UNA HOJA DE RUTA PARA LA TASA TOBIN

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 Jesús Lizcano Álvarez, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente de Transparencia Internacional España, en "El País"

La actual crisis financiera internacional ha convertido una idea considerada por muchos hace una década poco menos que utópica en un importante proyecto que ahora está siendo objeto de análisis por parte de las más altas instancias políticas y económicas internacionales. Nos referimos a la tasa Tobin, esto es, la tasa que propuso en 1978 el ya fallecido economista norteamericano James Tobin (premio Nobel de Economía en 1981) inspirada en las ideas de Keynes, y que consiste en fijar una pequeña tasa impositiva a las transacciones financieras realizadas en los mercados internacionales de divisas, con objeto, entre otras cosas, de frenar la especulación financiera y lograr una mayor estabilidad en dichos mercados; a él le gustaba decir que así se podría echar un poco de arena en los monumentales y vertiginosos engranajes de las finanzas internacionales.

Se recogen a continuación algunas consideraciones de cara a una posible hoja de ruta para la puesta en marcha de dicha tasa:

- La excesiva exuberancia financiera: la tasa Tobin constituye realmente un impuesto sobre la especulación financiera, y puede constituir, además, un importante instrumento para transferir recursos desde la economía financiera (esencialmente volátil y especulativa en la mayor parte de sus mercados) hasta la economía real; asomándonos al escenario económico mundial, se puede apreciar que elsoufflé de la economía financiera es descomunalmente mayor que el pastel de la economía real; las transacciones financieras a nivel mundial tienen un importe 75 veces superior al de las transacciones reales (bienes y servicios), y dentro de los mercados financieros, el de divisas es, con diferencia, el mayor mercado del mundo, ya que alcanza un volumen de negocio 15 veces superior al PIB mundial y 60 veces superior al comercio mundial, siendo además un mercado esencialmente volátil y especulativo, basado en las expectativas de ganancias derivadas de los continuamente cambiantes tipos de cambio.

- La crisis como oportunidad: hay un amplio consenso sobre la necesidad de una nueva arquitectura financiera internacional, sólida y basada en un mayor control y una verdadera transparencia de las operaciones financieras; sabido es que el tamaño y la volatilidad de los mercados financieros han sido el marco y el caldo de cultivo idóneo para el desarrollo rápido y descontrolado de la actual crisis económica. Sin embargo, cabe considerar esta crisis como una oportunidad para mejorar y hacer más sólidos, estables y solidarios estos mercados a través de iniciativas como, por ejemplo, la tasa Tobin.

- Actuales apoyos internacionales a la tasa: el punto de inicio de la reciente eclosión de apoyos a la tasa Tobin acaeció el pasado mes de agosto, cuando el británico lord Turner, máximo responsable de la regulación financiera en el Reino Unido, sorprendió a todos relanzando la idea de esta tasa como una buena herramienta para reducir y racionalizar el tamaño de los mercados financieros, disminuir su nivel de riesgos, y como elemento disuasorio para un alto número de actividades socialmente inútiles; además propuso que la tasa se aplicara a todas las transacciones financieras, y no sólo a las de divisas. Seguidamente asumió esta propuesta Gordon Brown, quien además propuso la implantación de esta tasa internacional durante la pasada cumbre de los países del G-20. También han mostrado su apoyo a esta propuesta baluartes tan significativos como Sarkozy, Angela Merkel, el comisario europeo Almunia o el propio Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea. Además, los 27 países de la UE, a través del Consejo Europeo, han instado el pasado mes de diciembre al Fondo Monetario Internacional a estudiar la posible implantación efectiva de esta tasa.

- Presidencia española de la Unión Europea: sería deseable que España, aprovechando su actual presidencia de la UE, pudiera impulsar esta iniciativa, propiciando el análisis, el debate y la reflexión colectiva en torno a esta tasa en las próximas cumbres y reuniones internacionales, de forma que la Unión Europea pudiera liderar efectivamente este proyecto como una importante vía que llegue a posibilitar un mayor nivel de estabilidad y control en los mercados financieros, además de erigirse en un verdadero elemento de fiscalidad global y, por qué no, de solidaridad internacional.

- Viabilidad de la tasa: aunque es cierto que no podemos ignorar los importantes obstáculos técnicos y políticos de la implantación de esta tasa financiera global, también es cierto que la implantación de esta tasa sería ahora bastante más sencilla que hace 32 años, cuando la propuso el propio Tobin, tanto por la actual crisis económica y la consiguiente presión social hacia los políticos para un mayor control del sistema financiero como por los avances tecnológicos y la actual operatoria electrónica de las operaciones de divisas (muy centralizada), y en general, la del conjunto de las operaciones financieras.

