ESTRATEGIA FRENTE A LA CRISIS SISTÉMICA

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Antonio Antón, en Rebelion.org


Dos estrategias fundamentales pugnan por la gestión y salida de la crisis sistémica: 1) Por un lado, la opción dominante es la es trategia liberal-conservadora, basada en la política de austeridad. 2) Por otro lado, de forma subordinada está la apuesta por una opción justa, democrática y solidaria.

La primera admite dos posibles evoluciones: 1) la continuista remozada con cierta flexibilidad y una aplicación más lenta, la persistencia de los ajustes estructurales con la prioridad de reducir el déficit (y la deuda) público y nuevos reequilibrios económicos e institucionales, dentro de la UE y la zona euro, bajo hegemonía alemana, y 2) la deriva hacia una austeridad impuesta y autoritaria, especialmente regresiva, segmentada y de subordinación del sur, pero con importante precarización de las capas populares centrales, deslegitimación social de sus clases gobernantes con democracias liberales débiles, así como con riesgos de ruptura de la UE y el euro y fortalecimiento de nuevos movimientos populistas, con componentes derechistas, xenófobos o exclusivistas.

La segunda opción es un proyecto y un impulso de cambio, con una gran legitimidad social (en el sur), pero sin fuerzas sociales y políticas suficientes (y menos económicas) para implementarla a corto y medio plazo. Consiste en una política económica alternativa, expansiva del empleo y mejora del aparato productivo (del sur), la solidaridad e integración europea, la reafirmación del modelo social europeo y los derechos sociolaborales y la regeneración democrática de los sistemas políticos. Ese proyecto es defensivo, pero tiene sentido como orientación que refuerce la resistencia a la involución social y democrática, cohesión de fuerzas progresistas y condicionamiento sociopolítico hacia un sistema económico y político menos regresivo.

XVIII JORNADAS DE ECONOMÍA SOLIDARIA EN ZARAGOZA (3-6 junio)

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LOS VERDADEROS MOTIVOS DE POR QUÉ HAY ECONOMÍA SUMERGIDA

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Manuel Caraballo, en Gurus Blog

No hay que ir muy lejos para darse cuenta de los verdaderos motivos de la existencia de economía sumergida, si bien es cierto que la hay en todos los países europeos y a todos los niveles, desde la hostelería de barrio hasta las grandes corporaciones bancarias.

Los países del sur tenemos fama de ser más proclives a desarrollar nuestra economía informal en un porcentaje superior a los países del norte, y es seguro que el clima no tiene nada que ver en esa cuestión.

Desde hace décadas sabemos por nuestra propia experiencia diaria que la economía informal (sumergida) la hay y puede ser importante, desde el fontanero hasta el abogado, el electricista al dentista,… Desde el momento en el que no nos presentan una factura, sino un simple ticket o recibo, hay que pensar que ese dinero que pagamos no va a ser declarado al fisco con seguridad.

Como economistas sabemos que hacer el cálculo de esa economía informal (sumergida) es imposible por propia definición, así que nos tenemos que conformar con meras aproximaciones que no dejan de ser “sospechosas” de sufrir grandes imprecisiones. La última la que nos ofrece un informe de Visa Europa que calcula que la economía sumergida en España alcanza un valor de unos 195.600 millones de euros, el 18,6% del PIB, e indica igualmente que el peso de la misma no ha variado significativamente desde 2008 a pesar de las voces escandalizadas de algunos medios de comunicación, más preocupados por esta cuestión que por la gestión eficiente de nuestro dinero público.

JUAN TORRES: "LA DESAFECCIÓN ACTUAL HACIA LA POLÍTICA HARÍA IMPOSIBLE UN PROCESO CONSTITUYENTE"

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Juanjo Cerero / Jesús Rodríguez, en 'sevillareport.com'

Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Científico de ATTAC, Juan Torres López (Granada, 1954) también formó parte del grupo de personas que hace varios meses impulsó la primera convocatoria de la Asamblea Ciudadana de Sevilla, cuya nueva asamblea se presentó hace diez días en las setas de la Encarnación. Desde su despacho, en el Departamento de Análisis Económico y Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas, entre un maremagnum de libros y papeles, Torres habla sobre el desarrollo de estos dos escenarios, el económico y el político, en España en estos momentos.

¿Qué panorama ve ante las próximas elecciones?

Yo creo que ahora lo que se está produciendo es un cambio sutil de una manera no del todo manifiesta. Creo que se está viniendo abajo el edificio de la transición política. Los grandes partidos que han generado el consenso de estos últimos años han llegado a un punto de no retorno, son incapaces de proporcionar un proyecto de futuro, no saben gestionar la crisis, están afectados por casos tremendos de corrupción y la gente ha perdido la credibilidad en ellos. Hemos visto cómo el PSOE, después del gobierno de Zapatero, ha perdido puntos en las encuestas de una manera extraordinaria y no los recupera, y estamos viendo que al Partido Popular está ocurriéndole lo mismo a una velocidad acelerada. Lo que yo creo que estamos viviendo es una desafección creciente de la gente hacia esos partidos que, antes o después, de una manera o de otra, va a llevarnos a un escenario político completamente diferente, con sujetos políticos muy distintos a los que han sido protagonistas en los últimos años.

¿Por qué los españoles no hemos sido capaces todavía de promover un proceso para cambiar esta situación?

Sí está cambiando. Es que los cambios no se dan de una noche a un día. Yo creo que esto que acabo de decir señala que hay cambios. Hace unos meses, incluso entre el PSOE y el PP, representaban el 80% de la intención de voto, y ahora es menos de la mitad; por lo tanto, eso significa que están cambiando muchas cosas.

PENSAR Y ACTUAR MÁS ALLÁ DE LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA: CREATIVIDAD POLÍTICA DISTRIBUIDA Y SIN ETIQUETAS

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Publicado en 'azofra.wordpress.com'


El 15M, aunque transformado, madurado, sigue con muy buena salud como han indicado recientemente las estadísticas que apuntan a una amplia mayoría ciudadana que simpatiza con este movimiento y expresan una mayor confianza en las movilizaciones ciudadanas que en la capacidad del gobierno para resolver los problemas de la ciudadanía. Sin embargo, a pesar del deseo vivo de una mayor democracia en la sociedad, no sé ve cuál es la forma por la que se puede romper el bloqueo político que impide que se ponga una solución a las necesidades urgentes que las actuales políticas de gestión de la crisis están generando.

En esta situación surgen numerosas personas e iniciativas que proponen que la solución a este problema pasa por conseguir primero la unidad de la izquierda. Así, la únca opción para romper el bipartidismo pasaría porque todos aquellos que se consideran de izquierdas confluyesen en una unica iniciativa política que pudiera conseguir apoyo suficiente.

Desde nuestro punto de vista esta posición simplemente no es útil. Por un lado es falso que haya un consenso político que permita la unidad de la izquierda. Con esto nos referimos a que en la izquierda que se llama a la unidad no hay un consenso sobre qué hacer, no hay una apuesta política común. No es lo mismo buscar formar un gobierno nuevo de izquierdas en el actual marco político que impulsar un proceso constituyente o una revolución democrática a partir de la constatación del agotamiento del ciclo político que comenzó en el 78. Desde nuestro punto de vista, es necesario hablar de organización y de estrategia para derrocar a este gobierno ilegítimo, pero a este régimen también, sin someterse a ningún tipo de chantaje de unidad con organizaciones conservadoras

LA DEMOCRACIA REAL SOLO ES POSIBLE SI NO ESTAMOS EN EL CAPITALISMO

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Olga Rodríguez , en eldiario.es

A sus 27 años, es el diputado más joven del Congreso y el tercer político más influyente en Twitter. Nos reunimos con él para abordar su visión de la transición española, de la situación política actual y del papel que la izquierda puede jugar en el futuro.


