Marcelo Justo, en BBC Mundo
El nombre no tiene nada mágico -petróleo de esquisto (shale oil)–, pero está cambiando el panorama energético mundial con fuertes consecuencias económicas y geopolíticas.
Estados Unidos, que se convertirá en el primer productor de petróleo en 2017, deberá buena parte de su crecimiento de este año a este auge del crudo y del gas de esquisto, que por medio de un proceso más complejo se extraen del interior de las rocas.
"Está reduciendo su importación de gas y petróleo y eso le permite mejorar su balanza de pagos, un peso que estaba condicionando gravemente a la economía estadounidense", le comentó a BBC Mundo Kevin Dunning, analista de economía global de la Unidad de Inteligencia de la revista británica The Economist.
Lea también: la fiebre que puede cambiar el mundo
En efecto, durante todo este siglo XXI Estados Unidos ha vivido bajo la doble sombra de su déficit gemelo: fiscal y de cuenta corriente.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), esta situación está cambiando.
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PETRÓLEO DE ESQUISTO, EL NUEVO FENÓMENO ENERGÉTICO
Etiquetas: energia, petróleo | author: jose luis ochoa¿QUÉ DEFIENDE EL GOBIERNO DEL ESTADO ESPAÑOL CUANDO DEFIENDE A REPSOL?
Etiquetas: petróleo | author: jose luis ochoa
ODG, OMAL y Ecologistas en Acción
El Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) y Ecologistas en Acción denuncian que, con la defensa de Repsol, el Gobierno apuesta por el cambio climático, el no respeto a los derechos humanos, la contaminación ambiental, la pérdida de biodiversidad, la evasión de impuestos, un modelo neocolonial de relaciones internacionales, la destrucción de empleos, los intereses de muy pocas personas (muchas de las cuales no son españolas) y un modelo energético obsoleto.*
Repsol ha mostrado una absoluta indiferencia ante los derechos de las poblaciones indígenas en América Latina. Sin salir de Argentina, en el yacimiento de Cerro Bandera, los derechos de la comunidad mapuche Lonko Purran fueron sistemáticamente violados. En el yacimiento de Loma de la Lata sus habitantes, también mapuches, tienen hasta 17 metales pesados en su sangre, sufren trastornos nerviosos, enfermedades en la piel y hasta se han dado casos de anencefalia fetal. Por estos casos y otros similares, la empresa fue juzgada y condenada por el Tribunal Permanente de los Pueblos desde 2006.
Repsol es un agente importante en el calentamiento global. Las emisiones directas de la compañía ascienden a unos 30 millones de toneladas de CO2 equivalente. Pero esto solo es una parte ínfima de su responsabilidad en el cambio climático, ya que habría que sumarle las emisiones como consecuencia de la quema de los combustibles fósiles que produce, lo que supone más de 1.000 millones de toneladas de CO2 equivalente en un año. Las emisiones totales del Estado español en un año están en torno a los 400 millones de toneladas de CO2 equivalente.
El Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) y Ecologistas en Acción denuncian que, con la defensa de Repsol, el Gobierno apuesta por el cambio climático, el no respeto a los derechos humanos, la contaminación ambiental, la pérdida de biodiversidad, la evasión de impuestos, un modelo neocolonial de relaciones internacionales, la destrucción de empleos, los intereses de muy pocas personas (muchas de las cuales no son españolas) y un modelo energético obsoleto.*
Repsol ha mostrado una absoluta indiferencia ante los derechos de las poblaciones indígenas en América Latina. Sin salir de Argentina, en el yacimiento de Cerro Bandera, los derechos de la comunidad mapuche Lonko Purran fueron sistemáticamente violados. En el yacimiento de Loma de la Lata sus habitantes, también mapuches, tienen hasta 17 metales pesados en su sangre, sufren trastornos nerviosos, enfermedades en la piel y hasta se han dado casos de anencefalia fetal. Por estos casos y otros similares, la empresa fue juzgada y condenada por el Tribunal Permanente de los Pueblos desde 2006.
Repsol es un agente importante en el calentamiento global. Las emisiones directas de la compañía ascienden a unos 30 millones de toneladas de CO2 equivalente. Pero esto solo es una parte ínfima de su responsabilidad en el cambio climático, ya que habría que sumarle las emisiones como consecuencia de la quema de los combustibles fósiles que produce, lo que supone más de 1.000 millones de toneladas de CO2 equivalente en un año. Las emisiones totales del Estado español en un año están en torno a los 400 millones de toneladas de CO2 equivalente.