- Recaudación y su distribución: las razones del mencionado resurgir de la tasa Tobin hay que buscarlas, además del ya referido clamor social por la crisis financiera, también en la muy importante recaudación que dicha tasa generaría. Diversas estimaciones cifran que el importe recaudado podría oscilar entre el 0,6% y el 1% del PIB mundial, y en cifras absolutas, en una amplia horquilla entre los 300.000 y 700.000 millones de euros anuales, en función de que se aplicase un tipo del 0,05% o del 0,1% y según se proyectase sobre las operaciones de divisas únicamente o sobre el conjunto de las operaciones financieras.

En todo caso, no es difícil imaginar la gran ayuda que estas ingentes cifras podrían suponer, bien para las muy delicadas finanzas y déficit presupuestarios de muchos países y/o para las aún más delicadas condiciones económicas, sanitarias y sociales de una buena parte de los habitantes de este planeta.

- Proceso de implantación: aunque no sería imprescindible implantar la tasa Tobin a escala planetaria, sería deseable que se hiciese con la mayor implicación posible de la comunidad internacional, y sobre todo, de los organismos supranacionales más cercanos a esta materia, como el FMI, entre otros. También podría ser conveniente designar una institución u organismo ad hoc (nuevo o adscrito a uno ya existente) para liderar y conducir en la práctica esta implantación, que contase con la confianza de la comunidad internacional y que pudiese así canalizar los esfuerzos, las iniciativas y las correspondientes aportaciones.

Por otra parte, se debería propiciar un proceso transparente de información y de participación de la sociedad civil internacional para que se pudiese en todos los países opinar, colaborar y sugerir aportaciones posibilistas e innovadoras para este proceso de implantación.

- Elusión de la tasa y paraísos fiscales: de cara a evitar en lo posible la deslocalización y el desvío de recursos a los paraísos fiscales, resulta imprescindible que la comunidad internacional mantenga el actual empeño de hacerlos desaparecer y defina una estrategia firme, integral y consensuada para abortar cualquier vía que les permitiese beneficiarse de la implantación de la tasa. Es realmente importante a estos efectos hacer muy transparente tanto este proceso como la propia situación y las actividades que desarrollan estos paraísos fiscales.

- Implicación de la comunidad financiera internacional: sería fundamental el desarrollo de una estrategia para implicar a todos los organismos financieros internacionales, así como a los bancos y entidades financieras nacionales, en esta nueva tasa, haciendo ver lo importante de lograr que el sector financiero, tan criticado en la actualidad como realmente importante para la economía, sea capaz de contribuir de forma sustancial y efectiva al desarrollo de una tasa realmente global y al servicio de una mejora de la sociedad internacional.

Finalmente, y de cara a un horizonte algo más lejano, estamos convencidos de que una buena parte de los problemas derivados de la especulación financiera y sobre todo cambiaria se podrían resolver si se llega a una verdadera e integral cooperación financiera y monetaria internacional, que pudiese incluso desembocar en una moneda única mundial (ya propuesta por economistas como Keynes y Mundell), al estilo de la vigente moneda única europea (nuestro euro), que también era considerada utópica hace unas décadas. Pero ésta es otra historia.

NUEVO PRESIDENTE DE COOP57

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El viernes pasado, día 12, tuvo lugar en Barcelona, en la sede del Colectivo Ronda, la Asamblea General Ordinaria de Coop 57. Asistieron representantes de todas las secciones Territoriales de Coop57, establecidas en Cataluya, Aragón, Madrid, Andalucía y Galicia.
Se aprobaron el cierre provisional del ejercicio 2009 y el presupuesto para el año 2010 junto con el Plan de Trabajo.
En el capítulo de las remuneraciones de las aportaciones voluntarias y las aportaciones de los socios y socias colaboradores se aprobaron: 1.90 para las aportaciones a tres años y 1.75 para las de un año.
Finalmente después de tratar varios asuntos fue despedido con cariño y agradecimiento el que ha sido Presidente de Coop57 Jordi Pujol Moix y se recibió con aplausos al nuevo Presidente Fernando Cid, de la Cooperativa Mol Matric.

DE SÚBDITOS A CIUDADANOS

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Federico Mayor Oreja
La solución a los gravísimos desafíos que enfrentamos es más democracia, mejor democracia. Y ello exige participación y conocimiento de la realidad que se dan en los "educados", es decir, los que actúan en virtud de sus propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Educación, según Francisco Giner de los Ríos, es "dirigir con sentido la propia vida". Tener las alas sin lastres para volar a contraviento, para plantar, aun en tiempo desapacible, semillas de futuro, para avizorar el porvenir, para procurarlo menos sombrío.

