En ¡3 de cada 4! operaciones de compra-ventas de inmuebles se han registrado irregularidades o ilegalidades; entre otras: retraso en la entrega de las llaves, incumplir la fecha de finalización de la obra, carencia de alguna licencia o permiso administrativo, cargar al comprador gastos de tramitación que corresponde abonar al vendedor, obligar al comprador a subrogarse en la hipoteca que el promotor o el constructor obtuvo para la edificación del inmueble, o alternativamente penalizar al comprador que se niega a asumir esa obligación impuesta pese a que es ilegal…
La lista de abusos es larga. Así lo ha denunciado la Unión de Consumidores de España(UCE).
[Ver: “El 75% de los contratos de vivienda contienen cláusulas abusivas”]
Esas y otras cláusulas, prácticas o condiciones abusivas son legalmente nulas aunque hayan sido incluidas en el contrato suscrito por ambas partes.
[Ver: “El 75% de los contratos de vivienda contienen cláusulas abusivas”]
Esas y otras cláusulas, prácticas o condiciones abusivas son legalmente nulas aunque hayan sido incluidas en el contrato suscrito por ambas partes.
Pero, ¿cómo es posible que los abusos sean tan frecuentes?
Los motivos son varios, si bien cabe destacar cuatro:
Los motivos son varios, si bien cabe destacar cuatro:







