferia Europea se encuentran con crecientes dificultades para poder colocar las sucesivas emisiones de deuda, de forma que deben pagar, además, un interés cada vez más elevado que, en el caso de los bancos españoles está en torno al 5-6%, los bonos españoles. ¿Y quién se beneficia de esta alta rentabilidad que detrae unos ingresos públicos que se recortan de otras partidas? Ese mismo sector financiero que, a pesar de todas las dificultades, se aprovecha de un sistema que le permite ganar sobre un 4-5%, simplemente, prestando a los Estados el dinero que antes ha recibido del BCE. Así, por ejemplo, según los datos de la Autoridad Bancaria Europea, los grandes bancos españoles han elevado su cartera de deuda pública estatal en un 1,83% en los nueve primeros meses del año, al tiempo que han reducido el crédito a la Administración pública en un 12%.
LA 'MAGIA' DEL INTERÉS COMPUESTO Y SU IMPACTO DESTRUCTIVO EN LA ECONOMÍA MUNDIAL
Etiquetas: crisis, deuda, interés | author: jose luis ochoa
Marco Antonio Moreno , en el 'Blog Salmón'
Es muy ilustrativo que Albert Einstein dijera que el interés compuesto es la mayor fuerza en el universo. Lo que no dijo es que se trata de una fuerza destructiva. Como veremos en este y otros post, la “magia” del interés compuesto es lo que tiene hoy a la economía mundial al borde del precipicio. En la primera gráfica presento la curva de la deuda pública de Estados Unidos desde 1940 hasta 2020 (sólo la deuda pública, la deuda privada es cinco veces mayor). En la segunda gráfica, hago el ejercicio de presentar una curva con el rendimiento del 10% anual para una unidad, durante 80 años (los mismos años que van desde 1940 a 2020 de la gráfica 1), ¿no os sorprenden las similitudes?.
Esta coincidencia perfecta entre las curvas de la deuda de Estados Unidos y la curva de un crecimiento al 10% anual nos permiten elaborar un par de planteamientos. El primer elemento a tener en cuenta es que la deuda, en su fase inicial. actúa como un motor de la economía contribuyendo al rápido crecimiento económico y el aumento del nivel de vida. Es lo que ocurrió con el proceso de financiarización gatillado en la era Reagan, que bajo la idea de que “los déficit no importan” hicieron del endeudamiento el principal motor del crecimiento económico.
Esta coincidencia perfecta entre las curvas de la deuda de Estados Unidos y la curva de un crecimiento al 10% anual nos permiten elaborar un par de planteamientos. El primer elemento a tener en cuenta es que la deuda, en su fase inicial. actúa como un motor de la economía contribuyendo al rápido crecimiento económico y el aumento del nivel de vida. Es lo que ocurrió con el proceso de financiarización gatillado en la era Reagan, que bajo la idea de que “los déficit no importan” hicieron del endeudamiento el principal motor del crecimiento económico.
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