La Constitución de la UNESCO establece que el resultado del proceso educativo deben ser personas "libres y responsables". Educación para todos a lo largo de toda la vida. Y todos es muy peligroso, porque los educados no permanecerán impasibles, resignados, sometidos. No permanecerán silenciosos ni silenciados. Expresarán sus puntos de vista.

La educación es la solución. No hay democracia genuina si no se participa, si los gobernantes y parlamentarios no son, de verdad, la "voz del pueblo". Educación, pues, para la ciudadanía mundial, teniendo presente la Declaración Universal: "La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público".



Hoy se premia a quien mayor esplendor mediático aporta; se promueve a deportistas, escuderías con desmesuradas cantidades; se patrocinan acontecimientos según las compensaciones previsibles..., y los ciudadanos siguen como espectadores los espectáculos que se les presentan.

Tan acomodados llegan a sentirse como espectadores, que pueden conocer sin inmutarse noticias sobre corrupción, asimetrías intolerables, hambre o niños-soldado.

Para movilizarse, para involucrarse es imprescindible reflexionar. En la Declaración Universal de los DD.HH. se dice que su ejercicio liberará a la humanidad del "miedo y de la miseria". La historia de la humanidad va unida al temor: temor al poder, temor a los dioses, en lugar de amor. Es preciso vencer al miedo con la palabra.

Es esencial "escuchar" el mundo. Observarlo, que es mucho más que verlo y que mirarlo. Tener esta visión planetaria, esta consciencia del conjunto de la humanidad, que es lo que nos permitirá reaccionar sin esperar a tsunamis que nos emocionen y nos pongan en marcha.

Junto a la degradación medioambiental, la marginación de valores ha conducido a la deshumanización y a una competición en la que todo vale, que busca afanosamente, sea cual sea el precio social y las condiciones laborales, la producción menos costosa. China, la fábrica del mundo, ha resultado ser el país comunista-capitalista que todos cortejan. Pero 1.300 millones de habitantes son muchos millones para imaginar indefinidamente la sumisión.

Los plutócratas han pretendido convertir el mundo en un gran zoco donde todo se objeto de mercado, empezando por la gente.

Los responsables de las crisis presentes (social, económica, medioambiental, alimenticia) pretenderán retomar el volante. Controlan las finanzas, ocupan altas posiciones públicas y manipulan los medios de comunicación. Pero es posible que la movilización ciudadana, la resistencia manifiesta, lo impidan.

Los poderosos no contaban con la "revolución virtual". La capacidad de participación por telefonía móvil, SMS, Internet modificará los actuales procedimientos de consulta y elecciones, la democracia.

La decepción ciudadana ante la incapacidad de los Estados para realizar los Objetivos del Milenio y hacer frente a las responsabilidades que supone el cambio climático, ha ido acompañada de la indignación por el "rescate" de las corporaciones financieras, responsables de la grave situación que encaramos.

Es indispensable un multilateralismo eficiente, con instituciones internacionales dotadas de los medios necesarios.

Se terminaría con los tráficos y mafias, hoy en la mayor impunidad gracias a los paraísos fiscales, que deberían ser clausurados de inmediato, ya que a ellos se debe en gran parte la proliferación de corruptos y corruptores.

Unas Naciones Unidas que favorezcan la rápida interposición de los Cascos Azules cuando tienen lugar, al amparo de la "soberanía nacional", violaciones masivas de los derechos humanos cuando el país se halla en manos de unos "señores de la guerra".

La transición de una economía especulativa, virtual y de guerra (3.000 millones al día en gastos militares al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas) a una economía de desarrollo sostenible global, que amplíe el número de personas que pueden acceder a los servicios y bienes.

Las instituciones académicas y científicas, de intelectuales, artistas, creadores, están llamadas a liderar el cambio de época, la "rebelión" orteguiana para que sea realidad lo que establece la Carta de la ONU: "Nosotros, los pueblos"... Los pueblos no pueden permanecer como testigos impasibles. Deben ser faro y vigía.

¡Ahora es el momento de la sociedad civil! De la fuerza a la palabra, al encuentro, a la conciliación. De súbditos a ciudadanos, la gran transición.

LA AVALANCHA LIBERAL EN CONTRA DE LAS PENSIONES

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Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universitat Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU).
Como era previsible, las voces conservadoras y liberales (desde el Partido Popular Europeo, del cual el PP español forma parte, al Sr. Almunia, comisario de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, y el Sr. Miguel Angel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España) han propuesto, una vez más, la reducción de las pensiones en España para garantizar su solvencia. Y los medios de información y persuasión del país han promovido tal mensaje, haciendo suyas tales propuestas.

Así, El País, en su editorial del 23 de abril de 2009 titulado “Pensiones en Conflicto”, apoyaba las propuestas del Gobernador del Banco de España escribiendo “Sobre la viabilidad de las pensiones, el gobernador tiene razón… Nada más lógico (para salvar la viabilidad de las pensiones) que subir la edad de la jubilación y aumentar el número de años de cotización para calcular la pensión…”. Y editoriales semejantes se han escrito en La Vanguardia, El Periódico, El Mundo, ABC y en la gran mayoría de rotativos del país. La única diferencia es el énfasis que se da a cada una de estas recomendaciones, en la intensidad del apoyo al gobernador del Banco de España (y crítica, no carente de insultos, al ministro Corbacho del Gobierno español que ha cuestionado tanto el diagnóstico de inviabilidad de las pensiones como las recomendaciones hechas por el gobernador) y a las propuestas parecidas del Sr. Almunia, y en la rapidez con que se pronostica el colapso del sistema de Seguridad Social en caso de que no se lleven a cabo las reformas que unánimemente se están proponiendo.

Hay una avalancha ideológica muy acentuada para, aprovechando las crisis financiera y económica, hacer los cambios que las fuerzas conservadoras y liberales han deseado desde hace años. En realidad, en cada crisis económica aparece una situación semejante, utilizando los mismos argumentos y en ocasiones incluso los mismos datos y cifras. El informe que la Comisión Europea ha hecho sobre la viabilidad de las pensiones en España, y que el Sr. Almunia utiliza en alguna de sus propuestas, es casi una copia del informe escrito por el Sr. David Taguas, entonces subdirector de estudios del BBVA (y más tarde director de la oficina económica de La Moncloa durante el primer Gobierno Zapatero), publicado en la revista Panorama Social de la Fundación de Cajas de Ahorro. Tal informe, que utiliza los mismos argumentos y casi los mismos datos que los que aparecen en el informe de la Comisión Europea, motivó también un editorial favorable de El País, titulado entonces (12.02.07) “Augurio de crisis”.

Un análisis detallado y riguroso de la evidencia empírica que tales informes y artículos presentan en apoyo de sus tesis y propuestas muestra que tienen problemas metodológicos serios que cuestionan su credibilidad. En realidad, es sorprendente la pobreza intelectual de su contenido y laxitud y flexibilidad en la interpretación de los datos. El hecho de que algunos de los errores que reproducen estos informes, artículos y editoriales estén ampliamente generalizados en el debate actual sobre las pensiones no excusa su aparición en tales documentos. Veamos algunos errores que centran tales informes y argumentos.

No conocen como se calcula la esperanza de vida

En todos estos informes se asume erróneamente que el hecho de que la esperanza de vida promedio de España haya pasado de ser 76 años a 80 años en veinticinco años (1980-2005) quiere decir que el promedio español vive ahora cuatro años más. Ello no es cierto. Hay que saber qué quiere decir esperanza de vida y cómo se calcula. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes. Uno, Pepito, que muere al día siguiente de nacer, y el otro, la Sra. María que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España sería 0 años más 80 años, dividido entre dos, es decir, cuarenta años. Pero supongamos que en un país imaginario vecino, hay también dos ciudadanos, uno, Juan, que en lugar de morir al día siguiente de nacer, como Pepito en España, vive veinte años, y la otra persona es la Sra. Victoria que tiene también 80 años como la Sra. María. En este país imaginario la esperanza promedio de vida es de 20 más 80, dividido entre dos, es decir 50 años, diez años más que en España. Ello no quiere decir (como constantemente se malinterpreta este dato) que el ciudadano promedio de aquel país viva diez años más que en España: lo que el dato dice es que hay diez años de vida más en el promedio de aquel colectivo de dos personas sin clarificar que ello se deba a que la Sra. Victoria viva diez años más que la Sra. María (lo cual no es cierto), o que sea Juan el que vive veinte años más que Pepito. Todos los documentos que favorecen la reducción de las pensiones concluyen que la Sra. María vive diez años más, lo cual, repito, no es así. Quiero aclarar que cuando digo no es cierto, no quiero decir que estén mintiendo. Para mentir hay que saber la verdad. Y es obvio que no la conocen. Son ignorantes, no mentirosos. No saben cómo se calcula la esperanza de vida e interpretan mal su significado.

Lo que ha estado ocurriendo en España (y en Europa) es que la mortalidad infantil ha ido disminuyendo de una manera muy marcada, con lo cual la esperanza de vida ha ido aumentando, pasando de 76 años a 80 años. Ello no quiere decir, como habitualmente se asume, que el ciudadano español medio viva cuatro años más ahora que hace veinticinco años. La mortalidad por cada grupo etario ha ido descendiendo (incluyendo entre los ancianos), pero los años de vida que el ciudadano medio vive ahora no es de cuatro años más que en 1980. Calcular las pensiones en base a esta lectura errónea de los datos penaliza a la población pues asume que la gente vive más años de lo que en realidad vive.