MÁS ALLÁ DE ORMUZ: LOS GRANDES PASILLOS DEL COMERCIO DEL PETRÓLEO
Etiquetas: petróleo | author: jose luis ochoa
Yago González
El Estrecho iraní, por donde circula el 20% del transporte mundial de crudo, no es el único punto caliente de la geopolítica actual. Por todo el planeta existen conductos naturales y artificiales cuyo bloqueo provocaría un auténtico terremoto en los mercados energéticos.
En el reciente libro El rey del petróleo, biografía del magnate de las materias primas Marc Rich, el periodista Daniel Ammann revela uno de los secretos mejores guardados de la política de Oriente Próximo en el siglo XX. Se trata del pacto fijado en 1967 entre la entonces ministra de Asuntos Exteriores israelí, Golda Meir, y sha iraní Reza Pahlevi para construir un oleoducto de 250 kilómetros que transportara crudo de Irán a Israel, de modo que se compensara el cierre del Canal de Suez por parte de Egipto en plena Guerra de los Seis Días. El conducto se hizo realidad por encima de las continuas hostilidades oficialesentre ambos países, que en algunos casos condujeron a un mutuo boicot de importaciones.
El proyecto resultaba doblemente rentable: los israelíes obtenían petróleo de calidad a cambio de generosos precios y recaudaban los peajes de tránsito por albergar el túnel en su territorio. Por su parte, Teherán vendía sus excedentes y tomaba la delantera a las grandes multinacionales. Una jugada perfecta de realpolitik, urdida tras la mascarada de unas relaciones diplomáticas infernales, que describía lo decisivo de un cordón umbilical energético que traspasara fronteras. Pero en algunos casos, tanto los oleoductos artificiales como los pasillos marítimos diseñados por la naturaleza pueden convertirse en un hervidero de tensión geopolítica. El Estrecho de Ormuz es el epicentro actual de una posible guerra entre (una vez más) hebreos y persas. De hecho, el embajador iraní en España, Morteza Saffari, afirmó el pasado viernes en una entrevista con EXPANSIÓN en Orbyt que "no se descarta" bloquear el Estrecho si su país sufre un ataque bélico. Según analistas de Société Générale, cortar este canal, por donde circula el 20% del comercio mundial de crudo, implicaría que los precios se elevasen hasta los 200 dólares por barril.
El Estrecho iraní, por donde circula el 20% del transporte mundial de crudo, no es el único punto caliente de la geopolítica actual. Por todo el planeta existen conductos naturales y artificiales cuyo bloqueo provocaría un auténtico terremoto en los mercados energéticos.
En el reciente libro El rey del petróleo, biografía del magnate de las materias primas Marc Rich, el periodista Daniel Ammann revela uno de los secretos mejores guardados de la política de Oriente Próximo en el siglo XX. Se trata del pacto fijado en 1967 entre la entonces ministra de Asuntos Exteriores israelí, Golda Meir, y sha iraní Reza Pahlevi para construir un oleoducto de 250 kilómetros que transportara crudo de Irán a Israel, de modo que se compensara el cierre del Canal de Suez por parte de Egipto en plena Guerra de los Seis Días. El conducto se hizo realidad por encima de las continuas hostilidades oficialesentre ambos países, que en algunos casos condujeron a un mutuo boicot de importaciones.
El proyecto resultaba doblemente rentable: los israelíes obtenían petróleo de calidad a cambio de generosos precios y recaudaban los peajes de tránsito por albergar el túnel en su territorio. Por su parte, Teherán vendía sus excedentes y tomaba la delantera a las grandes multinacionales. Una jugada perfecta de realpolitik, urdida tras la mascarada de unas relaciones diplomáticas infernales, que describía lo decisivo de un cordón umbilical energético que traspasara fronteras. Pero en algunos casos, tanto los oleoductos artificiales como los pasillos marítimos diseñados por la naturaleza pueden convertirse en un hervidero de tensión geopolítica. El Estrecho de Ormuz es el epicentro actual de una posible guerra entre (una vez más) hebreos y persas. De hecho, el embajador iraní en España, Morteza Saffari, afirmó el pasado viernes en una entrevista con EXPANSIÓN en Orbyt que "no se descarta" bloquear el Estrecho si su país sufre un ataque bélico. Según analistas de Société Générale, cortar este canal, por donde circula el 20% del comercio mundial de crudo, implicaría que los precios se elevasen hasta los 200 dólares por barril.
