NUEVA EMISIÓN TÍTULOS PARTICIPATIVOS CODEF: INVIERTE EN EDUCACIÓN, ES FUTURO
Etiquetas: ARAGON, COOP57, economía solidaria | author: jose luis ochoaEl Centro Obrero de Formación de Zaragoza (CODEF) impulsa desde hoy, a través de Coop57-Aragón y en una iniciativa financiera de apoyo a la economía solidaria aragonesa, la emisión de 110 títulos participativos para financiar parcialmente las obras de acondicionamiento del nuevo local social, cuyo presupuesto asciende a 400.000 euros.
La suscripción de títulos, que se emite a un plazo de 24 meses y están retribuidas anualmente con un interés fijo del 2,75%, se puede realizar hasta el próximo 31 de julio.
Nacido en 1975, el CODEF es una asociación de dilatada trayectoria que impulsa proyectos de educación y desarrollo comunitario en el barrio de las Delicias de Zaragoza, dónde están implicadas cientos de personas voluntarias y profesionales y cuyo objetivo fundamental es la educación de los sectores socialmente más desfavorecidos.
Podéis consultar las condiciones de emisión en esta sección , dónde encontrareis el díptico, un dossier informativo ampliado y el formulario de solicitud de títulos.
ALGUNAS NOTAS SOBRE COSTES LABORALES
Etiquetas: salarios, soluciones | author: jose luis ochoaAlberto Grazón Espinosa
Según ha declarado el gobierno, el objetivo de la reforma laboral venidera tiene como uno de los objetivos principales reducir los costes laborales. Es una argumentación habitual reclamar la reducción de dichos costes en beneficio de la competitividad de las empresas. Se supone que una rebaja de dichos costes permite a la empresa poder vender su producto a menores precios en el mercado y, así, ganar cuotas de mercado sobre los competidores.
Lo que se suele ignorar, no por casualidad, es que los costes laborales son la relación entre la remuneración de los asalariados (en sentido amplio: incluyendo prestaciones sociales pagadas por las empresas) y la productividad. O lo que es lo mismo, que dichos costes laborales se pueden reducir efectivamente tanto reduciendo la remuneración de los trabajadores como incrementando la productividad.
Los teóricos de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) diferenciaron entre dos tipos de competitividad.
En primer lugar estaría la competitividad espúrea, más de corto plazo, basada en la reducción de salarios y prestaciones. Moderando la masa salarial, como decía antes, se reducen los costes que sufren las empresas y les permiten a éstas vender con ventajas sobre competidores cuyos salarios sean más altos. Normalmente este tipo de competitividad suele darse en economías en desarrollo, con mano de obra intensiva y con actividades económicas vinculadas al sector primario, producción de bajo valor añadido o actividades de extracción de recursos naturales.
En segundo lugar estaría la competitividad auténtica, basada en la otra parte de la relación, esto es, en la productividad. La reducción de los costes laborales unitarios vendría debida a una mejora de la producción por empleado y ello sería mucho más sostenible a medio y largo plazo. Son muchas las formas de alcanzar estas mejoras de productividad (introducción progreso técnico, mejores sistemas de gestión, horarios laborales razonables y eficientes, mejoras del ambiente de trabajo, mejores sistemas de transporte, mayor educación, sistema de incentivos bien estudiados, etc.).
¿Por qué es mejor una competitividad del segundo tipo? Pues porque una reducción de los salarios tiene un efecto profundamente perjudicial, que es el estrechamiento del mercado interno (la disminución de la cantidad de salarios que pueden destinarse a comprar los productos). Si una economía se basa en este tipo de competitividad y aspira a lograr tasas de crecimiento económico decentes, tiende a orientarse hacia el exterior. Eso supone finalmente una mayor vulnerabilidad para la economía (queda sujeta a la demanda internacional de los productos).
Por el contrario, los incrementos de productividad permiten competir en los mercados internacionales sin dañar los salarios o alternativamente también permiten incrementar los salarios y ampliar los mercados internos. De esta segunda forma las empresas no ven alterados sus costes laborales pero ven incrementados sus beneficios totales, ya que los mayores salarios en la economía permiten un mayor número de ventas. Como además este tipo de competitividad está asociada a la introducción de mejoras técnicas y la especialización en sectores de alto valor añadido (nuevas tecnologías, por ejemplo), el crecimiento económico es mucho más fuerte y las posibilidades de derivar en una economía plenamente desarrollada también.