Los promedios no son sensibles a las diferencias por clase social

Otro gran error es malinterpretar el significado de promedio. Tenga en cuenta el lector que una persona se puede ahogar en un río que tiene como promedio sólo diez centímetros de profundidad. Tal río puede ir seco a lo largo de muchos kilómetros pero en algunas zonas éste puede tener tres metros de profundidad, y es ahí donde el lector se puede ahogar. Un promedio en sí no nos dice mucho si no sabemos también las variaciones del promedio. Lo dicho tiene especial importancia en el cálculo de la esperanza de vida y en la estimación de la longevidad (los años que una persona vive). Las diferencias en longevidad por clase social son enormes. Así, la diferencia en los años de vida existente entre una persona perteneciente a la decila de renta más baja del país (los más pobres) y la decila superior (los más ricos) en España es nada menos que de diez años (ha leído bien, diez años). En EEUU son quince y en el promedio de los países de la UE-15 son siete. Estas diferencias en longevidad se deben a que el nivel de salud de la población depende, sobre todo, de la clase social a la cual se pertenece. Un trabajador no cualificado (en paro frecuente durante más de cinco años) tiene, a los sesenta años, el nivel de salud que un banquero tiene a los setenta años. Este último sobrevivirá al primero diez años. Es profundamente injusto pedirle al primero que continúe trabajando dos (y algunos piden cinco) años más para pagar las pensiones del segundo que le sobrevivirá diez años. La insensibilidad hacia esta realidad mostrada por estos informes es abrumadora. Retrasar la edad de jubilación a toda la población trabajadora sin más, es una medida que perjudica a las clases populares para beneficiar a las clases de mayores rentas que viven más años.

El error del argumento alarmista: el crecimiento del porcentaje del PIB gastado en pensiones es excesivo

Este es uno de los errores metodológicos más importantes y frecuentes que aparece en el informe Taguas y en el informe de la Comisión Europea, y que ha sido reproducido en gran número de artículos y editoriales. Tal argumento indica que el porcentaje del PIB en pensiones subirá de un 8,4% en el año 2007 a un 15,1% del PIB en el año 2060, un porcentaje que estos informes señalan como excesivo, pues la sociedad en el año 2060 no podrá absorber tales gastos pues restarán recursos necesarios para otras actividades, programas o servicios a la población no pensionista. El hecho de que el porcentaje de gasto en pensiones públicas alcanzará el 15,1% en el 2060 se considera una noticia alarmante que requiere una intervención ya ahora, disminuyendo los beneficios de los pensionistas.
En este argumento se ignora el impacto del crecimiento de la productividad sobre el PIB del año 2060. Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es un 1,5%, un crecimiento que incluso el Banco de España admite como razonable. En este caso, el valor del PIB español será 2,25 veces mayor que el PIB del año 2007. Ello quiere decir que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100, el del año 2060 será de 223. Pues bien, el número de recursos para los no pensionistas en el año 2007 fue de 100 menos 8,4 (8,4 es la cantidad que nos gastamos aquel año en pensionistas), es decir, 91,6. En el año 2060 los recursos a los pensionistas serán el 15,1% de 223, es decir 33, y para los no pensionistas será 223 menos 33, es decir, 192, una cantidad que es más del doble de la existente en el año 2007, 91,6. Debido al crecimiento de la productividad, en el año 2060 habrá más recursos para los no pensionistas que hoy, y ello a pesar de que el porcentaje del PIB dedicado a pensiones es superior en el año 2060 que en el 2007. Los que alarman innecesariamente a la población olvidan un hecho muy elemental. Hace cincuenta años, España dedicaba a las pensiones sólo un 3% del PIB. Hoy es un 8%, más del doble que cincuenta años atrás. Y la sociedad tiene muchos más fondos para los no pensionistas de los que había entonces, aún cuando el porcentaje del PIB en pensiones sea mucho mayor ahora que entonces.

El ministro Corbacho y el secretario general Octavio Granados llevan razón

Quisiera señalar que estos errores son mayores. Si los hace un estudiante en el programa de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra que yo dirijo, se le suspende. Pues bien, grandes instituciones como el Banco de España o la Comisión Europea los cometen y tienen una gran resonancia, convirtiéndose inmediatamente en dogmas de la nueva sabiduría convencional liberal. El problema es que, como cualquier dogma, se reproduce más por fe (la fe en la doctrina liberal) que no en la evidencia científica. El Sr. Almunia, el Sr. Fernández Ordóñez, el Banco de España, el BBVA, la Comisión Europea, El País, La Vanguardia, El Periódico, El Mundo, o el ABC están equivocados, y el Sr. Corbacho, ministro de Trabajo y el Sr. Octavio Granados (que han negado que la Seguridad Social esté en peligro), llevan razón. No hay un problema grave de viabilidad en el sistema de pensiones en España, lo cual no quiere decir que no haga falta hacer cambios (como la flexibilización voluntaria en la edad de jubilación) que mejoren no sólo las cuentas sino la equidad del sistema. Pero, entre estos cambios, no debieran incluirse los sugeridos por la sabiduría convencional liberal que ha mostrado ser lo que es: la mera defensa de intereses de clase.

La causa mayor por la que varios países hayan retrasado la edad de jubilación a los 67 años no ha sido tanto el intento de retrasar tal edad legal, sino la de retrasar la edad real de jubilación, que en España es ya 62,5 años, la más alta existente en la UE. Lo que debe hacerse es precisamente acercar la real a la legal, imposibilitando la práctica generalizada del mundo empresarial de utilizar las prejubilaciones como mecanismo de reducir las plantillas, hecho que afecta negativamente el tamaño de las pensiones de las personas prejubiladas. Éste debiera ser el centro del debate sobre las pensiones; la utilización por el mundo empresarial (incluido en un lugar destacado la banca, la mayor promotora de que se recorten las pensiones en España) de la temprana jubilación como manera de aumentar sus beneficios. El hecho de que los medios de información y persuasión estén enfatizando lo primero -la reducción de las pensiones- y no lo segundo -el perjuicio que se hace a los trabajadores para mejorar los beneficios de empresarios- es un indicador más de que ciertos grupos y clases sociales en España tienen una influencia dominante en tales medios de persuasión.

Una última observación. Voces críticas tienen escasa accesibilidad a tales medios. De ahí que le ruego al lector que me ayude a distribuir ampliamente este artículo para que la población conozca que lo que se le dice por aquellos medios no se basa en evidencia empírica, sino en mera ideología, la ideología liberal que asfixia a nuestro país y domina el debate, dominio que se explica no por la fortaleza de los argumentos (que es muy floja y fácilmente demostrable que es errónea) sino por las enormes cajas de resonancia que tales voces tienen en unos forums que se caracterizan por su escasa diversidad en los puntos de vista expuestos. La democracia en España es muy, muy limitada. Y el debate sobre las pensiones lo demuestra.

LOS COMPROMISOS DE ZAPATERO.

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El primer semestre de 2010, España ejerce la presidencia de la Unión Europea. En repetidas ocasiones, el presidente del Gobierno español se ha comprometido a mejorar la situación de los países empobrecidos.

Ahora es el momento de que cumpla con sus promesas. Las decisiones que adopte la Unión Europea este año serán determinantes.

Si le damos las gracias públicamente, estaremos comprometiéndole todavía más.

Haz click aquí para ver la campaña de Intermon Oxfam en relación con los compromisos del Presidente del Gobierno.

OTRAS FORMAS DE ECONOMÍA GANAN VISIBILIDAD

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Mario Osava

PORTO ALEGRE, Brasil – Democratizar la economía, además de la política, es indispensable para combatir irracionalidades y discriminaciones en la lucha por la justicia social y ambiental, destacaron este miércoles participantes en unos de los paneles del seminario de balance de los 10 años del Foro Social Mundial.

El campo de la economía de la gratuidad está “aumentando radicalmente” con el creciente predominio del conocimiento como componente mayoritario en los bienes y servicios producidos, sostuvo en su ponencia el economista Ladislau Dowbor, profesor de la Universidad Católica de São Paulo.

El uso de una calle es gratis y nadie se pregunta sobre sus costos de construcción y mantenimiento. Igual ocurre con las vacunas, escuelas estatales y numerosos bienes públicos ofrecidos gratuitamente.

Pero todo eso tiene costos y se paga de alguna manera, en general a través de impuestos que aportan todos o de los sobreprecios que se les ponen a los productos, explicó. Las vacunas generan tantos beneficios y ahorran otros gastos tanto más elevados en salud que no tendría sentido cobrárselas de cada beneficiado.

Con el avance de la sociedad del conocimiento crece la economía de la gratuidad, porque se establecen relaciones totalmente distintas a las derivadas de bienes materiales, apuntó.

Dowbor añadió, a modo de ejemplo, que, si uno vende un reloj, se queda sin él, pero en el caso del conocimiento uno no se priva de él al transmitirlo a otra persona, sino que “genera otras dinámicas creativas”, favoreciendo la gratuidad.

Pero hay bienes naturales, como agua, biodiversidad y las ondas magnéticas, que apropiadas por intereses privados se convierten en negocios lucrativos, advirtió.

El agua vendida en botellas cuesta 1.000 veces más que la distribuida por cañerías, además de la contaminación que la afecta por el transporte y los envases de plástico.

Hay formas de consumo colectivo que reducen los costos, observó Dowbor. Piraí, una pequeña ciudad cercana a Río de Janeiro, ofrece acceso gratis a Internet por banda ancha a todos sus habitantes, así como computadoras a profesores y estudiantes a bajísimos precios por adquirirlos en gran cantidad, mejorando la enseñanza y fomentando negocios locales, incluso exportación, ejemplificó.

“Hay que recalcular costos y ampliar la gratuidad”, indicó. El transporte público gratuito puede quizás ser ventajoso en grandes ciudades como São Paulo, donde cada habitante pierde en promedio dos horas y 43 minutos cada día en el tránsito, con costos terribles para todos, en calidad de vida y contaminación.

La desocupación también representa costos sociales tan inmensos que valdría la pena que los desempleados se dedicaran al servicio de saneamiento ambiental de las ciudades, como microdrenaje y limpieza, añadió el economista en otros ejemplos sobre los desperdicios que empobrecen a la humanidad, aunque aumenten el producto bruto interno.

Pero esa economía de la gratuidad, de futuro prometedor, tiene un “lado oscuro”, que es la invisibilidad de “tareas naturalizadas como de mujeres, destacó la socióloga uruguaya Lilian Celiberti, de la Articulación Feminista Mercosur (Mercado Común del Sur).

Los costos de la reproducción de la vida “recaen sobre las mujeres en todas las culturas”, pues son la principales responsables de la “economía del cuidado”, un tema clave de las economistas feministas, que comprende no sólo a la atención a niños, niñas, ancianos, enfermos y discapacitados”, explicó.

En la división sexual del trabajo, donde “el espacio privado le toca a las mujeres y el público a los hombres”, se estimula la “irresponsabilidad masculina”, que se refleja en no reconocer hijos fuera del matrimonio y otros “millones de ejemplos registrados en los Juzgados de Familia”.

“Una sociedad que cultiva tales seres humanos depreda la naturaleza y descuida a los mismos humanos, por eso es suicida”, advirtió.

La gratuidad de los bienes públicos, que son derechos de todos, como salud, acceso al agua, educación y otros servicios básicos, son un deber del Estado, subrayó, a su vez, la médica boliviana Nila Heredia, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames).

Es necesario combatir la “lógica mercantil”, que hace “sentirse culpable el enfermo por no haberse cuidado suficientemente”, y en que la industria farmacéutica “fabrica enfermedades” para vender más medicamentos, afirmó.

El filósofo francés Patrick Viveret, autor del trabajo “Reconsiderar la riqueza”, también condenó el “fundamentalismo mercantil”, que condujo a la “privatización de la moneda, un bien público al servicio del intercambio”. Destacó, además, las dificultades de la economía de la gratuidad al lidiar con las “relaciones de dependencia y rivalidad”.

Un buen ejemplo de economía solidaria, que no excluye la remuneración, pero no tiene fines de lucro, fue presentado por João de Melo Neto, coordinador del Banco Palmas, de microcrédito, el primero de carácter comunitario en Brasil, fundado en 1998 en un barrio pobre de Fortaleza, capital del nororiental estado de Ceará.

Ese banco ayudó a organizar y promover la economía local de muchos barrios pobres del nordeste brasileño, con “monedas propias” para que la riqueza local circule dentro del barrio”, e inspiró otras experiencias. En la actualidad hay 52 entidades comunitarias de este tipo en todo el país.

“Economía y gratuidad” fue el tema de una de las cuatro mesas que el seminario de balance de los 10 años del FSM promueve cada día del martes al jueves en Porto Alegre. Este viernes culminará con una sesión de “sistematización” de los debates y una Asamblea de los Movimientos Sociales.

Más de 8.000 personas se inscribieron en el seminario, que hace parte del FSM Gran Porto Alegre, con numerosos encuentros en siete ciudades de la más meridional región metropolitana de Brasil, cercana a Uruguay.

En la noche del martes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participó en un acto del FSM, criticando la falta de ayuda mundial a Haití, cuya capital, Puerto Príncipe, fue destruida por un terremoto el 12 de este mes. Anunció que visitará ese país caribeño el 25 de febrero para llevar su solidaridad.

Lula también comentó que el Foro Económico Mundial “perdió el glamour” que tenía hasta 2003. Ese encuentro de gobiernos industrializados y empresarios, que cada año se realiza en la localidad suiza de Davos, le brindará un homenaje especial este jueves y viernes.

SÓLO LO JUSTO Y NO MÁS

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Donella Meadows. 
El “primer mandamiento” en Economía es: Crece. Crece para siempre. Las compañías deben hacerse más grandes. Las economías nacionales necesitan incrementarse en un cierto porcentaje cada año. Las personas deberían querer más, hacer más, ganar más, gastar más…siempre más.