INICIATIVAS DE TRANSICIÓN decrecimiento
Etiquetas: alternativas, decrecimiento, petróleo | author: jose luis ochoa
El 19 de mayo entrevistarón en La2 a Antonio Scotti, durante el programa “Para Todos”, a las 13h. Este es el enlace de la entrevista: http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-pueblos-transicion/1105981/
A continuación se facilita el texto integro de la entrevista (en la versión televisada no le dío tiempo a la presentadora de hacer todas las preguntas previstas).
Esta corriente, o este movimiento pretende dar respuesta a los retos del Pico del Petróleo y del Cambio Climático: “los hijos gemelos” de los hidrocarburos (tal y como usted explica en un artículo). Nos gustaría empezar pidiéndole que nos aclare exactamente ¿qué es lo que ocurre con el petróleo?
El petróleo es un recurso energético finito, no renovable, dentro de un planera finito, y como tal su explotación no puede realizarse de manera indefinita y tarde o temprano se agotará si se sigue explotando.
Los yacimientos de petróleo existentes todavía tardarán muchos años en acabarse físicamente, lo que sí se acabará pronto es la era del petróleo barato y del petróleo fácil de extraer. Esto implica que estamos a punto de entrar o incluso es posible que ya hayamos entrado en una era de declive energético para toda la humanidad, un periodo en que tendremos cada año menos petróleo para sostener la sociedad industrializada basada en el crecimiento ilimitado.
Como no hay fuentes alternativas viables al petróleo, en cuanto a eficiencia energética, y como el petróleo se encuentra a la base de casi todas las demás actividades productivas de la sociedad industrializada, si no se decrece inmediatamente y se toman medidas importantes para adaptarnos a la nueva situación el planeta se enfrenta a un colapso económico y de los sistemas ecológicos de soporte a la vida, una situación en la que la humanidad nunca se ha enfrentado hasta ahora.
A continuación se facilita el texto integro de la entrevista (en la versión televisada no le dío tiempo a la presentadora de hacer todas las preguntas previstas).
Esta corriente, o este movimiento pretende dar respuesta a los retos del Pico del Petróleo y del Cambio Climático: “los hijos gemelos” de los hidrocarburos (tal y como usted explica en un artículo). Nos gustaría empezar pidiéndole que nos aclare exactamente ¿qué es lo que ocurre con el petróleo?
El petróleo es un recurso energético finito, no renovable, dentro de un planera finito, y como tal su explotación no puede realizarse de manera indefinita y tarde o temprano se agotará si se sigue explotando.
Los yacimientos de petróleo existentes todavía tardarán muchos años en acabarse físicamente, lo que sí se acabará pronto es la era del petróleo barato y del petróleo fácil de extraer. Esto implica que estamos a punto de entrar o incluso es posible que ya hayamos entrado en una era de declive energético para toda la humanidad, un periodo en que tendremos cada año menos petróleo para sostener la sociedad industrializada basada en el crecimiento ilimitado.
Como no hay fuentes alternativas viables al petróleo, en cuanto a eficiencia energética, y como el petróleo se encuentra a la base de casi todas las demás actividades productivas de la sociedad industrializada, si no se decrece inmediatamente y se toman medidas importantes para adaptarnos a la nueva situación el planeta se enfrenta a un colapso económico y de los sistemas ecológicos de soporte a la vida, una situación en la que la humanidad nunca se ha enfrentado hasta ahora.
EQUIDISTÁN
Etiquetas: energia, nucleares, petróleo | author: jose luis ochoaRosa María Artal
Equidistán es un país en el que todas las verdades son relativas. No hay absolutamente nada cierto. Al menos para un observador que contemple con cierta frialdad las opiniones vertidas. Todo es uno y su contrario. Yo no mido 178 centímetros y tengo los ojos marrón claro. De hecho, si alguien estima que no sobrepaso el metro cincuenta y mis pupilas son azul eléctrico, nadie le sacará de su convencimiento… erróneo.
Una amiga mía conservadora, y muy aficionada a hablar de política, tiene muy delimitadas las fronteras: la vida se ve según la ideología. Las manifestaciones de los contrarios a la suya, se etiquetan en un lado y se ponen en cuarentena cuando no se rechazan. Y ya está. Las cosas son como ella las ha pensado previamente. Al menos, admite como válida otra forma de verlas. Pero los hechos reales no existen como tales, todos han de ser interpretados.