Pregunta: ¿Qué fue la transición española?

Alberto Garzón: La transición quedó reflejada en la Constitución del 78, en la que hay elementos positivos para la construcción de la democracia, que son los relacionados con la construcción del Estado de bienestar, conquistados por la presión de los trabajadores de la lucha antifranquista. Y por otro lado hay muchas cesiones consecuencia de la correlación de fuerzas existente.

¿Qué cesiones?

La transición consigue la legalización de partidos pero sin modificar el proceso de distribución de la renta, la riqueza o el poder. Es decir, las oligarquías del franquismo siguen siendo después las oligarquías de la democracia, incluso los títulos nobiliarios siguen teniendo la misma vigencia. Hay que entender que la transición no se hace por revolución, es una transición de una dictadura férrea que va mutando sin cambiar a las personas, que pasan de franquistas a demócratas en un día. Esto lleva a una amnesia y a un relato de la equidistancia que dice que es lo mismo luchar contra una dictadura que mantenerla.

Habla de una correlación de fuerzas, ¿cree que en este momento se podrían replantear algunas cuestiones de aquella transición?

Sí. El relato de la transición conseguida por hombres brillantes de Estado dispuestos a ceder espacios ideológicos en pos de la unidad común, se ha caído. Los que hemos nacido después del 78 no podemos interiorizar aquél relato. Las instituciones están en crisis no solo por cómo fue la transición, sino también por la crisis económica actual que pone en entredicho las políticas económicas que se han aplicado recientemente y las instituciones relacionadas con el sistema político, la Casa Real o el sistema judicial.

EL CONSUMISMO HA DEVORADO LA CALIDAD DE VIDA

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Eduardo Azumendi , en eldiarionorte.es


Toni Lodeiro (A Coruña, 1978), divulgador de alternativas de consumo consciente, lleva desde 2001 dinamizando talleres de temas como alimentación saludable, y sostenible, autogestión de la salud, educación emocional, comprender la globalización…Todo dirigido a ‘Consumir menos, vivir mejor’, el título del libro que se ha convertido en una guía de ideas prácticas para un consumo consciente. En su libro ofrece múltiples propuestas y soluciones, desde cómo hacer en casa jabón, pasta de dientes, yogur hasta cultivar verduras en macetas. Lodeiro ha impartido varios talleres en Euskadi recientemente en los que ha transmitido sus ideas, pero sin “evangelizar” ni caer en el síndrome del nuevo iluminado. “No doy lecciones que no me han pedido”, asegura en este entrevista concedida a El Diario Norte tras uno de los talleres celebrados en Vitoria. “El consumismo ha devorado la calidad de vida”, advierte el divulgador, quien reconoce que en este viaje toca nadar a contracorriente.

Pregunta. Usted plantea que los cambios empiezan en el plano personal para después saltar al comunitario, desde el que es posible intentar cambiar las reglas del juego.

Respuesta. Son ámbitos interdependientes e imprescindibles. Un cambio en las reglas de juego impuesto desde arriba que no tiene un bagaje de ciudadanía, de comunidad que lo ha experimentado, que lo apoya o lo promueve, no tiene nada que hacer. Tal vez es lo que está pasando con el sistema del puerta a puerta en Gipuzkoa. Una medida que me parece fantástica y valiente, pero la ciudadanía no está suficientemente preparada para ella. Y al contrario, una ciudadanía que promueve mucho algo pero no consigue influir en las reglas de juego no alcanza a mover las cosas de verdad. Son ámbitos que dependen unos de otros. Necesitamos cambios en las reglas de juego que impulsen verdaderamente la economía solidaria, agroecológica, que ponga límites a la construcción, a los beneficios de la gran banca, a la producción contaminante. No es suficiente con pequeñas iniciativas personales, sino que hacen falta cambios en las reglas de juego que pongan límites a la economía destructiva del medio ambiente.

 

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