Volviendo de nuevo la vista hacia España me da la impresión de que la apuesta actual es, sin embargo, hacia el primer tipo de competitividad. La reducción de los costes laborales va a suponer o una reducción de salarios o un coste añadido al Estado (en la medida que los trabajadores no pierdan directamente, como anuncia el gobierno), ya que el objetivo es, en cualquier caso, que las empresas ganen “ventajas”. Tengo la impresión de que los empresarios de este país tienen una visión estrechísima y de muy corto plazo, probablemente por haber vivido del ladrillo tanto tiempo, y me temo que por su parte el gobierno carece de estrategia alguna.
SUS CRISIS, NUESTRAS SOLUCIONES
Etiquetas: libro, soluciones | author: jose luis ochoa“Sus crisis, nuestras soluciones”, Susan George, Icaria/Intermón 2010
José Carlos G. Fajardo

“Tuvimos que luchar contra los viejos enemigos de la paz: los monopolios comerciales y financieros, la especulación, la banca irresponsable, la lucha de clases… Creyeron que el gobierno de EEUU era un apéndice de sus propios asuntos. Ahora sabemos que el gobierno del dinero organizado es tan peligroso como el gobierno del populacho organizado”.Franklin D. Roosevelt, 1936
En este libro, S. G. ha querido explicar cómo y por qué caímos en el caos actual y cómo podemos salir de él, para el bien del planeta y de todos sus habitantes. Sabemos que vivimos bajo un sistema tremendamente inmoral en el que los culpables del desastre son premiados y los inocentes castigados. Los bancos han recibido billones, y los banqueros han utilizado dinero público para seguir pagándose unos sueldos y dividendos obscenos por desmesurados.
El ideograma chino para “crisis” no combina las ideas de “peligro” y oportunidad”, sino que se parece más al dispositivo del disparador de una ballesta, un mecanismo de liberación. Transmite un sentido de antes y después, una acumulación de tensión y un salto a nuevas opciones que transformen el sistema socioeconómico.
El crac era inevitable y también previsible, pese a que pocos lo previeron o lo denunciaron: Derrumbe de la economía de casino y de las finanzas mundiales, pobreza y desigualdad crecientes, lucha de millones de personas para acceder al agua y a los alimentos, calentamiento del clima. Todas estas crisis proceden de las políticas neoliberales establecidas por los mismos actores. A su lógica, dice la autora, tenemos que oponer la nuestra Sus crisis tiene que ser nuestras oportunidades.
Podemos llamar a esta crisis, crisis del sistema, de civilización, de globalización, de valores humanos, o utilizar algún otro término universal; la cuestión es que nos ha encarcelado a todos mental y físicamente y que hemos de liberarnos. La clase dominante que dirige esta cárcel aún quiere “todo para ellos y nada para los demás”, pero desde los tiempos de Adam Smith “los demás” han aprendido a leer, escribir y pensar de forma crítica. La fuga misma depende de cada uno de nosotros, y de todos juntos.
S. George no se corta: Propone nacionalizar los bancos, socializarlos para que se conviertan en empresas de servicios públicos. Los bancos que han recibido ingente dinero público deberían ser puestos bajo control público. Tenemos que decir a los políticos cómo nos sentimos y qué miserables son su actitud y conducta, irresponsables. Reconocer que la deuda de los países del Sur está saldada con creces. Sentirnos responsables del medio ambiente, y yo añado, sustituir “ecología = estudio del medio” por “ecosofía= sabernos parte del medio”. Imponer la Tasa Tobin o impuestos sobre las transacciones financieras. Acabar con los paraísos financieros, y yo añado, ponerlos fuera de la ley como a grupos terroristas pues similares son las consecuencias de sus crímenes.
Y concluye haciendo una llamada a la responsabilidad de todos y de cada uno de nosotros para construir un mundo más justo, más verde, más seguro, más humano y más solidario.
TRATADO DE ECONOMÍA PARANORMAL
Etiquetas: economia, soluciones | author: jose luis ochoaEl Partido Popular carece hoy de una política económica capaz de combatir la recesión y la crisis de la deuda. Parte de un mito no por repetido menos erróneo: que Aznar salvó a España de la catástrofe en 1996
Jesús Mota, en 'El País'
José María Aznar exhibe asiduamente sus ínfulas de estadista desde los púlpitos más selectos. En cuanto tiene oportunidad, pregona dos o tres ideas elementales que, precisamente por su trivialidad, enfervorizan a sus fieles adoradores y proporcionan algo de calor a los desmayados intentos del Partido Popular por articular una política económica propia y creíble en tiempos tan complejos como los presentes. La letanía eterna del estadista Aznar es que Zapatero está arruinando el país. La última versión de esta idea fue una rencorosa formulación histórica publicada el 16 de mayo en el Financial Times: "En los últimos 160 años, ningún Gobierno de izquierdas ha sido capaz de rescatar a España de una crisis económica". La deducción que se sigue de una afirmación tan pintoresca es que "el actual Gobierno del PSOE es incapaz de resolver los problemas de España" y que solo un Gobierno nuevo (del PP, se entiende) puede hacerlo.