Desde hace décadas la sociología ha estudiado la percepción selectiva –me fascinó su estudio-. Uno desbroza de la realidad lo que está de acuerdo con su idea y no ve el resto. En un corrillo de periodistas en Huesca el otro día, uno de ellos habló de informes concretos sobre este asunto: “Cuando les presentan los datos auténticos, los rechazan”. También lo he comprobado. Tratas de exprimir tus neuronas para aportar argumentos, cifras, comparaciones y al final te responden: “Ya, pero yo no creo que sea así”. La creencia se ha adueñado de nuestra sociedad. Nada que ver con el pensamiento crítico. Ni con el pensamiento a secas, claro.
Equidistán es un país en el que todas las verdades son relativas. No hay absolutamente nada cierto. Al menos para un observador que contemple con cierta frialdad las opiniones vertidas. Todo es uno y su contrario. Yo no mido 178 centímetros y tengo los ojos marrón claro. De hecho, si alguien estima que no sobrepaso el metro cincuenta y mis pupilas son azul eléctrico, nadie le sacará de su convencimiento… erróneo.
Una amiga mía conservadora, y muy aficionada a hablar de política, tiene muy delimitadas las fronteras: la vida se ve según la ideología. Las manifestaciones de los contrarios a la suya, se etiquetan en un lado y se ponen en cuarentena cuando no se rechazan. Y ya está. Las cosas son como ella las ha pensado previamente. Al menos, admite como válida otra forma de verlas. Pero los hechos reales no existen como tales, todos han de ser interpretados.
Desde hace décadas la sociología ha estudiado la percepción selectiva –me fascinó su estudio-. Uno desbroza de la realidad lo que está de acuerdo con su idea y no ve el resto. En un corrillo de periodistas en Huesca el otro día, uno de ellos habló de informes concretos sobre este asunto: “Cuando les presentan los datos auténticos, los rechazan”. También lo he comprobado. Tratas de exprimir tus neuronas para aportar argumentos, cifras, comparaciones y al final te responden: “Ya, pero yo no creo que sea así”. La creencia se ha adueñado de nuestra sociedad. Nada que ver con el pensamiento crítico. Ni con el pensamiento a secas, claro.
LA GUERRA PERDIDA DEL PETRÓLEO
Etiquetas: petróleo | author: jose luis ochoa
Ernesto Ekaizer, en ´La voz de Asturias'
Desde el comienzo de la ola revolucionaria en el mundo árabe, los precios del crudo han subido alrededor de 20 dólares/barril. Y aunque no hay una justificación técnica para ello, pueden seguir todavía su curso ascendente o, simplemente, mantenerse por encima de los 100 dólares/barril.
Si Hillary Clinton admitió el miércoles que la revolución en marcha está suponiendo "perder la guerra de la información que está ganando Al Yazira", no es menos cierto que EEUU y la UE, entre otros, están perdiendo también en otro frente estratégico: la guerra del petróleo, en la que habían apostado durante años por el respaldo a los regímenes autoritarios en Oriente Próximo y el Magreb. Una región que produce casi 30 millones de barriles al día, el 36% de la producción mundial, cifra que según el Departamento de Energía de EEUU se elevará al 43% en 2035.
El encarecimiento del crudo agrava las tendencias recesivas previas
Lo relevante es que los productores de Oriente Próximo forman parte de la liga más dinámica de exportadores regionales o individuales, con ventas de 20 millones de barriles diarios. Y en esa zona están localizadas dos terceras partes de las reservas existentes de crudo sin explotar en el mundo.
Desde el comienzo de la ola revolucionaria en el mundo árabe, los precios del crudo han subido alrededor de 20 dólares/barril. Y aunque no hay una justificación técnica para ello, pueden seguir todavía su curso ascendente o, simplemente, mantenerse por encima de los 100 dólares/barril.
Si Hillary Clinton admitió el miércoles que la revolución en marcha está suponiendo "perder la guerra de la información que está ganando Al Yazira", no es menos cierto que EEUU y la UE, entre otros, están perdiendo también en otro frente estratégico: la guerra del petróleo, en la que habían apostado durante años por el respaldo a los regímenes autoritarios en Oriente Próximo y el Magreb. Una región que produce casi 30 millones de barriles al día, el 36% de la producción mundial, cifra que según el Departamento de Energía de EEUU se elevará al 43% en 2035.
El encarecimiento del crudo agrava las tendencias recesivas previas
Lo relevante es que los productores de Oriente Próximo forman parte de la liga más dinámica de exportadores regionales o individuales, con ventas de 20 millones de barriles diarios. Y en esa zona están localizadas dos terceras partes de las reservas existentes de crudo sin explotar en el mundo.
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