El “primer mandamiento” de la Tierra es: Lo suficiente. Sólo lo justo y no más. Sólo el suelo justo. Sólo el agua justa. Sólo la luz del sol justa. Todo lo nacido de la Tierra crece hasta su tamaño apropiado y luego se detiene. El planeta no se hace “más grande”, se hace “mejor”. Sus creaturas aprenden, maduran, se diversifican, evolucionan, crean belleza, novedad y complejidad sorprendentes, pero viven dentro de límites absolutos.

La economía dice: Compite. Sólo oponiéndote contra un adversario digno podrás desempeñarte eficientemente. La recompensa a una competencia exitosa será el crecimiento. Te “devorarás” a tus oponentes, uno a uno, y al hacerlo ganarás los recursos para seguir haciéndolo.

La Tierra dice: Compite, sí, pero mantén tu competencia dentro de ciertos límites. No aniquiles. Toma sólo lo que necesitas. Deja a tu competidor lo suficiente para vivir. Cuando sea posible, no compitas, coopera. “Polinizence” entre sí, creen un escudo entre sí, construyan estructuras firmes que permitan a las especies más pequeñas asomarse a la luz. Pásense los nutrientes, compartan el territorio. Ciertos tipos de excelencia surgen de la competencia; otros surgen de la cooperación. No están en guerra, están en comunidad.

La Economía dice: agótalo rápidamente. No te preocupes en reparalo; cuanto más pronto algo se desgasta, más pronto comprarás otro. Esto hace que el producto bruto interno se mueva. Tira las cosas cuando te canses de ellas. Arrójalas a un lugar donde sean inútiles. Toma materiales y energía para hacer más. Tala los bosques cada 30 años. Saca el petróleo del suelo y quémalo ahora. Genera empleos para que la gente gane dinero, así pueden comprar más y más cosas y luego descartarlas.

La Tierra dice: ¿Cuál es el apuro? Tómate tu tiempo construyendo suelos, bosques, arrecifes de coral, montañas. Tómate cientos ó miles de años. Cuando algo quede fuera de uso, no lo descartes, conviértelo en comida o en alguna otra cosa. Si toma cientos de años hacer crecer un bosque o millones de años comprimir petróleo, quizás esa sea la velocidad a cual deberían ser usados.

La Economía descuenta el futuro. Dentro de 10 años, $2 valdrán $1. Podrás invertir ese dólar al 7 por ciento y duplicarlo en 10 años. Entonces un recurso, dentro de 10 años valdrá la mitad de lo que vale hoy. Tómalo ahora. Conviértelo en dólares.

La Tierra dice: Tonterías… Esos dólares invertidos crecerán en valor sólo si lo que se compra crece en valor también. La Tierra y sus tesoros no se duplicarán en 10 años. ¿En que gastarás tus dólares duplicados si hay menos tierras, aguas más sucias, menos criaturas, menos belleza? La regla de la Tierra es: Dáselo al Futuro. Acumula una fracción de pulgada de la capa superficial del suelo cada año. Da todo de ti para nutrir a los jóvenes. Nunca tomes más en tu generación que lo que des a la generación siguiente.

La regla económica es: Haz lo que sea que tenga sentido en términos monetarios.

La Tierra dice: el Dinero mide nada más que el poder relativo de algunos seres humanos sobre otros seres humanos, y ese poder es insignificante comparado con el poder del clima, los océanos, las incontables multitudes de organismos unicelulares que crearon la atmósfera, que reciclan los residuos y que han perdurado por 3 billones de años. El hecho que la economía, que ha perdurado tal vez 200 años, le de valor cero a estas cosas sólo significa que la economía no sabe nada acerca del valor o acerca de durar.

La Economía dice: Preocúpate, lucha, estate insatisfecho. La condición permanente de la humanidad es la escasez. La única salida a la escasez es acumular y acumular y esto significa, desgraciadamente, que otros tendrán menos. Muy malo, pero no hay más alternativas.

La Tierra dice: Alégrate! Tú has nacido en un mundo de abundancia autosuficiente y de increíble belleza. Siéntelo, pruébalo, siéntete sorprendido por él. Si detienes tu lucha y levantas tu vista suficientemente lejos para ver las maravillas de la Tierra, para jugar y bailar con las glorias que hay alrededor tuyo, descubrirás lo que realmente necesitas. No es mucho.Es suficiente. En tanto y en cuanto puedas controlar tus números, habrá suficiente para todos y por más tiempo del que puedas imaginar.


No tenemos que elegir que leyes, las de la Economía ó las de la Tierra, finalmente prevalecerán. Podemos elegir bajo cuales podemos vivir cada uno de nosotros, y hacer que las leyes económicas sean consistentes con las leyes planetarias o tratar de averiguar que sucede si no lo hacemos.

 

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