La segunda idea pretende relacionar el supuesto milagro económico de Aznar en 1996 con la acuciante necesidad de que el PP de Rajoy acceda al Gobierno para repetir la misma cura milagrosa. El milagro aznarí, dice el cuento, salvó a la economía española del miserable destino al que estaba condenada por el despilfarro y la corrupción de los pérfidos socialistas. El portento sucedió más o menos así, según resume el mismo Aznar en el prólogo al libro autolaudatorio España. Claves de Prosperidad: "El éxito económico del periodo 1996-2004 responde (...) a la sustitución de las malas políticas aplicadas con anterioridad por buenas políticas a partir de entonces. Se consiguió con el reemplazo de políticas socialistas -alérgicas a la economía de libre mercado y adictas al gasto público, al déficit público y a los altos impuestos- por políticas liberales, comprometidas con la libre iniciativa...".
Aznar y el PP se han apoderado de la idea de que ellos y solo ellos hicieron lo necesario para recuperar la economía hace 14 años; y que ellos y solo ellos disponen de la magia para acabar con la crisis actual y crear un paraíso para los 4.600.000 parados. Venden un elixir universal (buenas políticas liberales), una especie de ungüento de eficacia fulgurante que pueden adquirir confiadamente en las urnas todos aquellos que crean que la política y la economía responden a los estímulos de recetas seguras.
Esta visión dislocada de socialistas malos, liberales buenos y recetas políticas salvadoras merece tres o cuatro objeciones para que se aprecie la escasa profundidad real de las políticas económicas de los Gobiernos de Aznar y, por extensión, las que podría desarrollar Rajoy.
1. Es radicalmente falso que el PP heredara en 1996 una situación económica catastrófica. Cualquiera que revise las estadísticas de crecimiento que publica el Ministerio de Economía encontrará que en 1996 la tasa de crecimiento económico fue del 2,4% y que la fase de recesión concluyó en 1993 con una contracción del PIB del -1,1%. La tasa de paro, sin embargo, se resistía a bajar con rapidez, algo que es habitual en un mercado laboral tan inelástico como el español (23,9% en el cuarto trimestre de 1993, 22,8% en 1995). Tan cierto es que la recuperación estaba en marcha cuando el PP llegó al Gobierno que el Banco de España inició a principios de 1996, antes de las elecciones generales, un viraje en la política monetaria y aplicó una suave y paulatina reducción de los tipos de interés para reforzar la reactivación y, por supuesto, con el propósito de situar los tipos en el cuadro de exigencias de Maastricht.
2. Es incierto que los Gobiernos de Aznar aplicasen de seguido una política de austeridad presupuestaria. La integración de España en el área del euro exigía cumplir con el requisito de un déficit público inferior al 3% del PIB (unos objetivos económicos tan impuestos a España como hoy el ajuste del gasto) y a ello se aplicó el primer Gobierno de Aznar, con un generoso recurso a la contabilidad creativa. Pero una vez cumplida la entrada en el euro, las exigencias se relajaron y los Presupuestos se hicieron complacientes. Nueve de cada 10 economistas consultados lamentan que a partir de 1999 los Presupuestos fueran crecientemente expansivos y, por lo tanto, procíclicos. Otro hecho: Aznar nunca consiguió cerrar el Presupuesto con superávit.
3. Es un cuento chino que los Gobiernos del PP "hicieran los deberes" en materia de reformas económicas. Ni liberalizaron mercados, ni cambiaron las condiciones laborales, ni se atrevieron con una Ley de Cajas, ni racionalizaron la Administración pública, a pesar de que su programa electoral incluía la grotesca promesa de suprimir ¡3.000 altos cargos! Eso sí, privatizaron empresas públicas (cuyas presidencias entregaron después de la privatización a empresarios y políticos afines, atropellando así el derecho de los accionistas privados a elegir ex novo a los gestores), muchos ciudadanos se hicieron accionistas bajo la ilusión del capitalismo popular y concibieron la vana esperanza de que las plusvalías bursátiles constituirían en adelante una segunda fuente de ingresos.
4. De lo anterior se desprende fácilmente que la época de prosperidad que vivió la economía española entre 1996 y 2004 nada tiene que ver con supuestas decisiones económicas de Aznar y su equipo económico, ni con fantasmales "deberes" hechos con recetas de economía paranormal que solo están al alcance de estadistas de la talla de José María Aznar o, ahora, de Mariano Rajoy. Nada de eso. Las tasas de crecimiento económico de la economía española en ese periodo se explican por los efectos de una política monetaria (decidida en el Banco Central Europeo) excesivamente relajada en relación con la elevada inflación española. Resultado: tipos de interés reales negativos, estímulo masivo de las operaciones especulativas, una burbuja inmobiliaria progresiva que los equipos económicos de Aznar se negaron a controlar, alicatado total de las costas, corrupción municipal y cientos de miles de empleos precarios. Si no fuera por un malentendido que conviene aclarar -Aznar es un liberal declarativo, en ningún casooperativo; no hay constancia de que haya liberalizado jamás, en poco o en mucho, mercado o actividad alguna-, cabría extrañarse de que las buenas políticas liberales produjeran resultados tan pésimos.
Por esa razón, las recetas económicas del PP son de naturaleza paranormal. Se enuncian, se invocan y, aunque no se aplican de verdad, juran Aznar, Rajoy y Cristóbal Montoro que convierten la catástrofe socialista en prosperidad liberal. Igual que los miembros de la secta de los hesicastos del Monte Athos mantenían los ojos en el ombligo conteniendo la respiración a la espera de una revelación en forma de resplandor, los dirigentes del PP mantienen la mirada perdida en unas recetas económicas irrelevantes por su carácter genérico. Hoy con Rajoy como ayer con Aznar, el ombligo económico del PP se compone de generalidades sin valor: controlar el gasto público, reformas estructurales y rebajas de impuestos. Leibniz diría que son preceptos de boticario: "Tome lo que desee, haga lo que convenga y obtendrá el resultado que quiere".
Claro que hay que reducir el gasto público, pero no en 2008, como pretendía Rajoy, sino ahora, porque sin los planes de estímulo (mal ejecutados por el Gobierno, pero al menos concebidos), hoy tendríamos más de cinco millones de parados; las reformas estructurales convienen siempre, pero el PP nunca se manchó las manos con una y ahora se limita a vocear en la cara del Gobierno las que todo el mundo cita, al modo que los espectadores taurinos injurian airados al torero para que se acerque más al toro; y, aunque el estadista Aznar asegure que "la decisión del Gobierno de elevar los impuestos es un error que empeorará la crisis", lo cierto es que casi todas las instituciones mundiales recomiendan subir los impuestos para corregir el déficit.
Es un alivio saber que la economía española está intervenida desde Bruselas y vive en régimen de protectorado, como dice despectivamente Rajoy. Si no lo estuviera, correríamos el riesgo de que un Gobierno del PP salido de un hipotético adelanto electoral (bien poco probable) se dedicara a combatir la recesión y la crisis de la deuda bajando impuestos. Cualquier cosa que haya estropeado Rodríguez Zapatero con su indecisión pueden arruinarla del todo Aznar, Rajoy y Montoro con sus recetillas caseras.
EUROPA PIERDE LA BATALLA EN EL MUNDO FINANCIERO
Etiquetas: bancos, crisis, moneda | author: jose luis ochoaLos intereses anglosajones y la ausencia de un gobierno económico de la Eurozona explican la debacle del euro. Los expertos ven una guerra de poder del dólar contra la moneda única
Fernando Vicente Sevilla, en 'Público'
La primera crisis bancaria de la que se tiene noticia ocurrió el año 33 antes de Cristo, cuando el emperador Tiberio tuvo que inyectar en el sistema financiero un millón de monedas de oro de las arcas públicas para evitar su colapso. Desde entonces, se han producido cientos de pánicos financieros de todo tipo, pero todos ellos, sin excepción, comparten una característica común "de una similitud escalofriante: el paso de la avaricia al miedo", afirma Liaquat Ahamed, que ha ganado el Pulitzer de Historia de 2010 por su libro Lords of Finance: Los banqueros que arruinaron el mundo, que explica el crash del 29 a partir de los errores de los presidentes de los bancos centrales de las principales potencias de la época.
Una vez más, hoy, los banqueros centrales se encuentran con problemas similares y la misma falta de confianza. Pero ¿cuál es la causa real del desplome de la Europa del euro? ¿Por qué los inversores no huyen del yen, la libra o el dólar? Todos los analistas lo achacan a la incapacidad de los gobiernos europeos para adoptar políticas económicas, fiscales y monetarias comunes. Pero una parte de ellos también alcanza a ver en las trincheras de la batalla monetaria el trasfondo de una guerra de poder, en la que el poderoso mundo financiero anglosajón que describe Antonio Garrigues Walker (ver entrevista) lucha a capa y espada por conservar su hegemonía financiera mundial.
El euro que analistas británicos y agencias de ratinganglosajonas ponen ahora en solfa ha conseguido en sus pocos años de vida hacerse con una cuota del 30% del mercado de divisas y con otro 30% del de reservas de los bancos centrales. "A los norteamericanos nos les gusta que el euro se convierta en una moneda de reserva", dice el economista y ex presidente del Banco Hipotecario Julio Rodríguez. "Que todo el mundo acepte el dólar como moneda de reserva les da unas ventajas increíbles, pueden darse el lujo de llevar a cabo políticas que a los demás no se nos permiten", añade.
"Gusto por atacar al euro"
Esta opinión de Julio Rodríguez, que llega a decir que entre los mercados de capitales anglosajones "ha habido cierto gusto en atacar al euro y jugar contra la Unión Monetaria", es compartida en parte por el economista jefe de Intermoney y profesor de Economía Internacional José Carlos Díez. "Que venga la banca de Londres a criticar nuestra deuda pública es de película de los hermanos Marx", dice tras explicar que Reino Unido tiene el 80% del PIB comprometido en avalar y asegurar a sus bancos, o que el año pasado el 50% de sus emisiones de deuda tuvo que ser comprado por el Banco de Inglaterra.
Igual ocurre con EEUU, cuyos dólares añade han recibido todo el dinero que ha huido del euro, a pesar de tener pérdidas muy superiores a las de la Eurozona por la crisis bancaria y por haber generado un déficit fiscal muy superior. "Esta crisis le ha ido bien a la libra, pero sobre todo al dólar, que ha servido de refugio para todos los flujos que han huido de Europa, lo que significa que el Tesoro americano se está financiando a unos tipos ridículos para su situación y perspectivas", explica Díez.
Pero ningún economista se atreve a ir más allá. Todos, incluso ellos, coinciden en que la espantada del euro no se debe a ningún plan concertado, sino "a la estupidez de los europeos. Lo que hay en Europa es un desgobierno", dice Díez.
Con él coinciden los expertos más críticos con el sistema actual, como Juan Hernández Viguera, para el que la crisis es política, pues se debe a la "existencia de una laguna básica en el sistema: la falta de recursos institucionales, que no estaban previstos".
O el catedrático de Economía Internacional de la Universidad Complutense Ángel Martínez González-Tablas, que la achaca "al déficit institucional de la Eurozona".
Unas carencias que se han hecho evidentes para los especuladores, que han atisbado la debilidad y se han lanzado a la caza de la pieza que les "ofrecía una oportunidad para tomar posiciones", según González-Tablas, y de "hacer dinero", según Vigueras.
O, como resume el profesor de Economía Aplicada Alberto Montero, "lo que está ocurriendo no es más que una penalización de los mercados a una falta de gobierno económico de la Eurozona".
Pasto de especuladores
Esos titubeos de los gobiernos europeos, los evidentes desacuerdos entre franceses y alemanes, esa incapacidad de tomar decisiones, que la crisis de la deuda griega ha sacado a la luz, ha echado del euro a los fondos de inversión y de pensiones chinos, japoneses y de los países productores de petróleo de Oriente Medio, siempre muy conservadores, que no especulan con dinero de otros, sino que invierten sus ahorros. Se han refugiado en el dólar y, como explica José Carlos Díez, "entonces el mercado se hace estrecho y se quedan los especuladores que se hacen con el control".
DESARMAR LOS MERCADOS
Etiquetas: juan torres lopez, varios | author: jose luis ochoaAcaba de salir el número 1 de la revista DESARMAR LOS MERCADOS del Consejo Científico de ATTAC. Trae artículos de José M. Zufiaur, Vicenç Navarro, María Pazos, Alberto Garzón, Juan F. Martín Seco, Marcos Roitman, José M. Naredo, Carlos Berzosa y Juan Torres, con temática muy interesante para los seguidores del blog.
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